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Traumatología y OrtopediaDr. Anthony Cevallos
Traumatología y Ortopedia · Dr. Anthony Cevallos · t.cescac.com/tema/maltrato-infantil/

Maltrato infantil: cuándo sospecharlo y qué hacer

Verificado · 235 cifras revisadas Actualizado el 4 de noviembre de 2026 Nivel R1-R4 Trauma pediátrico
Contenido del tema
  1. En 30 segundos
  2. Pilares
  3. No olvidar
  4. Definición y por qué es tema del traumatólogo
  5. Epidemiología: cuánto pesa el abuso entre las fracturas
  6. Mecanismo: cómo se rompe un hueso que el niño no puede romper solo
  7. Anatomía que explica los patrones
  8. Variantes normales que se confunden con fractura
  9. Clasificación: un esquema de riesgo por tipo de lesión
  10. Diagnóstico: la historia y las banderas rojas
  11. Diagnóstico diferencial: lo que también rompe huesos
  12. Examen físico: al niño desnudo y completo
  13. Imágenes: serie esquelética y qué más pedir
  14. Algoritmo de actuación en urgencias
  15. Tratamiento: la fractura y, sobre todo, el niño
  16. Técnica: la evaluación y la inmovilización paso a paso
  17. Qué hacer legalmente: notificar la sospecha
  18. Complicaciones: no ver, ver de más y las de la propia fractura
  19. Pronóstico: mortalidad, recurrencia y consolidación
  20. Seguimiento: lo que ocurre después de la consulta
  21. Controversias: lo que se discute de verdad
  22. Qué dicen las guías vigentes
  23. Novedades 2023-2026
  24. Perlas y trampas
  25. Para recordar
  26. Autoevaluación
  27. Caso de staff
  28. Tema libre
  29. Lecturas y videos
  30. Mis notas
  31. Referencias
  32. Citar este tema

En 30 segundos

  • Un niño con una fractura que su historia no explica puede estar siendo lastimado por quien lo cuida. Ninguna fractura, por sí sola, prueba el abuso ni lo descarta [1]. Lo que decide es la suma: edad, desarrollo motor, tipo de lesión, relato y hallazgos asociados.
  • La edad manda. En menores de 3 años con fractura costal, 77 % resultó abuso y 96 % si se excluyen los accidentes de tráfico [2]. En menores de 18 meses con fractura de húmero, 48 % [2]. Con fractura de fémur, entre 16,7 % y 35,2 % antes de los 12 meses y entre 1,5 % y 6,0 % desde esa edad [3].
  • Qué hacer en la guardia: tratar la fractura, anotar el relato con las palabras de los cuidadores, examinar al niño desnudo, pedir serie esquelética completa si tiene menos de 24 meses [4], repetirla a cerca de 2 semanas si la duda sigue [4] y hablar con el responsable de protección sin esperar certeza [5]. Notificar una sospecha no es acusar a nadie: es activar la evaluación que el niño necesita.
  • maltrato infantil
  • abuso físico infantil
  • trauma no accidental
  • serie esquelética
  • fractura costal posteromedial
  • lesión metafisaria clásica
  • fractura de fémur en lactantes
  • fractura de húmero en lactantes
  • fracturas en distintos estadios
  • lesión centinela
  • osteogénesis imperfecta
  • raquitismo
  • notificación de sospecha
  • diagnóstico diferencial
  • contactos y hermanos
  • datación de fracturas

Pilares

  • El relato debe explicar la lesión y lo que el niño sabe hacer. Lo que alerta es la discordancia: relato ausente, cambiante o incompatible con el trazo y con la edad [6, 7].
  • Cuanto más pequeño y menos móvil es el niño, más pesa una fractura. En el niño que no camina, una fractura de fémur o de húmero obliga a descartar abuso antes de cerrar el caso [1, 8].
  • Algunas lesiones son de alta especificidad y deben cambiar tu conducta de inmediato: fracturas costales (sobre todo posteromediales), lesión metafisaria clásica en el lactante, escápula, esternón y apófisis espinosas [9, 10]. Las fracturas múltiples en distintos estadios de curación son de especificidad moderada, pero también obligan a estudiar al niño [9].
  • La fractura que ves puede ser la punta del iceberg. En menores de 24 meses la serie esquelética completa es la herramienta para buscar las que no se ven [4, 11].
  • Hay dos errores igual de dañinos: no ver el abuso y ver abuso donde hay enfermedad ósea. Se previenen con una evaluación estructurada y un diferencial honesto, no con intuición [12].

No olvidar

  • Sospechar no exige certeza. Se comenta con el responsable de protección y se deriva según el procedimiento local, sin esperar a saber quién fue [5].
  • No des de alta a un lactante con una fractura sin explicación antes de haber pensado en la seguridad de ese niño en su casa (práctica habitual / opinión experta).
  • Los hermanos también cuentan. Entre los contactos menores de 24 meses de un niño abusado, la serie esquelética halló fracturas aunque el examen físico fuera normal [13].

Definición y por qué es tema del traumatólogo

El maltrato físico infantil (también llamado abuso físico o trauma no accidental) es la lesión que recibe un niño a manos de quien lo tiene a su cargo. Las fracturas son frecuentes en la infancia y pueden deberse a un accidente, a una enfermedad o a abuso [12]; hasta un tercio de los niños investigados por abuso físico tiene fracturas [1]. Por eso el ortopedista tiene que saber reconocer los indicadores de abuso y trabajar con el equipo pediátrico multidisciplinario, no por su cuenta [10].

Tres ideas organizan todo el capítulo:

  • No hay una prueba única. Una fractura aislada no basta para saber si fue abuso; la probabilidad se estima juntando dónde está, qué trazo tiene y qué sabe hacer el niño según su edad [1].
  • Se puede fallar de dos maneras. Pasar por alto un abuso puede costarle caro al niño; etiquetar como abuso unas fracturas que tienen otra causa también hace un daño serio [12].
  • El objetivo es proteger al niño, no probar un culpable. El pediatra y el cirujano identifican, notifican la sospecha y apoyan a la familia; la investigación la hacen otros [25]. La Convención sobre los Derechos del Niño pide a los Estados medidas de protección que incluyan identificación, notificación, derivación, investigación, tratamiento y seguimiento [26].

Este capítulo sirve para decidir en la guardia. No sustituye el protocolo de tu hospital ni la valoración del equipo de protección infantil, y tampoco cubre el abuso sexual ni la negligencia.

Referencias de este bloque

  1. Kemp AM, Dunstan F, Harrison S, Morris S, Mann M, Rolfe K, et al. Patterns of skeletal fractures in child abuse: systematic review. BMJ. 2008;337:a1518. doi:10.1136/bmj.a1518. doi:10.1136/bmj.a1518 Revisión sistemática / metaanálisis lista final
  2. Jayakumar P, Barry M, Ramachandran M. Orthopaedic aspects of paediatric non-accidental injury. J Bone Joint Surg Br. 2010;92(2):189-95. doi:10.1302/0301-620X.92B2.22923. doi:10.1302/0301-620X.92B2.22923 Revisión lista final
  3. Haney S, Scherl S, DiMeglio L, Perez-Rossello J, Servaes S, Merchant N; Council on Child Abuse and Neglect; Section on Orthopaedics; Section on Radiology; Section on Endocrinology; Society for Pediatric Radiology. Evaluating young children with fractures for child abuse: clinical report. Pediatrics. 2025;155(2):e2024070074. doi:10.1542/peds.2024-070074. doi:10.1542/peds.2024-070074 Guía clínica lista final
  4. Christian CW; Committee on Child Abuse and Neglect, American Academy of Pediatrics. The evaluation of suspected child physical abuse. Pediatrics. 2015;135(5):e1337-54. doi:10.1542/peds.2015-0356. doi:10.1542/peds.2015-0356 Guía clínica lista final
  5. United Nations. Convention on the Rights of the Child. Article 19. Disponible en: https://www.unicef.org/child-rights-convention/convention-text enlace oficial Página oficial lista final

Epidemiología: cuánto pesa el abuso entre las fracturas

No sabemos con precisión qué proporción de las fracturas infantiles es abuso. En la revisión de Kemp, todos los estudios eran retrospectivos y hospitalarios, y definían "abuso" de maneras distintas; por eso las cifras cambian mucho de una serie a otra [1]. Lo que sí se repite es el gradiente de edad.

Las fracturas son frecuentes y la mayoría no es abuso. Del total de fracturas infantiles, solo una fracción pequeña corresponde a niños abusados: lo habitual es que el hueso se rompa en una caída, un accidente de tránsito u otro trauma sin abuso [1]. En menores de 2 años, la incidencia anual de fracturas va de 5,3 a 9,5 por 1000 niños, y en los 4 estudios que describieron el mecanismo, las caídas (de una silla, cama o mesa, desde su propia altura o durante el juego dentro de casa) explicaron de 50 % a 60 % [27]. Los autores de esa revisión advierten que faltan datos de buena calidad en este grupo [27].

El abuso se concentra en los más pequeños. En el estudio de Worlock, resumido por Kemp, 80 % de las fracturas por abuso ocurrió en menores de 18 meses, mientras que 85 % de las no abusivas ocurrió en mayores de 5 años [1]. En menores de 18 meses, 1 de cada 9 fracturas era abuso confirmado, frente a 1 de cada 205 entre los 19 y 60 meses [1].

Qué huesos se rompen. En una base nacional hospitalaria de EE. UU., 1794 niños (0,1 %) tenían codificación de abuso, y las lesiones ortopédicas más comunes fueron fracturas de fémur o húmero, la mayoría en menores de 2 años [28]. En otra base, 1,54 % de los ingresos pediátricos por fractura tenía diagnóstico concurrente de trauma no accidental, y las fracturas múltiples tuvieron la tasa más alta (2,8 %) [29].

Probabilidad de abuso según el hueso. La revisión sistemática de Cardiff (Kemp) calculó las probabilidades de la tabla; en costilla y fémur se excluyeron antes los choques de tránsito y el trauma violento, y en cráneo no fue posible excluir los choques [1]. Mira los intervalos: son anchos porque los estudios comparativos son pocos y heterogéneos [1].

Y según la edad. Una revisión de 2021 recomendó evaluar siempre por abuso, con consulta especializada, a los menores de 3 años con fractura costal y a los menores de 18 meses con fractura de húmero o de fémur sin incidente verificado [2]. En fracturas de fémur, la proporción de abuso en los estudios revisados fue de 16,7 % a 35,2 % antes de los 12 meses y de 1,5 % a 6,0 % desde esa edad [3].

Un dato local que no tenemos: no hay en este capítulo cifras de Ecuador ni de Latinoamérica verificadas en la fuente; todo lo anterior viene de países de ingresos altos y debe leerse con esa reserva (sin dato verificable).

Probabilidad de que una fractura sea abuso, según el hueso (revisión sistemática de Cardiff)
HuesoProbabilidad estimadaQué recordar
Costilla (sin trauma mayor)0,71 (IC 95 % 0,42 a 0,91) [1]La más alta de las estudiadas. Sobre la localización posterior, los estudios incluidos por Kemp fueron discordantes [1]; la revisión radiológica de Dwek la considera la de mayor especificidad [9].
Húmero (menores de 3 años)De 0,48 (0,06 a 0,94) a 0,54 (0,20 a 0,88) según la definición de abuso [1]La supracondílea es menos probable de ser infligida; la diafisaria media, más [1].
FémurDe 0,28 (0,15 a 0,44) a 0,43 (0,32 a 0,54) según la definición [1]El desarrollo motor discrimina: pesa más si el niño aún no camina [1].
Cráneo0,30 (0,19 a 0,46) [1]En abuso y no abuso lo más común es la fractura lineal [1].

Fuente: [1], [9]

Proporción de abuso por hueso y edad (revisión sistemática de 2021)
Hueso y edadProporción con abuso
Costilla, menores de 3 años77 %; 96 % si se excluyen los accidentes de tráfico [2]
Húmero, menores de 18 meses48 % [2]
Fémur, menores de 12 meses34 % [2]
Fémur, menores de 18 meses25 % [2]

Fuente: [2]

Probabilidad de abuso según el hueso en la revisión de Kemp (umbrales distintos por hueso) (%)
Probabilidad de abuso según el hueso en la revisión de Kemp (umbrales distintos por hueso)Costilla (sospechado o confirmado; sin trauma mayor): 71; Cráneo (sospechado o confirmado; sin excluir choques): 30; Húmero (solo abuso confirmado; menores de 3 años): 48; Fémur (solo abuso confirmado; sin trauma mayor): 28Costilla(sospechado oconfirmado; sintrauma mayor)Costilla (sospechado o confirmado; sin trauma mayor): 71%71%Cráneo (sospechadoo confirmado; sinexcluir choques)Cráneo (sospechado o confirmado; sin excluir choques): 30%30%Húmero (solo abusoconfirmado; menoresde 3 años)Húmero (solo abuso confirmado; menores de 3 años): 48%48%Fémur (solo abusoconfirmado; sintrauma mayor)Fémur (solo abuso confirmado; sin trauma mayor): 28%28%

Fuente: [1]

Fractura de fémur: proporción de abuso según la edad (extremos de los estudios, %) (%)
Fractura de fémur: proporción de abuso según la edad (extremos de los estudios, %)Menores de 12 meses, mínimo: 16,7; Menores de 12 meses, máximo: 35,2; 12 meses o más, mínimo: 1,5; 12 meses o más, máximo: 60255075100Menores de 12 meses, mínimo: 16,7%16,7%Menores de 12meses, mínimoMenores de 12 meses, máximo: 35,2%35,2%Menores de 12meses, máximo12 meses o más, mínimo: 1,5%1,5%12 meses omás, mínimo12 meses o más, máximo: 6%6%12 meses omás, máximo

Fuente: [3]

Referencias de este bloque

  1. Kemp AM, Dunstan F, Harrison S, Morris S, Mann M, Rolfe K, et al. Patterns of skeletal fractures in child abuse: systematic review. BMJ. 2008;337:a1518. doi:10.1136/bmj.a1518. doi:10.1136/bmj.a1518 Revisión sistemática / metaanálisis lista final
  2. Mitchell IC, Norat BJ, Auerbach M, Bressler CJ, Como JJ, Escobar MA Jr, et al. Identifying maltreatment in infants and young children presenting with fractures: does age matter? Acad Emerg Med. 2021;28(1):5-18. doi:10.1111/acem.14122. doi:10.1111/acem.14122 Revisión sistemática / metaanálisis lista final
  3. Wood JN, Fakeye O, Mondestin V, Rubin DM, Localio R, Feudtner C. Prevalence of abuse among young children with femur fractures: a systematic review. BMC Pediatr. 2014;14:169. doi:10.1186/1471-2431-14-169. doi:10.1186/1471-2431-14-169 Revisión sistemática / metaanálisis lista final
  4. Dwek JR. The radiographic approach to child abuse. Clin Orthop Relat Res. 2011;469(3):776-89. doi:10.1007/s11999-010-1414-5. doi:10.1007/s11999-010-1414-5 Revisión lista final
  5. Rosendahl K, de Horatio LT, Habre C, Shelmerdine SC, Patsch J, Kvist O, et al. The incidence of fractures in children under two years of age: a systematic review. BMC Musculoskelet Disord. 2024;25(1):528. doi:10.1186/s12891-024-07633-5. doi:10.1186/s12891-024-07633-5 Revisión sistemática / metaanálisis lista final
  6. Loder RT, Feinberg JR. Orthopaedic injuries in children with nonaccidental trauma: demographics and incidence from the 2000 Kids' Inpatient Database. J Pediatr Orthop. 2007;27(4):421-6. doi:10.1097/01.bpb.0000271328.79481.07. doi:10.1097/01.bpb.0000271328.79481.07 Estudio de cohorte lista final
  7. Zhao C, Starke M, Tompson JD, Sabharwal S. Predictors for nonaccidental trauma in a child with a fracture: a national inpatient database study. J Am Acad Orthop Surg. 2020;28(4):e164-71. doi:10.5435/JAAOS-D-18-00502. doi:10.5435/JAAOS-D-18-00502 Estudio de cohorte lista final

Mecanismo: cómo se rompe un hueso que el niño no puede romper solo

Piensa el abuso como un conjunto de fuerzas que un lactante no se puede aplicar a sí mismo. Cuatro mecanismos explican casi todo lo que verás:

  • Compresión del tórax. Si el tórax del lactante queda apretado entre las manos de un adulto, de adelante hacia atrás, el arco posterior de cada costilla hace palanca sobre la apófisis transversa y se quiebra junto a la columna [9]. Ese mecanismo no se reproduce en la reanimación, en la que el niño está boca arriba con la espalda apoyada; de ahí el peso diagnóstico de la fractura posteromedial [9].
  • Sacudida o tracción violenta de la extremidad. El mecanismo aceptado para la lesión metafisaria clásica es un movimiento de latigazo que desprende la zona de calcificación provisional de la metáfisis [9]. Quienes lo defienden argumentan que un niño que no gatea ni camina no puede generar esa fuerza por sí mismo [9]. Esta explicación tiene críticos y los verás en el bloque de controversias.
  • Torsión del miembro. Produce fracturas diafisarias oblicuas o espirales. La espiral fue la fractura abusiva de fémur más común antes de los 15 meses en un estudio incluido por Kemp [1], pero espirales y transversas son igual de frecuentes en niños abusados [9]: el trazo no decide.
  • Impacto o golpe. Es el mecanismo habitual de las fracturas craneales (práctica habitual / opinión experta); en el cráneo, el trazo lineal fue el más común tanto en abuso como en no abuso [1].

El mecanismo accidental también rompe huesos pequeños. En un registro sueco, se reportaron caídas en 73 % de las fracturas diafisarias de fémur y en 56 % de las de húmero diagnosticadas durante el primer año [30]. Por eso la pregunta no es si una caída "puede" romper un fémur, sino si esta caída, a esta edad y con este trazo es compatible (práctica habitual / opinión experta). Una forma de operar esa pregunta es medir la discordancia: en la serie suiza ya citada, 30,4 % de las fracturas de fémur era incompatible con el mecanismo relatado [16].

De la fuerza a la fractura: qué lesión espera cada mecanismo
De la fuerza a la fractura: qué lesión espera cada mecanismoEsquema de 6 elementos: Compresión del tórax; Costillas posteromediales; Sacudida o tracción violenta; Lesión metafisaria clásica (esquina o asa de cubo); Torsión del miembro; Fractura diafisaria espiral u oblicua (poco específica). Relaciones: Compresión del tórax → Costillas posteromediales (palanca sobre apófisis transversas); Sacudida o tracción violenta → Lesión metafisaria clásica (esquina o asa de cubo) (latigazo en la fisis); Torsión del miembro → Fractura diafisaria espiral u oblicua (poco específica).Compresión deltóraxCostillasposteromedialesSacudida o tracciónviolentaLesión metafisariaclásica (esquina oasa de cubo)Torsión del miembroFractura diafisariaespiral u oblicua(poco específica)palanca sobreapófisistransversaslatigazo en lafisisHuesoEstructura en riesgo
Ver el esquema en texto
  • Compresión del tórax
    • → palanca sobre apófisis transversas: Costillas posteromediales
  • Costillas posteromediales
  • Sacudida o tracción violenta
    • → latigazo en la fisis: Lesión metafisaria clásica (esquina o asa de cubo)
  • Lesión metafisaria clásica (esquina o asa de cubo)
  • Torsión del miembro
    • → Fractura diafisaria espiral u oblicua (poco específica)
  • Fractura diafisaria espiral u oblicua (poco específica)

Para qué sirve en la decisión: el mecanismo te dice qué buscar (costillas, metáfisis) y qué lesión no debe sorprenderte, pero solo las dos primeras filas son de alta especificidad [9].

Fuente: [9]

Referencias de este bloque

  1. Kemp AM, Dunstan F, Harrison S, Morris S, Mann M, Rolfe K, et al. Patterns of skeletal fractures in child abuse: systematic review. BMJ. 2008;337:a1518. doi:10.1136/bmj.a1518. doi:10.1136/bmj.a1518 Revisión sistemática / metaanálisis lista final
  2. Dwek JR. The radiographic approach to child abuse. Clin Orthop Relat Res. 2011;469(3):776-89. doi:10.1007/s11999-010-1414-5. doi:10.1007/s11999-010-1414-5 Revisión lista final
  3. de Marco G, Valaikaite R, Chargui M, Coulin B, Vazquez O, Tabard-Fougère A, et al. Femoral fractures and abuse in children under 36 months old: a Swiss case series. J Pediatr Orthop B. 2024;33(5):452-61. doi:10.1097/BPB.0000000000001140. doi:10.1097/BPB.0000000000001140 Serie de casos lista final
  4. von Heideken J, Thiblin I, Högberg U. The epidemiology of infant shaft fractures of femur or humerus by incidence, birth, accidents, and other causes. BMC Musculoskelet Disord. 2020;21(1):840. doi:10.1186/s12891-020-03856-4. doi:10.1186/s12891-020-03856-4 Estudio de cohorte lista final

Anatomía que explica los patrones

Tres estructuras explican por qué las lesiones del abuso son tan reconocibles.

La costilla y su unión con la columna. Por detrás, la cabeza de la costilla se articula con los cuerpos vertebrales y el tubérculo con la apófisis transversa; el cuello queda entre ambos puntos. Cuando el tórax se comprime de adelante hacia atrás, la costilla hace palanca sobre la apófisis transversa y la fractura nace cerca de la columna, comenzando en la superficie externa de la costilla [9]. Esa es la fractura posteromedial.

La metáfisis y la fisis. En la lesión metafisaria clásica, la línea de fractura corre por el lado metafisario de la zona de calcificación provisional y arranca esa lámina, en general sin desprenderla del todo [9]. Vista de canto parece una esquina; con una pequeña angulación del haz aparece el "asa de cubo". Son la misma lesión [9]. Los ejemplos de la revisión de Dwek son de la rodilla: fémur distal y tibia proximal [9].

El periostio. El periostio se une con firmeza a la altura de la fisis [9], y la reacción perióstica es la señal que permite sospechar la edad de una fractura. Las fracturas intraarticulares no forman callo en el foco porque no hay periostio sobre la superficie articular [9]. Y en el codo del lactante, la separación de la fisis del húmero distal se confunde con una luxación; la ecografía lo aclara sin sedación [9].

Estructura, por qué importa y qué lesión produce
EstructuraPor qué importaLesión característica
Cabeza, cuello y tubérculo costalLa cabeza se apoya en los cuerpos vertebrales y el tubérculo en la apófisis transversa; ahí se hace la palanca al comprimir el tórax [9]Fractura costal posteromedial
Zona de calcificación provisional (metáfisis)Es el plano más frágil frente a tracción o latigazo [9]Lesión metafisaria clásica
PeriostioReacciona a la fractura y sirve para estimar su edad [9]Neoformación perióstica o callo
Fisis del húmero distal del lactanteEl plano débil es la fisis, no el ligamento [9]Separación epifisaria, a menudo leída como luxación

Fuente: [9]

El tórax visto desde atrás (Gray's Anatomy, 1918, fig. 113)
El tórax visto desde atrás (Gray's Anatomy, 1918, fig. 113). Qué mirar: las costillas llegan a la columna por detrás. En el lactante, la compresión anteroposterior del tórax las palanquea sobre las apófisis transversas y ahí nacen las fracturas posteromediales [9]. Henry Gray / Henry Vandyke Carter (1918) · Dominio público · fuente
Una costilla vista desde atrás: cabeza, cuello, tubérculo y ángulo (Gray's Anatomy, 1918, fig. 123)
Una costilla vista desde atrás: cabeza, cuello, tubérculo y ángulo (Gray's Anatomy, 1918, fig. 123). Qué mirar: la cabeza y el tubérculo son los dos puntos de unión con la columna. La fractura posteromedial ocurre justo al lado de esa articulación [9]. Henry Gray / Henry Vandyke Carter (1918) · Dominio público · fuente

Referencias de este bloque

  1. Dwek JR. The radiographic approach to child abuse. Clin Orthop Relat Res. 2011;469(3):776-89. doi:10.1007/s11999-010-1414-5. doi:10.1007/s11999-010-1414-5 Revisión lista final

Variantes normales que se confunden con fractura

Una lectura exagerada también hace daño. Estas son las variantes que más engañan:

  • Neoformación perióstica fisiológica. Entre el mes 1 y el 5 de vida es un hallazgo normal: hueso nuevo de contorno liso, casi siempre en ambos lados y de 2 mm de espesor como máximo [9].
  • Collar óseo metafisario y espolones. El collar normal mide cerca de 1 a 2 mm y puede formar un pequeño espolón que se confunde con una esquina fracturada [9]. El espolón normal no tiene reacción perióstica ni una línea lúcida que lo separe de la metáfisis [9].
  • Fragmentación metafisaria de la rodilla. En una cohorte de menores de 1 año, fue la variante más frecuente, presente en 72,4 % de los fémures y en 87,0 % de las tibias analizadas [23]. En el mismo estudio, 33 de 114 diagnósticos iniciales de lesión metafisaria clásica (28,9 %) se leyeron en el seguimiento como variación o normal [23].
  • Suturas accesorias y surcos vasculares del cráneo. Si la línea lúcida es corta, llega hasta una sutura y aparece en ambos lados, lo más probable es una sutura accesoria; ante la duda, la TC con reconstrucción 3D aclara si es fractura, sutura o surco vascular [9].
  • Vértebra con limbus. En una serie de niños evaluados por abuso, se vio una variante limbus a nivel L1-L3 en 6 de 65 (9,2 %), que puede imitar una fractura por compresión [31].

Qué hacer con la duda: no se etiqueta la imagen; se revisa con un radiólogo pediátrico (práctica habitual / opinión experta) y, si los estudios iniciales son negativos, se repite la serie a cerca de 2 semanas [4].

Variantes frecuentes y cómo distinguirlas
VarianteCómo se veCómo se distingue
Neoformación perióstica fisiológicaHueso nuevo liso a lo largo de diáfisis de húmero, fémur o tibia, entre 1 y 5 meses [9]Suele ser bilateral y de menos de 2 mm [9]
Espolón del collar metafisarioPequeña prominencia en el borde de la metáfisis [9]Sin reacción perióstica ni línea lúcida bajo la zona de calcificación [9]
Fragmentación metafisaria de la rodillaContorno metafisario fragmentado, sobre todo posterior o medial [23]Se interpreta con la edad y con el seguimiento; muchos "hallazgos" iniciales no se confirman [23]
Limbus lumbarPequeño fragmento óseo en el ángulo vertebral, a nivel L1-L3 [31]Se revisa con otra imagen o con resonancia

Fuente: [9], [23], [31]

Referencias de este bloque

  1. Expert Panel on Pediatric Imaging; Mirsky DM, Bardo DME, Iyer RS, Chan SS, Silvera VM, Asnes AG, et al. ACR Appropriateness Criteria Suspected Physical Abuse-Child: Update 2025. J Am Coll Radiol. 2026;23(8):1613-46. doi:10.1016/j.jacr.2026.02.017. doi:10.1016/j.jacr.2026.02.017 Guía clínica lista final
  2. Dwek JR. The radiographic approach to child abuse. Clin Orthop Relat Res. 2011;469(3):776-89. doi:10.1007/s11999-010-1414-5. doi:10.1007/s11999-010-1414-5 Revisión lista final
  3. Karmazyn B, Newman CL, Marine MB, Wanner MR, Shields JR, Delaney LR, et al. Can metaphyseal variations in the distal femurs and proximal tibias be distinguished from classic metaphyseal lesions? Pediatr Radiol. 2025;55(13):2752-62. doi:10.1007/s00247-025-06398-w. doi:10.1007/s00247-025-06398-w Estudio de cohorte lista final
  4. Supakul N, Marine MB, Steinhardt N, Thompson SL, Niloy Lahiri K, Jennings GS, et al. Diagnostic performance of radiography and whole-spine MRI for detecting vertebral fractures in suspected child abuse. Child Abuse Negl. 2026;178:108144. doi:10.1016/j.chiabu.2026.108144. doi:10.1016/j.chiabu.2026.108144 Estudio de cohorte lista final

Clasificación: un esquema de riesgo por tipo de lesión

No existe una clasificación universal ni validada del abuso. En la práctica se usan estratos de especificidad: qué tan raro es que ese tipo de lesión ocurra sin una causa que el niño no podía generar solo. El esquema de abajo es didáctico y propio; se arma con la revisión radiológica de Dwek, la de Kemp, la de Mitchell y el informe de la AAP, y no es un instrumento validado: no sustituye al juicio clínico [9, 1, 2, 12].

La idea de fondo es doble. Primero, el estrato dice cuánto pesa el tipo de fractura. Segundo, los modificadores (edad, deambulación, relato) mueven el riesgo hacia arriba o hacia abajo dentro de cada estrato. Una fractura de bajo riesgo con un relato absurdo vale más que una de riesgo moderado con un relato coherente y presenciado. Ojo: los estratos ordenan especificidad, no probabilidad; las fracturas de baja especificidad son las más comunes en el abuso y, en la revisión de Kemp, la fractura craneal tuvo una probabilidad de abuso de 0,30 [9, 1].

Dos aclaraciones útiles:

  • Las fracturas llamadas de "bajo riesgo" también pueden ser abuso. En niños de 9 a 23 meses con fracturas presuntamente de bajo riesgo (en rodete, de clavícula, supracondílea o del que empieza a caminar), la frecuencia de lesiones sospechosas concomitantes no difirió de forma significativa de la de las fracturas de riesgo moderado (OR 0,9; IC 95 % 0,4 a 2,5) [19].
  • Un resumen del informe de la AAP también señala como sospechosas las fracturas de alta energía sin un mecanismo razonable, y recuerda que ninguna fractura es patognomónica [32].
Datos que sostienen cada estrato
Estrato y lesiónQué dicen los datos
Alto: fractura costalValor predictivo positivo de 95 % en menores de 3 años [14]; 82 % de abuso entre lactantes menores de 12 meses con fracturas costales [33]
Alto: lesión metafisaria clásicaLectura radiológica con especificidad de 90,9 % y sensibilidad de 74,9 % [23]; su origen traumático es discutido [34]
Moderado: fracturas múltiples74 % de los niños abusados tenía 2 o más fracturas frente a 16 % de los no abusados [1]; cociente de probabilidad positivo de 3,8 [11]
Moderado: húmero y fémur en menores que no caminanHúmero: 48 % de abuso en menores de 18 meses [2]; fémur: de 16,7 % a 35,2 % antes de los 12 meses [3]
Moderado: fractura vertebral1,9 % de 751 niños evaluados por abuso, y 9,7 % de las series positivas [35]
Bajo: cráneo, fractura únicaBaja especificidad no es baja probabilidad: 0,30 en la revisión de Kemp [1]; la serie esquelética halló fracturas adicionales en 1,4 % de los lactantes con fractura craneal aislada [36]
Bajo: húmero supracondíleoCon fracturas supracondíleas desplazadas, 79 % ocurrió tras una caída y 0,5 % fue abuso [1]

Fuente: [1], [2], [3], [11], [14], [23], [33], [34], [35], [36]

Riesgo por tipo de lesión: esquema propio de estratos y modificadores
Riesgo por tipo de lesión: esquema propio de estratos y modificadoresClasificación en 5 grupos. Estrato alto: alarma máxima, activa la evaluación completa y avisa: Fracturas costales, sobre todo posteromediales; Lesión metafisaria clásica (esquina o asa de cubo) en el lactante que no deambula; Fracturas de escápula, esternón y apófisis espinosas. Estrato moderado: piensa en abuso y estudia: Fracturas múltiples, sobre todo en distintos estadios de curación; Separación epifisaria y fracturas vertebrales; Fracturas craneales complejas y fracturas de los dedos; Húmero o fémur en un niño que no camina. Estrato bajo: comunes, pero no las pases por alto si el relato no encaja: Fracturas diafisarias de huesos largos, clavícula y fractura craneal simple; Fractura supracondílea del húmero, que suele ser accidental; Reacción perióstica aislada sin explicación. Modificadores que suben el riesgo en cualquier estrato: Menos de 12 meses, no deambulación, historia sospechosa y lesiones adicionales; Presentación tardía y mecanismo no presenciado o inconsistente; Lesión previa en la exploración o en las radiografías. Modificadores que lo bajan: Trauma mayor, presenciado y verificado: choque, golpe fuerte directo o caída de altura; Enfermedad ósea documentada que explique la fragilidad (por ejemplo, osteogénesis imperfecta u osteopenia del prematuro). Nota: Para qué sirve en la decisión: estrato alto, hazlo en la misma consulta (evaluación completa, aviso al responsable de protección); moderado, evaluación completa y consulta con el equipo; bajo, decide con la edad, el relato y los modificadores (práctica habitual / opinión experta).Estrato alto:alarma máxima,activa laevaluacióncompleta y avisaFracturascostales, sobretodoposteromedialesLesiónmetafisariaclásica (esquinao asa de cubo) enel lactante queno deambulaFracturas deescápula,esternón yapófisisespinosasEstrato moderado:piensa en abuso yestudiaFracturasmúltiples, sobretodo en distintosestadios decuraciónSeparaciónepifisaria yfracturasvertebralesFracturascranealescomplejas yfracturas de losdedosHúmero o fémur enun niño que nocaminaEstrato bajo:comunes, pero nolas pases poralto si el relatono encajaFracturasdiafisarias dehuesos largos,clavícula yfractura cranealsimpleFracturasupracondílea delhúmero, que sueleser accidentalReacciónperiósticaaislada sinexplicaciónModificadores quesuben el riesgoen cualquierestratoMenos de 12meses, nodeambulación,historiasospechosa ylesionesadicionalesPresentacióntardía ymecanismo nopresenciado oinconsistenteLesión previa enla exploración oen lasradiografíasModificadores quelo bajanTrauma mayor,presenciado yverificado:choque, golpefuerte directo ocaída de alturaEnfermedad óseadocumentada queexplique lafragilidad (porejemplo,osteogénesisimperfecta uosteopenia delprematuro)Para qué sirve en la decisión: estrato alto, hazlo en la mismaconsulta (evaluación completa, aviso al responsable deprotección); moderado, evaluación completa y consulta con elequipo; bajo, decide con la edad, el relato y los modificadores(práctica habitual / opinión experta).
Ver el esquema en texto
  • Estrato alto: alarma máxima, activa la evaluación completa y avisa
    • Fracturas costales, sobre todo posteromediales [9, 10]
    • Lesión metafisaria clásica (esquina o asa de cubo) en el lactante que no deambula [9]
    • Fracturas de escápula, esternón y apófisis espinosas [9]
  • Estrato moderado: piensa en abuso y estudia
    • Fracturas múltiples, sobre todo en distintos estadios de curación [9, 10]
    • Separación epifisaria y fracturas vertebrales [9]
    • Fracturas craneales complejas y fracturas de los dedos [9]
    • Húmero o fémur en un niño que no camina [1, 8]
  • Estrato bajo: comunes, pero no las pases por alto si el relato no encaja
    • Fracturas diafisarias de huesos largos, clavícula y fractura craneal simple [9]
    • Fractura supracondílea del húmero, que suele ser accidental [1]
    • Reacción perióstica aislada sin explicación [9]
  • Modificadores que suben el riesgo en cualquier estrato
    • Menos de 12 meses, no deambulación, historia sospechosa y lesiones adicionales [3]
    • Presentación tardía y mecanismo no presenciado o inconsistente [37]
    • Lesión previa en la exploración o en las radiografías [38]
  • Modificadores que lo bajan
    • Trauma mayor, presenciado y verificado: choque, golpe fuerte directo o caída de altura [33]
    • Enfermedad ósea documentada que explique la fragilidad (por ejemplo, osteogénesis imperfecta u osteopenia del prematuro) [6]

Para qué sirve en la decisión: estrato alto, hazlo en la misma consulta (evaluación completa, aviso al responsable de protección); moderado, evaluación completa y consulta con el equipo; bajo, decide con la edad, el relato y los modificadores (práctica habitual / opinión experta).

Fuente: [1], [3], [6], [8], [9], [10], [33], [37], [38]

Referencias de este bloque

  1. Kemp AM, Dunstan F, Harrison S, Morris S, Mann M, Rolfe K, et al. Patterns of skeletal fractures in child abuse: systematic review. BMJ. 2008;337:a1518. doi:10.1136/bmj.a1518. doi:10.1136/bmj.a1518 Revisión sistemática / metaanálisis lista final
  2. Mitchell IC, Norat BJ, Auerbach M, Bressler CJ, Como JJ, Escobar MA Jr, et al. Identifying maltreatment in infants and young children presenting with fractures: does age matter? Acad Emerg Med. 2021;28(1):5-18. doi:10.1111/acem.14122. doi:10.1111/acem.14122 Revisión sistemática / metaanálisis lista final
  3. Wood JN, Fakeye O, Mondestin V, Rubin DM, Localio R, Feudtner C. Prevalence of abuse among young children with femur fractures: a systematic review. BMC Pediatr. 2014;14:169. doi:10.1186/1471-2431-14-169. doi:10.1186/1471-2431-14-169 Revisión sistemática / metaanálisis lista final
  4. National Institute for Health and Care Excellence. Child maltreatment: when to suspect maltreatment in under 18s. Clinical guideline CG89. Publicada el 22 de julio de 2009; ultima actualizacion el 3 de diciembre de 2025. Disponible en: https://www.nice.org.uk/guidance/cg89 enlace oficial Guía clínica lista final
  5. American Academy of Orthopaedic Surgeons. Treatment of pediatric diaphyseal femur fractures: evidence-based clinical practice guideline. Adoptada el 24 de agosto de 2026. Disponible en: https://aaos.org/globalassets/quality-and-practice-resources/pdff/pdff-2026-guideline.pdf enlace oficial Guía clínica lista final
  6. Dwek JR. The radiographic approach to child abuse. Clin Orthop Relat Res. 2011;469(3):776-89. doi:10.1007/s11999-010-1414-5. doi:10.1007/s11999-010-1414-5 Revisión lista final
  7. Jayakumar P, Barry M, Ramachandran M. Orthopaedic aspects of paediatric non-accidental injury. J Bone Joint Surg Br. 2010;92(2):189-95. doi:10.1302/0301-620X.92B2.22923. doi:10.1302/0301-620X.92B2.22923 Revisión lista final
  8. Shah SN, Fong HF, Haney SB, Harper NS, Pierce MC, Neuman MI. Has this child experienced physical abuse? The Rational Clinical Examination systematic review. JAMA. 2025;334(2):160-70. doi:10.1001/jama.2025.2216. doi:10.1001/jama.2025.2216 Revisión sistemática / metaanálisis lista final
  9. Haney S, Scherl S, DiMeglio L, Perez-Rossello J, Servaes S, Merchant N; Council on Child Abuse and Neglect; Section on Orthopaedics; Section on Radiology; Section on Endocrinology; Society for Pediatric Radiology. Evaluating young children with fractures for child abuse: clinical report. Pediatrics. 2025;155(2):e2024070074. doi:10.1542/peds.2024-070074. doi:10.1542/peds.2024-070074 Guía clínica lista final
  10. Barsness KA, Cha ES, Bensard DD, Calkins CM, Partrick DA, Karrer FM, et al. The positive predictive value of rib fractures as an indicator of nonaccidental trauma in children. J Trauma. 2003;54(6):1107-10. doi:10.1097/01.TA.0000068992.01030.A8. doi:10.1097/01.TA.0000068992.01030.A8 Estudio de cohorte lista final
  11. Murray L, Fickenscher K, Moffatt M, Frazier T, Jackson J, Anderst J. Fractures presumed to be low risk for abuse in young mobile children: association with concomitant suspicious injuries. Pediatr Emerg Care. 2022;38(1):e5-11. doi:10.1097/PEC.0000000000002161. doi:10.1097/PEC.0000000000002161 Estudio de cohorte lista final
  12. Karmazyn B, Newman CL, Marine MB, Wanner MR, Shields JR, Delaney LR, et al. Can metaphyseal variations in the distal femurs and proximal tibias be distinguished from classic metaphyseal lesions? Pediatr Radiol. 2025;55(13):2752-62. doi:10.1007/s00247-025-06398-w. doi:10.1007/s00247-025-06398-w Estudio de cohorte lista final
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  16. Barber I, Perez-Rossello JM, Wilson CR, Silvera MV, Kleinman PK. Prevalence and relevance of pediatric spinal fractures in suspected child abuse. Pediatr Radiol. 2013;43(11):1507-15. doi:10.1007/s00247-013-2726-x. doi:10.1007/s00247-013-2726-x Estudio de cohorte lista final
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  18. Hui C, Joughin E, Goldstein S, Cooper N, Harder J, Kiefer G, et al. Femoral fractures in children younger than three years: the role of nonaccidental injury. J Pediatr Orthop. 2008;28(3):297-302. doi:10.1097/BPO.0b013e3181653bf9. doi:10.1097/BPO.0b013e3181653bf9 Estudio de cohorte lista final
  19. Pandya NK, Baldwin KD, Wolfgruber H, Drummond DS, Hosalkar HS. Humerus fractures in the pediatric population: an algorithm to identify abuse. J Pediatr Orthop B. 2010;19(6):535-41. doi:10.1097/BPB.0b013e32833ce424. doi:10.1097/BPB.0b013e32833ce424 Estudio de cohorte lista final

Diagnóstico: la historia y las banderas rojas

La historia es la mitad de la evaluación. Se toma con calma, con preguntas abiertas, sin acusar y escribiendo las palabras de los cuidadores entre comillas, no tu interpretación (práctica habitual / opinión experta).

Qué te dice la evidencia sobre el relato. En niños menores de 18 meses con fractura de húmero, los cuidadores no dieron ningún mecanismo en la mitad de los casos abusivos, mientras que en todos los casos no abusivos hubo alguna explicación [7]. En menores de 3 años con fractura de fémur, la edad menor de 12 meses, la no deambulación, la presentación tardía, el mecanismo no presenciado o inconsistente y otras lesiones fueron factores de riesgo de abuso [37]. Una revisión de fracturas de fémur confirmó la edad, la no deambulación, la historia sospechosa y las lesiones adicionales [3]. En fracturas de húmero, la lesión previa (física o radiográfica) y una historia sospechosa fueron más frecuentes en el grupo abusivo [38].

Lo que mira NICE. Para su guía basta una fractura para sospechar maltrato cuando no hay una enfermedad que vuelva frágil el hueso, o cuando nadie la explica o la explicación no convence; cita como ejemplos las fracturas de edades distintas y las que solo aparecen en la radiografía [6]. También manda sospechar abuso físico ante una lesión espinal sin trauma accidental mayor confirmado [6].

El primer aviso suele pasar sin que lo veamos. 27,5 % de los lactantes con abuso definitivo había tenido una lesión centinela, sobre todo equimosis (80 %), y los profesionales conocían esa lesión en 41,9 % de los casos [18]. En 1 de cada 5 niños con fracturas abusivas, un médico ya los había visto sin reconocer el abuso: 20,9 % en una cohorte de menores de 3 años, con mediana de 8 días hasta el diagnóstico [39]. En 77 niños con fracturas abusivas en curación, 33 % tuvo una consulta previa en que se omitió el abuso, y el motivo más común fue un signo físico de trauma, como una equimosis o un edema [40].

Tres límites del razonamiento.

  • Ningún dato solo decide. Ningún hallazgo aislado ni ningún modelo de probabilidad reemplazan la evaluación; el modelo derivado de una base nacional de ingresos (que incluye, entre otras variables, edad, fractura costal, lesión intracraneal y quemaduras) todavía necesita validarse en la práctica [29].
  • Los datos adicionales no siempre aparecen. En 144 menores de 4 años con fractura diafisaria femoral aislada, se sospechó abuso en 27 (19 %), y las hemorragias retinianas y los hematomas subdurales no aportaron nada en esa serie [41].
  • Evita los sesgos. En la revisión de Paine y Wood, a los niños de grupos minoritarios o sin seguro privado se les pedía la serie más a menudo que a los demás, y ninguna evidencia justificaba esa diferencia [42]. La indicación depende de la lesión y de la edad, no de la procedencia de la familia.
Cómo tomar la historia: 6 preguntas que no se saltan (práctica habitual / opinión experta)
Cómo tomar la historia: 6 preguntas que no se saltan (práctica habitual / opinión experta)Secuencia de 6 pasos. Paso 1: ¿Qué pasó, en palabras del cuidador?. Deja que lo cuente sin interrumpir y anótalo textualmente, entre comillas. Riesgo: Resumir con tus palabras borra detalles que después importan.. Paso 2: ¿Quién lo vio y cuándo?. Hora aproximada, testigos, quién estaba a cargo en ese momento. Riesgo: Un mecanismo sin testigos no se descarta, pero tampoco se acepta por defecto.. Paso 3: ¿Qué sabe hacer el niño?. Si rueda, se sienta, gatea o camina; compáralo con lo que el relato exige que haya hecho. Riesgo: Un relato que le atribuye una conducta que no tiene aún es la discordancia clave.. Paso 4: ¿Qué hizo la familia después?. Cuándo notaron el dolor, a quién llamaron, cuánto tardaron en consultar. Riesgo: La presentación tardía es un factor de riesgo, pero hay demoras legítimas.. Paso 5: ¿Hubo lesiones o consultas previas?. Moretones, quemaduras, otras fracturas, visitas anteriores por lo mismo. Riesgo: Las lesiones centinela suelen pasar sin que se reconozcan.. Paso 6: ¿Hay antecedentes que expliquen huesos frágiles?. Prematuridad, huesos frágiles en la familia, dieta, medicamentos, enfermedades crónicas. Riesgo: Preguntar no es una acusación: es descartar causas médicas..1¿Qué pasó, en palabras del cuidador?Deja que lo cuente sin interrumpir y anótalo textualmente,entre comillas.Riesgo:Resumir con tus palabras borra detalles que despuésimportan.2¿Quién lo vio y cuándo?Hora aproximada, testigos, quién estaba a cargo en esemomento.Riesgo:Un mecanismo sin testigos no se descarta, perotampoco se acepta por defecto.3¿Qué sabe hacer el niño?Si rueda, se sienta, gatea o camina; compáralo con lo que elrelato exige que haya hecho.Riesgo:Un relato que le atribuye una conducta que no tieneaún es la discordancia clave.4¿Qué hizo la familia después?Cuándo notaron el dolor, a quién llamaron, cuánto tardaron enconsultar.Riesgo:La presentación tardía es un factor de riesgo, perohay demoras legítimas.5¿Hubo lesiones o consultas previas?Moretones, quemaduras, otras fracturas, visitas anteriores porlo mismo.Riesgo:Las lesiones centinela suelen pasar sin que sereconozcan.6¿Hay antecedentes que expliquen huesos frágiles?Prematuridad, huesos frágiles en la familia, dieta,medicamentos, enfermedades crónicas.Riesgo:Preguntar no es una acusación: es descartar causasmédicas.
Ver el esquema en texto
  1. ¿Qué pasó, en palabras del cuidador?. Deja que lo cuente sin interrumpir y anótalo textualmente, entre comillas. Riesgo: Resumir con tus palabras borra detalles que después importan.
  2. ¿Quién lo vio y cuándo?. Hora aproximada, testigos, quién estaba a cargo en ese momento. Riesgo: Un mecanismo sin testigos no se descarta, pero tampoco se acepta por defecto.
  3. ¿Qué sabe hacer el niño?. Si rueda, se sienta, gatea o camina; compáralo con lo que el relato exige que haya hecho. Riesgo: Un relato que le atribuye una conducta que no tiene aún es la discordancia clave.
  4. ¿Qué hizo la familia después?. Cuándo notaron el dolor, a quién llamaron, cuánto tardaron en consultar. Riesgo: La presentación tardía es un factor de riesgo, pero hay demoras legítimas.
  5. ¿Hubo lesiones o consultas previas?. Moretones, quemaduras, otras fracturas, visitas anteriores por lo mismo. Riesgo: Las lesiones centinela suelen pasar sin que se reconozcan.
  6. ¿Hay antecedentes que expliquen huesos frágiles?. Prematuridad, huesos frágiles en la familia, dieta, medicamentos, enfermedades crónicas. Riesgo: Preguntar no es una acusación: es descartar causas médicas.

Referencias de este bloque

  1. Wood JN, Fakeye O, Mondestin V, Rubin DM, Localio R, Feudtner C. Prevalence of abuse among young children with femur fractures: a systematic review. BMC Pediatr. 2014;14:169. doi:10.1186/1471-2431-14-169. doi:10.1186/1471-2431-14-169 Revisión sistemática / metaanálisis lista final
  2. National Institute for Health and Care Excellence. Child maltreatment: when to suspect maltreatment in under 18s. Clinical guideline CG89. Publicada el 22 de julio de 2009; ultima actualizacion el 3 de diciembre de 2025. Disponible en: https://www.nice.org.uk/guidance/cg89 enlace oficial Guía clínica lista final
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  6. Hui C, Joughin E, Goldstein S, Cooper N, Harder J, Kiefer G, et al. Femoral fractures in children younger than three years: the role of nonaccidental injury. J Pediatr Orthop. 2008;28(3):297-302. doi:10.1097/BPO.0b013e3181653bf9. doi:10.1097/BPO.0b013e3181653bf9 Estudio de cohorte lista final
  7. Pandya NK, Baldwin KD, Wolfgruber H, Drummond DS, Hosalkar HS. Humerus fractures in the pediatric population: an algorithm to identify abuse. J Pediatr Orthop B. 2010;19(6):535-41. doi:10.1097/BPB.0b013e32833ce424. doi:10.1097/BPB.0b013e32833ce424 Estudio de cohorte lista final
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Diagnóstico diferencial: lo que también rompe huesos

Primero, una regla de oro: dos causas pueden coexistir. En el prematuro con osteopenia o en el niño con enfermedad crónica, una lesión que en otro niño sería sospechosa exige una historia clínica y social detallada para separar lo ocurrido en los cuidados diarios de un abuso [9]. El objetivo es no pasar por alto ni la una ni la otra.

Osteogénesis imperfecta (OI). Es la forma genética más común de enfermedad ósea que causa fracturas [43]. Las formas leves (tipos I y IV) se escapan si uno se guía solo por la clínica: a la edad en que se evalúa al lactante, los signos clásicos (escleras azules, dentinogénesis imperfecta, huesos wormianos, familiares afectados) pueden faltar o no verse todavía [43]. Ante fracturas sin explicación, el abuso es más frecuente que la OI, y aun así hay que descartarla siempre [44]. El estudio bioquímico o molecular identifica cerca de 90 % a 95 % de los pacientes con los tipos 1 a 4, de modo que un resultado negativo no la excluye [9]. Para el estudio molecular, una revisión de 2015 propone un panel simultáneo de COL1A1, COL1A2 e IFITM5 con búsqueda de duplicaciones y deleciones; si sale negativo y el niño no tiene un fenotipo anormal, no proponen estudiar otros genes [43]. Algo muy útil para el radiólogo: las lesiones metafisarias clásicas son extraordinariamente raras en la OI [9].

Raquitismo y déficit de vitamina D. El raquitismo se reconoce por la fisis deshilachada y por la pérdida de la línea blanca de calcificación provisional [9]. Encontrar vitamina D baja es frecuente; ver raquitismo en la radiografía no lo es, y cuando aparece puede ser discreto [45]. En 79 menores de 2 años con fractura, 27 tenían vitamina D baja y ninguno mostró zonas de Looser, rosario raquítico ni cambios metafisarios de raquitismo [22]. En un estudio de 203 niños menores de 5 años con medición de 25-OH vitamina D, el 54 % de los deficientes y el 58 % de los suficientes tuvo al menos una fractura [21].

Osteopenia del prematuro. Es una causa real. En 1446 prematuros con radiografías de tórax, 1,8 % (26) tuvo fracturas costales, y en 23 de esos 26 había factores de riesgo clásicos; solo a 15 % se le hizo un estudio de abuso [46]. NICE la menciona expresamente entre las condiciones que predisponen a huesos frágiles [6].

Lesión del parto. Existe pero es poco frecuente: la incidencia de fracturas diafisarias de húmero relacionadas con el parto fue de 0,101 por 1000 niños y la de fémur de 0,024 por 1000 en un registro sueco [30]. Un recién nacido puede mostrar callo a los 4 días [9], y un parto difícil es una excepción conocida a la especificidad de la lesión metafisaria clásica [9].

Reanimación cardiopulmonar y fisioterapia respiratoria. En 91 lactantes sin sospecha de abuso que recibieron reanimación antes de morir, ninguno tuvo fracturas costales [47]. La fisioterapia respiratoria es una causa descrita pero muy rara: 5 lactantes, con una prevalencia estimada de 1 por 1000 hospitalizados por bronquiolitis o neumonía [48].

Accidente verdadero. Los 3 lactantes de una serie con fracturas costales accidentales habían tenido un trauma notable, como un choque, un golpe directo fuerte o una caída de altura [33].

Qué pedir. Las guías no coinciden: 9 (56 %) de las guías esperadas dieron una recomendación sobre pruebas de metabolismo óseo [49]. Un resumen del informe de la AAP indica medir calcio, fósforo y fosfatasa alcalina cuando se sospecha abuso en un niño con fractura [32]. En la práctica se completa con un hemograma con plaquetas [49] y con la consulta a genética si hay datos de OI (práctica habitual / opinión experta).

Diagnóstico diferencial de una fractura sin explicación en el lactante
CausaQué la sugiereQué dicen los datos
Osteogénesis imperfectaAntecedentes familiares, escleras azules, dentinogénesis imperfecta, huesos wormianos [43]Las formas leves pasan inadvertidas con solo la clínica [43]; el estudio molecular identifica de 90 % a 95 % de los tipos 1 a 4 [9]
Raquitismo o déficit de vitamina DFisis deshilachada y pérdida de la línea blanca de calcificación [9]Raquitismo radiográfico poco frecuente entre niños con fracturas [22]
Osteopenia del prematuroAntecedente de prematuridad, hiperbilirrubinemia conjugada o diuréticos [46]1,8 % de 1446 prematuros con radiografías tuvo fracturas costales [46]
Lesión del partoFractura en los primeros días de vida; callo desde los 4 días [9]Incidencia de 0,101 por 1000 en húmero diafisario y de 0,024 por 1000 en fémur diafisario [30]
Reanimación cardiopulmonarAntecedente documentado de reanimación [47]Ninguna fractura costal en 91 lactantes reanimados [47]
Fisioterapia respiratoriaBronquiolitis o neumonía con fisioterapia [48]5 lactantes en una serie; 1 por 1000 hospitalizados [48]
Accidente graveChoque, golpe fuerte directo o caída de altura [33]3 de 39 lactantes con fracturas costales [33]

Fuente: [9], [22], [30], [33], [43], [46], [47], [48]

Causas de las fracturas costales en 39 lactantes menores de 12 meses (%) (%)
Causas de las fracturas costales en 39 lactantes menores de 12 meses (%)Abuso: 82; Accidente notable: 7,7; Fragilidad ósea: 7,7; Trauma del parto: 2,6AbusoAbuso: 82%82%Accidente notableAccidente notable: 7,7%7,7%Fragilidad óseaFragilidad ósea: 7,7%7,7%Trauma del partoTrauma del parto: 2,6%2,6%

Fuente: [33]

Referencias de este bloque

  1. National Institute for Health and Care Excellence. Child maltreatment: when to suspect maltreatment in under 18s. Clinical guideline CG89. Publicada el 22 de julio de 2009; ultima actualizacion el 3 de diciembre de 2025. Disponible en: https://www.nice.org.uk/guidance/cg89 enlace oficial Guía clínica lista final
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  12. Spevak MR, Kleinman PK, Belanger PL, Primack C, Richmond JM. Cardiopulmonary resuscitation and rib fractures in infants: a postmortem radiologic-pathologic study. JAMA. 1994;272(8):617-8. PMID:8057518. PMID 8057518 Serie de casos lista final
  13. Chalumeau M, Foix-L'Helias L, Scheinmann P, Zuani P, Gendrel D, Ducou-le-Pointe H. Rib fractures after chest physiotherapy for bronchiolitis or pneumonia in infants. Pediatr Radiol. 2002;32(9):644-7. doi:10.1007/s00247-002-0755-y. doi:10.1007/s00247-002-0755-y Serie de casos lista final
  14. Blangis F, Allali S, Cohen JF, Vabres N, Adamsbaum C, Rey-Salmon C, et al. Variations in guidelines for diagnosis of child physical abuse in high-income countries: a systematic review. JAMA Netw Open. 2021;4(11):e2129068. doi:10.1001/jamanetworkopen.2021.29068. doi:10.1001/jamanetworkopen.2021.29068 Revisión sistemática / metaanálisis lista final

Examen físico: al niño desnudo y completo

El examen sirve para encontrar lesiones asociadas, para fechar lo que ves y para documentar. Pero conviene tener claro lo que no puede hacer: un examen normal no descarta el abuso. En los contactos menores de 24 meses, ninguna de las fracturas halladas por serie esquelética tenía hallazgos asociados en el examen [13], y un examen normal en menores de 2 años no elimina la necesidad de la serie esquelética si hay sospecha [11].

Piel. Un hematoma en un niño que no se desplaza por sí mismo ya es una señal de alerta [6]. Pero el hematoma sobre la fractura no ayuda a distinguir: estuvo presente en 26 % de los niños abusados y 25 % de los no abusados, y 61 % no tenía ningún hematoma en el cuerpo [15]. Como predictor de abuso, encontrar un hematoma en el sitio de la fractura tuvo una sensibilidad de apenas 26 % [15].

Boca, ojos y cabeza. Un frenillo roto tuvo un cociente de probabilidad positivo de 6,6, y las hemorragias retinianas de 11,0 en niños con traumatismo craneal [11]. Estos hallazgos suben el riesgo, pero no son obligatorios: en niños con fractura diafisaria femoral aislada, las hemorragias retinianas y los hematomas subdurales tuvieron sensibilidad de 0 % [41].

Extremidades y tórax. Palpa cada hueso largo, busca edema, dolor al movilizar, crepitación o deformidad, y examina las costillas con suavidad. Muchas fracturas son ocultas, es decir, no se notan clínicamente; el ejemplo clásico son las costales del lactante [6]. Registra con medidas y, según la política de tu hospital, con fotografías (práctica habitual / opinión experta).

Desarrollo. Pregunta y observa si rueda, se sienta, gatea o camina. En el fémur, el nivel motor fue el discriminador clave en la revisión de Kemp [1].

Hallazgos asociados en 144 niños con fractura diafisaria femoral aislada: sensibilidad y especificidad (%) (%)
Hallazgos asociados en 144 niños con fractura diafisaria femoral aislada: sensibilidad y especificidad (%)Hemorragia retiniana: 0 y 100; Hematoma subdural: 0 y 100; Serie esquelética con fractura previa: 19 y 1000255075100SensibilidadEspecificidadSensibilidad: 0%0%Especificidad: 100%100%HemorragiaretinianaSensibilidad: 0%0%Especificidad: 100%100%Hematoma subduralSensibilidad: 19%19%Especificidad: 100%100%Serie esqueléticacon fracturaprevia

Fuente: [41]

Hematoma asociado a la fractura (%) (%)
Hematoma asociado a la fractura (%)Niños abusados: 26; Niños no abusados: 25; Niños sin ningún hematoma en el cuerpo: 610255075100Niños abusados: 26%26%Niños abusadosNiños no abusados: 25%25%Niños no abusadosNiños sin ningún hematoma en el cuerpo: 61%61%Niños sin ningúnhematoma en elcuerpo

Fuente: [15]

Examen del niño con fractura sospechosa (práctica habitual / opinión experta)
Examen del niño con fractura sospechosa (práctica habitual / opinión experta)Secuencia de 8 pasos. Paso 1: Estabiliza y trata el dolor. Vía aérea, circulación, analgesia e inmovilización antes de nada más. Riesgo: Un niño con dolor no colabora ni se deja examinar bien.. Paso 2: Desviste al niño por completo. Cuero cabelludo, cara, orejas, cuello, tronco, espalda, glúteos y genitales. Riesgo: Examinar solo la zona lesionada omite lesiones centinela.. Paso 3: Boca y frenillo. Mira el frenillo labial y el paladar. Riesgo: Las lesiones intraorales fueron 11 % de las lesiones centinela previas.. Paso 4: Cabeza, fontanela y nivel de conciencia. Busca abultamiento, hematoma o cambio de conducta; si hay síntomas neurológicos, pide neuroimagen. Riesgo: Un lactante irritable o somnoliento no es solo un niño con dolor.. Paso 5: Tórax, abdomen y espalda. Palpa costillas y columna; examina el abdomen. Riesgo: Muchas fracturas costales no dan señales en el examen.. Paso 6: Extremidades. Compara ambos lados, palpa cada hueso largo y busca dolor al movilizar. Riesgo: Una fractura 'obvia' distrae de las otras.. Paso 7: Desarrollo motor. Observa qué hace el niño: rueda, se sienta, gatea o camina. Riesgo: Un relato que lo hace caminar a quien no camina es la discordancia clave.. Paso 8: Documenta. Mide y describe cada lesión; anota la hora y quién estaba presente; fotografía según tu política. Riesgo: Lo que no está escrito no existe para el equipo de protección..1Estabiliza y trata el dolorVía aérea, circulación, analgesia e inmovilización antes denada más.Riesgo:Un niño con dolor no colabora ni se deja examinarbien.2Desviste al niño por completoCuero cabelludo, cara, orejas, cuello, tronco, espalda,glúteos y genitales.Riesgo:Examinar solo la zona lesionada omite lesionescentinela.3Boca y frenilloMira el frenillo labial y el paladar.Riesgo:Las lesiones intraorales fueron 11 % de laslesiones centinela previas.4Cabeza, fontanela y nivel de concienciaBusca abultamiento, hematoma o cambio de conducta; si haysíntomas neurológicos, pide neuroimagen.Riesgo:Un lactante irritable o somnoliento no es solo unniño con dolor.5Tórax, abdomen y espaldaPalpa costillas y columna; examina el abdomen.Riesgo:Muchas fracturas costales no dan señales en elexamen.6ExtremidadesCompara ambos lados, palpa cada hueso largo y busca dolor almovilizar.Riesgo:Una fractura 'obvia' distrae de las otras.7Desarrollo motorObserva qué hace el niño: rueda, se sienta, gatea o camina.Riesgo:Un relato que lo hace caminar a quien no camina esla discordancia clave.8DocumentaMide y describe cada lesión; anota la hora y quién estabapresente; fotografía según tu política.Riesgo:Lo que no está escrito no existe para el equipo deprotección.
Ver el esquema en texto
  1. Estabiliza y trata el dolor. Vía aérea, circulación, analgesia e inmovilización antes de nada más. Riesgo: Un niño con dolor no colabora ni se deja examinar bien.
  2. Desviste al niño por completo. Cuero cabelludo, cara, orejas, cuello, tronco, espalda, glúteos y genitales. Riesgo: Examinar solo la zona lesionada omite lesiones centinela.
  3. Boca y frenillo. Mira el frenillo labial y el paladar. Riesgo: Las lesiones intraorales fueron 11 % de las lesiones centinela previas [18].
  4. Cabeza, fontanela y nivel de conciencia. Busca abultamiento, hematoma o cambio de conducta; si hay síntomas neurológicos, pide neuroimagen. Riesgo: Un lactante irritable o somnoliento no es solo un niño con dolor.
  5. Tórax, abdomen y espalda. Palpa costillas y columna; examina el abdomen. Riesgo: Muchas fracturas costales no dan señales en el examen.
  6. Extremidades. Compara ambos lados, palpa cada hueso largo y busca dolor al movilizar. Riesgo: Una fractura 'obvia' distrae de las otras.
  7. Desarrollo motor. Observa qué hace el niño: rueda, se sienta, gatea o camina. Riesgo: Un relato que lo hace caminar a quien no camina es la discordancia clave.
  8. Documenta. Mide y describe cada lesión; anota la hora y quién estaba presente; fotografía según tu política. Riesgo: Lo que no está escrito no existe para el equipo de protección.

Fuente: [18]

Referencias de este bloque

  1. Kemp AM, Dunstan F, Harrison S, Morris S, Mann M, Rolfe K, et al. Patterns of skeletal fractures in child abuse: systematic review. BMJ. 2008;337:a1518. doi:10.1136/bmj.a1518. doi:10.1136/bmj.a1518 Revisión sistemática / metaanálisis lista final
  2. National Institute for Health and Care Excellence. Child maltreatment: when to suspect maltreatment in under 18s. Clinical guideline CG89. Publicada el 22 de julio de 2009; ultima actualizacion el 3 de diciembre de 2025. Disponible en: https://www.nice.org.uk/guidance/cg89 enlace oficial Guía clínica lista final
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  7. Ina J, Dumaine AM, Flanagan C, Haase L, Moore R, Rimnac C, et al. Findings associated with nonaccidental trauma in children with isolated femoral diaphyseal fractures. J Pediatr Orthop. 2024;44(8):e717-21. doi:10.1097/BPO.0000000000002740. doi:10.1097/BPO.0000000000002740 Estudio de cohorte lista final

Imágenes: serie esquelética y qué más pedir

La imagen no reemplaza la historia ni el examen, pero es la única forma de ver lo que el niño no puede contar. Se organiza alrededor de la serie esquelética (SS).

Qué es una buena serie. Cada región va en su propia placa: el cráneo en dos proyecciones (frente y perfil); la columna de perfil, con la cervical por separado de la toracolumbar; tórax, abdomen y pelvis de frente; y cada hueso largo de las extremidades de frente, completo en su placa [9]. Se agregan proyecciones oblicuas de las costillas, que detectan fracturas sutiles; una radiografía única de cuerpo entero ("babygram") no se considera suficiente [9]. Las costillas son el ejemplo de por qué importa la técnica: en un estudio post mórtem, la TC detectó 44,9 % de las fracturas costales y la radiografía 13,5 %, aunque los autores piden estudiar su exactitud en niños vivos [20]. La revisión de Kemp ya señalaba que la serie con oblicuas de tórax es mucho más sensible para costillas que la radiografía estándar [1].

A quién. Para el Colegio Americano de Radiología, en el menor de 24 meses con sospecha de abuso lo indicado de entrada son dos estudios, la serie esquelética y la TC de cráneo sin contraste, aunque no se vea ninguna lesión [4]. Pasados los 24 meses, si no hay signos neurológicos ni de lesión visceral, se radiografían las zonas que preocupan y la serie queda para casos elegidos [4]. Los datos lo respaldan. En 2609 niños menores de 60 meses evaluados por especialistas, 18 % tuvo al menos una fractura nueva, con rendimientos de 12,0 % entre los 12 y 24 meses y de 10,3 % entre los 24 y 36 meses [50]. En 450 niños de 2 a 5 años con serie, 20 (4 %) tenían una fractura oculta, y entre los diagnosticados con abuso sin ingreso fue 0,3 % [51]. Un resumen de la AAP recomienda la serie en menores de 24 meses con fracturas y en mayores con alta sospecha [32].

El rendimiento cambia con la lesión de entrada. En una revisión de 32 artículos y 64 983 niños, las fracturas ocultas aparecieron en 23 % a 34 % de los lactantes con traumatismo craneal significativo y en 30 % de los que tenían fracturas de huesos largos, pero solo en 1 % a 6 % de los que tenían una fractura craneal [42]. En 341 lactantes con fractura craneal aislada, se hizo serie en 141 y halló fracturas adicionales en 2 (1,4 %), y ambos ya tenían otros hallazgos sospechosos [36]. Y se hace poco donde más rinde: en lactantes de 0 a 5 meses, se hizo en 46,3 % y hubo fracturas ocultas en 24,6 % de las series [52].

La serie de repetición. Con estudios iniciales negativos y la duda en pie, la guía del ACR considera en general apropiado repetir la serie a cerca de 2 semanas, cuando las lesiones ya muestran signos de curación [4]. De 14 de 20 guías que la mencionan, la mayoría fija el intervalo en 14 días, con un rango de 7 días a 3 semanas [49]. En un estudio multicéntrico, la serie de seguimiento aportó información nueva en 21,5 % de los casos, con 15,6 % de fracturas nuevas y 6,9 % de hallazgos tranquilizadores [53]. Con una primera serie normal, 4 de 47 niños (8,5 %) mostraron trauma óseo en curación en la segunda [17]. En un estudio prospectivo, de 48 niños que volvieron para la serie de seguimiento, esta aportó información adicional en 22 (46 %) y cambió el resultado del caso en 3 (6 %) [54]. Y un protocolo de seguimiento con vistas limitadas (sin columna ni pelvis salvo hallazgos previos) habría omitido solo 1 caso de 534 niños (0,2 %), sin cambiar el diagnóstico de abuso [55].

Otras modalidades. Para lesiones metafisarias, una revisión sistemática halló pocos estudios: la PET tuvo sensibilidad de 67 % y especificidad de 99 %, y la ecografía sensibilidad de 55 % a 61 % y especificidad de 96 % a 97 %; la gammagrafía tuvo sensibilidades de 17 % y 35 % [56]. Para la gammagrafía añadida a una serie negativa, un metaanálisis de baja calidad halló un aumento de 10 puntos porcentuales en la detección, con un número necesario para analizar de 3 [57]. Para la columna, la radiografía tuvo sensibilidad de 31,3 % y 62,5 % según el lector, y la resonancia de columna completa 75,0 % y 68,8 %; juntas rinden más [31]. Las fracturas vertebrales representaron 9,7 % de las series positivas, y en 5 niños fueron el único hallazgo [35].

Los contactos. Entre los contactos de un niño abusado, la serie halló al menos una fractura abusiva en 16 de 134 menores de 24 meses (11,9 %), sin hallazgos al examen [13]; los gemelos tuvieron un riesgo mucho mayor [13]. Para los contactos, un consenso internacional ordena la imagen por edad: antes de los 12 meses, serie esquelética más neuroimagen, con la resonancia como opción preferida; de 12 a 24 meses, solo la serie; después de los 24 meses, si no hay síntomas, ninguna imagen de rutina [58]. Un estudio multicéntrico de 2026 mostró que, entre 316 contactos menores de 24 meses con alta sospecha en el caso índice, 196 (62 %) tuvo serie y 20 mostraron fracturas [59].

Fechar una fractura. Sirve, pero con margen amplio: una revisión sistemática concluyó que fechar fracturas infantiles por radiografía es impreciso y que hay poca evidencia sólida que lo respalde [60]. Un estudio de 2025 en lactantes menores de 1 año propone que sin aposición perióstica ni remodelación la fractura tiene menos de 1 semana; con aposición, probablemente 1 a 8 semanas; con aposición y signos de remodelación, más de 1 mes; y con remodelación sola, más de 2 meses [61]. Por eso, la datación se expresa como un rango y se acompaña con la clínica.

No hay uniformidad entre guías. Una revisión de 20 guías de 15 países halló que faltaba 41 % de las afirmaciones esperadas, y que coinciden en la indicación de serie esquelética pero difieren en gammagrafía, serie de seguimiento y otras imágenes [49].

Fracturas ocultas halladas por la serie esquelética según la edad (%, poblaciones y estudios distintos) (%)
Fracturas ocultas halladas por la serie esquelética según la edad (%, poblaciones y estudios distintos)0 a 5 meses (Wood 2019): 24,6; 12 a 24 meses (Lindberg 2014): 12; 24 a 36 meses (Lindberg 2014): 10,3; 18 a 24 meses (Wood 2019): 3,6; 2 a 5 años (McNamara 2024): 402550751000 a 5 meses (Wood 2019): 24,6%24,6%0 a 5meses(Wood2019)12 a 24 meses (Lindberg 2014): 12%12%12 a 24meses(Lindberg2014)24 a 36 meses (Lindberg 2014): 10,3%10,3%24 a 36meses(Lindberg2014)18 a 24 meses (Wood 2019): 3,6%3,6%18 a 24meses(Wood2019)2 a 5 años (McNamara 2024): 4%4%2 a 5 años(McNamara2024)

Fuente: [50], [51], [52]

Detección de lesiones metafisarias clásicas: sensibilidad y especificidad (%) (%)
Detección de lesiones metafisarias clásicas: sensibilidad y especificidad (%)Lectura radiográfica (Karmazyn 2025): 74,9 y 90,9; PET (revisión 2024): 67 y 99; Ecografía, extremo inferior del rango (revisión 2024): 55 y 960255075100SensibilidadEspecificidadSensibilidad: 74,9%74,9%Especificidad: 90,9%90,9%Lecturaradiográfica(Karmazyn 2025)Sensibilidad: 67%67%Especificidad: 99%99%PET (revisión2024)Sensibilidad: 55%55%Especificidad: 96%96%Ecografía,extremo inferiordel rango(revisión 2024)

Fuente: [23], [56]

Rendimiento de la repetición de la serie y de las series en contactos (%) (%)
Rendimiento de la repetición de la serie y de las series en contactos (%)Seguimiento con fractura nueva (Harper 2013): 15,6; Contactos menores de 24 meses con fractura (Lindberg 2012): 11,9; Primera serie normal y seguimiento con trauma en curación (Bennett 2011): 8,50255075100Seguimiento con fractura nueva (Harper 2013): 15,6%15,6%Seguimiento confractura nueva(Harper 2013)Contactos menores de 24 meses con fractura (Lindberg 2012): 11,9%11,9%Contactos menoresde 24 meses confractura(Lindberg 2012)Primera serie normal y seguimiento con trauma en curación (Bennett 2011): 8,5%8,5%Primera serienormal yseguimiento contrauma en…

Fuente: [13], [17], [53]

Sensibilidad para fracturas costales en 25 niños, estudio post mórtem (%) (%)
Sensibilidad para fracturas costales en 25 niños, estudio post mórtem (%)Radiografía de tórax: 13,5; TC de tórax: 44,90255075100Radiografía de tórax: 13,5%13,5%Radiografía de tóraxTC de tórax: 44,9%44,9%TC de tórax

Fuente: [20]

Qué imagen pedir según la edad y el contexto
Qué imagen pedir según la edad y el contextoClasificación en 4 grupos. Menor de 24 meses con sospecha de abuso: Serie esquelética completa con oblicuas de costillas; TC craneal sin contraste como primera imagen, incluso sin lesiones aparentes; Repetir la serie a cerca de 2 semanas si la duda continúa. 2 a 5 años: Radiografías dirigidas a las zonas de preocupación; Serie esquelética de forma selectiva: el rendimiento baja a 4 %. Contactos asintomáticos: Menores de 12 meses: neuroimagen (preferible resonancia) y serie esquelética; 12 a 24 meses: serie esquelética; Más de 24 meses: sin imagen rutinaria. Cualquier edad con síntomas: Signos neurológicos: TC craneal sin contraste de inmediato; Sospecha de lesión visceral: TC de abdomen con contraste. Nota: Para qué sirve en la decisión: la edad define cuánto se busca; por debajo de 24 meses se busca aunque el examen sea normal.Menor de 24 meses consospecha de abusoSerie esquelética completacon oblicuas de costillasTC craneal sin contrastecomo primera imagen, inclusosin lesiones aparentesRepetir la serie a cerca de2 semanas si la dudacontinúa2 a 5 añosRadiografías dirigidas a laszonas de preocupaciónSerie esquelética de formaselectiva: el rendimientobaja a 4 %Contactos asintomáticosMenores de 12 meses:neuroimagen (preferibleresonancia) y serieesquelética12 a 24 meses: serieesqueléticaMás de 24 meses: sin imagenrutinariaCualquier edad con síntomasSignos neurológicos: TCcraneal sin contraste deinmediatoSospecha de lesión visceral:TC de abdomen con contrastePara qué sirve en la decisión: la edad define cuánto se busca;por debajo de 24 meses se busca aunque el examen sea normal.
Ver el esquema en texto
  • Menor de 24 meses con sospecha de abuso
    • Serie esquelética completa con oblicuas de costillas [4, 9]
    • TC craneal sin contraste como primera imagen, incluso sin lesiones aparentes [4]
    • Repetir la serie a cerca de 2 semanas si la duda continúa [4]
  • 2 a 5 años
    • Radiografías dirigidas a las zonas de preocupación [4]
    • Serie esquelética de forma selectiva: el rendimiento baja a 4 % [4, 51]
  • Contactos asintomáticos
    • Menores de 12 meses: neuroimagen (preferible resonancia) y serie esquelética [58]
    • 12 a 24 meses: serie esquelética [58]
    • Más de 24 meses: sin imagen rutinaria [58]
  • Cualquier edad con síntomas
    • Signos neurológicos: TC craneal sin contraste de inmediato [4]
    • Sospecha de lesión visceral: TC de abdomen con contraste [4]

Para qué sirve en la decisión: la edad define cuánto se busca; por debajo de 24 meses se busca aunque el examen sea normal [4, 11].

Fuente: [4], [9], [11], [51], [58]

Cómo cambia una fractura en la radiografía (orientativo; datar es inexacto)
Cómo cambia una fractura en la radiografía (orientativo; datar es inexacto)Línea de tiempo de 4 hitos. Primeros 4 a 10 días: Se resuelve el edema de partes blandas; todavía no hay hueso nuevo.; 10 a 14 días: Aparece neoformación perióstica.; 14 a 21 días: Callo blando y pérdida de nitidez de la línea de fractura.; Más de 21 días: Callo maduro; en lactantes el proceso es más rápido y el recién nacido puede mostrar callo en 4 días..Primeros 4 a10 díasSe resuelve eledema de partesblandas;todavía no hayhueso nuevo.10 a 14 díasApareceneoformaciónperióstica.14 a 21 díasCallo blando ypérdida denitidez de lalínea defractura.Más de 21díasCallo maduro;en lactantes elproceso es másrápido y elrecién nacidopuede mostrarcallo en 4días.
Ver el esquema en texto
  • Primeros 4 a 10 días: Se resuelve el edema de partes blandas; todavía no hay hueso nuevo [9].
  • 10 a 14 días: Aparece neoformación perióstica [9].
  • 14 a 21 días: Callo blando y pérdida de nitidez de la línea de fractura [9].
  • Más de 21 días: Callo maduro; en lactantes el proceso es más rápido y el recién nacido puede mostrar callo en 4 días [9].

Para qué sirve: poner a la lesión un rango de edad y detectar fracturas de distinta antigüedad; un estudio de lactantes menores de 1 año las separa en menos de 1 semana, 1 a 8 semanas, más de 1 mes y más de 2 meses [61]. La datación radiológica es inexacta [60].

Fuente: [9], [60], [61]

Referencias de este bloque

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  3. Dwek JR. The radiographic approach to child abuse. Clin Orthop Relat Res. 2011;469(3):776-89. doi:10.1007/s11999-010-1414-5. doi:10.1007/s11999-010-1414-5 Revisión lista final
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  24. Batista L, Wood JN, Ruiz-Maldonado TM, Henry MK, Leonard J, Bachim A, et al. Yield of injury testing for contacts of children evaluated for physical abuse. Child Abuse Negl. 2026;174:107950. doi:10.1016/j.chiabu.2026.107950. doi:10.1016/j.chiabu.2026.107950 Estudio de cohorte lista final
  25. Prosser I, Maguire S, Harrison SK, Mann M, Sibert JR, Kemp AM. How old is this fracture? Radiologic dating of fractures in children: a systematic review. AJR Am J Roentgenol. 2005;184(4):1282-6. doi:10.2214/ajr.184.4.01841282. doi:10.2214/ajr.184.4.01841282 Revisión sistemática / metaanálisis lista final
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Algoritmo de actuación en urgencias

El algoritmo resume lo anterior para la guardia. Fue construido con las guías citadas y con práctica habitual donde no hay estudio; no sustituye el protocolo de tu hospital.

Niño con fractura: cuándo sospechar y qué hacer
Niño con fractura: cuándo sospechar y qué hacerNiño con una fractura enurgencias o consultaAnalgesia,inmovilización y examenneurovascular; tratarprimero la lesión(práctica habitual /…¿Hay algunabandera? Menor de24 meses o niñoque no camina[r4, r3]; lesión…Sin banderas: tratarcomo una fracturahabitual, anotar elrelato textual yreevaluar si cambia el…Evaluación completa:examen desnudo; serieesquelética en menoresde 24 meses y TC cranealsegún corresponda [r4];…¿Hay sospecharazonable demaltrato tras laevaluación?Hablar con elresponsable deprotección y el equipode abuso infantil;derivar y notificar…Si la duda persiste:repetir la serie a cercade 2 semanas [r4],revisar a los contactosmenores de 24 meses…Registrar historiatextual, hallazgos, aquién se avisó y cuándo;…nosísíno o con duda
Ver el algoritmo en texto
  1. Inicio: Niño con una fractura en urgencias o consulta — siguiente → Analgesia, inmovilización y examen neurovascular; tratar primero la lesión (práctica habitual / opinión experta)
  2. Acción: Analgesia, inmovilización y examen neurovascular; tratar primero la lesión (práctica habitual / opinión experta) — siguiente → ¿Hay alguna bandera? Menor de 24 meses o niño que no camina [4, 3]; lesión de estrato alto o moderado [9]; relato ausente, cambiante o incompatible [37]; otra lesión o lesión previa [38]
  3. Decisión: ¿Hay alguna bandera? Menor de 24 meses o niño que no camina [4, 3]; lesión de estrato alto o moderado [9]; relato ausente, cambiante o incompatible [37]; otra lesión o lesión previa [38] — no → Sin banderas: tratar como una fractura habitual, anotar el relato textual y reevaluar si cambia el cuadro; sí → Evaluación completa: examen desnudo; serie esquelética en menores de 24 meses y TC craneal según corresponda [4]; calcio, fósforo y fosfatasa alcalina [32]; diagnóstico diferencial
  4. Acción: Sin banderas: tratar como una fractura habitual, anotar el relato textual y reevaluar si cambia el cuadro — siguiente → Registrar historia textual, hallazgos, a quién se avisó y cuándo; seguimiento ortopédico de la fractura
  5. Acción: Evaluación completa: examen desnudo; serie esquelética en menores de 24 meses y TC craneal según corresponda [4]; calcio, fósforo y fosfatasa alcalina [32]; diagnóstico diferencial — siguiente → ¿Hay sospecha razonable de maltrato tras la evaluación?
  6. Decisión: ¿Hay sospecha razonable de maltrato tras la evaluación? — sí → Hablar con el responsable de protección y el equipo de abuso infantil; derivar y notificar según el protocolo; si hay peligro inmediato, servicios de protección o policía [5]; no dar el alta hasta resolverlo (práctica habitual / opinión experta); no o con duda → Si la duda persiste: repetir la serie a cerca de 2 semanas [4], revisar a los contactos menores de 24 meses [58] y programar seguimiento corto
  7. Acción: Hablar con el responsable de protección y el equipo de abuso infantil; derivar y notificar según el protocolo; si hay peligro inmediato, servicios de protección o policía [5]; no dar el alta hasta resolverlo (práctica habitual / opinión experta) — siguiente → Registrar historia textual, hallazgos, a quién se avisó y cuándo; seguimiento ortopédico de la fractura
  8. Acción: Si la duda persiste: repetir la serie a cerca de 2 semanas [4], revisar a los contactos menores de 24 meses [58] y programar seguimiento corto — siguiente → Registrar historia textual, hallazgos, a quién se avisó y cuándo; seguimiento ortopédico de la fractura
  9. Fin: Registrar historia textual, hallazgos, a quién se avisó y cuándo; seguimiento ortopédico de la fractura

Referencias de este bloque

  1. Wood JN, Fakeye O, Mondestin V, Rubin DM, Localio R, Feudtner C. Prevalence of abuse among young children with femur fractures: a systematic review. BMC Pediatr. 2014;14:169. doi:10.1186/1471-2431-14-169. doi:10.1186/1471-2431-14-169 Revisión sistemática / metaanálisis lista final
  2. Expert Panel on Pediatric Imaging; Mirsky DM, Bardo DME, Iyer RS, Chan SS, Silvera VM, Asnes AG, et al. ACR Appropriateness Criteria Suspected Physical Abuse-Child: Update 2025. J Am Coll Radiol. 2026;23(8):1613-46. doi:10.1016/j.jacr.2026.02.017. doi:10.1016/j.jacr.2026.02.017 Guía clínica lista final
  3. National Institute for Health and Care Excellence. Child abuse and neglect. NICE guideline NG76. Publicada el 9 de octubre de 2017. Disponible en: https://www.nice.org.uk/guidance/ng76 enlace oficial Guía clínica lista final
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  5. Arnold MJ. Evaluating young children with fractures for child abuse: report from the AAP. Am Fam Physician. 2026;113(5):506-8. Disponible en: https://www.aafp.org/afp/2026/0500/practice-guidelines-children-fractures-child-abuse PMID 42202365 Página oficial lista final
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  7. Pandya NK, Baldwin KD, Wolfgruber H, Drummond DS, Hosalkar HS. Humerus fractures in the pediatric population: an algorithm to identify abuse. J Pediatr Orthop B. 2010;19(6):535-41. doi:10.1097/BPB.0b013e32833ce424. doi:10.1097/BPB.0b013e32833ce424 Estudio de cohorte lista final
  8. Mankad K, Sidpra J, Mirsky DM, Oates AJ, Colleran GC, Lucato LT, et al. International consensus statement on the radiological screening of contact children in the context of suspected child physical abuse. JAMA Pediatr. 2023;177(5):526-33. doi:10.1001/jamapediatrics.2022.6184. doi:10.1001/jamapediatrics.2022.6184 Guía clínica lista final

Tratamiento: la fractura y, sobre todo, el niño

Primero el niño, después el hueso. El tratamiento tiene dos líneas paralelas. Una es el manejo ortopédico de la fractura; la otra es la protección del niño. La segunda no es opcional: la guía de la AAOS para fracturas diafisarias de fémur da una recomendación fuerte de evaluar por abuso a los menores de 36 meses [8]. Para esa guía, evaluar no se agota en la historia y el examen de rutina: suma la comunicación directa con el pediatra o médico de familia, la consulta al equipo de abuso infantil donde lo haya y, si el ortopedista lo juzga oportuno, una serie esquelética [8].

La fractura se trata, en general, de forma conservadora y según su propio tema (antebrazo, supracondílea, fisarias, tibia, clavícula). Lo que cambia en un niño con sospecha de abuso es dónde se trata y quién más está informado (práctica habitual / opinión experta). Lo que sí tiene evidencia propia es el fémur del lactante.

Fémur diafisario en menores de 6 meses. La guía de la AAOS de 2026 encontró evidencia limitada de que el arnés de Pavlik o la espica dan resultados similares en lactantes de 6 meses o menos [8]. La razón: a esa edad el hueso crece tan rápido que consolida pronto y remodela hasta corregirse solo, de modo que lo que importa es que el cuidado en casa sea sencillo y que haya pocas complicaciones [8]. Un estudio retrospectivo comparó 24 lactantes en arnés de Pavlik con 16 en espica: no hubo diferencias radiográficas, y alrededor de un tercio de los de espica tuvo una complicación cutánea frente a ninguno en el Pavlik [62]. El grupo del Pavlik era significativamente más joven (3,6 frente a 6,5 meses de edad media), lo que limita la comparación [8]. En la serie de 16 niños con Pavlik, todos lograron una unión estable a las 5 semanas [8].

Fémur de 6 meses a 5 años. Con acortamiento menor de 2 cm, hay evidencia moderada a favor de la espica precoz o de la tracción con espica diferida [8]. En los estudios comparados, la tracción tuvo más infecciones y la espica precoz más ablandamiento y rotura del yeso, sin diferencias en el tiempo de unión [8]. Entre ambas, la guía se inclina por la espica precoz por razones sociales y económicas (cuidado más fácil, menos días de hospital), sin desaconsejar la tracción, y recomienda vigilar clínica y radiográficamente mientras dure el tratamiento [8].

Lo que no se debe extrapolar. La revisión Cochrane de fracturas diafisarias de fémur en niños incluyó 10 ensayos y 527 niños; en 4 ensayos con 264 niños de 4 a 12 años, la cirugía redujo el riesgo de consolidación viciosa (RR 0,29) con evidencia moderada [63], pero con más eventos adversos graves, como infecciones (RR 2,39; evidencia de baja calidad) [63]. Esa comparación de cirugía y tratamiento conservador incluyó niños de 4 a 12 años [63]; no sirve para decidir en el lactante. Una nota de Cochrane de 2019 advierte además que la revisión incumple su política de patrocinio comercial, porque el autor principal recibió apoyo de la AO [63].

Dónde y con quién. La fractura de un niño con sospecha se trata, pero el alta se decide después de haber hablado con el responsable de protección (práctica habitual / opinión experta); NICE indica que, si hay peligro inmediato, se derive a los servicios sociales infantiles o a la policía [5]. El cirujano ortopédico no trabaja solo: debe actuar junto con el equipo pediátrico multidisciplinario [10].

Fémur diafisario del niño pequeño: qué dice la evidencia (limitada)
Edad y situaciónOpciónFuerza de la recomendación
Menor de 36 meses con fractura diafisaria de fémurEvaluar por abuso (historia, examen, consulta con el equipo, serie selectiva)Fuerte [8]
6 meses o menosArnés de Pavlik o espica: resultados similaresLimitada [8]
6 meses a 5 años, acortamiento menor de 2 cmEspica precoz o tracción con espica diferidaModerada [8]
4 a 12 añosLa cirugía reduce la consolidación viciosa pero aumenta los eventos adversos gravesModerada a baja [63]

Fuente: [8], [63]

Cirugía frente a tratamiento conservador en el fémur de 4 a 12 años (razón de riesgo) (RR)
Cirugía frente a tratamiento conservador en el fémur de 4 a 12 años (razón de riesgo)Consolidación viciosa: 0,29; Eventos adversos graves: 2,3900,621,251,882,5Consolidación viciosa: 0,29RR0,29Consolidación viciosaEventos adversos graves: 2,39RR2,39Eventos adversos graves

Fuente: [63]

Referencias de este bloque

  1. National Institute for Health and Care Excellence. Child abuse and neglect. NICE guideline NG76. Publicada el 9 de octubre de 2017. Disponible en: https://www.nice.org.uk/guidance/ng76 enlace oficial Guía clínica lista final
  2. American Academy of Orthopaedic Surgeons. Treatment of pediatric diaphyseal femur fractures: evidence-based clinical practice guideline. Adoptada el 24 de agosto de 2026. Disponible en: https://aaos.org/globalassets/quality-and-practice-resources/pdff/pdff-2026-guideline.pdf enlace oficial Guía clínica lista final
  3. Jayakumar P, Barry M, Ramachandran M. Orthopaedic aspects of paediatric non-accidental injury. J Bone Joint Surg Br. 2010;92(2):189-95. doi:10.1302/0301-620X.92B2.22923. doi:10.1302/0301-620X.92B2.22923 Revisión lista final
  4. Podeszwa DA, Mooney JF 3rd, Cramer KE, Mendelow MJ. Comparison of Pavlik harness application and immediate spica casting for femur fractures in infants. J Pediatr Orthop. 2004;24(5):460-2. doi:10.1097/00004694-200409000-00002. doi:10.1097/00004694-200409000-00002 Estudio de cohorte lista final
  5. Madhuri V, Dutt V, Gahukamble AD, Tharyan P. Interventions for treating femoral shaft fractures in children and adolescents. Cochrane Database Syst Rev. 2014;(7):CD009076. doi:10.1002/14651858.CD009076.pub2. doi:10.1002/14651858.CD009076.pub2 Revisión sistemática / metaanálisis lista final

Técnica: la evaluación y la inmovilización paso a paso

Aquí la técnica es doble: cómo se hace la evaluación (lo que el residente hace con las manos y con la historia) y cómo se inmoviliza el fémur del lactante. Son pasos de apoyo al estudio; no sustituyen al tutor ni al protocolo institucional.

El error más frecuente no está en el quirófano sino antes: no pedir la serie. En lactantes de 0 a 5 meses se hizo en 46,3 % de los casos, en 6 a 11 meses en 21,1 %, y en 12 a 17 meses en 8,0 % [52], aunque la prevalencia de fracturas ocultas fue de 24,6 % en los de 0 a 5 meses [52].

Serie esquelética realizada en menores de 24 meses con lesiones no relacionadas con choques (%) (%)
Serie esquelética realizada en menores de 24 meses con lesiones no relacionadas con choques (%)0 a 5 meses: 46,3; 6 a 11 meses: 21,1; 12 a 17 meses: 8; 18 a 24 meses: 6,202550751000 a 5 meses: 46,3%46,3%0 a 5 meses6 a 11 meses: 21,1%21,1%6 a 11 meses12 a 17 meses: 8%8%12 a 17 meses18 a 24 meses: 6,2%6,2%18 a 24 meses

Fuente: [52]

Evaluación del niño con fractura sospechosa en la guardia (práctica habitual / opinión experta)
Evaluación del niño con fractura sospechosa en la guardia (práctica habitual / opinión experta)Secuencia de 8 pasos. Paso 1: Trata el dolor e inmoviliza. Analgesia, férula y examen vascular y neurológico. Riesgo: Olvidar tratar el dolor del niño por enfocarse en el caso.. Paso 2: Toma la historia textual. Qué pasó, quién lo vio, cuándo, qué hizo el niño; con las palabras del cuidador entre comillas. Riesgo: Interpretar en lugar de anotar.. Paso 3: Examina al niño desnudo. Piel, boca, cabeza, tórax, abdomen, columna y extremidades; evalúa el desarrollo motor. Riesgo: Examinar solo el miembro lesionado.. Paso 4: Pide la serie esquelética completa. Cada segmento en su placa, con oblicuas de costillas; menores de 24 meses con sospecha. Riesgo: Una radiografía única de cuerpo entero no basta.. Paso 5: Pide el laboratorio y piensa en el diferencial. Calcio, fósforo y fosfatasa alcalina; hemograma con plaquetas; consulta a genética si hay datos de osteogénesis imperfecta. Riesgo: Atribuir las fracturas a vitamina D baja sin más.. Paso 6: Habla con el responsable de protección. Antes del alta, con los hechos y la sospecha; el diagnóstico de abuso lo establece el equipo y no el ortopedista solo. NICE pide buscar consejo del responsable de protección ante cualquier factor de alerta. Riesgo: Esperar a tener certeza o resolver solo.. Paso 7: Habla con la familia. Explica que las fracturas en esta edad se evalúan de forma rutinaria y cuál es el siguiente paso. Riesgo: Acusar o prometer lo que no controlas.. Paso 8: Documenta y programa el seguimiento. Historia textual, hallazgos, a quién se avisó y cuándo; serie de repetición a cerca de 2 semanas si corresponde. Riesgo: Que el caso se pierda entre servicios..1Trata el dolor e inmovilizaAnalgesia, férula y examen vascular y neurológico.Riesgo:Olvidar tratar el dolor del niño por enfocarse enel caso.2Toma la historia textualQué pasó, quién lo vio, cuándo, qué hizo el niño; con laspalabras del cuidador entre comillas.Riesgo:Interpretar en lugar de anotar.3Examina al niño desnudoPiel, boca, cabeza, tórax, abdomen, columna y extremidades;evalúa el desarrollo motor.Riesgo:Examinar solo el miembro lesionado.4Pide la serie esquelética completaCada segmento en su placa, con oblicuas de costillas; menoresde 24 meses con sospecha.Riesgo:Una radiografía única de cuerpo entero no basta.5Pide el laboratorio y piensa en el diferencialCalcio, fósforo y fosfatasa alcalina; hemograma con plaquetas;consulta a genética si hay datos de osteogénesis imperfecta.Riesgo:Atribuir las fracturas a vitamina D baja sin más.6Habla con el responsable de protecciónAntes del alta, con los hechos y la sospecha; el diagnósticode abuso lo establece el equipo y no el ortopedista solo. NICEpide buscar consejo del responsable de protección antecualquier factor de alerta.Riesgo:Esperar a tener certeza o resolver solo.7Habla con la familiaExplica que las fracturas en esta edad se evalúan de formarutinaria y cuál es el siguiente paso.Riesgo:Acusar o prometer lo que no controlas.8Documenta y programa el seguimientoHistoria textual, hallazgos, a quién se avisó y cuándo; seriede repetición a cerca de 2 semanas si corresponde.Riesgo:Que el caso se pierda entre servicios.
Ver el esquema en texto
  1. Trata el dolor e inmoviliza. Analgesia, férula y examen vascular y neurológico. Riesgo: Olvidar tratar el dolor del niño por enfocarse en el caso.
  2. Toma la historia textual. Qué pasó, quién lo vio, cuándo, qué hizo el niño; con las palabras del cuidador entre comillas. Riesgo: Interpretar en lugar de anotar.
  3. Examina al niño desnudo. Piel, boca, cabeza, tórax, abdomen, columna y extremidades; evalúa el desarrollo motor. Riesgo: Examinar solo el miembro lesionado.
  4. Pide la serie esquelética completa. Cada segmento en su placa, con oblicuas de costillas; menores de 24 meses con sospecha [4, 9]. Riesgo: Una radiografía única de cuerpo entero no basta [9].
  5. Pide el laboratorio y piensa en el diferencial. Calcio, fósforo y fosfatasa alcalina [32]; hemograma con plaquetas [49]; consulta a genética si hay datos de osteogénesis imperfecta. Riesgo: Atribuir las fracturas a vitamina D baja sin más.
  6. Habla con el responsable de protección. Antes del alta, con los hechos y la sospecha; el diagnóstico de abuso lo establece el equipo y no el ortopedista solo. NICE pide buscar consejo del responsable de protección ante cualquier factor de alerta [5]. Riesgo: Esperar a tener certeza o resolver solo.
  7. Habla con la familia. Explica que las fracturas en esta edad se evalúan de forma rutinaria y cuál es el siguiente paso. Riesgo: Acusar o prometer lo que no controlas.
  8. Documenta y programa el seguimiento. Historia textual, hallazgos, a quién se avisó y cuándo; serie de repetición a cerca de 2 semanas si corresponde [4]. Riesgo: Que el caso se pierda entre servicios.

Fuente: [4], [5], [9], [32], [49]

Inmovilizar el fémur del lactante: puntos para entender (práctica habitual / opinión experta; elegir según edad y la guía de la AAOS)
Inmovilizar el fémur del lactante: puntos para entender (práctica habitual / opinión experta; elegir según edad y la guía de la AAOS)Secuencia de 6 pasos. Paso 1: Elige el dispositivo según la edad. En 6 meses o menos, arnés de Pavlik o espica; de 6 meses a 5 años, espica precoz o tracción con espica diferida. Riesgo: Elegir por costumbre sin revisar la edad y el acortamiento.. Paso 2: Pacifica y alinea con analgesia. Con el niño tranquilo y bien analgesiado; revisa pulsos y llenado capilar antes y después. Riesgo: Colocar el dispositivo sin comprobar la perfusión distal.. Paso 3: Aplica el arnés o el yeso. Sigue la técnica de tu servicio; no se describe aquí un procedimiento sin estudio que la respalde. Riesgo: Improvisar sin supervisión.. Paso 4: Vigila la piel. Las complicaciones cutáneas fueron el único contraste entre los dos métodos. Riesgo: Piel macerada o escaras bajo el yeso o el arnés.. Paso 5: Educa al cuidador. Cómo cuidar el dispositivo, signos de alarma y cuándo volver; esto es también una oportunidad de protección. Riesgo: Dar el alta sin explicar a quién llamar.. Paso 6: Controla radiográfica y clínicamente. Hay que vigilar la alineación durante todo el tratamiento. Riesgo: Perder el seguimiento: es también un seguimiento de protección..1Elige el dispositivo según la edadEn 6 meses o menos, arnés de Pavlik o espica; de 6 meses a 5años, espica precoz o tracción con espica diferida.Riesgo:Elegir por costumbre sin revisar la edad y elacortamiento.2Pacifica y alinea con analgesiaCon el niño tranquilo y bien analgesiado; revisa pulsos yllenado capilar antes y después.Riesgo:Colocar el dispositivo sin comprobar la perfusióndistal.3Aplica el arnés o el yesoSigue la técnica de tu servicio; no se describe aquí unprocedimiento sin estudio que la respalde.Riesgo:Improvisar sin supervisión.4Vigila la pielLas complicaciones cutáneas fueron el único contraste entrelos dos métodos.Riesgo:Piel macerada o escaras bajo el yeso o el arnés.5Educa al cuidadorCómo cuidar el dispositivo, signos de alarma y cuándo volver;esto es también una oportunidad de protección.Riesgo:Dar el alta sin explicar a quién llamar.6Controla radiográfica y clínicamenteHay que vigilar la alineación durante todo el tratamiento.Riesgo:Perder el seguimiento: es también un seguimiento deprotección.
Ver el esquema en texto
  1. Elige el dispositivo según la edad. En 6 meses o menos, arnés de Pavlik o espica; de 6 meses a 5 años, espica precoz o tracción con espica diferida [8]. Riesgo: Elegir por costumbre sin revisar la edad y el acortamiento.
  2. Pacifica y alinea con analgesia. Con el niño tranquilo y bien analgesiado; revisa pulsos y llenado capilar antes y después. Riesgo: Colocar el dispositivo sin comprobar la perfusión distal.
  3. Aplica el arnés o el yeso. Sigue la técnica de tu servicio; no se describe aquí un procedimiento sin estudio que la respalde. Riesgo: Improvisar sin supervisión.
  4. Vigila la piel. Las complicaciones cutáneas fueron el único contraste entre los dos métodos [8]. Riesgo: Piel macerada o escaras bajo el yeso o el arnés.
  5. Educa al cuidador. Cómo cuidar el dispositivo, signos de alarma y cuándo volver; esto es también una oportunidad de protección. Riesgo: Dar el alta sin explicar a quién llamar.
  6. Controla radiográfica y clínicamente. Hay que vigilar la alineación durante todo el tratamiento [8]. Riesgo: Perder el seguimiento: es también un seguimiento de protección.

Fuente: [8]

Referencias de este bloque

  1. Expert Panel on Pediatric Imaging; Mirsky DM, Bardo DME, Iyer RS, Chan SS, Silvera VM, Asnes AG, et al. ACR Appropriateness Criteria Suspected Physical Abuse-Child: Update 2025. J Am Coll Radiol. 2026;23(8):1613-46. doi:10.1016/j.jacr.2026.02.017. doi:10.1016/j.jacr.2026.02.017 Guía clínica lista final
  2. National Institute for Health and Care Excellence. Child abuse and neglect. NICE guideline NG76. Publicada el 9 de octubre de 2017. Disponible en: https://www.nice.org.uk/guidance/ng76 enlace oficial Guía clínica lista final
  3. American Academy of Orthopaedic Surgeons. Treatment of pediatric diaphyseal femur fractures: evidence-based clinical practice guideline. Adoptada el 24 de agosto de 2026. Disponible en: https://aaos.org/globalassets/quality-and-practice-resources/pdff/pdff-2026-guideline.pdf enlace oficial Guía clínica lista final
  4. Dwek JR. The radiographic approach to child abuse. Clin Orthop Relat Res. 2011;469(3):776-89. doi:10.1007/s11999-010-1414-5. doi:10.1007/s11999-010-1414-5 Revisión lista final
  5. Arnold MJ. Evaluating young children with fractures for child abuse: report from the AAP. Am Fam Physician. 2026;113(5):506-8. Disponible en: https://www.aafp.org/afp/2026/0500/practice-guidelines-children-fractures-child-abuse PMID 42202365 Página oficial lista final
  6. Blangis F, Allali S, Cohen JF, Vabres N, Adamsbaum C, Rey-Salmon C, et al. Variations in guidelines for diagnosis of child physical abuse in high-income countries: a systematic review. JAMA Netw Open. 2021;4(11):e2129068. doi:10.1001/jamanetworkopen.2021.29068. doi:10.1001/jamanetworkopen.2021.29068 Revisión sistemática / metaanálisis lista final
  7. Wood JN, Henry MK, Berger RP, Lindberg DM, Anderst JD, Song L, et al. Use and utility of skeletal surveys to evaluate for occult fractures in young injured children. Acad Pediatr. 2019;19(4):428-37. doi:10.1016/j.acap.2018.08.007. doi:10.1016/j.acap.2018.08.007 Estudio de cohorte lista final

Complicaciones: no ver, ver de más y las de la propia fractura

Hay tres tipos de complicaciones en este tema y las tres duelen.

No reconocer el abuso a tiempo. En 258 niños menores de 3 años con fracturas abusivas, 54 (20,9 %) ya habían tenido al menos una consulta en la que no se reconoció, con mediana de 8 días hasta el diagnóstico; los predictores fueron el sexo masculino, la fractura de extremidad (frente a axial) y la atención en un servicio de primer nivel o de emergencias general [39]. En 77 niños con fracturas abusivas en curación, 48 % había tenido consultas previas y 33 % una consulta con una oportunidad perdida; el motivo más común fue un signo físico de trauma, y ocurrió en todos los ámbitos [40]. Algo parecido se vio en el traumatismo craneal abusivo: de 173 niños menores de 3 años, 54 (31,2 %) habían sido vistos sin que se reconociera el abuso, 15 (27,8 %) volvieron a ser lesionados, 22 (40,7 %) tuvieron complicaciones médicas y 4 de las 5 muertes de ese grupo podrían haberse evitado con un reconocimiento más temprano [24].

Ver abuso donde no lo hay. Diagnosticar abuso por error puede destruir a una familia [9], y el informe de la AAP lo pone al mismo nivel que no diagnosticarlo [12]. Por eso el diferencial no es opcional: la osteogénesis imperfecta, el raquitismo y la osteopenia del prematuro existen [43, 22, 46].

Las complicaciones de tratar la fractura. En el fémur del lactante, alrededor de un tercio de los pacientes en espica tuvo una complicación cutánea y ninguno en Pavlik [62]. En niños de 4 a 12 años, la cirugía aumentó los eventos adversos graves (RR 2,39) frente al tratamiento conservador [63].

El sesgo en quién se estudia. La misma revisión mostró más series en niños de minorías o sin seguro privado, sin base en la evidencia [42]. Quien estudia de más a unos y de menos a otros comete los dos errores a la vez.

Qué se pierde cuando el abuso no se reconoce
EstudioPoblaciónResultado
Ravichandiran 2010258 menores de 3 años con fracturas abusivas54 (20,9 %) con una consulta previa en la que se omitió el abuso [39]
Thorpe 201477 niños con fracturas abusivas en curación33 % con una consulta previa en la que se omitió el abuso [40]
Jenny 1999173 menores de 3 años con traumatismo craneal abusivo31,2 % no reconocido; 27,8 % reinjuriado [24]

Fuente: [24], [39], [40]

Consultas previas con abuso no reconocido (%, poblaciones distintas) (%)
Consultas previas con abuso no reconocido (%, poblaciones distintas)Fracturas abusivas, menores de 3 años (Ravichandiran): 20,9; Fracturas abusivas en curación (Thorpe): 33; Traumatismo craneal abusivo (Jenny): 31,20255075100Fracturas abusivas, menores de 3 años (Ravichandiran): 20,9%20,9%Fracturasabusivas, menoresde 3 años(Ravichandiran)Fracturas abusivas en curación (Thorpe): 33%33%Fracturasabusivas encuración (Thorpe)Traumatismo craneal abusivo (Jenny): 31,2%31,2%Traumatismocraneal abusivo(Jenny)

Fuente: [24], [39], [40]

Referencias de este bloque

  1. Dwek JR. The radiographic approach to child abuse. Clin Orthop Relat Res. 2011;469(3):776-89. doi:10.1007/s11999-010-1414-5. doi:10.1007/s11999-010-1414-5 Revisión lista final
  2. Haney S, Scherl S, DiMeglio L, Perez-Rossello J, Servaes S, Merchant N; Council on Child Abuse and Neglect; Section on Orthopaedics; Section on Radiology; Section on Endocrinology; Society for Pediatric Radiology. Evaluating young children with fractures for child abuse: clinical report. Pediatrics. 2025;155(2):e2024070074. doi:10.1542/peds.2024-070074. doi:10.1542/peds.2024-070074 Guía clínica lista final
  3. Servaes S, States L, Wood J, Schilling S, Christian CW. Rachitic change and vitamin D status in young children with fractures. Skeletal Radiol. 2020;49(1):85-91. doi:10.1007/s00256-019-03261-6. doi:10.1007/s00256-019-03261-6 Estudio de cohorte lista final
  4. Jenny C, Hymel KP, Ritzen A, Reinert SE, Hay TC. Analysis of missed cases of abusive head trauma. JAMA. 1999;281(7):621-6. doi:10.1001/jama.281.7.621. doi:10.1001/jama.281.7.621 Estudio de cohorte lista final
  5. Ravichandiran N, Schuh S, Bejuk M, Al-Harthy N, Shouldice M, Au H, et al. Delayed identification of pediatric abuse-related fractures. Pediatrics. 2010;125(1):60-6. doi:10.1542/peds.2008-3794. doi:10.1542/peds.2008-3794 Estudio de cohorte lista final
  6. Thorpe EL, Zuckerbraun NS, Wolford JE, Berger RP. Missed opportunities to diagnose child physical abuse. Pediatr Emerg Care. 2014;30(11):771-6. doi:10.1097/PEC.0000000000000257. doi:10.1097/PEC.0000000000000257 Serie de casos lista final
  7. Paine CW, Wood JN. Skeletal surveys in young, injured children: a systematic review. Child Abuse Negl. 2018;76:237-49. doi:10.1016/j.chiabu.2017.11.004. doi:10.1016/j.chiabu.2017.11.004 Revisión sistemática / metaanálisis lista final
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  10. Podeszwa DA, Mooney JF 3rd, Cramer KE, Mendelow MJ. Comparison of Pavlik harness application and immediate spica casting for femur fractures in infants. J Pediatr Orthop. 2004;24(5):460-2. doi:10.1097/00004694-200409000-00002. doi:10.1097/00004694-200409000-00002 Estudio de cohorte lista final
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Pronóstico: mortalidad, recurrencia y consolidación

La recurrencia mata. En 1572 pacientes con trauma no accidental en un registro de trauma de Ohio, 53 tuvieron episodios recurrentes, y su mortalidad fue de 24,5 % frente a 9,9 % de los que tuvieron un solo episodio (p = 0,002) [64]. Para los autores, la lección es actuar desde el primer episodio, con recursos y seguimiento, para evitar uno peor [64].

Otros números de contexto. En una base nacional de ingresos pediátricos de EE. UU., 62 (3,5 %) de los niños con abuso hospitalizados murieron, casi todos con traumatismo cerebral [28]. En otra base de ingresos por fractura, la mortalidad de los niños con fractura y abuso fue de 1,8 %, el doble que sin abuso (OR 2,0) [29]. Cada una de estas cifras parte de una población distinta y no son comparables entre sí.

El peso de la muerte infantil por maltrato. Según una revisión de 2025, en EE. UU. el maltrato causa cerca de 2000 muertes infantiles al año; el abuso físico explica más de 40 % de ellas, la mitad de esas víctimas no había cumplido 1 año, y muchas tenían lesiones previas que nadie identificó como abuso [11].

El hueso se cura. En el fémur del menor de 6 meses, la guía de la AAOS espera consolidación rápida y corrección completa por remodelación [8]. El pronóstico de la fractura, entonces, suele ser bueno; el pronóstico del niño depende de que se reconozca y se interrumpa la violencia.

Lo que no sabemos. No hay en las fuentes revisadas una cifra sólida de cuántos niños con una fractura abusiva no reconocida vuelven a ser lesionados; la más cercana es la del traumatismo craneal abusivo, en que 27,8 % de los niños vistos sin que se reconociera el abuso volvió a ser lesionado [24] (sin dato verificable para fracturas aisladas).

Mortalidad en distintas poblaciones de niños con trauma no accidental (%, no comparables entre sí) (%)
Mortalidad en distintas poblaciones de niños con trauma no accidental (%, no comparables entre sí)Episodio único (registro de Ohio): 9,9; Episodios recurrentes (registro de Ohio): 24,5; Niños con abuso hospitalizados (base nacional): 3,5; Fractura más abuso (base nacional de fracturas): 1,80255075100Episodio único (registro de Ohio): 9,9%9,9%Episodioúnico(registro deOhio)Episodios recurrentes (registro de Ohio): 24,5%24,5%Episodiosrecurrentes(registro deOhio)Niños con abuso hospitalizados (base nacional): 3,5%3,5%Niños conabuso hospitalizados (basenacional)Fractura más abuso (base nacional de fracturas): 1,8%1,8%Fractura másabuso (basenacional defracturas)

Fuente: [28], [29], [64]

Referencias de este bloque

  1. American Academy of Orthopaedic Surgeons. Treatment of pediatric diaphyseal femur fractures: evidence-based clinical practice guideline. Adoptada el 24 de agosto de 2026. Disponible en: https://aaos.org/globalassets/quality-and-practice-resources/pdff/pdff-2026-guideline.pdf enlace oficial Guía clínica lista final
  2. Shah SN, Fong HF, Haney SB, Harper NS, Pierce MC, Neuman MI. Has this child experienced physical abuse? The Rational Clinical Examination systematic review. JAMA. 2025;334(2):160-70. doi:10.1001/jama.2025.2216. doi:10.1001/jama.2025.2216 Revisión sistemática / metaanálisis lista final
  3. Jenny C, Hymel KP, Ritzen A, Reinert SE, Hay TC. Analysis of missed cases of abusive head trauma. JAMA. 1999;281(7):621-6. doi:10.1001/jama.281.7.621. doi:10.1001/jama.281.7.621 Estudio de cohorte lista final
  4. Loder RT, Feinberg JR. Orthopaedic injuries in children with nonaccidental trauma: demographics and incidence from the 2000 Kids' Inpatient Database. J Pediatr Orthop. 2007;27(4):421-6. doi:10.1097/01.bpb.0000271328.79481.07. doi:10.1097/01.bpb.0000271328.79481.07 Estudio de cohorte lista final
  5. Zhao C, Starke M, Tompson JD, Sabharwal S. Predictors for nonaccidental trauma in a child with a fracture: a national inpatient database study. J Am Acad Orthop Surg. 2020;28(4):e164-71. doi:10.5435/JAAOS-D-18-00502. doi:10.5435/JAAOS-D-18-00502 Estudio de cohorte lista final
  6. Deans KJ, Thackeray J, Askegard-Giesmann JR, Earley E, Groner JI, Minneci PC. Mortality increases with recurrent episodes of nonaccidental trauma in children. J Trauma Acute Care Surg. 2013;75(1):161-5. doi:10.1097/ta.0b013e3182984831. doi:10.1097/ta.0b013e3182984831 Estudio de cohorte lista final

Seguimiento: lo que ocurre después de la consulta

El seguimiento tiene tres frentes y los tres tienen responsable.

  • La fractura. El control ortopédico es el de cualquier fractura infantil según su propio tema; en el fémur del lactante, la guía pide vigilancia clínica y radiográfica a lo largo del tratamiento [8].
  • La duda diagnóstica. Si la primera serie es negativa y la sospecha continúa, se repite a cerca de 2 semanas [4]. Los contactos con hallazgos se investigan como si fueran un caso índice [58].
  • La protección. Lo que decide el pronóstico no es el yeso: es que alguien se haga cargo después del primer episodio, con recursos y seguimiento [64].

Qué evitar. Que el niño salga de la consulta sin una persona responsable de su seguimiento (práctica habitual / opinión experta). Y que el seguimiento ortopédico se pierda: la cita de control es también una oportunidad de volver a ver al niño y a su familia.

Seguimiento del niño con sospecha de abuso
Seguimiento del niño con sospecha de abusoLínea de tiempo de 4 hitos. Día de la consulta: Tratar la fractura, tomar la historia, examinar, pedir la serie y avisar al responsable de protección (práctica habitual / opinión experta).; Primeros días: Completar el diferencial, estudiar a los contactos menores de 24 meses y definir quién sigue el caso.; A cerca de 2 semanas: Repetir la serie esquelética si la duda persiste.; Hasta la consolidación: Control ortopédico de la fractura y revisión social y médica del niño..Día de laconsultaTratar lafractura, tomarla historia,examinar, pedirla serie yavisar alresponsable deprotección(prácticahabitual /opiniónexperta).Primeros díasCompletar eldiferencial,estudiar a loscontactosmenores de 24meses y definirquién sigue elcaso.A cerca de 2semanasRepetir laserieesquelética sila dudapersiste.Hasta laconsolidaciónControlortopédico dela fractura yrevisión socialy médica delniño.
Ver el esquema en texto
  • Día de la consulta: Tratar la fractura, tomar la historia, examinar, pedir la serie y avisar al responsable de protección (práctica habitual / opinión experta).
  • Primeros días: Completar el diferencial, estudiar a los contactos menores de 24 meses y definir quién sigue el caso [58].
  • A cerca de 2 semanas: Repetir la serie esquelética si la duda persiste [4].
  • Hasta la consolidación: Control ortopédico de la fractura y revisión social y médica del niño [64].

Para qué sirve: ordena quién hace qué y cuándo para que el niño no se pierda entre servicios (práctica habitual / opinión experta).

Fuente: [4], [58], [64]

Referencias de este bloque

  1. Expert Panel on Pediatric Imaging; Mirsky DM, Bardo DME, Iyer RS, Chan SS, Silvera VM, Asnes AG, et al. ACR Appropriateness Criteria Suspected Physical Abuse-Child: Update 2025. J Am Coll Radiol. 2026;23(8):1613-46. doi:10.1016/j.jacr.2026.02.017. doi:10.1016/j.jacr.2026.02.017 Guía clínica lista final
  2. American Academy of Orthopaedic Surgeons. Treatment of pediatric diaphyseal femur fractures: evidence-based clinical practice guideline. Adoptada el 24 de agosto de 2026. Disponible en: https://aaos.org/globalassets/quality-and-practice-resources/pdff/pdff-2026-guideline.pdf enlace oficial Guía clínica lista final
  3. Mankad K, Sidpra J, Mirsky DM, Oates AJ, Colleran GC, Lucato LT, et al. International consensus statement on the radiological screening of contact children in the context of suspected child physical abuse. JAMA Pediatr. 2023;177(5):526-33. doi:10.1001/jamapediatrics.2022.6184. doi:10.1001/jamapediatrics.2022.6184 Guía clínica lista final
  4. Deans KJ, Thackeray J, Askegard-Giesmann JR, Earley E, Groner JI, Minneci PC. Mortality increases with recurrent episodes of nonaccidental trauma in children. J Trauma Acute Care Surg. 2013;75(1):161-5. doi:10.1097/ta.0b013e3182984831. doi:10.1097/ta.0b013e3182984831 Estudio de cohorte lista final

Controversias: lo que se discute de verdad

Hay cuatro discusiones abiertas. Conócelas, porque en la defensa de un caso (y en un examen) aparecen.

1. La lesión metafisaria clásica. Una revisión crítica de 2014 sostiene que los 9 estudios histopatológicos que la vinculan con el abuso son del mismo investigador principal, con controles inadecuados, y que las lesiones se parecen al raquitismo en curación [34]. Una cohorte de 2025 muestra que radiólogos pediátricos y de urgencias coinciden bastante (kappa medio de 0,61) y que la especificidad es de 90,9 %, pero que 28,9 % de los diagnósticos iniciales se leyeron en el seguimiento como variación o normal [23]. La conclusión práctica: la lesión es muy sugestiva en el lactante que no deambula [9], pero la lectura inicial puede equivocarse y conviene confirmarla.

2. La vitamina D. Una revisión de 2021 sostiene que la gran mayoría de las fracturas de los lactantes abusados no se debe a enfermedad ósea [45]. En un estudio de 2025 con 203 niños, la fractura fue igual de frecuente con y sin deficiencia de vitamina D (54 % frente a 58 %; p = 0,712) [21].

3. Las costillas del lactante. Una publicación de 2023 plantea la hipótesis de que las fracturas costales asintomáticas del lactante son sobre todo no abusivas, con incidencias estimadas de causas alternativas [65]; sus propios autores reconocen incertidumbres evidentes [65]. Dos series muestran lo contrario: 82 % de abuso en lactantes con fracturas costales [33] y valor predictivo de 95 % en menores de 3 años [14].

4. La enfermedad ósea frágil temporal. Su autor sostuvo que ciertos lactantes menores de 6 meses se fracturan con la manipulación normal y que la fragilidad desaparece con el tiempo; la revisión de Dwek recoge que cada uno de sus argumentos fue rebatido [9].

Cómo leer una controversia. Mira cómo definieron el abuso, si hubo grupo control, si los lectores estaban cegados y si la conclusión pasa de lo que muestran los datos. Y recuerda que una guía puede estar incompleta: en 20 guías de 15 países, faltaba 41 % de las afirmaciones esperadas [49].

Controversias: postura, argumento y qué responde la otra parte
TemaPostura críticaDato de la otra parte
Lesión metafisaria clásicaOrigen traumático no probado; similar al raquitismo en curación [34]Especificidad de lectura de 90,9 % [23]; muy rara en OI [9]
Vitamina DEl déficit de vitamina D explicaría fracturas atribuidas a abuso; una revisión de 2021 la describe como una teoría popular sin base científica [45]Fractura igual de frecuente con y sin deficiencia [21]
Fracturas costales del lactanteProbablemente no abusivas, por incidencias estimadas [65]82 % de abuso en lactantes [33]; valor predictivo de 95 % [14]

Fuente: [9], [14], [21], [23], [33], [34], [45], [65]

Referencias de este bloque

  1. Dwek JR. The radiographic approach to child abuse. Clin Orthop Relat Res. 2011;469(3):776-89. doi:10.1007/s11999-010-1414-5. doi:10.1007/s11999-010-1414-5 Revisión lista final
  2. Barsness KA, Cha ES, Bensard DD, Calkins CM, Partrick DA, Karrer FM, et al. The positive predictive value of rib fractures as an indicator of nonaccidental trauma in children. J Trauma. 2003;54(6):1107-10. doi:10.1097/01.TA.0000068992.01030.A8. doi:10.1097/01.TA.0000068992.01030.A8 Estudio de cohorte lista final
  3. Dyba G, Capoot C, Becher N, Finnegan K, Wallace C, Mong D, et al. 25-OH vitamin D deficiency does not significantly predispose young children to multiple fractures from minimal trauma. J Pediatr Surg. 2025;60(6):162281. doi:10.1016/j.jpedsurg.2025.162281. doi:10.1016/j.jpedsurg.2025.162281 Estudio de cohorte lista final
  4. Karmazyn B, Newman CL, Marine MB, Wanner MR, Shields JR, Delaney LR, et al. Can metaphyseal variations in the distal femurs and proximal tibias be distinguished from classic metaphyseal lesions? Pediatr Radiol. 2025;55(13):2752-62. doi:10.1007/s00247-025-06398-w. doi:10.1007/s00247-025-06398-w Estudio de cohorte lista final
  5. Bulloch B, Schubert CJ, Brophy PD, Johnson N, Reed MH, Shapiro RA. Cause and clinical characteristics of rib fractures in infants. Pediatrics. 2000;105(4):E48. doi:10.1542/peds.105.4.e48. doi:10.1542/peds.105.4.e48 Serie de casos lista final
  6. Ayoub DM, Hyman C, Cohen M, Miller M. A critical review of the classic metaphyseal lesion: traumatic or metabolic? AJR Am J Roentgenol. 2014;202(1):185-96. doi:10.2214/AJR.13.10540. doi:10.2214/AJR.13.10540 Revisión lista final
  7. Aldana Sierra MC, Christian CW. Vitamin D, rickets and child abuse: controversies and evidence. Pediatr Radiol. 2021;51(6):1014-22. doi:10.1007/s00247-020-04893-w. doi:10.1007/s00247-020-04893-w Revisión lista final
  8. Blangis F, Allali S, Cohen JF, Vabres N, Adamsbaum C, Rey-Salmon C, et al. Variations in guidelines for diagnosis of child physical abuse in high-income countries: a systematic review. JAMA Netw Open. 2021;4(11):e2129068. doi:10.1001/jamanetworkopen.2021.29068. doi:10.1001/jamanetworkopen.2021.29068 Revisión sistemática / metaanálisis lista final
  9. van Gemert MJC, Vlaming M, Gabaeff SC, Nikkels PGJ, Neumann HAM. Asymptomatic infant rib fractures are primarily non-abuse-related and should not be used to assess physical child abuse. Children (Basel). 2023;10(11):1827. doi:10.3390/children10111827. doi:10.3390/children10111827 Revisión lista final

Qué dicen las guías vigentes

Las guías convergen en lo esencial y difieren en los detalles. Esto es lo que pone cada una, resumido con palabras propias.

Guías y su mensaje principal
GuíaMensaje principal
NICE CG89 (actualizada el 3 de diciembre de 2025)Sospechar maltrato ante una o más fracturas sin enfermedad que fragilice el hueso o con explicación ausente o inadecuada [6]
NICE NG76 (2017)Buscar consejo del responsable de protección y discutir la derivación a servicios sociales ante una sospecha; si hay peligro inmediato, derivar a servicios sociales o policía [5]
AAP, informe clínico de 2025 (resumen de la AFP, 2026)Ninguna fractura es patognomónica; serie esquelética en menores de 24 meses; calcio, fósforo y fosfatasa alcalina cuando se sospecha abuso [12, 32]
ACR (actualización 2025, publicada en 2026)Menores de 24 meses: serie esquelética y TC craneal sin contraste; repetir la serie a cerca de 2 semanas si es negativa [4]
AAOS (2026), fémur diafisarioEvaluar por abuso a los menores de 36 meses; Pavlik o espica en 6 meses o menos [8]
Consenso internacional sobre contactos (2023)Menores de 12 meses: neuroimagen y serie esquelética; de 12 a 24 meses: serie esquelética [58]

Fuente: [4], [5], [6], [8], [12], [32], [58]

Referencias de este bloque

  1. Expert Panel on Pediatric Imaging; Mirsky DM, Bardo DME, Iyer RS, Chan SS, Silvera VM, Asnes AG, et al. ACR Appropriateness Criteria Suspected Physical Abuse-Child: Update 2025. J Am Coll Radiol. 2026;23(8):1613-46. doi:10.1016/j.jacr.2026.02.017. doi:10.1016/j.jacr.2026.02.017 Guía clínica lista final
  2. National Institute for Health and Care Excellence. Child abuse and neglect. NICE guideline NG76. Publicada el 9 de octubre de 2017. Disponible en: https://www.nice.org.uk/guidance/ng76 enlace oficial Guía clínica lista final
  3. National Institute for Health and Care Excellence. Child maltreatment: when to suspect maltreatment in under 18s. Clinical guideline CG89. Publicada el 22 de julio de 2009; ultima actualizacion el 3 de diciembre de 2025. Disponible en: https://www.nice.org.uk/guidance/cg89 enlace oficial Guía clínica lista final
  4. American Academy of Orthopaedic Surgeons. Treatment of pediatric diaphyseal femur fractures: evidence-based clinical practice guideline. Adoptada el 24 de agosto de 2026. Disponible en: https://aaos.org/globalassets/quality-and-practice-resources/pdff/pdff-2026-guideline.pdf enlace oficial Guía clínica lista final
  5. Haney S, Scherl S, DiMeglio L, Perez-Rossello J, Servaes S, Merchant N; Council on Child Abuse and Neglect; Section on Orthopaedics; Section on Radiology; Section on Endocrinology; Society for Pediatric Radiology. Evaluating young children with fractures for child abuse: clinical report. Pediatrics. 2025;155(2):e2024070074. doi:10.1542/peds.2024-070074. doi:10.1542/peds.2024-070074 Guía clínica lista final
  6. Arnold MJ. Evaluating young children with fractures for child abuse: report from the AAP. Am Fam Physician. 2026;113(5):506-8. Disponible en: https://www.aafp.org/afp/2026/0500/practice-guidelines-children-fractures-child-abuse PMID 42202365 Página oficial lista final
  7. Mankad K, Sidpra J, Mirsky DM, Oates AJ, Colleran GC, Lucato LT, et al. International consensus statement on the radiological screening of contact children in the context of suspected child physical abuse. JAMA Pediatr. 2023;177(5):526-33. doi:10.1001/jamapediatrics.2022.6184. doi:10.1001/jamapediatrics.2022.6184 Guía clínica lista final

Novedades 2023-2026

  • 2026 confirma La guía de la AAOS de agosto de 2026 sobre fracturas diafisarias de fémur da una recomendación fuerte de evaluar por abuso a los menores de 36 meses y encuentra evidencia limitada de que Pavlik o espica dan resultados similares en 6 meses o menos [8].
  • 2026 confirma La actualización 2025 de los Criterios de Adecuación del ACR (publicada en 2026) considera apropiada la serie esquelética y la TC craneal sin contraste en menores de 24 meses, selectiva por encima de esa edad, con repetición de la serie a cerca de 2 semanas [4].
  • 2026 abre pregunta Un estudio de 2026 sobre 65 niños mostró que la radiografía y la resonancia de columna completa tienen alta especificidad pero sensibilidad limitada si se usan solas [31].
  • 2025 cambia conducta La AAP publicó en 2025 un informe clínico sobre la evaluación de niños pequeños con fracturas; según un resumen de la AFP, indica medir calcio, fósforo y fosfatasa alcalina y hacer serie esquelética en menores de 24 meses [12, 32].
  • 2025 confirma Una revisión sistemática de JAMA (serie Rational Clinical Examination) halló un cociente de probabilidad positivo de 5,9 para al menos una fractura y de 3,8 para fracturas múltiples en la serie esquelética [11].
  • 2025 cambia conducta Un estudio de 2025 mostró que 28,9 % de los diagnósticos iniciales de lesión metafisaria clásica se leyeron en el seguimiento como variación o normal, con especificidad de 90,9 % para la lectura [23].
  • 2025 confirma En 203 niños menores de 5 años con 25-OH vitamina D medida (de 656 elegibles), la deficiencia no se asoció con más fracturas (54 % frente a 58 %) [21].
  • 2025 abre pregunta Un estudio francés de lactantes menores de 1 año con fechas de fractura conocidas propone una guía de datación basada en aposición perióstica y remodelación [61].
  • 2025 abre pregunta Una revisión sistemática de un solo autor sobre fracturas metafisarias de fémur distal las asocia con abuso en lactantes que no caminan, aunque algunas ocurren por caídas cortas con impacto sobre la rodilla [66].
  • 2024 cambia conducta En 450 niños de 2 a 5 años, solo 4 % tenía una fractura oculta en la serie, y limitar la serie a los hospitalizados podría reducirla hasta 60 % [51].
  • 2024 abre pregunta Una revisión sistemática de técnicas de imagen para lesiones metafisarias halló solo 5 estudios y sugiere que la ecografía tiene más potencial que la PET [56].
  • 2023 cambia conducta Un consenso internacional de 2023 fijó cómo estudiar por imagen a los contactos asintomáticos de un niño con sospecha de abuso [58].

Perlas y trampas

Perlas

  • Cuando aparece una fractura costal en un lactante, busca el resto del esqueleto. En 29 % de los niños, la fractura costal fue la única manifestación esquelética de abuso [14].
  • La ausencia de moretones no tranquiliza. 61 % de los niños con fractura aguda no tenía ningún hematoma en el cuerpo, fuera o no abusiva la fractura [15].
  • Contrasta el mecanismo con el trazo y la edad. En una serie suiza de fracturas de fémur en menores de 36 meses, 30,4 % era incompatible con el mecanismo relatado y 11,8 % ocurrió sin circunstancias explicadas [16].
  • La fractura espiral no es patognomónica de abuso: espirales y transversas son igual de frecuentes en niños abusados [9].
  • Con una serie esquelética positiva, el cociente de probabilidad positivo fue 5,9 con al menos una fractura y 3,8 con fracturas múltiples [11].
  • La repetición de la serie vale la pena: 8,5 % de los niños con una primera serie normal mostró trauma óseo en curación en la segunda [17].
  • El niño que llega con una lesión pequeña puede estar ante el primer aviso. 27,5 % de los lactantes con abuso definitivo tenía una lesión centinela previa, frente a ninguno de los no abusados [18].
  • Un niño de 9 a 23 meses con una fractura "de bajo riesgo" (en rodete, de clavícula, supracondílea o del que empieza a caminar) también merece que te preguntes por el abuso [19].

Trampas

  • Diagnosticar por el trazo. Decir "espiral = abuso" o "transversa = caída" no tiene respaldo: el lado y el trazo espiral no se asociaron con abuso en fracturas de fémur [3, 9].
  • Descartar fracturas costales con una radiografía de tórax estándar. En un estudio post mórtem, la radiografía detectó 13,5 % de las fracturas costales y la TC 44,9 % [20].
  • Pedir un "babygram". Una sola placa de cuerpo entero no es suficiente; cada segmento va en su propia radiografía y las costillas necesitan proyecciones oblicuas [9].
  • Atribuir las fracturas a vitamina D baja sin más. En niños menores de 5 años con trauma, 54 % de los deficientes y 58 % de los suficientes tenía alguna fractura [21], y el raquitismo radiográfico es poco frecuente entre los niños con fracturas [22].
  • Decidir por cómo es la familia o por lo colaboradora que parece. La decisión se apoya en los datos de la lesión y no en la impresión sobre los cuidadores (práctica habitual / opinión experta).
  • Leer una variante normal como fractura. En una cohorte de lactantes, la fragmentación metafisaria fue la variante más frecuente alrededor de la rodilla [23].
  • Resolverlo solo. Evaluar bien incluye hablar con el pediatra y consultar con el equipo de abuso infantil donde exista [8].

Para recordar

  • Ninguna fractura prueba abuso sola: deciden la edad, el relato y el patrón [1].
  • Costilla posteromedial y lesión metafisaria clásica: alarma máxima; fracturas de distintas edades: alarma moderada [9].
  • Menor de 24 meses con sospecha: serie esquelética completa [4].
  • Serie normal y duda viva: repetirla a cerca de 2 semanas [4].
  • Sospechas razonables se comentan y se derivan; la certeza no es requisito [5].
  • Piensa en los hermanos menores de 24 meses [13].
  • El abuso no reconocido expone al niño a una nueva lesión [24].

Autoevaluación

Elige una opción para ver la respuesta y su explicación. No se guarda nada.

1. En la revisión sistemática de Cardiff (Kemp), ¿qué hueso tuvo la mayor probabilidad de abuso una vez excluido el trauma mayor?
Respuesta: C) Costilla. La costilla: 0,71 (IC 95 % 0,42 a 0,91) [1]. El húmero estuvo entre 0,48 y 0,54 [1], el fémur entre 0,28 y 0,43 [1] y el cráneo en 0,30 [1]; una fractura sola no permite decidir si hubo abuso [1].
2. Lactante de 5 meses que no se sienta solo, con fractura transversa de fémur y relato de caída de la cama sin testigos. ¿Qué conducta corresponde?
Respuesta: B) Tratar la fractura y evaluar por abuso: historia textual, examen desnudo, serie esquelética y aviso al equipo de protección. La guía de la AAOS recomienda con evidencia fuerte evaluar por abuso a los menores de 36 meses con fractura diafisaria de fémur, y señala el riesgo particular de los niños que no caminan [8]. La edad menor de 12 meses, la no deambulación y la historia sospechosa se asociaron con abuso [3]. En menores de 24 meses, la serie esquelética y la TC craneal son la primera imagen apropiada [4].
3. ¿Cuál de estas lesiones tiene mayor especificidad para abuso?
Respuesta: C) Fractura costal posteromedial. Las fracturas costales posteromediales se producen por compresión del tórax con palanca sobre las apófisis transversas, y son de alta especificidad; las fracturas craneales simples, de clavícula y de huesos largos son de baja especificidad [9].
4. ¿Cuál de estas afirmaciones sobre la serie esquelética es INCORRECTA?
Respuesta: B) Una sola radiografía de cuerpo entero es suficiente. Las radiografías de cuerpo entero en una sola placa no se consideran suficientes para el diagnóstico [9]. La guía del ACR considera apropiada la serie en menores de 24 meses y su repetición a cerca de 2 semanas si los estudios iniciales son negativos [4].
5. En niños de 2 a 5 años evaluados por abuso, ¿qué dicen los datos sobre la serie esquelética?
Respuesta: B) Su rendimiento es bajo y se indica de forma selectiva. En 450 niños de 2 a 5 años con serie esquelética, 20 (4 %) tenían una fractura oculta [51], y la guía del ACR indica radiografías dirigidas y uso selectivo de la serie por encima de los 24 meses [4].
6. Un lactante de 8 meses, asintomático, es el gemelo de otro con fracturas abusivas. ¿Qué haces?
Respuesta: B) Una serie esquelética aunque el examen sea normal. En los contactos menores de 24 meses, la serie halló fracturas abusivas en 11,9 % sin hallazgos en el examen, y los gemelos tuvieron un riesgo mucho mayor [13]. El consenso internacional recomienda serie esquelética y neuroimagen en menores de 12 meses [58].
7. Un lactante con fracturas y vitamina D baja. ¿Qué afirmación respalda la evidencia?
Respuesta: B) El raquitismo radiográfico es poco frecuente entre niños con fracturas y la vitamina D baja sola no es una explicación plausible de fracturas múltiples. En 79 menores de 2 años con fractura, ninguno mostró cambios de raquitismo en las radiografías [22], y en un estudio de niños menores de 5 años, la deficiencia de 25-OH vitamina D sin trauma significativo no fue una explicación plausible de fracturas múltiples [21].
8. ¿Qué dice la evidencia sobre la reanimación cardiopulmonar y las fracturas costales del lactante?
Respuesta: B) Es poco probable que las cause. En 91 lactantes sin sospecha de abuso que recibieron reanimación antes de morir, ninguno tuvo fracturas costales [47].
9. Según NICE (CG89), ¿cuándo se debe sospechar maltrato ante una fractura?
Respuesta: B) Si hay una o más fracturas sin enfermedad que fragilice el hueso o si la explicación falta o es inadecuada. Para NICE, una o más fracturas bastan para sospechar si no hay una enfermedad que fragilice el hueso o si falta una explicación convincente; pone como ejemplo las fracturas de distinta antigüedad y las ocultas [6]. El hematoma sobre la fractura no ayuda: estuvo en 26 % de los abusados y 25 % de los no abusados [15].
10. Un lactante de 3 meses con fractura diafisaria de fémur. Según la guía de la AAOS de 2026, ¿cómo se puede tratar?
Respuesta: B) Con arnés de Pavlik o con espica, que dan resultados similares. Hay evidencia limitada de que el arnés de Pavlik o la espica dan resultados similares en lactantes de 6 meses o menos, con más complicaciones cutáneas en la espica [8]; en un estudio de 24 lactantes con Pavlik y 16 con espica, alrededor de un tercio de los de espica tuvo una complicación cutánea [62].
11. En un estudio de 2025, 33 de 114 diagnósticos iniciales de lesión metafisaria clásica cambiaron en el seguimiento. ¿Qué implica en la práctica?
Respuesta: B) Que la lectura inicial puede equivocarse y conviene confirmar con el seguimiento y un radiólogo pediátrico. En esa cohorte, 33 de 114 diagnósticos iniciales (28,9 %) se leyeron en el seguimiento como variación o normal, con especificidad de 90,9 % para la lectura [23]. Por eso la guía del ACR recomienda repetir la serie a cerca de 2 semanas si hay duda [4].

Caso de staff

Caso didáctico: lactante de 5 meses con el muslo hinchado (abrir el caso)

Caso didáctico, inventado como tal; no corresponde a un paciente real. Piensa tu respuesta antes de abrir la resolución.

Presentación

Lactante de 5 meses, 6,5 kg, sano, que sus padres llevan a urgencias 14 horas después de que lo oyeron llorar al cambiarle el pañal. No se sienta solo ni gatea. Presenta el muslo derecho tumefacto y doloroso al movilizarlo, con pulsos y llenado capilar normales. En la radiografía hay una fractura transversa de la diáfisis media del fémur derecho. El relato es que "se cayó de la cama, de unos 50 cm, hace unas horas, y nadie lo vio". No hay moretones visibles. (Caso inventado con fines didácticos; no corresponde a un paciente real.)

Preguntas para discutir

  1. ¿Qué factores del caso aumentan la probabilidad de abuso?
  2. ¿Qué haces además de tratar la fractura?
  3. ¿Qué estudios pides y cuándo repites alguno?
  4. ¿Cómo tratas el fémur y a quién avisas antes de dar el alta?
Ver la resolución

Aumentan la probabilidad la edad menor de 12 meses, la no deambulación, la presentación tardía y el mecanismo no presenciado [37, 3]; la fractura diafisaria femoral sola es de bajo estrato, pero en un niño que no camina pesa [1]. Se evalúa por abuso, como recomienda la AAOS para menores de 36 meses [8]: historia textual, examen desnudo, serie esquelética con oblicuas de costillas y TC craneal sin contraste, porque en menores de 24 meses son la primera imagen apropiada aun sin lesiones aparentes [4, 9]; calcio, fósforo y fosfatasa alcalina [32] y consulta con el equipo de abuso infantil [8]. La serie se repite a cerca de 2 semanas si los estudios son negativos y la duda continúa [4]. El fémur del lactante de 6 meses o menos puede tratarse con arnés de Pavlik o con espica, con resultados similares [8]. Antes del alta se habla con el responsable de protección y se notifica la sospecha según el protocolo; si hay peligro inmediato se deriva a protección o policía [5]. Los hermanos menores de 24 meses, si los hay, también se evalúan [58].

Mensaje para llevarse: Un niño que no camina y una fractura de fémur sin testigos no son un caso para el yeso y el alta: son un caso para una evaluación completa [8].

Tema libre: Maltrato infantil en la guardia de traumatología: cuándo sospechar y qué hacer

Guion de 10 minutos

  1. Lámina 1. El problema: el niño con una fractura que su historia no explica. Ninguna fractura, sola, distingue el abuso [1].
  2. Lámina 2. La edad manda: en menores de 3 años con fractura costal, 77 % fue abuso y 96 % si se excluyen los accidentes de tráfico [2]; con húmero en menores de 18 meses, 48 % [2].
  3. Lámina 3. El fémur: de 16,7 % a 35,2 % de abuso antes de los 12 meses y de 1,5 % a 6,0 % desde esa edad [3]; la AAOS recomienda evaluar a los menores de 36 meses [8].
  4. Lámina 4. Esquema de riesgo por estratos: costillas y lesión metafisaria clásica, especificidad alta; fracturas de distintos estadios, moderada; la diafisaria sola, baja si el relato encaja [9].
  5. Lámina 5. El mecanismo: la compresión del tórax produce fracturas posteromediales y la sacudida, lesiones metafisarias [9]; en un registro sueco las caídas fueron el mecanismo más informado en las fracturas diafisarias del primer año, así que el relato se contrasta con la edad y el trazo [30].
  6. Lámina 6. La historia: en húmero, los cuidadores no dieron mecanismo en la mitad de los abusos y sí en todos los no abusos [7]; en fémur pesan la presentación tardía y el mecanismo inconsistente [37].
  7. Lámina 7. La serie esquelética en menores de 24 meses y la repetición a cerca de 2 semanas [4]; la repetición aportó fracturas nuevas en 15,6 % [53].
  8. Lámina 8. El diferencial: osteogénesis imperfecta, raquitismo, prematuridad y parto; el raquitismo radiográfico es poco frecuente entre niños con fracturas [22], y la reanimación casi no causa fracturas costales [47].
  9. Lámina 9. Qué hacer: tratar la fractura, hablar con el responsable de protección y notificar la sospecha según el protocolo; si hay peligro inmediato, derivar a servicios sociales o a la policía [5]. Fémur del lactante: Pavlik o espica en 6 meses o menos [8].
  10. Lámina 10. Lo que cuesta no ver: 20,9 % de niños con fracturas abusivas ya había sido visto sin que se reconociera [39], y la mortalidad fue de 24,5 % con recurrencia frente a 9,9 % [64].

Mensajes clave

  • Ninguna fractura prueba el abuso por sí sola; la edad, el relato y el patrón deciden [1].
  • Las costillas posteromediales y la lesión metafisaria clásica son las de mayor especificidad; las fracturas de distintas edades, de especificidad moderada [9].
  • En menores de 24 meses con sospecha, serie esquelética completa y repetición a cerca de 2 semanas si la duda persiste [4].
  • Se sospecha y se notifica sin esperar certeza [5].

Lecturas y videos recomendados

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Mis notas

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Temas relacionados

Referencias

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Cevallos A. Maltrato infantil: cuándo sospecharlo y qué hacer. t.cescac.com [Internet]. Guayaquil: CESCAC; 2026. [actualizado 2026 nov 4; citado 2026 nov 4]. Disponible en: https://t.cescac.com/tema/maltrato-infantil/

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