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Traumatología y OrtopediaDr. Anthony Cevallos
Traumatología y Ortopedia · Dr. Anthony Cevallos · t.cescac.com/tema/fractura-diafisis-tibia/

Fractura de la diáfisis de la tibia: clasificación AO/OTA 42, clavo intramedular (infra y suprapatelar), fracturas abiertas y síndrome compartimental

Verificado · 804 cifras revisadas Actualizado el 11 de octubre de 2026 Nivel R2-R4 Trauma del adulto por región
Contenido del tema
  1. En 30 segundos
  2. Pilares
  3. No olvidar
  4. Definición
  5. Epidemiología
  6. Mecanismo de lesión
  7. Anatomía quirúrgica
  8. Biomecánica del clavo
  9. Clasificación AO/OTA 42 y Gustilo-Anderson
  10. Diagnóstico y valoración inicial
  11. Examen físico: qué tan útil es para el síndrome compartimental
  12. Imagen
  13. Fracturas abiertas de la tibia
  14. Síndrome compartimental agudo en la fractura de tibia
  15. Algoritmo de decisión: de la urgencia a la fijación
  16. Tratamiento: ortesis, clavo, fijador y placa
  17. Clavo infrapatelar o suprapatelar
  18. Técnica del clavo intramedular tibial
  19. Casos especiales: tercio proximal, tercio distal, peroné y segmentarias
  20. Complicaciones
  21. Pronóstico
  22. Rehabilitación y carga
  23. Patógenos frecuentes
  24. Novedades 2024-2026
  25. Perlas y trampas
  26. Para recordar
  27. Autoevaluación
  28. Caso de staff
  29. Tema libre
  30. Lecturas y videos
  31. Mis notas
  32. Referencias
  33. Citar este tema

En 30 segundos

  • La fractura de la diáfisis tibial es una de las fracturas de hueso largo más frecuentes del adulto [1]: la incidencia fue de 16,9 por 100 000 habitantes al año en Dinamarca [2] y de 15,7 por 100 000 al año en el registro sueco, con un pico en varones jóvenes [3].
  • La clasificación AO/OTA 42 tiene 3 grupos: A simple, B en cuña y C multifragmentaria [4]. Con 4 signos, el acuerdo entre observadores es de moderado a sustancial (kappa interobservador de 0,31 a 0,60) [5].
  • En las fracturas abiertas manda el grado de Gustilo-Anderson: en 6042 fracturas de ensayos, la infección de sitio quirúrgico a 12 meses fue de 5,1 % en el tipo 1 y de 28,9 % en el 3B [6]. El antibiótico intravenoso va de inmediato y la fijación interna solo cuando se puede dar cobertura definitiva en el mismo acto [7].
  • El clavo intramedular bloqueado es el tratamiento de referencia de la fractura desplazada, con uniones por encima de 90 % [8]. En el ensayo SPRINT (1319 adultos) fresar no cambió el resultado global; en las fracturas cerradas hubo menos eventos con fresado (11 % frente a 17 %) [9].
  • Infrapatelar o suprapatelar: en el ensayo INSURT la diferencia de dolor al arrodillarse no fue clínicamente significativa [10], y la prevalencia de malrotación no cambió con la vía (30 % frente a 33 %) [11].
  • El síndrome compartimental agudo apareció en 11,5 % de 1388 pacientes con fractura diafisaria, y la juventud fue el predictor más fuerte [12]. La clínica sirve más para descartar que para confirmar: sensibilidad de 13 % a 19 % y especificidad de 97 % a 98 % [13].
  • Después del clavo, 36 % tuvo malrotación de 10° o más en la TC [14]; en un estudio no hubo diferencia funcional a 58 meses [15]. La rotación se comprueba con método, no a ojo.
  • Tras el clavo fresado, la pseudoartrosis fue de 12 % en 1003 pacientes, con una mediana de curación de 18 semanas; entre las cerradas la tasa más alta fue la de las 42-B (15 %) y entre las abiertas, la de las 42-C (61 %) [16].
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  • AO/OTA 42
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  • SPRINT
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  • RUST
  • dolor anterior de rodilla

Pilares

  • Primero la pierna y el paciente: ATLS, examen neurovascular documentado y, si la fractura es abierta, antibiótico intravenoso lo antes posible, idealmente dentro de 1 hora de la lesión [17][7].
  • La fractura abierta es un problema ortoplástico: el desbridamiento, la fijación y la cobertura se planifican juntos, la fijación interna solo se hace con cobertura definitiva en el mismo acto, y la cobertura definitiva llega antes de 72 horas si no pudo darse en el primer tiempo [7][17].
  • En la fractura cerrada, desplazada o inestable, el clavo bloqueado es el estándar [8]; la ortesis funcional dio resultados aceptables en 780 fracturas con criterios estrictos de alineación [18].
  • La alineación y la rotación se miden, no se adivinan: la malrotación tras el clavo es frecuente [14] y la exploración clínica de la rotación se correlaciona mal con la TC [8].
  • El síndrome compartimental se busca cada hora en el paciente de riesgo y, al diagnosticarlo, se descomprimen de inmediato los 4 compartimentos con 2 incisiones [19].

No olvidar

  • Mantener la sospecha de síndrome compartimental durante 48 horas tras la lesión o tras la fijación, y explicar al paciente qué síntomas vigilar si se va de alta [7].
  • En la fractura abierta no se irriga en urgencias antes del desbridamiento: apósito con suero salino y película oclusiva, y antibiótico intravenoso de inmediato [7].
  • Lesión vascular: mandan los signos duros (pulso ausente, hemorragia que sigue, hematoma que crece); un relleno capilar o un Doppler normales no la excluyen [7].
  • Radiografías de la tibia completa en 2 proyecciones, más rodilla y tobillo dedicados; TC si el trazo llega a la meseta o al plafón [8].
  • En la espiral del tercio distal, buscar el maléolo posterior: apareció en 56 % de las espirales simples y fue oculto en 25 % de los casos [20].
  • Informar al paciente: tras el clavo hubo dolor anterior de rodilla en 23 %, pseudoartrosis en 11 % y al menos una cirugía posterior en 18 % [21].
  • Cerrar la cirugía con longitud, eje y rotación comprobados antes de despertar al paciente (práctica habitual / opinión experta).
  • Esperar al menos 6 meses antes de reoperar una pseudoartrosis sin necesidad urgente: en SPRINT, retrasar la reoperación pudo evitar cirugías [9].

Definición

La diáfisis tibial es el tramo central de la tibia, entre las 2 metáfisis. En la clasificación AO/OTA es el segmento 42 [5]. Este capítulo trata la fractura del adulto, con tratamiento quirúrgico o con ortesis. Las fracturas de la meseta y del pilón, y las del niño, tienen sus propios temas.

Por qué merece un capítulo. Es una de las fracturas de hueso largo más comunes del adulto [1] y junta 4 problemas que se repiten en la guardia y en el quirófano:

  • Una cara medial casi subcutánea: la fractura abierta es frecuente [30] y la cobertura es difícil.
  • Un compartimento cerrado, con riesgo de síndrome compartimental agudo [12].
  • Un canal medular rectilíneo donde cabe un clavo, con trampas de alineación y de rotación [8].
  • Una evidencia amplia, pero con preguntas abiertas: fresar o no, vía infrapatelar o suprapatelar, clavo o fijador en la abierta.

El objetivo del tratamiento es la unión con la longitud, la alineación y la rotación restauradas [8].

Qué podrás responder al terminar:

  • Cómo clasificar una fractura de diáfisis tibial y por qué importa la clasificación de las partes blandas.
  • Qué hacer en la primera hora, en la fractura cerrada y en la abierta.
  • Cómo reconocer y tratar un síndrome compartimental.
  • Cuándo tratar con ortesis y cuándo con clavo, fresado o no, por vía infrapatelar o suprapatelar.
  • Cómo se hace un clavo tibial, paso a paso, y qué errores comete el residente.
  • Qué complicaciones esperar y cómo manejar la pseudoartrosis.

Referencias de este bloque

  1. Duan X, Al-Qwbani M, Zeng Y, Zhang W, Xiang Z. Intramedullary nailing for tibial shaft fractures in adults. Cochrane Database Syst Rev. 2012;1(1):CD008241. doi:10.1002/14651858.CD008241.pub2 doi:10.1002/14651858.CD008241.pub2 Revisión sistemática / metaanálisis lista final
  2. Stokholm R, Larsen P, Rölfing JD, Arildsen M, Rasmussen CG, Elsoe R. Accuracy and reliability of the AO/OTA classification for tibial shaft fractures. J Clin Orthop Trauma. 2024;59:102826. doi:10.1016/j.jcot.2024.102826 doi:10.1016/j.jcot.2024.102826 Estudio de cohorte lista final
  3. Zelle BA, Boni G. Safe surgical technique: intramedullary nail fixation of tibial shaft fractures. Patient Saf Surg. 2015;9:40. doi:10.1186/s13037-015-0086-1 doi:10.1186/s13037-015-0086-1 Revisión lista final
  4. McQueen MM, Duckworth AD, Aitken SA, Sharma RA, Court-Brown CM. Predictors of Compartment Syndrome After Tibial Fracture. J Orthop Trauma. 2015;29(10):451-5. doi:10.1097/BOT.0000000000000347 doi:10.1097/BOT.0000000000000347 Estudio de cohorte lista final
  5. Court-Brown CM, Rimmer S, Prakash U, McQueen MM. The epidemiology of open long bone fractures. Injury. 1998;29(7):529-34. doi:10.1016/s0020-1383(98)00125-9 doi:10.1016/s0020-1383(98)00125-9 Estudio de cohorte lista final

Epidemiología

Cuántas son. En un estudio danés de una población completa (2009-2010), la incidencia fue de 16,9 por 100 000 habitantes al año: 21,5 en varones y 12,3 en mujeres [2]. En el registro sueco de fracturas, en Gotemburgo, la diáfisis tibial tuvo 15,7 por 100 000 al año, frente a 26,9 en la tibia proximal y 9,1 en la distal [3].

Quiénes. La edad media fue de 38,5 años en Dinamarca [2] y de 47,0 años en Gotemburgo, donde 59 % de los pacientes con fractura diafisaria eran varones [3]. En los varones la incidencia tuvo un pico juvenil; en las mujeres, las fracturas de tibia aumentaron con la edad en todos los segmentos [3].

Cómo ocurren. En la serie danesa predominaron mecanismos cotidianos: caminar, el deporte y las actividades en casa; el deporte pesó más en los varones y la casa en las mujeres, y caminar fue frecuente en ambos sexos [2]. Esta distribución es de un país concreto: en un centro de trauma con más accidentes de tránsito, la proporción de alta energía será mayor (opinión experta).

Tipo AO. El tipo 42-A1 fue el más frecuente: 34 % de las fracturas en Dinamarca [2] y 56 % entre 101 pacientes clasificados por un comité en el norte de Dinamarca [5]. La diferencia refleja población y método, no un error de uno de los estudios (opinión experta).

Abiertas. Las fracturas abiertas de huesos largos ocurren con una frecuencia de 11,5 por 100 000 al año, y la diáfisis tibial es la localización más común [30].

Incidencia anual de fractura de tibia por segmento (Gotemburgo) (por 100 000/año)
Incidencia anual de fractura de tibia por segmento (Gotemburgo)Tibia proximal: 26,9; Diáfisis tibial: 15,7; Tibia distal: 9,1Tibia proximalTibia proximal: 26,9por 100 000/año26,9Diáfisis tibialDiáfisis tibial: 15,7por 100 000/año15,7Tibia distalTibia distal: 9,1por 100 000/año9,1

Fuente: [3]

Incidencia de la fractura diafisaria de tibia por sexo (Dinamarca) (por 100 000/año)
Incidencia de la fractura diafisaria de tibia por sexo (Dinamarca)Varones: 21,5; Mujeres: 12,3; Total: 16,906,2512,518,7525Varones: 21,5por 100 000/año21,5VaronesMujeres: 12,3por 100 000/año12,3MujeresTotal: 16,9por 100 000/año16,9Total

Fuente: [2]

Referencias de este bloque

  1. Larsen P, Elsoe R, Hansen SH, Graven-Nielsen T, Laessoe U, Rasmussen S. Incidence and epidemiology of tibial shaft fractures. Injury. 2015;46(4):746-50. doi:10.1016/j.injury.2014.12.027 doi:10.1016/j.injury.2014.12.027 Estudio de cohorte lista final
  2. Wennergren D, Bergdahl C, Ekelund J, Juto H, Sundfeldt M, Möller M. Epidemiology and incidence of tibia fractures in the Swedish Fracture Register. Injury. 2018;49(11):2068-2074. doi:10.1016/j.injury.2018.09.008 doi:10.1016/j.injury.2018.09.008 Estudio de cohorte lista final
  3. Stokholm R, Larsen P, Rölfing JD, Arildsen M, Rasmussen CG, Elsoe R. Accuracy and reliability of the AO/OTA classification for tibial shaft fractures. J Clin Orthop Trauma. 2024;59:102826. doi:10.1016/j.jcot.2024.102826 doi:10.1016/j.jcot.2024.102826 Estudio de cohorte lista final
  4. Court-Brown CM, Rimmer S, Prakash U, McQueen MM. The epidemiology of open long bone fractures. Injury. 1998;29(7):529-34. doi:10.1016/s0020-1383(98)00125-9 doi:10.1016/s0020-1383(98)00125-9 Estudio de cohorte lista final

Mecanismo de lesión

El espectro de energía. Una caída en casa y un choque de moto producen el mismo diagnóstico, «fractura de tibia», pero no la misma lesión. En una serie de 87 fracturas abiertas tipo III, las que más se complicaron reunían 4 rasgos: un foco muy inestable, una herida muy sucia, mala irrigación y gran destrucción de partes blandas [31].

Qué dice el trazo. Como regla clásica, la torsión produce trazos espirales, la flexión produce cuña y el impacto directo produce trazos transversos o conminutos (principio biomecánico clásico; opinión experta). La conminución y la herida son las pistas de que la energía fue alta.

Quién tiene más riesgo de complicaciones. En 1388 pacientes, el síndrome compartimental fue más frecuente en jóvenes, en varones, en trabajadores manuales y en lesiones deportivas, y la edad fue el predictor más fuerte [12]. La pseudoartrosis dependió de si la fractura era abierta o cerrada y de su morfología: entre las cerradas, el tipo B tuvo la tasa más alta, y entre las abiertas, el tipo C [16]. En una cohorte de 480 pacientes, el politrauma fue el único factor independiente de pseudoartrosis [32].

La pregunta que ordena el resto. ¿Cuánta energía absorbieron las partes blandas? De esa respuesta salen el grado de Gustilo-Anderson, el riesgo de infección y la necesidad de colgajo [31].

Referencias de este bloque

  1. McQueen MM, Duckworth AD, Aitken SA, Sharma RA, Court-Brown CM. Predictors of Compartment Syndrome After Tibial Fracture. J Orthop Trauma. 2015;29(10):451-5. doi:10.1097/BOT.0000000000000347 doi:10.1097/BOT.0000000000000347 Estudio de cohorte lista final
  2. Dailey HL, Wu KA, Wu PS, McQueen MM, Court-Brown CM. Tibial Fracture Nonunion and Time to Healing After Reamed Intramedullary Nailing: Risk Factors Based on a Single-Center Review of 1003 Patients. J Orthop Trauma. 2018;32(7):e263-e269. doi:10.1097/BOT.0000000000001173 doi:10.1097/BOT.0000000000001173 Estudio de cohorte lista final
  3. Gustilo RB, Mendoza RM, Williams DN. Problems in the management of type III (severe) open fractures: a new classification of type III open fractures. J Trauma. 1984;24(8):742-6. doi:10.1097/00005373-198408000-00009 doi:10.1097/00005373-198408000-00009 Serie de casos lista final
  4. Metsemakers WJ, Handojo K, Reynders P, Sermon A, Vanderschot P, Nijs S. Individual risk factors for deep infection and compromised fracture healing after intramedullary nailing of tibial shaft fractures: a single centre experience of 480 patients. Injury. 2015;46(4):740-5. doi:10.1016/j.injury.2014.12.018 doi:10.1016/j.injury.2014.12.018 Estudio de cohorte lista final

Anatomía quirúrgica

Una tibia con poca ropa. La cara medial de la tibia y su borde anterior son subcutáneos: entre la piel y el hueso casi no hay músculo (primera figura). Por eso la fractura se abre con facilidad y el hueso expuesto pierde cobertura rápido. El peroné, en cambio, está envuelto en músculo.

4 compartimentos. La pierna tiene un compartimento anterior, uno lateral y 2 posteriores, el superficial y el profundo, separados por fascia y por la membrana interósea (figura del corte). El anterior contiene el tibial anterior, los extensores, la arteria tibial anterior y el nervio peroneo profundo. El lateral contiene los peroneos y el nervio peroneo superficial. El posterior superficial contiene el gastrocnemio y el sóleo. El posterior profundo contiene el tibial posterior y los flexores largos de los dedos y del dedo gordo, con los vasos tibiales posteriores, los vasos peroneos y el nervio tibial (anatomía clásica; la figura del corte rotula la mayoría). Cuando una fractura sangra o se edematiza dentro de ese espacio inextensible, la presión sube y aparece el riesgo de síndrome compartimental.

2 incisiones bastan para llegar a los 4 compartimentos [19]. Por la lateral se liberan el anterior y el peroneo [17]. La medial sirve casi siempre para desbridar y tiene una ventaja reconstructiva: respeta las perforantes que nacen de los vasos tibiales posteriores, base de los colgajos fasciocutáneos locales, y deja esos vasos a mano como receptores de un colgajo libre [17].

Anatomía de la entrada del clavo. Se apunta al borde anterior de la meseta, algo medial a la espina tibial lateral; la franja segura mide 22,9 ± 8,9 mm y deja la entrada lejos de las estructuras articulares [8]. Por debajo de la rótula, el clavo cruza o bordea el tendón rotuliano; por encima, atraviesa la articulación patelofemoral a través de un portal [8]. En la entrada infrapatelar quedan expuestos el tendón, la grasa infrapatelar y la rama infrapatelar del nervio safeno, y los 3 se han propuesto como fuente del dolor anterior de rodilla [33].

Irrigación. Como se coloca con mínima disección, el clavo cuida la irrigación del foco; el fresado, en cambio, daña la que viene del canal [8].

Estructuras en riesgo según el gesto
GestoEstructuras en riesgoQué recordar
Entrada infrapatelar (transtendinosa o paratendinosa)Tendón rotuliano, grasa infrapatelar y rama infrapatelar del nervio safenoSon posibles causas de dolor anterior de rodilla [33]
Entrada suprapatelarCartílago patelofemoralEn cadáver la presión pico fue mayor que con la vía infrapatelar, pero por debajo del umbral dañino para el cartílago [8]
FresadoIrrigación endósticaCompromiso de la irrigación a cambio de un clavo más grueso [8]
Incisión medial de fasciotomía o desbridamientoPerforantes de los vasos tibiales posterioresSon la base de los colgajos fasciocutáneos locales [17]
Incisión lateral de fasciotomíaCompartimentos anterior y peroneo; nervio peroneo superficial (anatomía clásica)Descomprime los compartimentos anterior y peroneo [17]
Tornillos de cerrojo (de bloqueo del clavo)Estructuras neurovasculares vecinasSe insertan de forma percutánea y exigen conocer la anatomía de los tejidos blandos [8]

Fuente: [8], [17], [33]

Los 4 compartimentos de la pierna y las 2 incisiones de descompresión
Los 4 compartimentos de la pierna y las 2 incisiones de descompresiónEsquema de 8 elementos: Tibia: cara medial subcutánea y borde anterior; Peroné y membrana interósea; Compartimento anterior: tibial anterior y extensores; arteria tibial anterior y nervio peroneo profundo; Compartimento lateral: peroneos y nervio peroneo superficial; Posterior profundo: tibial posterior y flexores largos de los dedos y del dedo gordo; vasos tibiales posteriores y peroneos, y nervio tibial; Posterior superficial: gastrocnemio y sóleo; Incisión medial: desbridamiento y descompresión posterior; cuidar las perforantes; Incisión lateral: descomprime los compartimentos anterior y peroneo. Relaciones: Tibia: cara medial subcutánea y borde anterior → Compartimento anterior: tibial anterior y extensores; arteria tibial anterior y nervio peroneo profundo (borde anterior); Compartimento anterior: tibial anterior y extensores; arteria tibial anterior y nervio peroneo profundo → Compartimento lateral: peroneos y nervio peroneo superficial (tabique); Peroné y membrana interósea → Compartimento lateral: peroneos y nervio peroneo superficial (peroné); Tibia: cara medial subcutánea y borde anterior → Posterior profundo: tibial posterior y flexores largos de los dedos y del dedo gordo; vasos tibiales posteriores y peroneos, y nervio tibial (cara posterior); Posterior profundo: tibial posterior y flexores largos de los dedos y del dedo gordo; vasos tibiales posteriores y peroneos, y nervio tibial → Posterior superficial: gastrocnemio y sóleo (fascia); Incisión medial: desbridamiento y descompresión posterior; cuidar las perforantes → Posterior profundo: tibial posterior y flexores largos de los dedos y del dedo gordo; vasos tibiales posteriores y peroneos, y nervio tibial (abre); Incisión lateral: descomprime los compartimentos anterior y peroneo → Compartimento anterior: tibial anterior y extensores; arteria tibial anterior y nervio peroneo profundo (abre).Tibia: cara medialsubcutánea y bordeanteriorPeroné y membranainteróseaCompartimentoanterior: tibialanterior yextensores; arteriatibial anterior ynervio peroneoprofundoCompartimentolateral: peroneos ynervio peroneosuperficialPosterior profundo:tibial posterior yflexores largos delos dedos y deldedo gordo; vasostibialesposteriores yperoneos, y nerviotibialPosteriorsuperficial:gastrocnemio ysóleoIncisión medial:desbridamiento ydescompresiónposterior; cuidarlas perforantesIncisión lateral:descomprime loscompartimentosanterior y peroneoborde anteriortabiqueperonécara posteriorfasciaabreabreHuesoTejido blandoEstructura en riesgo
Ver el esquema en texto
  • Tibia: cara medial subcutánea y borde anterior
    • → borde anterior: Compartimento anterior: tibial anterior y extensores; arteria tibial anterior y nervio peroneo profundo
    • → cara posterior: Posterior profundo: tibial posterior y flexores largos de los dedos y del dedo gordo; vasos tibiales posteriores y peroneos, y nervio tibial
  • Peroné y membrana interósea
    • → peroné: Compartimento lateral: peroneos y nervio peroneo superficial
  • Compartimento anterior: tibial anterior y extensores; arteria tibial anterior y nervio peroneo profundo
    • → tabique: Compartimento lateral: peroneos y nervio peroneo superficial
  • Compartimento lateral: peroneos y nervio peroneo superficial
  • Posterior profundo: tibial posterior y flexores largos de los dedos y del dedo gordo; vasos tibiales posteriores y peroneos, y nervio tibial
    • → fascia: Posterior superficial: gastrocnemio y sóleo
  • Posterior superficial: gastrocnemio y sóleo
  • Incisión medial: desbridamiento y descompresión posterior; cuidar las perforantes
    • → abre: Posterior profundo: tibial posterior y flexores largos de los dedos y del dedo gordo; vasos tibiales posteriores y peroneos, y nervio tibial
  • Incisión lateral: descomprime los compartimentos anterior y peroneo
    • → abre: Compartimento anterior: tibial anterior y extensores; arteria tibial anterior y nervio peroneo profundo

Fuente: [17], [19]

Huesos de la pierna derecha, cara anterior
Huesos de la pierna derecha, cara anterior. Qué mirar: la cara medial de la tibia está rotulada como subcutánea y su borde anterior queda justo bajo la piel. Compárela con el peroné, que está rodeado de músculos y de sus inserciones. Henry Vandyke Carter (ilustración), en Henry Gray, Anatomy of the Human Body (1918) · Dominio público · fuente
Huesos de la pierna derecha, cara posterior
Huesos de la pierna derecha, cara posterior. Qué mirar: la cara posterior de la tibia, donde se insertan los músculos profundos, y el borde posterior del extremo distal, que es el maléolo posterior. Ese fragmento acompañó con frecuencia a las espirales del tercio distal en una serie estudiada con TC [20]. Henry Vandyke Carter (ilustración), en Henry Gray, Anatomy of the Human Body (1918) · Dominio público · fuente
Corte transversal de la pierna a media altura
Corte transversal de la pierna a media altura. Qué mirar: los 4 grupos musculares, la membrana interósea y dónde viaja cada paquete neurovascular. El compartimento que se hincha es el que decide la incisión de fasciotomía. Henry Vandyke Carter (ilustración), en Henry Gray, Anatomy of the Human Body (1918) · Dominio público · fuente

Referencias de este bloque

  1. Zelle BA, Boni G. Safe surgical technique: intramedullary nail fixation of tibial shaft fractures. Patient Saf Surg. 2015;9:40. doi:10.1186/s13037-015-0086-1 doi:10.1186/s13037-015-0086-1 Revisión lista final
  2. British Orthopaedic Association Trauma Committee. British Orthopaedic Association Standard for Trauma (BOAST): Open fracture management. Injury. 2020;51(2):174-177. doi:10.1016/j.injury.2019.12.034 doi:10.1016/j.injury.2019.12.034 Guía clínica lista final
  3. British Orthopaedic Association. BOAST: Diagnosis and management of compartment syndrome of the extremities [Internet]. London: BOA; 2014 [actualizado 2025 Jul; consultado 2026 Oct 11]. Disponible en: https://www.boa.ac.uk/resource/boast-10-pdf.html enlace oficial Guía clínica lista final
  4. Hendrickx LAM, Cain ME, Sierevelt IN, Jadav B, Kerkhoffs GMMJ, Jaarsma RL, et al. Incidence, Predictors, and Fracture Mapping of (Occult) Posterior Malleolar Fractures Associated With Tibial Shaft Fractures. J Orthop Trauma. 2019;33(12):e452-e458. doi:10.1097/BOT.0000000000001605 doi:10.1097/BOT.0000000000001605 Estudio de cohorte lista final
  5. Bishop JA, Campbell ST, Eno JT, Gardner MJ. Knee Pain After Intramedullary Nailing of Tibia Fractures: Prevalence, Etiology, and Treatment. J Am Acad Orthop Surg. 2018;26(18):e381-e387. doi:10.5435/JAAOS-D-18-00076 doi:10.5435/JAAOS-D-18-00076 Revisión lista final

Biomecánica del clavo

El clavo comparte la carga. Dentro del canal, el clavo reparte el peso con el hueso en vez de soportarlo solo, y lo hace sin abrir el foco; por eso se puede movilizar pronto [8]. Los tornillos de cerrojo (de bloqueo del clavo) atan el clavo al hueso contra el acortamiento y el giro [8]; gracias a ellos el clavo pasó a usarse también en fracturas próximas a las metáfisis [8].

El precio del fresado. Fresar deja pasar un clavo más grueso y más rígido, pero maltrata la irrigación que viene del canal [8]. A cambio, en el análisis Cochrane se rompieron menos tornillos con fresado: 35 de 789 frente a 79 de 756 (RR 0,42; IC 95 % 0,28 a 0,61) [1].

Cuántos tornillos. Ninguna guía fija la cifra exacta [8]. Con un solo tornillo distal hubo 13 fallos en 22 pacientes, y con 2 tornillos, 1 en 20 [1]. La regla práctica de los autores de la revisión técnica: 2 tornillos proximales y 2 distales casi siempre bastan; en los extremos de la diáfisis conviene sumar tornillos en otro plano (opinión de esos autores) [8].

Referencias de este bloque

  1. Duan X, Al-Qwbani M, Zeng Y, Zhang W, Xiang Z. Intramedullary nailing for tibial shaft fractures in adults. Cochrane Database Syst Rev. 2012;1(1):CD008241. doi:10.1002/14651858.CD008241.pub2 doi:10.1002/14651858.CD008241.pub2 Revisión sistemática / metaanálisis lista final
  2. Zelle BA, Boni G. Safe surgical technique: intramedullary nail fixation of tibial shaft fractures. Patient Saf Surg. 2015;9:40. doi:10.1186/s13037-015-0086-1 doi:10.1186/s13037-015-0086-1 Revisión lista final

Clasificación AO/OTA 42 y Gustilo-Anderson

AO/OTA 42 (versión 2018). 2 preguntas ordenan el segmento: ¿hay un solo trazo? y, si hay más fragmentos, ¿se tocan los fragmentos principales una vez reducida la fractura? [4]

  • 42-A, simple: un único trazo. Según su forma es espiral (A1), oblicuo (A2) o transverso (A3); la frontera entre oblicuo y transverso está en 30° de inclinación respecto del eje perpendicular de la tibia: igual o mayor es oblicuo, menor es transverso [4].
  • 42-B, en cuña: hay un fragmento en cuña y los principales se tocan al reducir. Con la cuña entera es B2; con la cuña rota en 2 o más fragmentos, B3 [4].
  • 42-C, compleja: los fragmentos principales no se tocan. Si queda un segmento intermedio entero es C2 (segmentaria); si hay varios fragmentos irregulares que abarcan 4 cm o más de la diáfisis, es C3 [4].

En la práctica se informa con 3 signos (por ejemplo 42-A) o con 4 signos (por ejemplo 42-A1) [5]. En esta ficha se explica la lógica de la clasificación y no se reproduce el cuadro del compendio oficial; el enlace está al final del capítulo.

Qué tan fiable es. En 101 pacientes clasificados por 4 observadores con radiografías, el acuerdo de cada uno con el comité de referencia fue de 75 % a 86 % (kappa de 0,53 a 0,79) [5]. La concordancia intraobservador fue de moderada a sustancial (kappa de 0,47 a 0,74), y la interobservador, de moderada a sustancial con radiografías (kappa de 0,31 a 0,60) [5]. Con TC, la concordancia interobservador bajó a leve-moderada [5].

Para qué sirve en la decisión. En 1003 fracturas tratadas con clavo fresado, la pseudoartrosis global fue de 12 %; entre las cerradas, el tipo B tuvo el mayor porcentaje (15 %) y entre las abiertas, el tipo C (61 %) [16]. En las espirales simples y del tercio distal, la fractura del maléolo posterior es frecuente y a veces oculta [20]. La morfología del hueso no sustituye al estado de las partes blandas: son 2 ejes distintos (opinión experta).

Gustilo-Anderson, para las abiertas. El tipo III se dividió en 3 subtipos, en orden de peor pronóstico: IIIA, queda tejido suficiente para cubrir el hueso aunque la herida sea grande o la energía haya sido alta; IIIB, falta tejido: el periostio está despegado, el hueso queda a la vista y suele haber contaminación masiva; IIIC, hay una lesión arterial que hay que reparar [31]. Los tipos I y II son heridas menores, sin daño extenso de partes blandas (ver el tema Fracturas abiertas de esta biblioteca).

Sus límites. Con 245 cirujanos que clasificaron 12 fracturas abiertas de tibia en video, el acuerdo promedio fue de 60 % (rango de 42 % a 94 %) [34]. En otro estudio con 8 cirujanos, el kappa fue de 0,44 con Gustilo-Anderson y de 0,49 con la clasificación OTA de fracturas abiertas, ambos de acuerdo moderado [35]. La moraleja: clasificar en equipo y revisar el grado en el quirófano, después del desbridamiento (opinión experta).

AO/OTA 42 en la práctica (lectura de decisión)
GrupoQué se veQué implica para el residente
42-A simple (A1 espiral, A2 oblicua, A3 transversa)Un solo trazo; los fragmentos principales encajanEn la serie de comité, A1 fue 56 % de las fracturas [5]; si es espiral y distal, pensar en el maléolo posterior [20]
42-B en cuña (B2 cuña íntegra, B3 cuña fragmentada)Un tercer fragmento; hay contacto entre los principales tras reducirEntre las cerradas fue el tipo con más pseudoartrosis tras clavo fresado: 15 % [16]
42-C multifragmentaria (C2 segmentaria íntegra, C3 irregular)Sin contacto entre los fragmentos principales; en C3, 4 cm o más de fragmentaciónLas 42-C abiertas tuvieron 61 % de pseudoartrosis tras clavo fresado [16]; la reducción y el control de la longitud son más exigentes

Fuente: [4], [5], [16], [20]

Concordancia entre observadores en los estudios citados (kappa) (kappa)
Concordancia entre observadores en los estudios citados (kappa)AO/OTA 42, 4 signos: interobservador, valor mínimo: 0,31; AO/OTA 42, 4 signos: interobservador, valor máximo: 0,6; Gustilo-Anderson (8 cirujanos): 0,44; OTA-OFC (8 cirujanos): 0,4900,150,30,450,6AO/OTA 42, 4 signos: interobservador, valor mínimo: 0,31kappa0,31AO/OTA 42, 4signos: interobservador,valor mínimoAO/OTA 42, 4 signos: interobservador, valor máximo: 0,6kappa0,6AO/OTA 42, 4signos: interobservador,valor máximoGustilo-Anderson (8 cirujanos): 0,44kappa0,44Gustilo-Anderson (8cirujanos)OTA-OFC (8 cirujanos): 0,49kappa0,49OTA-OFC (8cirujanos)

Fuente: [5], [35]

AO/OTA 42 en una mirada
AO/OTA 42 en una miradaClasificación en 3 grupos. 42-A simple: A1 espiral; A2 oblicua (inclinación ≥ 30°); A3 transversa (inclinación < 30°). 42-B en cuña: B2 cuña íntegra; B3 cuña fragmentada. 42-C multifragmentaria: C2 segmentaria con segmento íntegro; C3 fragmentos irregulares (4 cm o más). Nota: Para qué sirve: comunicar el trazo, anticipar la dificultad de la reducción y el riesgo de pseudoartrosis.42-A simpleA1 espiralA2 oblicua(inclinación ≥30°)A3 transversa(inclinación <30°)42-B en cuñaB2 cuña íntegraB3 cuñafragmentada42-CmultifragmentariaC2 segmentariacon segmentoíntegroC3 fragmentosirregulares (4 cmo más)Para qué sirve: comunicar el trazo, anticipar la dificultad de lareducción y el riesgo de pseudoartrosis.
Ver el esquema en texto
  • 42-A simple
    • A1 espiral
    • A2 oblicua (inclinación ≥ 30°)
    • A3 transversa (inclinación < 30°)
  • 42-B en cuña
    • B2 cuña íntegra
    • B3 cuña fragmentada
  • 42-C multifragmentaria
    • C2 segmentaria con segmento íntegro
    • C3 fragmentos irregulares (4 cm o más)

Para qué sirve: comunicar el trazo, anticipar la dificultad de la reducción y el riesgo de pseudoartrosis.

Fuente: [4]

Gustilo-Anderson tipo III: 3 subtipos
Gustilo-Anderson tipo III: 3 subtiposClasificación en 3 grupos. IIIA: Cobertura ósea adecuada; Laceración extensa o alta energía. IIIB: Pérdida extensa de partes blandas; Periostio despegado y hueso expuesto; Casi siempre con contaminación masiva. IIIC: Lesión arterial que exige reparación. Nota: Para qué sirve: elegir el antibiótico, anticipar la necesidad de colgajo y estimar el riesgo de infección.IIIACobertura óseaadecuadaLaceraciónextensa o altaenergíaIIIBPérdida extensade partes blandasPeriostiodespegado y huesoexpuestoCasi siempre concontaminaciónmasivaIIICLesión arterialque exigereparaciónPara qué sirve: elegir el antibiótico, anticipar la necesidad decolgajo y estimar el riesgo de infección.
Ver el esquema en texto
  • IIIA
    • Cobertura ósea adecuada
    • Laceración extensa o alta energía
  • IIIB
    • Pérdida extensa de partes blandas
    • Periostio despegado y hueso expuesto
    • Casi siempre con contaminación masiva
  • IIIC
    • Lesión arterial que exige reparación

Para qué sirve: elegir el antibiótico, anticipar la necesidad de colgajo y estimar el riesgo de infección.

Fuente: [31]

Referencias de este bloque

  1. Nousiainen MT, Oppy A, Reid JS. Tibial shaft. En: AO Surgery Reference [Internet]. Davos: AO Foundation; [consultado 2026 Oct 11]. Disponible en: https://surgeryreference.aofoundation.org/orthopedic-trauma/adult-trauma/tibial-shaft enlace oficial Página oficial lista final
  2. Stokholm R, Larsen P, Rölfing JD, Arildsen M, Rasmussen CG, Elsoe R. Accuracy and reliability of the AO/OTA classification for tibial shaft fractures. J Clin Orthop Trauma. 2024;59:102826. doi:10.1016/j.jcot.2024.102826 doi:10.1016/j.jcot.2024.102826 Estudio de cohorte lista final
  3. Dailey HL, Wu KA, Wu PS, McQueen MM, Court-Brown CM. Tibial Fracture Nonunion and Time to Healing After Reamed Intramedullary Nailing: Risk Factors Based on a Single-Center Review of 1003 Patients. J Orthop Trauma. 2018;32(7):e263-e269. doi:10.1097/BOT.0000000000001173 doi:10.1097/BOT.0000000000001173 Estudio de cohorte lista final
  4. Hendrickx LAM, Cain ME, Sierevelt IN, Jadav B, Kerkhoffs GMMJ, Jaarsma RL, et al. Incidence, Predictors, and Fracture Mapping of (Occult) Posterior Malleolar Fractures Associated With Tibial Shaft Fractures. J Orthop Trauma. 2019;33(12):e452-e458. doi:10.1097/BOT.0000000000001605 doi:10.1097/BOT.0000000000001605 Estudio de cohorte lista final
  5. Gustilo RB, Mendoza RM, Williams DN. Problems in the management of type III (severe) open fractures: a new classification of type III open fractures. J Trauma. 1984;24(8):742-6. doi:10.1097/00005373-198408000-00009 doi:10.1097/00005373-198408000-00009 Serie de casos lista final
  6. Brumback RJ, Jones AL. Interobserver agreement in the classification of open fractures of the tibia. The results of a survey of two hundred and forty-five orthopaedic surgeons. J Bone Joint Surg Am. 1994;76(8):1162-6. doi:10.2106/00004623-199408000-00006 doi:10.2106/00004623-199408000-00006 Serie de casos lista final
  7. Ghoshal A, Enninghorst N, Sisak K, Balogh ZJ. An interobserver reliability comparison between the Orthopaedic Trauma Association's open fracture classification and the Gustilo and Anderson classification. Bone Joint J. 2018;100-B(2):242-246. doi:10.1302/0301-620X.100B2.BJJ-2017-0367.R1 doi:10.1302/0301-620X.100B2.BJJ-2017-0367.R1 Estudio de cohorte lista final

Diagnóstico y valoración inicial

Primero el paciente. Los pacientes jóvenes suelen llegar tras un trauma de alta energía, y se evalúan según ATLS en busca de otras lesiones [8]. Después se examina la pierna.

La piel cuenta. Antes de decidir nada se anota qué hay sobre el hueso: ampollas, erosiones, quemaduras, hematomas y zonas donde la piel está tensa sobre un fragmento [8]. Si alguna herida comunica con la fractura, es abierta: se pone el tétanos al día y los antibióticos empiezan sin esperar [8].

Pulsos y nervios. La lesión vascular se reconoce por los signos duros (sin pulso palpable, sangrado que no cede, hematoma que crece); que el llenado capilar o el Doppler parezcan normales no la descarta [7]. Si esos signos siguen presentes después de alinear la pierna, se explora quirúrgicamente de inmediato, sin esperar una angiografía [7]. En ambas piernas se anotan los pulsos, la sensibilidad, la fuerza (escala MRC) y la hora de cada examen [7]. El examen se repite sobre todo después de reducir o de poner una férula [17].

Compartimentos. La sospecha se mantiene durante 48 horas tras la lesión o tras la fijación, con evaluación y registro regulares [7]. Ver el bloque de síndrome compartimental.

Lo que no hay que pasar por alto. La rodilla y el tobillo ipsilaterales; la TC puede mostrar trazos que llegan a la meseta o al plafón [8]; el maléolo posterior en las espirales del tercio distal [20]; y las demás lesiones del politrauma [8].

Primera valoración de la pierna
Qué buscarCómoPor qué importa
Herida que comunica con el huesoExposición completa de la pierna; fotografía de la heridaDefine la fractura abierta; se aconseja fotografiar la herida al exponerla y antes del desbridamiento, para decidir en equipo [7]
Signos duros de lesión vascularPulso palpable, sangrado, hematoma; sin fiarse del llenado capilar ni del DopplerExploración quirúrgica inmediata si persisten tras alinear [7]
Función nerviosaSensibilidad y fuerza con escala MRC, en ambas piernasLínea de base para comparar tras reducción o cirugía [7]
Tensión, dolor y estiramiento pasivoEvaluación seriada; registrar hora y analgesiaDatos clave del síndrome compartimental [19]
Rodilla y tobilloExamen y radiografías dedicadasEvitar fracturas asociadas ocultas [8]

Fuente: [7], [8], [19]

Valoración inicial en urgencias, paso a paso
Valoración inicial en urgencias, paso a pasoSecuencia de 6 pasos. Paso 1: ATLS y analgesia. Reanimar según ATLS, tratar el dolor y buscar otras lesiones antes de centrarse en la pierna. Riesgo: Fijarse en la pierna deformada y perder una lesión asociada.. Paso 2: Mirar la piel y buscar la herida. Pierna sin ropa; registrar ampollas, abrasiones y tensión cutánea. Si hay herida: apósito con suero salino y película oclusiva, sin irrigar, y antibiótico intravenoso inmediato. Riesgo: Irrigar o explorar la herida en urgencias.. Paso 3: Examen neurovascular. Pulsos, sangrado, hematoma, sensibilidad y fuerza (MRC) de ambas piernas, con la hora de cada examen. Riesgo: Llegar a quirófano sin una línea de base documentada.. Paso 4: Alinear, inmovilizar y reexaminar. Realinear y entablillar; repetir el examen neurovascular después de la maniobra. Riesgo: No reexaminar tras la reducción.. Paso 5: Imagen. Tibia completa en 2 proyecciones, con rodilla y tobillo; TC según la zona afectada. Riesgo: Radiografía solo del foco: se escapan trazos articulares.. Paso 6: Vigilancia de compartimentos. Evaluación y registro regulares durante 48 horas; cada hora en el paciente de riesgo. Riesgo: Confiar en que la ausencia de síntomas de la primera hora se mantiene..1ATLS y analgesiaReanimar según ATLS, tratar el dolor y buscar otras lesionesantes de centrarse en la pierna.Riesgo:Fijarse en la pierna deformada y perder una lesiónasociada.2Mirar la piel y buscar la heridaPierna sin ropa; registrar ampollas, abrasiones y tensióncutánea. Si hay herida: apósito con suero salino y películaoclusiva, sin irrigar, y antibiótico intravenoso inmediato.Riesgo:Irrigar o explorar la herida en urgencias.3Examen neurovascularPulsos, sangrado, hematoma, sensibilidad y fuerza (MRC) deambas piernas, con la hora de cada examen.Riesgo:Llegar a quirófano sin una línea de basedocumentada.4Alinear, inmovilizar y reexaminarRealinear y entablillar; repetir el examen neurovasculardespués de la maniobra.Riesgo:No reexaminar tras la reducción.5ImagenTibia completa en 2 proyecciones, con rodilla y tobillo; TCsegún la zona afectada.Riesgo:Radiografía solo del foco: se escapan trazosarticulares.6Vigilancia de compartimentosEvaluación y registro regulares durante 48 horas; cada hora enel paciente de riesgo.Riesgo:Confiar en que la ausencia de síntomas de laprimera hora se mantiene.
Ver el esquema en texto
  1. ATLS y analgesia. Reanimar según ATLS, tratar el dolor y buscar otras lesiones antes de centrarse en la pierna [8]. Riesgo: Fijarse en la pierna deformada y perder una lesión asociada.
  2. Mirar la piel y buscar la herida. Pierna sin ropa; registrar ampollas, abrasiones y tensión cutánea. Si hay herida: apósito con suero salino y película oclusiva, sin irrigar, y antibiótico intravenoso inmediato [7]. Riesgo: Irrigar o explorar la herida en urgencias.
  3. Examen neurovascular. Pulsos, sangrado, hematoma, sensibilidad y fuerza (MRC) de ambas piernas, con la hora de cada examen [7]. Riesgo: Llegar a quirófano sin una línea de base documentada.
  4. Alinear, inmovilizar y reexaminar. Realinear y entablillar; repetir el examen neurovascular después de la maniobra [17]. Riesgo: No reexaminar tras la reducción.
  5. Imagen. Tibia completa en 2 proyecciones, con rodilla y tobillo; TC según la zona afectada [8]. Riesgo: Radiografía solo del foco: se escapan trazos articulares.
  6. Vigilancia de compartimentos. Evaluación y registro regulares durante 48 horas; cada hora en el paciente de riesgo [7][19]. Riesgo: Confiar en que la ausencia de síntomas de la primera hora se mantiene.

Fuente: [7], [8], [17], [19]

Referencias de este bloque

  1. National Institute for Health and Care Excellence. Fractures (complex): assessment and management. NICE guideline NG37 [Internet]. London: NICE; 2016 [actualizada 2022; consultada 2026 Oct 11]. Disponible en: https://www.nice.org.uk/guidance/ng37/chapter/Recommendations enlace oficial Guía clínica lista final
  2. Zelle BA, Boni G. Safe surgical technique: intramedullary nail fixation of tibial shaft fractures. Patient Saf Surg. 2015;9:40. doi:10.1186/s13037-015-0086-1 doi:10.1186/s13037-015-0086-1 Revisión lista final
  3. British Orthopaedic Association Trauma Committee. British Orthopaedic Association Standard for Trauma (BOAST): Open fracture management. Injury. 2020;51(2):174-177. doi:10.1016/j.injury.2019.12.034 doi:10.1016/j.injury.2019.12.034 Guía clínica lista final
  4. British Orthopaedic Association. BOAST: Diagnosis and management of compartment syndrome of the extremities [Internet]. London: BOA; 2014 [actualizado 2025 Jul; consultado 2026 Oct 11]. Disponible en: https://www.boa.ac.uk/resource/boast-10-pdf.html enlace oficial Guía clínica lista final
  5. Hendrickx LAM, Cain ME, Sierevelt IN, Jadav B, Kerkhoffs GMMJ, Jaarsma RL, et al. Incidence, Predictors, and Fracture Mapping of (Occult) Posterior Malleolar Fractures Associated With Tibial Shaft Fractures. J Orthop Trauma. 2019;33(12):e452-e458. doi:10.1097/BOT.0000000000001605 doi:10.1097/BOT.0000000000001605 Estudio de cohorte lista final

Examen físico: qué tan útil es para el síndrome compartimental

El examen de una fractura diafisaria responde a 2 preguntas: ¿está la pierna en riesgo (vascular, compartimental)? y ¿qué más se lesionó? La segunda se contesta con la imagen; la primera, con el examen repetido.

Qué buscar. Los hallazgos clave del síndrome compartimental son el dolor desproporcionado a la lesión y el dolor al estiramiento pasivo de los músculos del compartimento [19].

Qué tan bien funcionan. En una revisión de estudios prospectivos de lesiones de la tibia, la sensibilidad de los hallazgos clínicos fue de 13 % a 19 %, el valor predictivo positivo de 11 % a 15 % y la especificidad y el valor predictivo negativo de 97 % a 98 % [13]. Traducido a la cama del paciente: un examen sin hallazgos tranquiliza bastante, pero un hallazgo aislado confirma poco [13]. Con un hallazgo, la probabilidad de síndrome compartimental fue cercana a 25 %; con 3 hallazgos, de 93 % [13]. Un metaanálisis de 2023 encontró un valor predictivo de 21 % para la clínica y de 29 % para la medición de presión, y de 68 % al combinarlas [36].

Y la medición de presión. En 850 pacientes con fractura diafisaria de tibia y monitorización continua, la sensibilidad estimada fue de 94 %, la especificidad de 98 %, el valor predictivo positivo de 93 % y el negativo de 99 % [37]. Es un estudio retrospectivo, con un diagnóstico de referencia definido por los hallazgos de la fasciotomía y la evolución [37].

Qué hacer con esto. El examen se repite y se documenta; si los signos no son concluyentes o el paciente no puede colaborar, se considera medir la presión [19]. La rotación tras el clavo tampoco se examina «con el ojo»: la exploración clínica de la malrotación se correlacionó mal con la TC [8].

Hallazgos clínicos y presión continua para el síndrome compartimental (%)
Hallazgos clínicos y presión continua para el síndrome compartimentalHallazgos clínicos (revisión; se grafican el límite superior de sensibilidad y el inferior de especificidad): 19 y 97; Presión continua con presión diferencial (850 pacientes): 94 y 980255075100SensibilidadEspecificidadSensibilidad: 19%19%Especificidad: 97%97%Hallazgos clínicos(revisión; se grafican ellímite superior desensibilidad y el inferio…Sensibilidad: 94%94%Especificidad: 98%98%Presión continua conpresión diferencial (850pacientes)

Fuente: [13], [37]

Valor predictivo para el síndrome compartimental agudo (metaanálisis de 7 estudios) (%)
Valor predictivo para el síndrome compartimental agudo (metaanálisis de 7 estudios)Signos clínicos: 21; Medición de presión: 29; Clínica y presión combinadas: 680255075100Signos clínicos: 21%21%Signos clínicosMedición de presión: 29%29%Medición depresiónClínica y presión combinadas: 68%68%Clínica y presióncombinadas

Fuente: [36]

Referencias de este bloque

  1. Zelle BA, Boni G. Safe surgical technique: intramedullary nail fixation of tibial shaft fractures. Patient Saf Surg. 2015;9:40. doi:10.1186/s13037-015-0086-1 doi:10.1186/s13037-015-0086-1 Revisión lista final
  2. Ulmer T. The clinical diagnosis of compartment syndrome of the lower leg: are clinical findings predictive of the disorder? J Orthop Trauma. 2002;16(8):572-7. doi:10.1097/00005131-200209000-00006 doi:10.1097/00005131-200209000-00006 Revisión lista final
  3. British Orthopaedic Association. BOAST: Diagnosis and management of compartment syndrome of the extremities [Internet]. London: BOA; 2014 [actualizado 2025 Jul; consultado 2026 Oct 11]. Disponible en: https://www.boa.ac.uk/resource/boast-10-pdf.html enlace oficial Guía clínica lista final
  4. Lorange JP, Laverdière C, Corban J, Montreuil J, Harvey EJ. Diagnosis Accuracy for Compartment Syndrome: A Systematic Review and Meta-Analysis. J Orthop Trauma. 2023;37(8):e319-e325. doi:10.1097/BOT.0000000000002610 doi:10.1097/BOT.0000000000002610 Revisión sistemática / metaanálisis lista final
  5. McQueen MM, Duckworth AD, Aitken SA, Court-Brown CM. The estimated sensitivity and specificity of compartment pressure monitoring for acute compartment syndrome. J Bone Joint Surg Am. 2013;95(8):673-7. doi:10.2106/JBJS.K.01731 doi:10.2106/JBJS.K.01731 Estudio de cohorte lista final

Imagen

Qué pedir. Radiografías anteroposterior y lateral de la tibia completa, con radiografías dedicadas de la rodilla y del tobillo ipsilaterales [8]. Si hay una fractura de la meseta asociada, se estudia con TC; la TC del tobillo puede ser necesaria para ver líneas que llegan al plafón tibial o lesiones no contiguas del tobillo [8].

El maléolo posterior, el gran olvidado. En 164 pacientes tratados con clavo y estudiados con TC de baja dosis, 22 % tenía una fractura del maléolo posterior; la cifra subió a 56 % en las espirales simples, y esas fracturas fueron ocultas en 25 % de los casos [20]. Los únicos predictores independientes fueron el trazo espiral simple y la localización en el tercio distal [20]. Una revisión de 21 estudios halló fracturas del maléolo posterior con frecuencia en las espirales (70 %) y calculó que alrededor de 50 % de esas fracturas asociadas no se vio en la radiografía original [26]. Con una espiral distal, se puede pedir la TC antes de operar para planificar la fijación («malleolus-first») [20]. El tratamiento de ese fragmento asociado no tiene evidencia sólida de beneficio [26].

Después del clavo. La rotación se mide con TC bilateral: en 154 pacientes, 36 % tuvo una malrotación de 10° o más [14]. La referencia sana no es perfecta: la tibia derecha sana tuvo en promedio 4° más de rotación externa que la izquierda [14].

Cómo se lee la consolidación. La escala RUST puntúa la presencia de callo puente y de línea de fractura en cada una de las 4 corticales de 2 proyecciones, y tuvo mejor acuerdo entre observadores que la impresión general del cirujano [38]. Permite documentar el seguimiento de forma estandarizada (opinión experta).

Fractura del maléolo posterior asociada a la fractura diafisaria de tibia (%)
Fractura del maléolo posterior asociada a la fractura diafisaria de tibiaTodas las fracturas diafisarias (TC, 164 pacientes): 22; Espirales simples (TC, 164 pacientes): 56; Frecuencia en fracturas espirales (revisión de 21 estudios): 70; No vistas en la radiografía original (revisión): 500255075100Todas las fracturas diafisarias (TC, 164 pacientes): 22%22%Todas lasfracturasdiafisarias(TC, 164…Espirales simples (TC, 164 pacientes): 56%56%Espiralessimples (TC,164pacientes)Frecuencia en fracturas espirales (revisión de 21 estudios): 70%70%Frecuencia enfracturasespirales(revisión de…No vistas en la radiografía original (revisión): 50%50%No vistas enlaradiografíaoriginal…

Fuente: [20], [26]

Referencias de este bloque

  1. Zelle BA, Boni G. Safe surgical technique: intramedullary nail fixation of tibial shaft fractures. Patient Saf Surg. 2015;9:40. doi:10.1186/s13037-015-0086-1 doi:10.1186/s13037-015-0086-1 Revisión lista final
  2. Cain ME, Hendrickx LAM, Bleeker NJ, Lambers KTA, Doornberg JN, Jaarsma RL. Prevalence of Rotational Malalignment After Intramedullary Nailing of Tibial Shaft Fractures: Can We Reliably Use the Contralateral Uninjured Side as the Reference Standard? J Bone Joint Surg Am. 2020;102(7):582-591. doi:10.2106/JBJS.19.00731 doi:10.2106/JBJS.19.00731 Estudio de cohorte lista final
  3. Hendrickx LAM, Cain ME, Sierevelt IN, Jadav B, Kerkhoffs GMMJ, Jaarsma RL, et al. Incidence, Predictors, and Fracture Mapping of (Occult) Posterior Malleolar Fractures Associated With Tibial Shaft Fractures. J Orthop Trauma. 2019;33(12):e452-e458. doi:10.1097/BOT.0000000000001605 doi:10.1097/BOT.0000000000001605 Estudio de cohorte lista final
  4. Wang Z, Chen W, Zhu Y, Tian S, Zhao K, Guo J, et al. Incidence and missed diagnosis risk of occult posterior malleolar fractures associated with the tibial shaft fractures: a systematic review. J Orthop Surg Res. 2021;16(1):355. doi:10.1186/s13018-021-02502-6 doi:10.1186/s13018-021-02502-6 Revisión lista final
  5. Kooistra BW, Dijkman BG, Busse JW, Sprague S, Schemitsch EH, Bhandari M. The radiographic union scale in tibial fractures: reliability and validity. J Orthop Trauma. 2010;24 Suppl 1:S81-6. doi:10.1097/BOT.0b013e3181ca3fd1 doi:10.1097/BOT.0b013e3181ca3fd1 Revisión lista final

Fracturas abiertas de la tibia

La diáfisis tibial es la localización más frecuente de fractura abierta de hueso largo [30], y la fractura abierta cambia el problema: el riesgo ya no es solo de consolidación, sino de infección. Aquí va lo esencial para la diáfisis; el detalle completo está en el tema Fracturas abiertas de esta biblioteca.

Las primeras horas, según las guías (NICE y BOAST).

  • Antibiótico y cobertura temporal. NICE pide el antibiótico intravenoso inmediato y, hasta el desbridamiento, no irrigar: gasa con suero salino y película oclusiva [7]. La guía británica precisa que el antibiótico se dé lo antes posible, idealmente dentro de 1 hora de la lesión [17]. La herida se fotografía al exponerla y antes de desbridar [7].
  • Quién desbrida y cuándo. Un equipo ortoplástico, de ortopedia y de cirugía plástica, planifica a la vez el desbridamiento, la fijación y la cobertura [7]. El reloj del desbridamiento lo marca la herida: sin demora cuando está muy contaminada [7] o cuando hay compromiso vascular, sea por síndrome compartimental o por isquemia arterial [17]; en 12 horas o menos si la energía fue alta (lo esperable en un IIIA o un IIIB) sin contaminación importante, y en 24 horas o menos en el resto [7].
  • Fijar y cubrir. Lo ideal es hacerlo en el mismo tiempo que el desbridamiento; si no se pudo cubrir, la cobertura definitiva llega antes de 72 horas [7]. La fijación interna solo se hace cuando puede seguirla de inmediato la cobertura definitiva [17].
  • Salvar o amputar. Lo decide un equipo multidisciplinario y, si está indicada la amputación primaria diferida, se hace antes de 72 horas [7].

Qué dice la evidencia detrás de cada paso.

  • Antibiótico. En una revisión Cochrane de 7 estudios con 913 participantes, los antibióticos redujeron la infección temprana (RR 0,41; IC 95 % 0,27 a 0,63; NNT de 13) [39]. En 137 tibias abiertas tipo III, tardar más de 66 minutos en el antibiótico se asoció a infección profunda (OR 3,78) y la cobertura después de 5 días, también (OR 7,39); con antibiótico inmediato y cobertura temprana, la infección fue de 2,8 % (1 de 36), frente a 10,2 % si se retrasaba uno de los dos y 40,5 % si se retrasaban ambos [25]. Es un estudio retrospectivo.
  • Momento del desbridamiento. En 16 cohortes con 3539 fracturas abiertas, desbridar tarde no se tradujo en más infección y la «regla de las 6 horas» quedó con poco sustento; los autores advierten, eso sí, que eso no justifica posponer la cirugía a propósito [23]. En las tibias abiertas, un metaanálisis de 20 estudios con 10 032 fracturas tampoco halló asociación (OR 0,87; IC 95 % 0,68 a 1,11) y propone desbridar tan pronto como haya personal y equipo, idealmente en 24 horas [24]. La revisión Cochrane de 2022 no encontró ensayos que comparen el momento del antibiótico ni del desbridamiento, y su evidencia sobre cierre inmediato frente a diferido es de certeza muy baja [40].
  • Irrigación. En el ensayo FLOW (2551 pacientes), la reoperación a 12 meses fue de 13,2 % con presión alta, 12,7 % con presión baja y 13,7 % con presión muy baja; el jabón de castilla tuvo más reoperaciones que el suero salino (14,8 % frente a 11,6 %; HR 1,32) [41]. La presión muy baja y el suero salino son una opción aceptable y barata [41].
  • Antisepsia de la piel. En el ensayo Aqueous-PREP (1638 participantes), la infección fue de 7 % con povidona yodada acuosa y de 7 % con clorhexidina acuosa (OR 1,11; IC 95 % 0,74 a 1,65) [42].
  • Cobertura. En 296 fracturas de tibia tipo III que necesitaron colgajo, 32,4 % se infectó; el intervalo entre la fijación definitiva y el colgajo fue la medida de demora más ligada a la infección (OR 1,04; IC 95 % 1,01 a 1,08), y el fracaso del colgajo se asoció a un OR de 6,83 [43]. Los autores proponen equipos ortoplásticos dedicados [43].
  • Presión negativa. En el ensayo WOLLF (460 pacientes), la presión negativa no mejoró la discapacidad a 12 meses ni redujo la infección profunda (7,1 % frente a 8,1 %) [44].
  • Antibióticos locales. En fracturas de meseta y pilón de alto riesgo (no de diáfisis), con 1000 mg de vancomicina en polvo la infección profunda a los 182 días fue de 6,4 % frente a 9,8 % sin ella, una diferencia no significativa (p = 0,06); en un análisis post hoc sí bajó la infección por grampositivos [45]. Añadir tobramicina no redujo la infección frente a vancomicina sola (7,4 % frente a 6,6 %) [46]. Son datos de fracturas periarticulares: no se pueden extrapolar sin más a la diáfisis (opinión experta).

Cuánto riesgo trae cada grado. En 6042 fracturas abiertas de los ensayos FLOW, Aqueous-PREP y PREPARE-Open, con desenlaces adjudicados, la infección de sitio quirúrgico a 12 meses fue de 5,1 %, 9,7 %, 13,8 %, 28,9 % y 26,2 % en los tipos 1, 2, 3A, 3B y 3C, y la demora de consolidación o pseudoartrosis, de 3,0 %, 5,2 %, 8,0 %, 14,0 % y 17,0 % [6]. En las 156 tibias 3B (AO/OTA 42), 34,7 % se infectó y 18,4 % tuvo retardo o pseudoartrosis [6]. Tras enclavado, un metaanálisis de 17 estudios con 2063 pacientes estimó una infección profunda global de 13,2 % [47]. En la serie clásica de 87 fracturas tipo III (1976-1979), la sepsis de la herida fue de 4 % en IIIA, 52 % en IIIB y 42 % en IIIC, y la amputación, de 0 %, 16 % y 42 % [31]. Es una serie pequeña y antigua: sirve para entender el orden de gravedad.

Cómo se define la infección. El consenso internacional de infección relacionada con fractura da 4 criterios confirmatorios: fístula, trayecto o dehiscencia de la herida; drenaje purulento o pus en la cirugía; patógenos fenotípicamente indistinguibles en al menos 2 muestras profundas separadas; y microorganismos en tejido profundo confirmados por histopatología [48].

Guías frente a evidencia en la fractura abierta de tibia
MedidaQué piden las guíasQué mostró la evidencia
AntibióticoIntravenoso de inmediato; idealmente en la primera hora [7][17]Menos infección temprana con antibiótico (NNT de 13) [39]; más infección si se tarda más de 66 minutos [25]
DesbridamientoInmediato si hay contaminación grave [7] o compromiso vascular [17]; en 12 horas o en 24 horas según la energía [7]Sin asociación entre retraso y infección en las revisiones, sin ensayos que lo comparen [23][24][40]
IrrigaciónNo irrigar en urgencias antes del desbridamiento [7]Presión muy baja y suero salino sin desventaja (FLOW) [41]
Fijación y coberturaFijación interna solo con cobertura definitiva inmediata; cobertura en 72 horas como máximo [7][17]Más infección cuanto más tarda el colgajo tras la fijación [43]; cobertura después de 5 días con OR 7,39 [25]
Presión negativaApósito temporal que evite la desecación y reduzca los cambios [7]Sin beneficio funcional ni menos infección profunda frente al apósito estándar (WOLLF) [44]

Fuente: [7], [17], [23], [24], [25], [39], [40], [41], [43], [44]

Infección de sitio quirúrgico a 12 meses según el grado de Gustilo-Anderson (6042 fracturas abiertas) (%)
Infección de sitio quirúrgico a 12 meses según el grado de Gustilo-Anderson (6042 fracturas abiertas)Tipo 1: 5,1; Tipo 2: 9,7; Tipo 3A: 13,8; Tipo 3B: 28,9; Tipo 3C: 26,20255075100Tipo 1: 5,1%5,1%Tipo 1Tipo 2: 9,7%9,7%Tipo 2Tipo 3A: 13,8%13,8%Tipo 3ATipo 3B: 28,9%28,9%Tipo 3BTipo 3C: 26,2%26,2%Tipo 3C

Fuente: [6]

Infección profunda tras enclavado de tibias abiertas según el grado (metaanálisis de 17 estudios) (%)
Infección profunda tras enclavado de tibias abiertas según el grado (metaanálisis de 17 estudios)Tipo I: 6,2; Tipo II: 7,6; Tipo IIIA: 11,9; Tipo IIIB: 25; Tipo IIIC: 41,80255075100Tipo I: 6,2%6,2%Tipo ITipo II: 7,6%7,6%Tipo IITipo IIIA: 11,9%11,9%Tipo IIIATipo IIIB: 25%25%Tipo IIIBTipo IIIC: 41,8%41,8%Tipo IIIC

Fuente: [47]

Retardo de consolidación o pseudoartrosis a 12 meses según el grado (6042 fracturas abiertas) (%)
Retardo de consolidación o pseudoartrosis a 12 meses según el grado (6042 fracturas abiertas)Tipo 1: 3; Tipo 2: 5,2; Tipo 3A: 8; Tipo 3B: 14; Tipo 3C: 170255075100Tipo 1: 3%3%Tipo 1Tipo 2: 5,2%5,2%Tipo 2Tipo 3A: 8%8%Tipo 3ATipo 3B: 14%14%Tipo 3BTipo 3C: 17%17%Tipo 3C

Fuente: [6]

Infección profunda en tibias abiertas tipo III según el momento del antibiótico y de la cobertura (137 pacientes) (%)
Infección profunda en tibias abiertas tipo III según el momento del antibiótico y de la cobertura (137 pacientes)Antibiótico inmediato y cobertura temprana: 2,8; Retraso en uno de los dos: 10,2; Retraso en ambos: 40,50255075100Antibiótico inmediato y cobertura temprana: 2,8%2,8%Antibióticoinmediato ycoberturatempranaRetraso en uno de los dos: 10,2%10,2%Retraso en uno delos dosRetraso en ambos: 40,5%40,5%Retraso en ambos

Fuente: [25]

Reoperación a 12 meses en el ensayo FLOW (%)
Reoperación a 12 meses en el ensayo FLOWPresión alta: 13,2; Presión baja: 12,7; Presión muy baja: 13,7; Jabón de castilla: 14,8; Suero salino: 11,60255075100Presión alta: 13,2%13,2%PresiónaltaPresión baja: 12,7%12,7%PresiónbajaPresión muy baja: 13,7%13,7%Presiónmuy bajaJabón de castilla: 14,8%14,8%Jabón decastillaSuero salino: 11,6%11,6%Suerosalino

Fuente: [41]

Fractura abierta de tibia: la secuencia de las primeras 72 horas
Fractura abierta de tibia: la secuencia de las primeras 72 horasLínea de tiempo de 5 hitos. Llegada: Antibiótico intravenoso inmediato, ideal dentro de 1 hora de la lesión; apósito salino con película oclusiva; fotografía de la herida; examen neurovascular documentado.; Primeras horas: Plan ortoplástico conjunto. Desbridamiento inmediato si hay contaminación grave o compromiso vascular; dentro de 12 horas si es de alta energía; dentro de 24 horas en las demás.; En el desbridamiento: Fijación y cobertura en el mismo tiempo si es posible; la fijación interna solo si puede seguirle de inmediato la cobertura definitiva.; Hasta 72 horas: Cobertura definitiva si no se logró antes; amputación primaria diferida, si estaba indicada, dentro de este plazo.; Después: Vigilar infección según criterios de consenso y consolidación con controles radiográficos seriados..LlegadaAntibióticointravenosoinmediato,ideal dentro de1 hora de lalesión; apósitosalino conpelículaoclusiva;fotografía dela herida;examenneurovasculardocumentado.PrimerashorasPlanortoplásticoconjunto.Desbridamientoinmediato sihaycontaminacióngrave ocompromisovascular;dentro de 12horas si es dealta energía;dentro de 24horas en lasdemás.En el desbridamientoFijación ycobertura en elmismo tiempo sies posible; lafijacióninterna solo sipuede seguirlede inmediato lacoberturadefinitiva.Hasta 72horasCoberturadefinitiva sino se logróantes;amputaciónprimariadiferida, siestabaindicada,dentro de esteplazo.DespuésVigilarinfección segúncriterios deconsenso yconsolidacióncon controlesradiográficosseriados.
Ver el esquema en texto
  • Llegada: Antibiótico intravenoso inmediato, ideal dentro de 1 hora de la lesión; apósito salino con película oclusiva; fotografía de la herida; examen neurovascular documentado.
  • Primeras horas: Plan ortoplástico conjunto. Desbridamiento inmediato si hay contaminación grave o compromiso vascular; dentro de 12 horas si es de alta energía; dentro de 24 horas en las demás.
  • En el desbridamiento: Fijación y cobertura en el mismo tiempo si es posible; la fijación interna solo si puede seguirle de inmediato la cobertura definitiva.
  • Hasta 72 horas: Cobertura definitiva si no se logró antes; amputación primaria diferida, si estaba indicada, dentro de este plazo.
  • Después: Vigilar infección según criterios de consenso y consolidación con controles radiográficos seriados.

Fuente: [7], [17], [48]

Referencias de este bloque

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Síndrome compartimental agudo en la fractura de tibia

La fractura diafisaria de tibia es el escenario clásico del síndrome compartimental agudo. El problema es siempre el mismo: la presión dentro del compartimento deja de perfundir el músculo y el nervio. Aquí se ve lo propio de la tibia; el manejo general está en el tema Síndrome compartimental agudo de esta biblioteca.

Cuánto y a quién. En 1388 pacientes con fractura diafisaria de tibia, 160 (11,5 %) desarrollaron un síndrome compartimental agudo [12]. Ningún factor pesó tanto como la edad: la prevalencia fue máxima entre los 12 y los 29 años [12]. Con la edad ajustada solo quedaron en pie la ocupación (más en trabajos manuales) y el tipo de implante, y este último perdió significación al estratificar por la lesión de partes blandas de Tscherne [12]. El tipo de clavo no parece ser la causa: en la revisión Cochrane no hubo diferencia significativa de síndrome compartimental entre clavo fresado y no fresado [1]; en una revisión de abiertas, el grado II tratado con clavo no fresado tuvo más probabilidad de síndrome compartimental que con clavo fresado [49].

Cómo se sospecha y se sigue. La guía británica pide una evaluación horaria y documentada en los pacientes en riesgo; los hallazgos clave son el dolor desproporcionado y el dolor al estiramiento pasivo [19]. En toda fractura de tibia, NICE fija 48 horas de alerta desde la lesión o la fijación: examen y registro periódicos en el hospital, monitorización continua de la presión cuando la clínica no es valorable (inconsciencia, bloqueo nervioso) e instrucciones de autovigilancia al alta [7].

Cuándo medir la presión. Con signos poco claros o un paciente que no se puede examinar bien, la norma británica pide examen horario documentado y valorar la medición en cada compartimento sospechoso, tomando a la vez la presión arterial [19]. Se calcula la presión diferencial (diastólica menos compartimental): por debajo de 30 mmHg el riesgo es mayor, y si la presión del compartimento pasa de 40 mmHg hay que plantear la descompresión urgente [19]. La monitorización continua tuvo una sensibilidad estimada de 94 % y una especificidad de 98 % [37]. Elevar la presión intramuscular por sí sola no obliga a operar: en 41 pacientes con más de 30 mmHg durante más de 6 horas y presión diferencial satisfactoria, los resultados no fueron peores que en 60 controles [22].

Qué hacer cuando se diagnostica. Ante síntomas, lo primero es liberar todo vendaje circunferencial hasta ver la piel y elevar la pierna, con una nueva valoración antes de 30 minutos; confirmado el diagnóstico, la descompresión es inmediata [19]. En la pierna, la norma británica recomienda liberar los 4 compartimentos por 2 incisiones; en el quirófano se abre cada compartimento comprometido, se reseca el músculo que no es viable y se deja constancia del aspecto de cada uno [19]. Cirugía plástica debe conocer el caso en las primeras 24 horas, y la segunda mirada en quirófano no pasa de las 72 horas, con un plan escrito para cerrar o cubrir [19]. Cuando el diagnóstico llega tarde, operar trae muchas complicaciones: la decisión la toman 2 especialistas de planta, y no operar es una alternativa válida siempre que se vigile y proteja el riñón [19].

El precio de la fasciotomía. En una cohorte emparejada de 184 pacientes con fracturas de meseta o de diáfisis tibial operadas, la fasciotomía de 4 compartimentos se asoció a más infección profunda (20 % frente a 4 %) y más pseudoartrosis (20 % frente a 5 %) que en los controles sin síndrome compartimental [50]. Eso no es motivo para dudar de la indicación, sino para cuidar el cierre y la cobertura (opinión experta). En 1003 tibias con clavo fresado, el síndrome compartimental no cambió el riesgo de pseudoartrosis, pero alargó el tiempo hasta la unión [16].

Fasciotomía de 4 compartimentos frente a controles emparejados (meseta y diáfisis tibial juntas) (%)
Fasciotomía de 4 compartimentos frente a controles emparejados (meseta y diáfisis tibial juntas)Infección profunda con fasciotomía: 20; Infección profunda sin síndrome compartimental: 4; Pseudoartrosis con fasciotomía: 20; Pseudoartrosis sin síndrome compartimental: 50255075100Infección profunda con fasciotomía: 20%20%Infecciónprofunda confasciotomíaInfección profunda sin síndrome compartimental: 4%4%Infecciónprofunda sinsíndrome compartimentalPseudoartrosis con fasciotomía: 20%20%Pseudoartrosis confasciotomíaPseudoartrosis sin síndrome compartimental: 5%5%Pseudoartrosis sinsíndrome compartimental

Fuente: [50]

Sospecha de síndrome compartimental en una tibia: secuencia
Sospecha de síndrome compartimental en una tibia: secuenciaSecuencia de 5 pasos. Paso 1: Liberar y reevaluar. Abrir todo vendaje circunferencial (también el yeso) hasta ver la piel, elevar la pierna y volver a examinar antes de 30 minutos. Riesgo: Dejar un yeso cerrado en un paciente con dolor creciente.. Paso 2: Documentar. Registrar hora, dolor, dolor al estiramiento pasivo, estado neurovascular, analgesia y opiáceos. Riesgo: Que los opiáceos enmascaren el dolor.. Paso 3: Si hay duda, medir. Presión de todos los compartimentos sospechosos con la presión arterial simultánea; presión diferencial menor de 30 mmHg indica riesgo y una absoluta mayor de 40 mmHg obliga a considerar la descompresión. Riesgo: Medir un solo compartimento o usar la diastólica de quirófano, que suele bajar durante la cirugía.. Paso 4: Descomprimir de inmediato. Abrir todos los compartimentos afectados por 2 incisiones (4 compartimentos) y desbridar el músculo no viable. Riesgo: Esperar a que aparezca la parálisis.. Paso 5: Cobertura y segunda mirada. Hablar con cirugía plástica dentro de 24 horas y reexplorar dentro de 72 horas. Riesgo: Cerrar a tensión sin plan de cobertura..1Liberar y reevaluarAbrir todo vendaje circunferencial (también el yeso) hasta verla piel, elevar la pierna y volver a examinar antes de 30minutos.Riesgo:Dejar un yeso cerrado en un paciente con dolorcreciente.2DocumentarRegistrar hora, dolor, dolor al estiramiento pasivo, estadoneurovascular, analgesia y opiáceos.Riesgo:Que los opiáceos enmascaren el dolor.3Si hay duda, medirPresión de todos los compartimentos sospechosos con la presiónarterial simultánea; presión diferencial menor de 30 mmHgindica riesgo y una absoluta mayor de 40 mmHg obliga aconsiderar la descompresión.Riesgo:Medir un solo compartimento o usar la diastólica dequirófano, que suele bajar durante la cirugía.4Descomprimir de inmediatoAbrir todos los compartimentos afectados por 2 incisiones (4compartimentos) y desbridar el músculo no viable.Riesgo:Esperar a que aparezca la parálisis.5Cobertura y segunda miradaHablar con cirugía plástica dentro de 24 horas y reexplorardentro de 72 horas.Riesgo:Cerrar a tensión sin plan de cobertura.
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  1. Liberar y reevaluar. Abrir todo vendaje circunferencial (también el yeso) hasta ver la piel, elevar la pierna y volver a examinar antes de 30 minutos [19]. Riesgo: Dejar un yeso cerrado en un paciente con dolor creciente.
  2. Documentar. Registrar hora, dolor, dolor al estiramiento pasivo, estado neurovascular, analgesia y opiáceos [19]. Riesgo: Que los opiáceos enmascaren el dolor.
  3. Si hay duda, medir. Presión de todos los compartimentos sospechosos con la presión arterial simultánea; presión diferencial menor de 30 mmHg indica riesgo y una absoluta mayor de 40 mmHg obliga a considerar la descompresión [19]. Riesgo: Medir un solo compartimento o usar la diastólica de quirófano, que suele bajar durante la cirugía [8].
  4. Descomprimir de inmediato. Abrir todos los compartimentos afectados por 2 incisiones (4 compartimentos) y desbridar el músculo no viable [19]. Riesgo: Esperar a que aparezca la parálisis.
  5. Cobertura y segunda mirada. Hablar con cirugía plástica dentro de 24 horas y reexplorar dentro de 72 horas [19]. Riesgo: Cerrar a tensión sin plan de cobertura.

Fuente: [8], [19]

Referencias de este bloque

  1. Duan X, Al-Qwbani M, Zeng Y, Zhang W, Xiang Z. Intramedullary nailing for tibial shaft fractures in adults. Cochrane Database Syst Rev. 2012;1(1):CD008241. doi:10.1002/14651858.CD008241.pub2 doi:10.1002/14651858.CD008241.pub2 Revisión sistemática / metaanálisis lista final
  2. National Institute for Health and Care Excellence. Fractures (complex): assessment and management. NICE guideline NG37 [Internet]. London: NICE; 2016 [actualizada 2022; consultada 2026 Oct 11]. Disponible en: https://www.nice.org.uk/guidance/ng37/chapter/Recommendations enlace oficial Guía clínica lista final
  3. Zelle BA, Boni G. Safe surgical technique: intramedullary nail fixation of tibial shaft fractures. Patient Saf Surg. 2015;9:40. doi:10.1186/s13037-015-0086-1 doi:10.1186/s13037-015-0086-1 Revisión lista final
  4. McQueen MM, Duckworth AD, Aitken SA, Sharma RA, Court-Brown CM. Predictors of Compartment Syndrome After Tibial Fracture. J Orthop Trauma. 2015;29(10):451-5. doi:10.1097/BOT.0000000000000347 doi:10.1097/BOT.0000000000000347 Estudio de cohorte lista final
  5. Dailey HL, Wu KA, Wu PS, McQueen MM, Court-Brown CM. Tibial Fracture Nonunion and Time to Healing After Reamed Intramedullary Nailing: Risk Factors Based on a Single-Center Review of 1003 Patients. J Orthop Trauma. 2018;32(7):e263-e269. doi:10.1097/BOT.0000000000001173 doi:10.1097/BOT.0000000000001173 Estudio de cohorte lista final
  6. British Orthopaedic Association. BOAST: Diagnosis and management of compartment syndrome of the extremities [Internet]. London: BOA; 2014 [actualizado 2025 Jul; consultado 2026 Oct 11]. Disponible en: https://www.boa.ac.uk/resource/boast-10-pdf.html enlace oficial Guía clínica lista final
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  8. McQueen MM, Duckworth AD, Aitken SA, Court-Brown CM. The estimated sensitivity and specificity of compartment pressure monitoring for acute compartment syndrome. J Bone Joint Surg Am. 2013;95(8):673-7. doi:10.2106/JBJS.K.01731 doi:10.2106/JBJS.K.01731 Estudio de cohorte lista final
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  10. Blair JA, Stoops TK, Doarn MC, Kemper D, Erdogan M, Griffing R, et al. Infection and Nonunion After Fasciotomy for Compartment Syndrome Associated With Tibia Fractures: A Matched Cohort Comparison. J Orthop Trauma. 2016;30(7):392-6. doi:10.1097/BOT.0000000000000570 doi:10.1097/BOT.0000000000000570 Estudio de cohorte lista final

Algoritmo de decisión: de la urgencia a la fijación

El algoritmo resume la secuencia de decisiones de las primeras horas y el tratamiento definitivo. Los plazos y umbrales vienen de las guías NICE y BOAST y de los estudios citados; lo demás es opinión experta y se marca como tal.

Fractura de la diáfisis tibial del adulto
Fractura de la diáfisis tibial del adultoAdulto con sospecha defractura de la diáfisistibialATLS, analgesia, piernasin ropa, examenneurovasculardocumentado en ambaspiernas [r8][r7]¿Hay signos durosde lesiónvascular (sinpulso palpable,sangrado…Realinear y reexaminar;si persisten,exploración quirúrgicainmediata sin esperar laangiografía [r7]¿Hay una heridaque comunique conla fractura(fracturaabierta)?Apósito salino conpelícula oclusiva,antibiótico intravenosode inmediato (idealmenteen la primera hora), si…Plan ortoplástico:desbridamiento inmediatosi hay contaminacióngrave o compromisovascular, a las 12 hora…¿Diagnóstico desíndromecompartimental?Dolordesproporcionado…Descompresión inmediatade los 4 compartimentoscon 2 incisiones ydesbridamiento delmúsculo no viable [r19]Vigilancia durante 48horas tras la lesión ola fijación; si hayriesgo, evaluaciónhoraria y presión si ha…¿Fracturadesplazada,inestable o queno toleraortesis?Ortesis funcional concontrol radiográficoestricto; criterio deéxito de la serie dereferencia: angulación…¿Fractura deltercio proximal odel terciodistal?Técnicas especiales:proximal consemiextensión, tornillosPoller o placaunicortical; distal con…Clavo intramedularbloqueado, fresado en lacerrada; víainfrapatelar osuprapatelar según el…Comprobar longitud, eje yrotación antes dedespertar al paciente;…sínosínosínosínosíno
Ver el algoritmo en texto
  1. Inicio: Adulto con sospecha de fractura de la diáfisis tibial — siguiente → ATLS, analgesia, pierna sin ropa, examen neurovascular documentado en ambas piernas [8][7]
  2. Acción: ATLS, analgesia, pierna sin ropa, examen neurovascular documentado en ambas piernas [8][7] — siguiente → ¿Hay signos duros de lesión vascular (sin pulso palpable, sangrado persistente, hematoma en expansión)? [7]
  3. Decisión: ¿Hay signos duros de lesión vascular (sin pulso palpable, sangrado persistente, hematoma en expansión)? [7] — sí → Realinear y reexaminar; si persisten, exploración quirúrgica inmediata sin esperar la angiografía [7]; no → ¿Hay una herida que comunique con la fractura (fractura abierta)?
  4. Acción: Realinear y reexaminar; si persisten, exploración quirúrgica inmediata sin esperar la angiografía [7] — siguiente → ¿Hay una herida que comunique con la fractura (fractura abierta)?
  5. Decisión: ¿Hay una herida que comunique con la fractura (fractura abierta)? — sí → Apósito salino con película oclusiva, antibiótico intravenoso de inmediato (idealmente en la primera hora), sin irrigar; fotografía de la herida [7][17]; no → ¿Diagnóstico de síndrome compartimental? Dolor desproporcionado y al estiramiento pasivo que persisten tras abrir vendajes y elevar; si hay duda, presión: diferencial menor de 30 mmHg = mayor riesgo; absoluta mayor de 40 mmHg = plantear descompresión urgente [19]
  6. Acción: Apósito salino con película oclusiva, antibiótico intravenoso de inmediato (idealmente en la primera hora), sin irrigar; fotografía de la herida [7][17] — siguiente → Plan ortoplástico: desbridamiento inmediato si hay contaminación grave o compromiso vascular, a las 12 horas si es de alta energía y a las 24 horas en las demás; cobertura definitiva en el mismo tiempo o antes de 72 horas [7][17]
  7. Acción: Plan ortoplástico: desbridamiento inmediato si hay contaminación grave o compromiso vascular, a las 12 horas si es de alta energía y a las 24 horas en las demás; cobertura definitiva en el mismo tiempo o antes de 72 horas [7][17] — siguiente → ¿Diagnóstico de síndrome compartimental? Dolor desproporcionado y al estiramiento pasivo que persisten tras abrir vendajes y elevar; si hay duda, presión: diferencial menor de 30 mmHg = mayor riesgo; absoluta mayor de 40 mmHg = plantear descompresión urgente [19]
  8. Decisión: ¿Diagnóstico de síndrome compartimental? Dolor desproporcionado y al estiramiento pasivo que persisten tras abrir vendajes y elevar; si hay duda, presión: diferencial menor de 30 mmHg = mayor riesgo; absoluta mayor de 40 mmHg = plantear descompresión urgente [19] — sí → Descompresión inmediata de los 4 compartimentos con 2 incisiones y desbridamiento del músculo no viable [19]; no → Vigilancia durante 48 horas tras la lesión o la fijación; si hay riesgo, evaluación horaria y presión si hay dudas [7][19]
  9. Acción: Descompresión inmediata de los 4 compartimentos con 2 incisiones y desbridamiento del músculo no viable [19] — siguiente → ¿Fractura desplazada, inestable o que no tolera ortesis?
  10. Acción: Vigilancia durante 48 horas tras la lesión o la fijación; si hay riesgo, evaluación horaria y presión si hay dudas [7][19] — siguiente → ¿Fractura desplazada, inestable o que no tolera ortesis?
  11. Decisión: ¿Fractura desplazada, inestable o que no tolera ortesis? — sí → ¿Fractura del tercio proximal o del tercio distal?; no → Ortesis funcional con control radiográfico estricto; criterio de éxito de la serie de referencia: angulación menor de 5° y acortamiento menor de 10 mm [18]
  12. Acción: Ortesis funcional con control radiográfico estricto; criterio de éxito de la serie de referencia: angulación menor de 5° y acortamiento menor de 10 mm [18] — siguiente → Comprobar longitud, eje y rotación antes de despertar al paciente; vigilar consolidación con RUST y rehabilitar [14][38]
  13. Decisión: ¿Fractura del tercio proximal o del tercio distal? — sí → Técnicas especiales: proximal con semiextensión, tornillos Poller o placa unicortical; distal con bloqueos distales, valorar peroné, TC del maléolo posterior o placa [8][51][52][29][20]; no → Clavo intramedular bloqueado, fresado en la cerrada; vía infrapatelar o suprapatelar según el trazo, las partes blandas y el entrenamiento [8][9]
  14. Acción: Técnicas especiales: proximal con semiextensión, tornillos Poller o placa unicortical; distal con bloqueos distales, valorar peroné, TC del maléolo posterior o placa [8][51][52][29][20] — siguiente → Comprobar longitud, eje y rotación antes de despertar al paciente; vigilar consolidación con RUST y rehabilitar [14][38]
  15. Acción: Clavo intramedular bloqueado, fresado en la cerrada; vía infrapatelar o suprapatelar según el trazo, las partes blandas y el entrenamiento [8][9] — siguiente → Comprobar longitud, eje y rotación antes de despertar al paciente; vigilar consolidación con RUST y rehabilitar [14][38]
  16. Fin: Comprobar longitud, eje y rotación antes de despertar al paciente; vigilar consolidación con RUST y rehabilitar [14][38]

Referencias de este bloque

  1. National Institute for Health and Care Excellence. Fractures (complex): assessment and management. NICE guideline NG37 [Internet]. London: NICE; 2016 [actualizada 2022; consultada 2026 Oct 11]. Disponible en: https://www.nice.org.uk/guidance/ng37/chapter/Recommendations enlace oficial Guía clínica lista final
  2. Zelle BA, Boni G. Safe surgical technique: intramedullary nail fixation of tibial shaft fractures. Patient Saf Surg. 2015;9:40. doi:10.1186/s13037-015-0086-1 doi:10.1186/s13037-015-0086-1 Revisión lista final
  3. Bhandari M, Guyatt G, Tornetta P 3rd, Schemitsch EH, Swiontkowski M, Sanders D, et al; Study to Prospectively Evaluate Reamed Intramedullary Nails in Patients with Tibial Fractures Investigators. Randomized trial of reamed and unreamed intramedullary nailing of tibial shaft fractures. J Bone Joint Surg Am. 2008;90(12):2567-78. doi:10.2106/JBJS.G.01694 doi:10.2106/JBJS.G.01694 Ensayo aleatorizado lista final
  4. Cain ME, Hendrickx LAM, Bleeker NJ, Lambers KTA, Doornberg JN, Jaarsma RL. Prevalence of Rotational Malalignment After Intramedullary Nailing of Tibial Shaft Fractures: Can We Reliably Use the Contralateral Uninjured Side as the Reference Standard? J Bone Joint Surg Am. 2020;102(7):582-591. doi:10.2106/JBJS.19.00731 doi:10.2106/JBJS.19.00731 Estudio de cohorte lista final
  5. British Orthopaedic Association Trauma Committee. British Orthopaedic Association Standard for Trauma (BOAST): Open fracture management. Injury. 2020;51(2):174-177. doi:10.1016/j.injury.2019.12.034 doi:10.1016/j.injury.2019.12.034 Guía clínica lista final
  6. Sarmiento A, Gersten LM, Sobol PA, Shankwiler JA, Vangsness CT. Tibial shaft fractures treated with functional braces. Experience with 780 fractures. J Bone Joint Surg Br. 1989;71(4):602-9. doi:10.1302/0301-620X.71B4.2768307 doi:10.1302/0301-620X.71B4.2768307 Serie de casos lista final
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  9. Kwok CS, Crossman PT, Loizou CL. Plate versus nail for distal tibial fractures: a systematic review and meta-analysis. J Orthop Trauma. 2014;28(9):542-8. doi:10.1097/BOT.0000000000000068 doi:10.1097/BOT.0000000000000068 Revisión sistemática / metaanálisis lista final
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Tratamiento: ortesis, clavo, fijador y placa

1. Sin quirófano: ortesis funcional (Sarmiento) y yeso. La ortesis funcional no es el primer paso: en la serie de 780 fracturas se colocó después de un periodo de inmovilización que duró en promedio 3,8 semanas en las cerradas y 5,2 en las abiertas [18]. Se consideró éxito terminar con menos de 10 mm de acortamiento y menos de 5° de angulación en cualquier plano [18]. Con ese criterio, las cerradas unieron en 17,4 semanas de promedio y las abiertas en 21,7, con 20 pseudoartrosis (2,5 %) [18]. Los defectos más frecuentes fueron el varo y la angulación posterior [18]. Es una serie de un grupo experto, de 1989: sirve para saber qué esperar con criterios estrictos, no para generalizar.

Yeso frente a clavo. En un ensayo pequeño con 53 pacientes con fracturas desplazadas, cerradas o abiertas grado 1, el clavo unió en 19 semanas y el yeso en 25; con yeso hubo retardo de consolidación en 16 pacientes, frente a 6 con clavo, además de más malunión y rigidez del tobillo [53]. La revisión de 13 estudios aleatorizados con 895 fracturas cerradas dio malunión de 31,7 % con yeso frente a 3,2 % con clavo fresado, y retardo de consolidación o pseudoartrosis de 17,2 % frente a 8,0 % [54].

2. Clavo intramedular: el estándar de la fractura desplazada. El clavo bloqueado, fresado, es el tratamiento habitual de la fractura de tibia desplazada o inestable del adulto, con uniones por encima de 90 % con los implantes y las técnicas actuales [8]. Exige mínima disección, respeta la irrigación del foco y permite movilizar pronto [8].

¿Fresar o no? En SPRINT (1319 adultos, ensayo multicéntrico con cegamiento), el evento compuesto (injerto, cambio de clavo o dinamización en fracturas con brecha menor de 1 cm, más infección y fasciotomía) ocurrió en 105 pacientes con fresado y en 114 sin fresar (RR 0,90; IC 95 % 0,71 a 1,15) [9]. En las cerradas, 45 de 416 (11 %) con fresado y 68 de 410 (17 %) sin fresar (RR 0,67; IC 95 % 0,47 a 0,96), diferencia debida sobre todo a la dinamización [9]. En las abiertas, 60 de 206 y 46 de 194, sin diferencia significativa (RR 1,27; IC 95 % 0,91 a 1,78) [9]. Los autores sugieren que retrasar al menos 6 meses la reoperación por pseudoartrosis puede reducir de forma importante la necesidad de reoperar [9]. A 12 meses, la función (SF-36 y SMFA) no difirió con el fresado y los pacientes no habían recuperado su nivel previo [55]. El metaanálisis Cochrane (9 ensayos aleatorizados y 2 cuasialeatorizados, 2093 participantes) no halló diferencia en las reoperaciones mayores (RR 0,88; IC 95 % 0,64 a 1,21), pero sí menos fallos de implante con fresado [1].

3. En la fractura abierta. En un metaanálisis en red, el clavo no fresado tuvo menos reoperaciones que el fijador externo (OR en red 0,38; IC 95 % 0,23 a 0,62), sin ventaja demostrada sobre el fresado (OR directo 0,74; IC 95 % 0,45 a 1,24) [56]. Otro metaanálisis en red mostró, en la comparación directa, una tendencia a menos reoperación no planificada con el clavo no fresado que con el fijador externo (RR 0,67; IC 95 % 0,43 a 1,05) [57]. La certeza es de moderada a baja, y los ensayos son pequeños [56][57]. En un ensayo con 240 adultos en Tanzania, el evento primario (muerte o reoperación por infección profunda, pseudoartrosis o malalineación) fue de 18,0 % con clavo y de 21,9 % con fijador externo (RR 0,83; IC 95 % 0,49 a 1,41), con menos malalineación coronal con el clavo [58]. A 3 a 5 años, la infección relacionada con la fractura o la pseudoartrosis se volvieron crónicas en cerca de una cuarta parte de quienes las sufrieron [59].

4. Fijador externo y placa. El fijador externo tiene su lugar en el control de daño y en la abierta con contaminación o partes blandas que impiden una fijación interna inmediata (práctica habitual / opinión experta). Como fijación primaria antes de un clavo diferido, se asoció a infección profunda en una cohorte de 480 pacientes [32]. La placa en la diáfisis: en la revisión de ensayos de fracturas cerradas, la infección superficial fue de 9,0 % con placa, 2,9 % con clavo fresado, 0,5 % con no fresado y 0 % con yeso, sin diferencia en osteomielitis [54]. La placa tiene su papel en el tercio distal y en el proximal que el clavo no controla (ver casos especiales).

Qué método elegir: resumen de la evidencia
MétodoCuándo tiene sentidoLo que mostró la evidencia
Ortesis funcional o yesoFractura cerrada, estable, de baja energía y paciente que puede seguir controles (opinión experta)En 780 fracturas, unión en 17,4 semanas las cerradas y 2,5 % de pseudoartrosis [18]; frente al clavo, más retardo y malunión con yeso [53][54]
Clavo bloqueado, fresadoFractura cerrada desplazada o inestableMenos eventos que el no fresado en las cerradas (11 % frente a 17 %) [9]; uniones por encima de 90 % [8]
Clavo en fractura abiertaGustilo I a IIIA y IIIB seleccionados con cobertura posible (opinión experta)Menos reoperaciones que el fijador externo en una red de ensayos [56]; sin ventaja clara de fresar o no [9][57]
Fijador externoControl de daño, contaminación o falta de cobertura inmediata (práctica habitual)Más malalineación coronal que el clavo en el ensayo de Tanzania [58]; asociado a infección profunda si precede a un clavo diferido [32]
PlacaTercio distal o proximal que el clavo no controla (opinión experta)Infección superficial de 9,0 % en la revisión de fracturas cerradas [54]; menos malalineación distal que el clavo [29]

Fuente: [8], [9], [18], [29], [32], [53], [54], [56], [57], [58]

Eventos del compuesto primario en SPRINT según fractura y clavo (calculado de los conteos del ensayo) (%)
Eventos del compuesto primario en SPRINT según fractura y clavo (calculado de los conteos del ensayo)Cerradas, fresado: 10,8; Cerradas, no fresado: 16,6; Abiertas, fresado: 29,1; Abiertas, no fresado: 23,70255075100Cerradas, fresado: 10,8%10,8%Cerradas,fresadoCerradas, no fresado: 16,6%16,6%Cerradas, nofresadoAbiertas, fresado: 29,1%29,1%Abiertas,fresadoAbiertas, no fresado: 23,7%23,7%Abiertas, nofresado

Fuente: [9]

Retardo de consolidación o pseudoartrosis según el método (13 ensayos, fracturas cerradas) (%)
Retardo de consolidación o pseudoartrosis según el método (13 ensayos, fracturas cerradas)Yeso: 17,2; Placa: 2,6; Clavo fresado: 8; Clavo no fresado: 16,70255075100Yeso: 17,2%17,2%YesoPlaca: 2,6%2,6%PlacaClavo fresado: 8%8%Clavo fresadoClavo no fresado: 16,7%16,7%Clavo nofresado

Fuente: [54]

Malunión según el método (13 ensayos, fracturas cerradas) (%)
Malunión según el método (13 ensayos, fracturas cerradas)Yeso: 31,7; Placa: 0; Clavo fresado: 3,2; Clavo no fresado: 11,80255075100Yeso: 31,7%31,7%YesoPlaca: 0%0%PlacaClavo fresado: 3,2%3,2%Clavo fresadoClavo no fresado: 11,8%11,8%Clavo nofresado

Fuente: [54]

Evento primario en el ensayo de Tanzania (fracturas abiertas) (%)
Evento primario en el ensayo de Tanzania (fracturas abiertas)Clavo: 18; Fijador externo: 21,90255075100Clavo: 18%18%ClavoFijador externo: 21,9%21,9%Fijador externo

Fuente: [58]

Referencias de este bloque

  1. Duan X, Al-Qwbani M, Zeng Y, Zhang W, Xiang Z. Intramedullary nailing for tibial shaft fractures in adults. Cochrane Database Syst Rev. 2012;1(1):CD008241. doi:10.1002/14651858.CD008241.pub2 doi:10.1002/14651858.CD008241.pub2 Revisión sistemática / metaanálisis lista final
  2. Zelle BA, Boni G. Safe surgical technique: intramedullary nail fixation of tibial shaft fractures. Patient Saf Surg. 2015;9:40. doi:10.1186/s13037-015-0086-1 doi:10.1186/s13037-015-0086-1 Revisión lista final
  3. Bhandari M, Guyatt G, Tornetta P 3rd, Schemitsch EH, Swiontkowski M, Sanders D, et al; Study to Prospectively Evaluate Reamed Intramedullary Nails in Patients with Tibial Fractures Investigators. Randomized trial of reamed and unreamed intramedullary nailing of tibial shaft fractures. J Bone Joint Surg Am. 2008;90(12):2567-78. doi:10.2106/JBJS.G.01694 doi:10.2106/JBJS.G.01694 Ensayo aleatorizado lista final
  4. Sarmiento A, Gersten LM, Sobol PA, Shankwiler JA, Vangsness CT. Tibial shaft fractures treated with functional braces. Experience with 780 fractures. J Bone Joint Surg Br. 1989;71(4):602-9. doi:10.1302/0301-620X.71B4.2768307 doi:10.1302/0301-620X.71B4.2768307 Serie de casos lista final
  5. Kwok CS, Crossman PT, Loizou CL. Plate versus nail for distal tibial fractures: a systematic review and meta-analysis. J Orthop Trauma. 2014;28(9):542-8. doi:10.1097/BOT.0000000000000068 doi:10.1097/BOT.0000000000000068 Revisión sistemática / metaanálisis lista final
  6. Metsemakers WJ, Handojo K, Reynders P, Sermon A, Vanderschot P, Nijs S. Individual risk factors for deep infection and compromised fracture healing after intramedullary nailing of tibial shaft fractures: a single centre experience of 480 patients. Injury. 2015;46(4):740-5. doi:10.1016/j.injury.2014.12.018 doi:10.1016/j.injury.2014.12.018 Estudio de cohorte lista final
  7. Karladani AH, Granhed H, Edshage B, Jerre R, Styf J. Displaced tibial shaft fractures: a prospective randomized study of closed intramedullary nailing versus cast treatment in 53 patients. Acta Orthop Scand. 2000;71(2):160-7. doi:10.1080/000164700317413139 doi:10.1080/000164700317413139 Ensayo aleatorizado lista final
  8. Coles CP, Gross M. Closed tibial shaft fractures: management and treatment complications. A review of the prospective literature. Can J Surg. 2000;43(4):256-62. PMID 10948685 Revisión lista final
  9. Lin CA, Swiontkowski M, Bhandari M, Walter SD, Schemitsch EH, Sanders D, et al. Reaming Does Not Affect Functional Outcomes After Open and Closed Tibial Shaft Fractures: The Results of a Randomized Controlled Trial. J Orthop Trauma. 2016;30(3):142-8. doi:10.1097/BOT.0000000000000497 doi:10.1097/BOT.0000000000000497 Ensayo aleatorizado lista final
  10. Foote CJ, Guyatt GH, Vignesh KN, Mundi R, Chaudhry H, Heels-Ansdell D, et al. Which Surgical Treatment for Open Tibial Shaft Fractures Results in the Fewest Reoperations? A Network Meta-analysis. Clin Orthop Relat Res. 2015;473(7):2179-92. doi:10.1007/s11999-015-4224-y doi:10.1007/s11999-015-4224-y Revisión sistemática / metaanálisis lista final
  11. Al-Hourani K, Donovan R, Stoddart MT, Foote CJ, Kelly MB, Tornetta P. Definitive Fixation Outcomes of Open Tibial Shaft Fractures: Systematic Review and Network Meta-analysis. J Orthop Trauma. 2021;35(11):561-569. doi:10.1097/BOT.0000000000002090 doi:10.1097/BOT.0000000000002090 Revisión sistemática / metaanálisis lista final
  12. Haonga BT, Liu M, Albright P, Challa ST, Ali SH, Lazar AA, et al. Intramedullary Nailing Versus External Fixation in the Treatment of Open Tibial Fractures in Tanzania: Results of a Randomized Clinical Trial. J Bone Joint Surg Am. 2020;102(10):896-905. doi:10.2106/JBJS.19.00563 doi:10.2106/JBJS.19.00563 Ensayo aleatorizado lista final
  13. Cortez A, Urva M, Haonga B, Donnelley CA, von Kaeppler EP, Roberts HJ, et al. Outcomes of Intramedullary Nailing and External Fixation of Open Tibial Fractures: Three to Five-Year Follow-up of a Randomized Clinical Trial. J Bone Joint Surg Am. 2022;104(21):1877-1885. doi:10.2106/JBJS.22.00016 doi:10.2106/JBJS.22.00016 Estudio de cohorte lista final

Clavo infrapatelar o suprapatelar

El problema de partida. En el tercio proximal, flexionar mucho la rodilla para entrar por debajo de la rótula exagera la deformidad típica en apex anterior, porque el cuádriceps tira del fragmento proximal [8]. La vía suprapatelar nació para evitarlo: la rodilla queda casi extendida, con unos 15° a 20° de flexión, y el clavo entra por encima de la rótula, atravesando la articulación patelofemoral [8]. Esa posición deja además la pierna apoyada sobre la mesa, lo que facilita ver la fractura con el fluoroscopio y manejar la reducción, y sirve cuando la piel infrapatelar está lesionada [8]. La vía infrapatelar clásica pone la rodilla muy flexionada sobre un triángulo radiolúcido, que de paso ayuda a hacer tracción, y el clavo cruza o bordea el tendón rotuliano [8].

El dolor anterior de rodilla es el motivo del debate. Es la complicación más frecuente del clavo tibial: 23 % en una revisión de 8110 pacientes [21]. Su origen es mixto: puede doler el tendón rotuliano o la grasa de Hoffa, la rama infrapatelar del safeno, una estructura intraarticular dañada o un implante que sobresale, y también influye el cambio de la biomecánica [33].

Qué mostraron los estudios.

  • Ensayo INSURT. Con 254 pacientes de 18 a 65 años aleatorizados (fracturas 42 y 43A), el dolor al arrodillarse durante 60 segundos fue menor con la vía suprapatelar a las 6 semanas, 4 meses, 6 meses y 1 año (a 1 año, 1,4 frente a 2,7 en la escala analógica), pero la diferencia no fue clínicamente significativa; con la suprapatelar se pudo cargar más peso sobre la rodilla arrodillado (49 % frente a 45 % a 1 año) [10].
  • Ensayo de Brisbane. Con 95 fracturas, la escala de Kujala a 12 meses fue de 92,0 con suprapatelar y de 81,3 con infrapatelar, y el dolor, de 0,7 frente a 2,9 [60].
  • Revisión sistemática. 14 estudios con 1447 pacientes: dolor anterior de rodilla de 29 % tras la vía suprapatelar y de 39 % tras la infrapatelar, sin significación declarada; malalineación de 4 % frente a 26 %, con diferencias absolutas pequeñas; sin diferencias en condropatía retropatelar, infección, función ni calidad de vida [28].
  • Metaanálisis. 12 estudios: menos dolor y mejor función con la suprapatelar, sin diferencias en tiempo operatorio, fluoroscopia, infección profunda, pseudoartrosis ni reintervenciones [61].
  • Fracturas distales. En 4 estudios con 586 pacientes, la vía suprapatelar tuvo menos malalineación (OR 0,22; IC 95 % 0,06 a 0,75; NNT de 6), menos necesidad de reducción abierta (OR 0,58) y 15,14 minutos menos de cirugía [62]. Los estudios eran no aleatorizados.
  • Malrotación. La vía no cambia la rotación: 30 % con infrapatelar y 33 % con suprapatelar en 253 pacientes (p = 0,639) [11], y 36 % y 32 % en un ensayo de 50 pacientes [63].

¿Y el cartílago? Con la suprapatelar, el clavo pasa por la articulación. En cadáver, las presiones máximas fueron más altas que con la infrapatelar, aunque lejos del umbral que daña el cartílago; en 56 pacientes revisados con RM y artroscopia no apareció daño patelofemoral importante, y falta seguimiento largo [8].

Cómo decidir (opinión experta apoyada en lo anterior). Los resultados son parecidos en la diáfisis media. La suprapatelar tiene más argumentos en las fracturas del tercio proximal y del distal, cuando las partes blandas infrapatelares están dañadas o cuando al paciente le importa poder arrodillarse; la infrapatelar sigue siendo una técnica sólida si el equipo y el entrenamiento están en ella. En ambas hay que comprobar la rotación con método.

Infrapatelar frente a suprapatelar: qué mostró cada estudio
EstudioDiseño y tamañoResultado principal
INSURT (2025)Ensayo aleatorizado multicéntrico; 254 pacientesDolor al arrodillarse a 1 año de 1,4 con suprapatelar y de 2,7 con infrapatelar; diferencia sin significación clínica [10]
Brisbane (2024)Ensayo aleatorizado de 95 fracturasKujala a 12 meses de 92,0 y de 81,3; dolor de 0,7 y de 2,9 [60]
Revisión sistemática (2021)14 estudios; 1447 pacientesDolor anterior de rodilla de 29 % y de 39 %; malalineación de 4 % y de 26 % [28]
Metaanálisis (2021)12 estudiosMenos dolor y mejor función con suprapatelar; sin diferencias en infección, pseudoartrosis ni reintervención [61]
Tibia distal (2023)Metaanálisis de 4 estudios no aleatorizados; 586 pacientesMalalineación con OR 0,22 y NNT de 6 a favor de la suprapatelar [62]
Rotación253 pacientes (cohorte) y 50 pacientes (ensayo)Malrotación de 30 % y 33 % [11], y de 36 % y 32 % [63]; sin diferencia por la vía

Fuente: [10], [11], [28], [60], [61], [62], [63]

Dolor anterior de rodilla según la vía (revisión sistemática de 14 estudios) (%)
Dolor anterior de rodilla según la vía (revisión sistemática de 14 estudios)Suprapatelar: 29; Infrapatelar: 390255075100Suprapatelar: 29%29%SuprapatelarInfrapatelar: 39%39%Infrapatelar

Fuente: [28]

Malalineación según la vía (revisión sistemática de 14 estudios) (%)
Malalineación según la vía (revisión sistemática de 14 estudios)Suprapatelar: 4; Infrapatelar: 260255075100Suprapatelar: 4%4%SuprapatelarInfrapatelar: 26%26%Infrapatelar

Fuente: [28]

Dolor al arrodillarse a 1 año en el ensayo INSURT (escala analógica de 0 a 10) (puntos)
Dolor al arrodillarse a 1 año en el ensayo INSURT (escala analógica de 0 a 10)Suprapatelar: 1,4; Infrapatelar: 2,700,751,52,253Suprapatelar: 1,4puntos1,4SuprapatelarInfrapatelar: 2,7puntos2,7Infrapatelar

Fuente: [10]

Escala de Kujala a 12 meses en el ensayo de Brisbane (puntos)
Escala de Kujala a 12 meses en el ensayo de BrisbaneSuprapatelar: 92; Infrapatelar: 81,30255075100Suprapatelar: 92puntos92SuprapatelarInfrapatelar: 81,3puntos81,3Infrapatelar

Fuente: [60]

Malrotación de 10° o más según la vía (%)
Malrotación de 10° o más según la víaInfrapatelar (253 pacientes): 30; Suprapatelar (253 pacientes): 33; Infrapatelar (ensayo de 50 pacientes): 36; Suprapatelar (ensayo de 50 pacientes): 320255075100Infrapatelar (253 pacientes): 30%30%Infrapatelar(253pacientes)Suprapatelar (253 pacientes): 33%33%Suprapatelar(253pacientes)Infrapatelar (ensayo de 50 pacientes): 36%36%Infrapatelar(ensayo de 50pacientes)Suprapatelar (ensayo de 50 pacientes): 32%32%Suprapatelar(ensayo de 50pacientes)

Fuente: [11], [63]

Cómo inclinar la balanza entre las 2 vías
Cómo inclinar la balanza entre las 2 víasClasificación en 3 grupos. Favorecen la suprapatelar: Fractura del tercio proximal con deformidad en apex anterior; Fractura del tercio distal: menos malalineación en una revisión; Partes blandas infrapatelares dañadas; Paciente que necesita poder arrodillarse: más peso soportado. Favorecen la infrapatelar: Equipo suprapatelar o entrenamiento no disponibles (opinión experta); Preocupación por el cartílago patelofemoral, sin seguimiento largo disponible. Da igual (con método): Diáfisis media simple: ambas vías son razonables (opinión experta); Rotación: la prevalencia no cambió con la vía. Nota: Para qué sirve: ordenar los argumentos; no hay una regla fija y la decisión es del cirujano con su equipo.Favorecen lasuprapatelarFractura deltercio proximalcon deformidad enapex anteriorFractura deltercio distal:menosmalalineación enuna revisiónPartes blandasinfrapatelaresdañadasPaciente quenecesita poderarrodillarse: máspeso soportadoFavorecen lainfrapatelarEquiposuprapatelar oentrenamiento nodisponibles(opinión experta)Preocupación porel cartílagopatelofemoral,sin seguimientolargo disponibleDa igual (conmétodo)Diáfisis mediasimple: ambasvías sonrazonables(opinión experta)Rotación: laprevalencia nocambió con la víaPara qué sirve: ordenar los argumentos; no hay una regla fija yla decisión es del cirujano con su equipo.
Ver el esquema en texto
  • Favorecen la suprapatelar
    • Fractura del tercio proximal con deformidad en apex anterior [8]
    • Fractura del tercio distal: menos malalineación en una revisión [62]
    • Partes blandas infrapatelares dañadas [8]
    • Paciente que necesita poder arrodillarse: más peso soportado [10]
  • Favorecen la infrapatelar
    • Equipo suprapatelar o entrenamiento no disponibles (opinión experta)
    • Preocupación por el cartílago patelofemoral, sin seguimiento largo disponible [8]
  • Da igual (con método)
    • Diáfisis media simple: ambas vías son razonables (opinión experta)
    • Rotación: la prevalencia no cambió con la vía [11]

Para qué sirve: ordenar los argumentos; no hay una regla fija y la decisión es del cirujano con su equipo.

Fuente: [8], [10], [11], [62]

Referencias de este bloque

  1. Zelle BA, Boni G. Safe surgical technique: intramedullary nail fixation of tibial shaft fractures. Patient Saf Surg. 2015;9:40. doi:10.1186/s13037-015-0086-1 doi:10.1186/s13037-015-0086-1 Revisión lista final
  2. Cinats DJ, Viskontas D, Stone T, Perey B, Moola F, Boyer D, et al. Infrapatellar Versus Suprapatellar Nailing for Fractures of the Tibia (INSURT Study): A Multicentered Randomized Controlled Trial. J Orthop Trauma. 2025;39(10):537-541. doi:10.1097/BOT.0000000000003029 doi:10.1097/BOT.0000000000003029 Ensayo aleatorizado lista final
  3. Alderlieste DS, Cain ME, van der Gaast N, Verbakel J, Edwards B, Jaarsma EH, et al. Prevalence of Rotational Malalignment After Infrapatellar Versus Suprapatellar Intramedullary Nailing of Tibial Shaft Fractures. JB JS Open Access. 2024;9(2):e23.00134. doi:10.2106/JBJS.OA.23.00134 doi:10.2106/JBJS.OA.23.00134 Estudio de cohorte lista final
  4. Hendrickx LAM, Virgin J, van den Bekerom MPJ, Doornberg JN, Kerkhoffs GMMJ, Jaarsma RL. Complications and subsequent surgery after intra-medullary nailing for tibial shaft fractures: Review of 8110 patients. Injury. 2020;51(7):1647-1654. doi:10.1016/j.injury.2020.04.021 doi:10.1016/j.injury.2020.04.021 Revisión lista final
  5. Bleeker NJ, Reininga IHF, van de Wall BJM, Hendrickx LAM, Beeres FJP, Duis KT, et al. Difference in Pain, Complication Rates, and Clinical Outcomes After Suprapatellar Versus Infrapatellar Nailing for Tibia Fractures? A Systematic Review of 1447 Patients. J Orthop Trauma. 2021;35(8):391-400. doi:10.1097/BOT.0000000000002043 doi:10.1097/BOT.0000000000002043 Revisión lista final
  6. Bishop JA, Campbell ST, Eno JT, Gardner MJ. Knee Pain After Intramedullary Nailing of Tibia Fractures: Prevalence, Etiology, and Treatment. J Am Acad Orthop Surg. 2018;26(18):e381-e387. doi:10.5435/JAAOS-D-18-00076 doi:10.5435/JAAOS-D-18-00076 Revisión lista final
  7. van de Pol GJ, Axelrod DE, Conyard C, Tetsworth KD. A Suprapatellar Approach, When Compared With an Infrapatellar Approach, Yields Less Anterior Knee Pain and Better Patellofemoral Joint Function, for Intramedullary Nailing of Diaphyseal Tibial Fractures: Results of a Randomized Controlled Trial. J Orthop Trauma. 2024;38(5):235-239. doi:10.1097/BOT.0000000000002783 doi:10.1097/BOT.0000000000002783 Ensayo aleatorizado lista final
  8. Ponugoti N, Rudran B, Selim A, Nahas S, Magill H. Infrapatellar versus suprapatellar approach for intramedullary nailing of the tibia: a systematic review and meta-analysis. J Orthop Surg Res. 2021;16(1):94. doi:10.1186/s13018-021-02249-0 doi:10.1186/s13018-021-02249-0 Revisión sistemática / metaanálisis lista final
  9. Yang CY, Tay ST, Kuo LT. Suprapatellar vs infrapatellar approaches for intramedullary nailing of distal tibial fractures: a systematic review and meta-analysis. J Orthop Traumatol. 2023;24(1):14. doi:10.1186/s10195-023-00694-7 doi:10.1186/s10195-023-00694-7 Revisión sistemática / metaanálisis lista final
  10. Jamshed J, Varghese VD, John CV, Kandagaddala M, Livingston A, Bliss J, et al. Rotational Alignment in Tibia Diaphyseal Fractures With the Suprapatellar Semiextended versus Standard Upper Entry Tibial Intramedullary Nailing: A Randomized Controlled Trial (RASPUTIN). J Orthop Trauma. 2025;39(6):277-282. doi:10.1097/BOT.0000000000002968 doi:10.1097/BOT.0000000000002968 Ensayo aleatorizado lista final

Técnica del clavo intramedular tibial

Esta técnica es apoyo de estudio: no sustituye al tutor ni al manual del implante. Se explica el porqué de cada paso y dónde se equivoca el residente.

Posición. Con la vía infrapatelar, la rodilla se apoya flexionada sobre un triángulo radiolúcido que también sirve para hacer tracción mientras se reduce [8]. Con la suprapatelar, la rodilla queda en semiextensión y la pierna reposa sobre la mesa: se ve mejor con el fluoroscopio y se maniobra con más libertad [8]. Antes de empezar conviene guardar una referencia de la rotación de la pierna sana (opinión experta; ver más abajo).

Punto de entrada: el paso que decide el eje. Se apunta al borde anterior de la meseta, algo medial a la espina tibial lateral, dentro de una franja segura de 22,9 ± 8,9 mm [8]. Por vía suprapatelar el acceso es corto (unos 3 cm, a 1 o 2 traveses de dedo por encima de la rótula): se divide a lo largo el tendón cuadricipital y, por dentro de la articulación patelofemoral, una cánula con trocar romo protege los tejidos mientras se coloca la aguja guía de 3,2 mm en el punto de entrada bajo control fluoroscópico [8]. Si el punto de entrada se desvía, el clavo se desvía con él y la fractura queda deformada.

Reducción. Traccionar ayuda, pero no siempre basta para reducir bien [8]. Para sostener longitud y eje durante el fresado sirven el distractor universal o un fijador externo de 2 pines: los Schanz entran por medial, fuera del camino del clavo, y el proximal, bien situado, trabaja además como un Poller [8]. Cuando la reducción cerrada falla, se abre el foco con cuidado: en cohortes retrospectivas esa maniobra no aumentó la infección ni la pseudoartrosis [8]. En las fracturas del cuarto proximal, ayudaron las placas unicorticales y el distractor femoral [51].

Tornillos Poller (de bloqueo accesorios). En la metáfisis el canal es ancho y el clavo baila: el Poller actúa como una cortical artificial que lo encarrila [8]. Va antes del fresado, del lado cóncavo de la deformidad y en el fragmento corto [8]. Ejemplo del tercio proximal: contra el valgo, un Poller de delante atrás en la mitad lateral del fragmento proximal; contra el apex anterior, uno de medial a lateral en su mitad posterior [8].

Guía, fresado e inserción. Se pasa la guía de punta de bola por el foco y se verifica, en AP y lateral, que termine centrada a la altura del tobillo [8]. Luego se fresa y se desliza el clavo sobre esa guía [8]. Con el fresado se pierde irrigación endóstica, pero se gana un clavo más grueso [8].

Bloqueo. Los tornillos de cerrojo son los que impiden que la tibia se acorte o gire sobre el clavo [8]. En la mayoría de las fracturas bastan 2 tornillos proximales y 2 distales; en los tercios extremos se añaden otros en un plano distinto [8]. Para los proximales se usa el instrumental que se acopla al clavo; los distales se insertan sin guía mecánica, mirando la fluoroscopia [8]. Un solo tornillo distal falla más: 13 de 22 frente a 1 de 20 con 2 tornillos [1].

Comprobar la rotación: el paso que más se olvida. En el quirófano no hay un método clínico ni fluoroscópico aceptado como patrón oro, y el examen físico se correlaciona mal con la TC [8]. La TC bilateral después de la cirugía mostró 10° o más de malrotación en 36 % de 154 pacientes [14]. Hay un patrón por lado: la tibia derecha tiende a quedar en rotación externa y la izquierda, en interna [14]. Y la referencia sana también engaña: la tibia derecha sana tuvo en promedio 4° más de rotación externa que la izquierda, así que esa diferencia se corrige al comparar [14]. ¿Importa? En 70 pacientes seguidos durante 58 meses, la malrotación de 10° o más (41 %) no empeoró la función [15]; aun así, los autores de la revisión técnica piden buscar la reducción anatómica [8].

El peroné y el cierre. Fijar o no el peroné se discute en los casos distales (ver casos especiales). Se cierra por planos y se documenta la comprobación final de longitud, eje y rotación (práctica habitual).

Errores típicos del residente:

  • Un punto de entrada impreciso: es un paso crucial del procedimiento [8].
  • Confiar en que el clavo reduzca la fractura: la alineación debe mantenerse durante todo el fresado y la inserción [8].
  • No comprobar que la guía quede centrada en el tobillo antes de fresar [8].
  • Confiar en que «se ve bien» la rotación sin un método [14].
  • Un solo tornillo distal [1].
  • Ignorar el maléolo posterior en una espiral distal [20].
Malrotación de 10° o más tras el clavo, según el estudio (%)
Malrotación de 10° o más tras el clavo, según el estudioCohorte con TC bilateral (154 pacientes): 36; Cohorte con TC y seguimiento de 58 meses (70 pacientes): 41; Infrapatelar (253 pacientes): 30; Suprapatelar (253 pacientes): 330255075100Cohorte con TC bilateral (154 pacientes): 36%36%Cohorte conTC bilateral(154pacientes)Cohorte con TC y seguimiento de 58 meses (70 pacientes): 41%41%Cohorte conTC yseguimientode 58 meses…Infrapatelar (253 pacientes): 30%30%Infrapatelar(253pacientes)Suprapatelar (253 pacientes): 33%33%Suprapatelar(253pacientes)

Fuente: [11], [14], [15]

Sentido de la malrotación entre quienes la tuvieron, según el lado fracturado (cohorte de 253 pacientes) (%)
Sentido de la malrotación entre quienes la tuvieron, según el lado fracturado (cohorte de 253 pacientes)Lado izquierdo, rotación interna (infrapatelar): 85; Lado izquierdo, rotación interna (suprapatelar): 73; Lado derecho, rotación externa (infrapatelar): 90; Lado derecho, rotación externa (suprapatelar): 800255075100Lado izquierdo, rotación interna (infrapatelar): 85%85%Ladoizquierdo,rotacióninterna (inf…Lado izquierdo, rotación interna (suprapatelar): 73%73%Ladoizquierdo,rotacióninterna (sup…Lado derecho, rotación externa (infrapatelar): 90%90%Lado derecho,rotaciónexterna (infrapatelar)Lado derecho, rotación externa (suprapatelar): 80%80%Lado derecho,rotaciónexterna (suprapatelar)

Fuente: [11]

Clavo tibial bloqueado: pasos para entender
Clavo tibial bloqueado: pasos para entenderSecuencia de 8 pasos. Paso 1: Posición y referencia. Mesa radiolúcida. Infrapatelar: rodilla flexionada sobre el triángulo. Suprapatelar: semiextensión, con la pierna sobre la mesa. Guardar una referencia de rotación del lado sano. Riesgo: Empezar sin poder ver la tibia completa en AP y lateral.. Paso 2: Punto de entrada. Borde anterior de la meseta, medial a la espina tibial lateral; confirmar en AP y lateral antes de abrir el canal. Riesgo: Entrada incorrecta: deformidad en varo, valgo o apex anterior.. Paso 3: Reducción. Tracción, distractor o fijador de 2 pines; tornillos Poller o placa unicortical si hace falta; reducción abierta si la cerrada fracasa. Riesgo: Fresar sin tener reducida la fractura.. Paso 4: Guía y fresado. Guía con punta de bola centrada a la altura del tobillo en AP y lateral; fresar hasta el diámetro elegido. Riesgo: Guía excéntrica en el pilón.. Paso 5: Inserción del clavo. Introducir el clavo sobre la guía sin forzar, vigilando que no se pierda la reducción (práctica habitual). Riesgo: Perder la reducción o astillar el hueso al forzar.. Paso 6: Bloqueo. Proximal con la guía acoplada y distal a mano alzada; en general 2 tornillos proximales y 2 distales, más si hay compromiso metafisario. Riesgo: Un solo tornillo distal.. Paso 7: Rotación, longitud y eje. Comprobar con un método objetivo antes de despertar al paciente; comparar con el lado sano corrigiendo la diferencia de torsión de 4°. Riesgo: Dar la rotación por buena «a ojo».. Paso 8: Cierre y registro. Cierre por planos y nota operatoria con diámetro, longitud, tornillos y comprobaciones (práctica habitual). Riesgo: No dejar registro de la rotación comprobada..1Posición y referenciaMesa radiolúcida. Infrapatelar: rodilla flexionada sobre eltriángulo. Suprapatelar: semiextensión, con la pierna sobre lamesa. Guardar una referencia de rotación del lado sano.Riesgo:Empezar sin poder ver la tibia completa en AP ylateral.2Punto de entradaBorde anterior de la meseta, medial a la espina tibiallateral; confirmar en AP y lateral antes de abrir el canal.Riesgo:Entrada incorrecta: deformidad en varo, valgo oapex anterior.3ReducciónTracción, distractor o fijador de 2 pines; tornillos Poller oplaca unicortical si hace falta; reducción abierta si lacerrada fracasa.Riesgo:Fresar sin tener reducida la fractura.4Guía y fresadoGuía con punta de bola centrada a la altura del tobillo en APy lateral; fresar hasta el diámetro elegido.Riesgo:Guía excéntrica en el pilón.5Inserción del clavoIntroducir el clavo sobre la guía sin forzar, vigilando que nose pierda la reducción (práctica habitual).Riesgo:Perder la reducción o astillar el hueso al forzar.6BloqueoProximal con la guía acoplada y distal a mano alzada; engeneral 2 tornillos proximales y 2 distales, más si haycompromiso metafisario.Riesgo:Un solo tornillo distal.7Rotación, longitud y ejeComprobar con un método objetivo antes de despertar alpaciente; comparar con el lado sano corrigiendo la diferenciade torsión de 4°.Riesgo:Dar la rotación por buena «a ojo».8Cierre y registroCierre por planos y nota operatoria con diámetro, longitud,tornillos y comprobaciones (práctica habitual).Riesgo:No dejar registro de la rotación comprobada.
Ver el esquema en texto
  1. Posición y referencia. Mesa radiolúcida. Infrapatelar: rodilla flexionada sobre el triángulo. Suprapatelar: semiextensión, con la pierna sobre la mesa. Guardar una referencia de rotación del lado sano [8]. Riesgo: Empezar sin poder ver la tibia completa en AP y lateral.
  2. Punto de entrada. Borde anterior de la meseta, medial a la espina tibial lateral; confirmar en AP y lateral antes de abrir el canal [8]. Riesgo: Entrada incorrecta: deformidad en varo, valgo o apex anterior.
  3. Reducción. Tracción, distractor o fijador de 2 pines; tornillos Poller o placa unicortical si hace falta; reducción abierta si la cerrada fracasa [8][51]. Riesgo: Fresar sin tener reducida la fractura.
  4. Guía y fresado. Guía con punta de bola centrada a la altura del tobillo en AP y lateral; fresar hasta el diámetro elegido [8]. Riesgo: Guía excéntrica en el pilón.
  5. Inserción del clavo. Introducir el clavo sobre la guía sin forzar, vigilando que no se pierda la reducción (práctica habitual). Riesgo: Perder la reducción o astillar el hueso al forzar.
  6. Bloqueo. Proximal con la guía acoplada y distal a mano alzada; en general 2 tornillos proximales y 2 distales, más si hay compromiso metafisario [8]. Riesgo: Un solo tornillo distal.
  7. Rotación, longitud y eje. Comprobar con un método objetivo antes de despertar al paciente; comparar con el lado sano corrigiendo la diferencia de torsión de 4° [14][8]. Riesgo: Dar la rotación por buena «a ojo».
  8. Cierre y registro. Cierre por planos y nota operatoria con diámetro, longitud, tornillos y comprobaciones (práctica habitual). Riesgo: No dejar registro de la rotación comprobada.

Fuente: [8], [14], [51]

Referencias de este bloque

  1. Duan X, Al-Qwbani M, Zeng Y, Zhang W, Xiang Z. Intramedullary nailing for tibial shaft fractures in adults. Cochrane Database Syst Rev. 2012;1(1):CD008241. doi:10.1002/14651858.CD008241.pub2 doi:10.1002/14651858.CD008241.pub2 Revisión sistemática / metaanálisis lista final
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  6. Hendrickx LAM, Cain ME, Sierevelt IN, Jadav B, Kerkhoffs GMMJ, Jaarsma RL, et al. Incidence, Predictors, and Fracture Mapping of (Occult) Posterior Malleolar Fractures Associated With Tibial Shaft Fractures. J Orthop Trauma. 2019;33(12):e452-e458. doi:10.1097/BOT.0000000000001605 doi:10.1097/BOT.0000000000001605 Estudio de cohorte lista final
  7. Nork SE, Barei DP, Schildhauer TA, Agel J, Holt SK, Schrick JL, et al. Intramedullary nailing of proximal quarter tibial fractures. J Orthop Trauma. 2006;20(8):523-8. doi:10.1097/01.bot.0000244993.60374.d6 doi:10.1097/01.bot.0000244993.60374.d6 Serie de casos lista final

Casos especiales: tercio proximal, tercio distal, peroné y segmentarias

Tercio proximal. Es donde el clavo desvía con más facilidad: la deformidad típica es el valgo con apex anterior [8]. Entre las ayudas están un punto de entrada correcto, los tornillos Poller (de bloqueo accesorios), las placas unicorticales y el distractor [51][52]. En 35 pacientes con 37 fracturas del cuarto proximal, la alineación fue aceptable en 34 de 37 (91,9 %) con atención al punto de entrada, placas unicorticales y distractor femoral; las fracturas articulares simples no contraindicaron el clavo [51]. En 12 pacientes con tornillos Poller, todos tuvieron menos de 5° de deformidad en los planos donde se usó el tornillo; el único paciente con 6° de valgo no tenía tornillo lateral [52]. La semiextensión de la vía suprapatelar facilita la reducción en estas fracturas [8].

Tercio distal. El clavo con bloqueos distales amplió la indicación [8], pero se desalinea más que la placa [29]. En un metaanálisis de 8 estudios con 455 pacientes, la malalineación fue de 8,7 % con placa y de 24,9 % con clavo (OR 0,33; IC 95 % 0,17 a 0,64), sin diferencia de unión, infección superficial ni profunda [29]. En un ensayo con 104 pacientes con fractura extraarticular de la diáfisis distal, la malalineación angular de 5° o más fue de 23 % con clavo y de 8,3 % con placa (p = 0,02); la infección profunda ocurrió en 5,8 % de los pacientes, con cifras iguales en ambos grupos, y todas las pseudoartrosis ocurrieron tras fracturas abiertas [64]. En ese ensayo, 6 pacientes más perdieron la alineación tras cargar peso de inmediato contra el consejo médico [64]. La revisión Cochrane concluye que la evidencia es de muy baja certeza y no confirma diferencias de función ni de reoperación [65]. La vía suprapatelar redujo la malalineación en las fracturas distales [62]. Si el trazo es espiral, hay que buscar el maléolo posterior con TC [20].

El peroné. En una revisión de 10 estudios (4 ensayos y 6 retrospectivos), fijar el peroné se asoció a menos malrotación, sin efecto en la unión, la función ni las complicaciones [27]. En una cohorte de fracturas de tibia y peroné a cualquier nivel, con 166 pacientes con peroné fijado y 174 emparejados sin fijar, la pseudoartrosis fue de 12 % en el grupo con fijación y no hubo diferencia entre los grupos [66]. Los autores de la revisión de técnica son prudentes: la herida extra se complicó en 10 % en un ensayo, así que reservan la placa del peroné para el tobillo inestable o para la tibia que no se alinea sin reducirlo [8].

Fracturas segmentarias (42-C2). En una revisión de 13 estudios, ninguno aleatorizado, el clavo tuvo la unión más rápida; la infección profunda fue de 3 % con clavo, 2,5 % con reducción abierta y fijación interna y 2 % con fijación circular, y en las segmentarias abiertas hubo estudios con infección alta con el clavo [67]. La evidencia es de mala calidad [67].

Qué hacer según la zona (resumen de decisión)
ZonaProblema típicoQué ayudaRespaldo
Tercio proximalValgo y apex anteriorPunto de entrada correcto, semiextensión suprapatelar, tornillos Poller, placa unicortical, distractorAlineación aceptable en 91,9 % [51]; todos con menos de 5° donde hubo tornillo [52]
Tercio distalMalalineación con el clavo; maléolo posterior asociadoBloqueos distales, vía suprapatelar, peroné según el caso, placa si el tejido blando lo permite, TC del maléolo posteriorMalalineación de 24,9 % frente a 8,7 % con placa [29]; OR 0,22 con suprapatelar [62]
Peroné distalRotación y alineaciónFijar con cautela por la heridaMenos malrotación sin efecto en la unión [27]
Segmentaria (42-C2)Control de longitud y rotación; infección en abiertasClavo en cerradas; discutir fijación circular en abiertasEvidencia de mala calidad, sin ensayos [67]

Fuente: [27], [29], [51], [52], [62], [67]

Malalineación en fracturas distales de tibia según el implante (%)
Malalineación en fracturas distales de tibia según el implantePlaca (metaanálisis de 8 estudios): 8,7; Clavo (metaanálisis de 8 estudios): 24,9; Placa (ensayo de 104 pacientes): 8,3; Clavo (ensayo de 104 pacientes): 230255075100Placa (metaanálisis de 8 estudios): 8,7%8,7%Placa(metaanálisisde 8estudios)Clavo (metaanálisis de 8 estudios): 24,9%24,9%Clavo(metaanálisisde 8estudios)Placa (ensayo de 104 pacientes): 8,3%8,3%Placa (ensayode 104pacientes)Clavo (ensayo de 104 pacientes): 23%23%Clavo (ensayode 104pacientes)

Fuente: [29], [64]

Referencias de este bloque

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  2. Hendrickx LAM, Cain ME, Sierevelt IN, Jadav B, Kerkhoffs GMMJ, Jaarsma RL, et al. Incidence, Predictors, and Fracture Mapping of (Occult) Posterior Malleolar Fractures Associated With Tibial Shaft Fractures. J Orthop Trauma. 2019;33(12):e452-e458. doi:10.1097/BOT.0000000000001605 doi:10.1097/BOT.0000000000001605 Estudio de cohorte lista final
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Complicaciones

El panorama. En una revisión de 51 estudios con 8110 pacientes tratados con clavo, la complicación más frecuente fue el dolor anterior de rodilla (23 %), seguido de la pseudoartrosis (11 %); 18 % necesitó al menos una cirugía posterior [21]. El motivo más común fue retirar tornillos por dolor o molestias (9 %); se dinamizó el clavo en 8 %, se cambió el clavo en 4 % y se puso injerto óseo en 2 % [21]. Hay que consentir al paciente con esas cifras.

Dolor anterior de rodilla. Se explicó antes (ver clavo infrapatelar o suprapatelar). El retiro del clavo por dolor persistente tiene resultados inciertos: en una serie de 62 pacientes, 60 tuvieron un alivio marcado o completo; en otra serie de 49, el alivio fue completo en cerca de 45 %, parcial en cerca de 35 % y nulo en cerca de 20 % [8]. Se sugiere considerarlo solo cuando haya una causa mecánica, como un clavo o unos tornillos prominentes [8]. Según la causa, se ha descrito desde observar hasta retirar el implante, tratar la lesión intraarticular o denervar de forma selectiva [33].

Infección. En 480 pacientes con clavo, la infección profunda se asoció a fijador externo primario, a un tiempo prolongado hasta el clavo, a fractura abierta y al grado de Gustilo; en el modelo ajustado, solo el fijador externo primario siguió siendo un factor de riesgo [32]. Las tasas por grado están en el bloque de fracturas abiertas [47][6].

Malalineación y malrotación. La malrotación es la complicación específica del clavo tibial [8]: 36 % con 10° o más en la TC [14]. En un estudio, esa malrotación no empeoró la función a 58 meses [15], pero los autores de la revisión de técnica aconsejan buscar la reducción anatómica [8]. En el tercio distal, la malalineación angular es la complicación del clavo frente a la placa [29][64].

Falla de implante. Con fresado se rompen menos tornillos (RR 0,42) [1]; con un solo tornillo distal, más [1].

Pseudoartrosis. En la práctica, se habla de pseudoartrosis cuando la fractura sigue dolorosa y no progresa en las radiografías consecutivas: en una cohorte, a los 9 meses y con 2 meses de radiografías sin avance [66]. En 1003 tibias con clavo fresado, la pseudoartrosis fue de 12 % y la mediana de curación, de 18 semanas; el tipo B cerrado (15 %) y el C abierto (61 %) tuvieron las tasas más altas [16]. En la cohorte de 480 pacientes ya citada, el politrauma fue el único factor independiente de pseudoartrosis [32]. El síndrome compartimental y el tabaquismo no modificaron el riesgo de pseudoartrosis, pero alargaron el tiempo hasta la unión [16].

Pseudoartrosis tibial tras clavo: qué se ha probado
OpciónQué mostróMatiz
Esperar antes de reoperarEn SPRINT se sugirió que retrasar al menos 6 meses la reoperación por pseudoartrosis puede reducirla [9]Si no hay infección ni inestabilidad del montaje (opinión experta)
Dinamización del clavoUnión de 77,2 % en un metaanálisis de 11 estudios con 318 pacientes (fémur y tibia); mejor si es dentro de 6 meses y si se conserva el tornillo dinámico [68]Heterogeneidad importante en los estudios [68]
Dinamización primariaEn un ensayo de 40 adultos, sin tornillos proximales, la unión fue en 14 semanas frente a 16 con bloqueo estático, sin diferencia de tasa de unión [69]Estudio pequeño de un centro
Cambio de clavo (exchange)45 de 46 pseudoartrosis (98 %) consolidaron en 4,8 meses con un clavo al menos 2 mm más grueso, de otro fabricante y con bloqueo estático [70]Serie retrospectiva; se corrigieron las causas metabólicas
Revisión de pseudoartrosis asépticasUnión de 88 % con cambio de clavo, 95 % con enclavado como primer tratamiento de la pseudoartrosis y 97 % con fijación externa de alambres finos [71]Sin estandarización de resultados: no permite recomendaciones definitivas [71]
rhBMP-2 en fractura abiertaEn 450 pacientes, la dosis de 1,50 mg/mL redujo el riesgo de fallo (intervención secundaria) en 44 % (RR 0,56) [72]Ensayo de 2002; disponibilidad y indicación dependen de cada país (opinión experta)
Ultrasonido pulsado de baja intensidadEn 501 pacientes no aceleró la curación radiográfica (HR 1,07) ni mejoró la función [73]No se recomienda de rutina con este resultado (opinión experta)

Fuente: [9], [68], [69], [70], [71], [72], [73]

Complicaciones y cirugías posteriores tras el clavo tibial (51 estudios, 8110 pacientes) (%)
Complicaciones y cirugías posteriores tras el clavo tibial (51 estudios, 8110 pacientes)Dolor anterior de rodilla: 23; Pseudoartrosis: 11; Al menos una cirugía posterior: 18; Retiro de tornillos por dolor: 9; Dinamización del clavo: 8; Cambio de clavo: 4; Injerto óseo: 20255075100Dolor anterior de rodilla: 23%23%Dolor anteriorderodillaPseudoartrosis: 11%11%PseudoartrosisAl menos una cirugía posterior: 18%18%Almenosunacirugí…Retiro de tornillos por dolor: 9%9%Retirode tornillospor…Dinamización del clavo: 8%8%DinamizacióndelclavoCambio de clavo: 4%4%CambiodeclavoInjerto óseo: 2%2%Injertoóseo

Fuente: [21]

Pseudoartrosis tras clavo fresado (1003 pacientes) (%)
Pseudoartrosis tras clavo fresado (1003 pacientes)Global: 12; Cerradas tipo B: 15; Abiertas tipo C: 610255075100Global: 12%12%GlobalCerradas tipo B: 15%15%Cerradas tipo BAbiertas tipo C: 61%61%Abiertas tipo C

Fuente: [16]

Unión tras distintos tratamientos de la pseudoartrosis tibial aséptica (%)
Unión tras distintos tratamientos de la pseudoartrosis tibial asépticaDinamización (metaanálisis): 77,2; Cambio de clavo (revisión): 88; Enclavado primario de la pseudoartrosis (revisión): 95; Fijación externa de alambres finos (revisión): 97; Cambio de clavo sistemático (serie de 46): 980255075100Dinamización (metaanálisis): 77,2%77,2%Dinamización (metaanálisis)Cambio de clavo (revisión): 88%88%Cambio declavo(revisión)Enclavado primario de la pseudoartrosis (revisión): 95%95%Enclavadoprimariode la pseudoartrosi…Fijación externa de alambres finos (revisión): 97%97%Fijaciónexterna dealambresfinos…Cambio de clavo sistemático (serie de 46): 98%98%Cambio declavo sistemático(serie de…

Fuente: [68], [70], [71]

De la causa a la complicación
De la causa a la complicaciónEsquema de 8 elementos: Fractura abierta o de alta energía; Politrauma o fijador externo previo; Infección profunda; Pseudoartrosis; Dinamización, cambio de clavo o injerto; Rotación sin método objetivo; Malrotación con la TC; Entrada con dolor anterior de rodilla. Relaciones: Fractura abierta o de alta energía → Infección profunda (aumenta); Politrauma o fijador externo previo → Infección profunda (aumenta); Fractura abierta o de alta energía → Pseudoartrosis (se asocia); Politrauma o fijador externo previo → Pseudoartrosis (se asocia); Pseudoartrosis → Dinamización, cambio de clavo o injerto (trata); Rotación sin método objetivo → Malrotación con la TC (produce); Malrotación con la TC → Entrada con dolor anterior de rodilla (es otro problema).Fractura abierta ode alta energíaPolitrauma ofijador externoprevioInfección profundaPseudoartrosisDinamización,cambio de clavo oinjertoRotación sin métodoobjetivoMalrotación con laTCEntrada con doloranterior de rodillaaumentaaumentase asociase asociatrataproducees otroproblemaEstructura en riesgoImplante
Ver el esquema en texto
  • Fractura abierta o de alta energía
    • → aumenta: Infección profunda
    • → se asocia: Pseudoartrosis
  • Politrauma o fijador externo previo
    • → aumenta: Infección profunda
    • → se asocia: Pseudoartrosis
  • Infección profunda
  • Pseudoartrosis
    • → trata: Dinamización, cambio de clavo o injerto
  • Dinamización, cambio de clavo o injerto
  • Rotación sin método objetivo
    • → produce: Malrotación con la TC
  • Malrotación con la TC
    • → es otro problema: Entrada con dolor anterior de rodilla
  • Entrada con dolor anterior de rodilla

Fuente: [14], [16], [32]

Referencias de este bloque

  1. Duan X, Al-Qwbani M, Zeng Y, Zhang W, Xiang Z. Intramedullary nailing for tibial shaft fractures in adults. Cochrane Database Syst Rev. 2012;1(1):CD008241. doi:10.1002/14651858.CD008241.pub2 doi:10.1002/14651858.CD008241.pub2 Revisión sistemática / metaanálisis lista final
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  14. Githens M, Haller J, Agel J, Firoozabadi R. Does Concurrent Tibial Intramedullary Nailing and Fibular Fixation Increase Rates of Tibial Nonunion? A Matched Cohort Study. J Orthop Trauma. 2017;31(6):316-320. doi:10.1097/BOT.0000000000000832 doi:10.1097/BOT.0000000000000832 Estudio de cohorte lista final
  15. Yu P, Huang L, Wang L, Cai L, Tu D. Nail dynamization for delayed union and nonunion in femur and tibia fractures following intramedullary nailing: A systematic review and meta-analysis. Injury. 2025;56(11):112748. doi:10.1016/j.injury.2025.112748 doi:10.1016/j.injury.2025.112748 Revisión sistemática / metaanálisis lista final
  16. Elsayed M, Khalefa AH, Mazen MSH, Ahmed KFE. Primary dynamization versus standard static interlocking nailing in treatment of tibial shaft fractures in adults: a randomized controlled trial. BMC Musculoskelet Disord. 2025;27(1):42. doi:10.1186/s12891-025-09376-3 doi:10.1186/s12891-025-09376-3 Ensayo aleatorizado lista final
  17. Swanson EA, Garrard EC, OʼConnor DP, Brinker MR. Results of a systematic approach to exchange nailing for the treatment of aseptic tibial nonunions. J Orthop Trauma. 2015;29(1):28-35. doi:10.1097/BOT.0000000000000151 doi:10.1097/BOT.0000000000000151 Serie de casos lista final
  18. Fortuin F, Burger M, Ferreira N. Contemporary management of aseptic diaphyseal tibia non-unions - A systematic review. Orthop Traumatol Surg Res. 2022;108(5):102990. doi:10.1016/j.otsr.2021.102990 doi:10.1016/j.otsr.2021.102990 Revisión lista final
  19. Govender S, Csimma C, Genant HK, Valentin-Opran A, Amit Y, Arbel R, et al. Recombinant human bone morphogenetic protein-2 for treatment of open tibial fractures: a prospective, controlled, randomized study of four hundred and fifty patients. J Bone Joint Surg Am. 2002;84(12):2123-34. doi:10.2106/00004623-200212000-00001 doi:10.2106/00004623-200212000-00001 Ensayo aleatorizado lista final
  20. Busse JW, Bhandari M, Einhorn TA, Schemitsch E, Heckman JD, Tornetta P 3rd, et al; TRUST Investigators writing group. Re-evaluation of low intensity pulsed ultrasound in treatment of tibial fractures (TRUST): randomized clinical trial. BMJ. 2016;355:i5351. doi:10.1136/bmj.i5351 doi:10.1136/bmj.i5351 Ensayo aleatorizado lista final

Pronóstico

Cuánto tarda en unir. Con ortesis funcional, las cerradas consolidaron en 17,4 semanas y las abiertas en 21,7 [18]; en un ensayo, el clavo unió en 19 semanas frente a 25 con yeso [53]; tras clavo fresado, la mediana de curación fue de 18 semanas [16]. En SPRINT, la pseudoartrosis que exigió cambio de clavo o injerto fue de 4,6 % [9].

Cómo queda la función. En SPRINT, a 12 meses ni el fresado ni el no fresado habían devuelto a los pacientes a su nivel previo, y las fracturas abiertas tuvieron peor función que las cerradas [55]. En la revisión de técnica se resumen datos de cohortes: hasta 44 % de los pacientes tenía limitación funcional a 1 año y hasta 47 % refería incapacidad laboral; a 14 años, en una serie de 56 pacientes, 73,2 % refería dolor moderado de rodilla y 33,9 % hinchazón, aunque las escalas SF-36 y SMFA fueron comparables a las normas poblacionales [8].

A 30 años. En 164 personas evaluadas de 30 a 43 años después de una fractura de diáfisis tibial, 15 % refería dolor de rodilla al menos moderado y 6 %, dolor de tobillo moderado; 13 % tenía discapacidad moderada [74]. El 29 % había consolidado con una angulación coronal de 5° o más, y la malunión no explicó la mayor artrosis de tobillo y subastragalina del lado fracturado, aunque el acortamiento de 10 mm o más se asoció a dolor de rodilla [74]. La conclusión de los autores fue que el resultado a largo plazo suele ser bueno, aunque la artrosis leve es común [74].

Cuando hay complicaciones. A los 3 a 5 años de un ensayo en el que se comparó clavo con fijador externo en abiertas, la infección relacionada con la fractura y la pseudoartrosis se habían vuelto crónicas en cerca de una cuarta parte de quienes las sufrieron [59]. Tras fasciotomía por síndrome compartimental, la infección profunda y la pseudoartrosis fueron más frecuentes [50].

Tiempo hasta la consolidación según el tratamiento (semanas)
Tiempo hasta la consolidación según el tratamientoOrtesis funcional, cerradas: 17,4; Ortesis funcional, abiertas: 21,7; Clavo fresado, mediana: 18; Clavo (ensayo frente a yeso): 19; Yeso (ensayo frente a clavo): 2506,2512,518,7525Ortesis funcional, cerradas: 17,4semanas17,4Ortesisfuncional,cerradasOrtesis funcional, abiertas: 21,7semanas21,7Ortesisfuncional,abiertasClavo fresado, mediana: 18semanas18Clavofresado,medianaClavo (ensayo frente a yeso): 19semanas19Clavo(ensayofrente ayeso)Yeso (ensayo frente a clavo): 25semanas25Yeso(ensayofrente aclavo)

Fuente: [16], [18], [53]

Resultado a 30-43 años tras la fractura de diáfisis tibial (164 personas) (%)
Resultado a 30-43 años tras la fractura de diáfisis tibial (164 personas)Dolor de rodilla al menos moderado: 15; Dolor de tobillo al menos moderado: 6; Discapacidad al menos moderada: 13; Consolidó con angulación coronal de 5° o más: 290255075100Dolor de rodilla al menos moderado: 15%15%Dolor derodilla almenosmoderadoDolor de tobillo al menos moderado: 6%6%Dolor detobillo almenosmoderadoDiscapacidad al menos moderada: 13%13%Discapacidadal menosmoderadaConsolidó con angulación coronal de 5° o más: 29%29%Consolidó conangulacióncoronal de 5°o más

Fuente: [74]

Referencias de este bloque

  1. Zelle BA, Boni G. Safe surgical technique: intramedullary nail fixation of tibial shaft fractures. Patient Saf Surg. 2015;9:40. doi:10.1186/s13037-015-0086-1 doi:10.1186/s13037-015-0086-1 Revisión lista final
  2. Bhandari M, Guyatt G, Tornetta P 3rd, Schemitsch EH, Swiontkowski M, Sanders D, et al; Study to Prospectively Evaluate Reamed Intramedullary Nails in Patients with Tibial Fractures Investigators. Randomized trial of reamed and unreamed intramedullary nailing of tibial shaft fractures. J Bone Joint Surg Am. 2008;90(12):2567-78. doi:10.2106/JBJS.G.01694 doi:10.2106/JBJS.G.01694 Ensayo aleatorizado lista final
  3. Dailey HL, Wu KA, Wu PS, McQueen MM, Court-Brown CM. Tibial Fracture Nonunion and Time to Healing After Reamed Intramedullary Nailing: Risk Factors Based on a Single-Center Review of 1003 Patients. J Orthop Trauma. 2018;32(7):e263-e269. doi:10.1097/BOT.0000000000001173 doi:10.1097/BOT.0000000000001173 Estudio de cohorte lista final
  4. Sarmiento A, Gersten LM, Sobol PA, Shankwiler JA, Vangsness CT. Tibial shaft fractures treated with functional braces. Experience with 780 fractures. J Bone Joint Surg Br. 1989;71(4):602-9. doi:10.1302/0301-620X.71B4.2768307 doi:10.1302/0301-620X.71B4.2768307 Serie de casos lista final
  5. Blair JA, Stoops TK, Doarn MC, Kemper D, Erdogan M, Griffing R, et al. Infection and Nonunion After Fasciotomy for Compartment Syndrome Associated With Tibia Fractures: A Matched Cohort Comparison. J Orthop Trauma. 2016;30(7):392-6. doi:10.1097/BOT.0000000000000570 doi:10.1097/BOT.0000000000000570 Estudio de cohorte lista final
  6. Karladani AH, Granhed H, Edshage B, Jerre R, Styf J. Displaced tibial shaft fractures: a prospective randomized study of closed intramedullary nailing versus cast treatment in 53 patients. Acta Orthop Scand. 2000;71(2):160-7. doi:10.1080/000164700317413139 doi:10.1080/000164700317413139 Ensayo aleatorizado lista final
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  8. Cortez A, Urva M, Haonga B, Donnelley CA, von Kaeppler EP, Roberts HJ, et al. Outcomes of Intramedullary Nailing and External Fixation of Open Tibial Fractures: Three to Five-Year Follow-up of a Randomized Clinical Trial. J Bone Joint Surg Am. 2022;104(21):1877-1885. doi:10.2106/JBJS.22.00016 doi:10.2106/JBJS.22.00016 Estudio de cohorte lista final
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Rehabilitación y carga

Carga. El clavo comparte la carga y permite movilizar pronto [8]. La evidencia sobre cuándo cargar es limitada. En un estudio multicéntrico con emparejamiento por puntaje de propensión (75 pares), animar a cargar parcialmente en las primeras 4 semanas no aumentó la falla de implante (0 de 75 frente a 1 de 75) ni cambió la unión a 6 meses (retardo en 26 % frente a 17 %) ni a 1 año (6,7 % frente a 4 %) [75]. En un metaanálisis de 8 estudios, la carga temprana (antes de las 6 semanas) acortó el tiempo hasta la unión (−2,41 semanas) y se asoció a menos complicaciones, con evidencia de riesgo moderado de sesgo [76]. En el tercio distal, 6 pacientes de un ensayo perdieron la alineación tras cargar de inmediato contra el consejo médico [64]. La carga se ajusta a la estabilidad del montaje y a la reducción lograda (opinión experta).

Movilidad y fuerza. Se moviliza la rodilla y el tobillo desde el primer día y se fortalece el cuádriceps, con apoyo de fisioterapia (práctica habitual). Hasta 44 % de los pacientes tenía limitaciones funcionales al año tras el clavo, así que el seguimiento debe ser activo [8].

Seguimiento radiográfico. La escala RUST sirve para documentar la progresión de la consolidación con 4 corticales en 2 proyecciones [38]. Si a los 6 meses no hay progresión, se investiga pseudoartrosis: infección, estabilidad y biología (opinión experta) [9].

Lo que no ayudó. El ultrasonido pulsado de baja intensidad no aceleró la curación radiográfica ni mejoró la función en 501 pacientes con fractura de tibia fijada con clavo [73].

Una guía de seguimiento que se adapta a cada paciente
Una guía de seguimiento que se adapta a cada pacienteLínea de tiempo de 6 hitos. Primeras horas: Analgesia multimodal, elevación, movilización de rodilla y tobillo y vigilancia de compartimentos durante 48 horas.; Primeras semanas: Carga progresiva según la estabilidad del montaje; la carga parcial temprana no aumentó la falla de implante en una cohorte emparejada.; Semanas 6 a 12: Radiografías con RUST y control de la alineación; si hubo reducción distal con placa o clavo, cuidar la carga.; Hacia los 4 meses: En la mediana, la consolidación llega a las 18 semanas tras clavo fresado.; 6 meses: Sin progreso radiográfico, evaluar pseudoartrosis antes de decidir una reoperación.; Largo plazo: A 1 año, la función puede seguir por debajo del nivel previo..PrimerashorasAnalgesiamultimodal,elevación,movilización derodilla ytobillo yvigilancia decompartimentosdurante 48horas.PrimerassemanasCargaprogresivasegún laestabilidad delmontaje; lacarga parcialtemprana noaumentó lafalla deimplante en unacohorteemparejada.Semanas 6 a12Radiografíascon RUST ycontrol de laalineación; sihubo reduccióndistal conplaca o clavo,cuidar lacarga.Hacia los 4mesesEn la mediana,laconsolidaciónllega a las 18semanas trasclavo fresado.6 mesesSin progresoradiográfico,evaluarpseudoartrosisantes dedecidir unareoperación.Largo plazoA 1 año, lafunción puedeseguir pordebajo delnivel previo.
Ver el esquema en texto
  • Primeras horas: Analgesia multimodal, elevación, movilización de rodilla y tobillo y vigilancia de compartimentos durante 48 horas [7].
  • Primeras semanas: Carga progresiva según la estabilidad del montaje; la carga parcial temprana no aumentó la falla de implante en una cohorte emparejada [75].
  • Semanas 6 a 12: Radiografías con RUST y control de la alineación; si hubo reducción distal con placa o clavo, cuidar la carga [38][64].
  • Hacia los 4 meses: En la mediana, la consolidación llega a las 18 semanas tras clavo fresado [16].
  • 6 meses: Sin progreso radiográfico, evaluar pseudoartrosis antes de decidir una reoperación [9].
  • Largo plazo: A 1 año, la función puede seguir por debajo del nivel previo [55].

Fuente: [7], [9], [16], [38], [55], [64], [75]

Referencias de este bloque

  1. National Institute for Health and Care Excellence. Fractures (complex): assessment and management. NICE guideline NG37 [Internet]. London: NICE; 2016 [actualizada 2022; consultada 2026 Oct 11]. Disponible en: https://www.nice.org.uk/guidance/ng37/chapter/Recommendations enlace oficial Guía clínica lista final
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  4. Dailey HL, Wu KA, Wu PS, McQueen MM, Court-Brown CM. Tibial Fracture Nonunion and Time to Healing After Reamed Intramedullary Nailing: Risk Factors Based on a Single-Center Review of 1003 Patients. J Orthop Trauma. 2018;32(7):e263-e269. doi:10.1097/BOT.0000000000001173 doi:10.1097/BOT.0000000000001173 Estudio de cohorte lista final
  5. Kooistra BW, Dijkman BG, Busse JW, Sprague S, Schemitsch EH, Bhandari M. The radiographic union scale in tibial fractures: reliability and validity. J Orthop Trauma. 2010;24 Suppl 1:S81-6. doi:10.1097/BOT.0b013e3181ca3fd1 doi:10.1097/BOT.0b013e3181ca3fd1 Revisión lista final
  6. Lin CA, Swiontkowski M, Bhandari M, Walter SD, Schemitsch EH, Sanders D, et al. Reaming Does Not Affect Functional Outcomes After Open and Closed Tibial Shaft Fractures: The Results of a Randomized Controlled Trial. J Orthop Trauma. 2016;30(3):142-8. doi:10.1097/BOT.0000000000000497 doi:10.1097/BOT.0000000000000497 Ensayo aleatorizado lista final
  7. Vallier HA, Cureton BA, Patterson BM. Randomized, prospective comparison of plate versus intramedullary nail fixation for distal tibia shaft fractures. J Orthop Trauma. 2011;25(12):736-41. doi:10.1097/BOT.0b013e318213f709 doi:10.1097/BOT.0b013e318213f709 Ensayo aleatorizado lista final
  8. Busse JW, Bhandari M, Einhorn TA, Schemitsch E, Heckman JD, Tornetta P 3rd, et al; TRUST Investigators writing group. Re-evaluation of low intensity pulsed ultrasound in treatment of tibial fractures (TRUST): randomized clinical trial. BMJ. 2016;355:i5351. doi:10.1136/bmj.i5351 doi:10.1136/bmj.i5351 Ensayo aleatorizado lista final
  9. Uemi R, Takegami Y, Sakai R, Todoroki K, Kawasaki N, Imagama S. Early versus delayed weight bearing after intramedullary nailing for tibial shaft fracture: A multicenter, propensity score-matched study, the TRON study. Injury. 2021;52(6):1583-1586. doi:10.1016/j.injury.2020.12.023 doi:10.1016/j.injury.2020.12.023 Estudio de cohorte lista final
  10. Bhanushali A, Kovoor JG, Stretton B, Kieu JT, Bright RA, Hewitt JN, et al. Outcomes of early versus delayed weight-bearing with intramedullary nailing of tibial shaft fractures: a systematic review and meta-analysis. Eur J Trauma Emerg Surg. 2022;48(5):3521-3527. doi:10.1007/s00068-022-01919-w doi:10.1007/s00068-022-01919-w Revisión sistemática / metaanálisis lista final

Patógenos frecuentes

Patógenos frecuentes
GermenContextoFrecuenciaClaveFuente
Bacilos gramnegativosInfección de fracturas abiertas tipo III en una serie de 1976-1979Fueron 77 % de las infecciones, frente a 24 % en 1961-1975 [31]Esa serie llevó a proponer cobertura gramnegativa en el tipo III; el esquema actual depende de la guía local de cada hospital [31][31]
Cocos grampositivosInfección profunda tras fijar fracturas tibiales de alto riesgo (meseta y pilón)La vancomicina en polvo redujo las infecciones por grampositivos en 3,7 puntos porcentuales (p = 0,02), pero no las de gramnegativos solos (p = 0,78) [45]El efecto del antibiótico local sigue su espectro; añadir tobramicina no redujo más la infección [46][45], [46]

Novedades 2024-2026

  • 2026 abre pregunta En 1528 pacientes con fractura de meseta o de pilón de alto riesgo, añadir tobramicina en polvo a la vancomicina no redujo la infección profunda (7,4 % frente a 6,6 %; HR 1,11) [46]. Son fracturas periarticulares, no de diáfisis.
  • 2026 confirma Un metaanálisis de 17 estudios con 2063 pacientes estimó que la infección profunda tras clavo de tibias abiertas sube de 6,2 % en el tipo I a 25,0 % en el IIIB y 41,8 % en el IIIC [47].
  • 2025 abre pregunta El ensayo INSURT (254 pacientes) halló menos dolor al arrodillarse con el clavo suprapatelar (1,4 frente a 2,7 a 1 año), sin significación clínica, y más peso soportado sobre la rodilla [10].
  • 2025 confirma En 6042 fracturas abiertas de ensayos, la infección a 12 meses fue de 5,1 % a 28,9 % según el grado, y no mejoró de forma sustancial respecto de las cifras históricas [6].
  • 2025 confirma El ensayo RASPUTIN (50 pacientes) halló que la malrotación fue independiente de la vía de entrada (32 % con suprapatelar y 36 % con infrapatelar) [63].
  • 2025 confirma En un metaanálisis de 11 estudios con 318 pacientes con fracturas de fémur y de tibia, la dinamización del clavo logró 77,2 % de unión en retardos y pseudoartrosis, y funcionó mejor dentro de los primeros 6 meses [68].
  • 2025 abre pregunta Un ensayo de 40 adultos sin tornillos proximales (dinamización primaria) mostró unión en 14 semanas frente a 16 con bloqueo estático, sin diferencia en la tasa de unión [69]. El estudio es pequeño.
  • 2025 confirma La norma BOAST de síndrome compartimental, actualizada en 2025, mantiene la descompresión de 4 compartimentos por 2 incisiones, la consulta con cirugía plástica dentro de 24 horas y la reexploración dentro de 72 horas [19].
  • 2024 abre pregunta Un ensayo de Brisbane con 95 fracturas halló mejor función patelofemoral con el clavo suprapatelar (Kujala de 92,0 frente a 81,3 a 12 meses) [60].
  • 2024 confirma Con radiografías, la AO/OTA 42 de 4 signos tuvo una concordancia interobservador de moderada a sustancial (kappa de 0,31 a 0,60); con TC, la interobservador fue solo leve a moderada [5].

Perlas y trampas

Perlas

  • El clavo reparte la carga con el hueso y se coloca con poca disección, sin abrir el foco; el fresado permite un clavo más grueso, pero a costa de la irrigación endóstica [8].
  • En SPRINT, la ventaja del fresado en las cerradas se debió sobre todo a menos dinamizaciones; la pseudoartrosis que exigió cambio de clavo o injerto fue de 4,6 % del total [9].
  • Con fresado se rompieron menos tornillos: 35 de 789 frente a 79 de 756 (RR 0,42) [1].
  • Un solo tornillo distal falló en 13 de 22 pacientes, frente a 1 de 20 con 2 tornillos [1].
  • Referencia de rotación: la tibia derecha sana tuvo, en promedio, 4° más de rotación externa que la izquierda (41,1° frente a 37,0°) [14]; el lado fracturado predice el sentido del error.
  • Si hay una fractura del maléolo posterior asociada, se ha propuesto identificarla antes de operar y fijarla primero («malleolus-first») [20].
  • Presión diferencial: menos de 30 mmHg entre la presión diastólica y la compartimental indica riesgo; una presión absoluta mayor de 40 mmHg obliga a considerar la descompresión urgente [19].
  • En 41 pacientes con presión intramuscular mayor de 30 mmHg durante más de 6 horas pero con presión diferencial satisfactoria, los resultados no fueron peores que en 60 controles [22].

Trampas

  • Fiarse de que no hay signos: en una revisión, la sensibilidad de la clínica fue de apenas 13 % a 19 % [13].
  • Usar la «regla de las 6 horas» como dogma: 2 revisiones no hallaron más infección con el desbridamiento diferido [23][24], pero eso no autoriza a demorarlo; las guías mantienen 12 horas y 24 horas según la energía [7].
  • Dar el antibiótico tarde: más de 66 minutos hasta el antibiótico se asoció a infección profunda (OR 3,78) en tibias abiertas tipo III [25].
  • Demorar la cobertura de una tibia abierta tipo III: cubrir después de 5 días se asoció a infección profunda con un OR de 7,39 [25].
  • Dejar la rotación a la clínica: la exploración física se correlaciona poco con la TC [8].
  • Pasar por alto el maléolo posterior en una espiral distal: cerca de 50 % no se vio en la radiografía original [26].
  • Fijar el peroné por reflejo: no cambió la unión ni las complicaciones en una revisión [27], y la herida extra puede dar problemas [8].

Para recordar

  • Abierta: antibiótico en la primera hora; cobertura definitiva antes de 72 horas [17].
  • Compartimentos: presión diferencial menor de 30 mmHg es alarma [19].
  • Clavo fresado: estándar de la tibia cerrada desplazada [9][8].
  • Suprapatelar: menos malalineación; la malrotación no cambia [28][11].
  • TC bilateral tras el clavo: 36 % con malrotación de 10° o más [14].
  • Tercio distal: placa y clavo unen igual; el clavo desalinea más [29].
  • Peroné distal: ayuda a la rotación, no a la unión [27].
  • Pseudoartrosis: antes de reoperar, considerar esperar 6 meses [9].
  • Espiral distal: buscar el maléolo posterior con TC [20].

Autoevaluación

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1. En la clasificación AO/OTA 42, ¿qué describe el tipo 42-A3?
Respuesta: C) Fractura simple transversa, con inclinación menor de 30°. El tipo A3 es una fractura simple transversa, con una inclinación menor de 30° respecto del eje perpendicular de la tibia; A1 es espiral y A2 es oblicua con 30° o más [4].
2. ¿Qué define a una fractura abierta de tibia tipo IIIB de Gustilo-Anderson?
Respuesta: C) Pérdida extensa de partes blandas con periostio despegado y hueso expuesto. En el IIIB faltan partes blandas: el hueso queda expuesto y sin periostio, y la contaminación suele ser masiva; en el IIIA todavía se puede cubrir el hueso, y el IIIC se define por una lesión arterial que requiere reparación [31]. A 12 meses, la infección de sitio quirúrgico fue de 28,9 % en el 3B [6].
3. ¿Cuál es el plazo recomendado por la guía británica para el antibiótico intravenoso en una fractura abierta?
Respuesta: A) Lo antes posible, idealmente dentro de 1 hora de la lesión. La guía británica pide el antibiótico intravenoso lo antes posible, idealmente dentro de 1 hora de la lesión [17]. En tibias abiertas tipo III, tardar más de 66 minutos se asoció a infección profunda con un OR de 3,78 [25].
4. Según NICE y BOAST, ¿cuándo debe lograrse la cobertura definitiva de una fractura abierta si no se hizo en el primer desbridamiento?
Respuesta: A) Antes de 72 horas. La cobertura definitiva debe lograrse dentro de 72 horas de la lesión si no pudo hacerse al desbridar, y la fijación interna solo se hace cuando puede seguirla de inmediato la cobertura definitiva [7][17].
5. ¿Qué diferencia entre la presión diastólica y la presión del compartimento indica riesgo de síndrome compartimental según la guía BOAST?
Respuesta: A) Menos de 30 mmHg. Una diferencia menor de 30 mmHg indica mayor riesgo, y con una presión absoluta mayor de 40 mmHg se considera la descompresión urgente [19].
6. ¿Qué resumen describe mejor el valor de los hallazgos clínicos aislados del síndrome compartimental en las tibias?
Respuesta: B) Baja sensibilidad (13 % a 19 %) y alta especificidad (97 % a 98 %). En una revisión de estudios prospectivos, la sensibilidad fue de 13 % a 19 % y la especificidad de 97 % a 98 %; con 1 hallazgo la probabilidad fue de cerca de 25 % y con 3 hallazgos, de 93 % [13].
7. En el ensayo SPRINT, ¿qué se halló en las fracturas cerradas al comparar clavo fresado y no fresado?
Respuesta: A) Menos eventos con fresado (11 % frente a 17 %), sobre todo por la dinamización. En las cerradas hubo 45 de 416 eventos con fresado (11 %) y 68 de 410 sin fresar (17 %), con RR de 0,67, y la diferencia se debió sobre todo a la dinamización; en las abiertas no hubo diferencia significativa [9].
8. Respecto de la malrotación tras el clavo tibial, ¿qué muestran los estudios que comparan la vía infrapatelar y la suprapatelar?
Respuesta: C) La prevalencia no cambia de forma significativa con la vía. En 253 pacientes, la malrotación fue de 30 % con la vía infrapatelar y de 33 % con la suprapatelar, sin diferencia significativa [11], y un ensayo pequeño llegó a una conclusión parecida [63].
9. En una tibia distal extraarticular, ¿qué se halló al comparar placa y clavo en cuanto a la alineación?
Respuesta: B) Más malalineación con el clavo (24,9 % frente a 8,7 % en un metaanálisis). En un metaanálisis de 8 estudios, la malalineación fue de 8,7 % con placa y de 24,9 % con clavo, sin diferencias de unión ni de infección [29]; un ensayo mostró 23 % con clavo y 8,3 % con placa [64].
10. Una espiral simple del tercio distal de la tibia llega a urgencias. ¿Qué conviene hacer antes de operar?
Respuesta: B) Considerar una TC, porque el maléolo posterior se asoció en 56 % de las espirales simples y a veces es oculto. En 164 pacientes con TC, el maléolo posterior estuvo fracturado en 56 % de las espirales simples, y esas fracturas fueron ocultas en 25 % de los casos; se propone fijarlo primero cuando existe [20].
11. En la serie de Sarmiento con ortesis funcional, ¿qué parámetros definieron un tratamiento exitoso?
Respuesta: A) Acortamiento menor de 10 mm y angulación menor de 5° en cualquier plano. En 780 fracturas, el éxito se definió como un acortamiento menor de 10 mm y una angulación menor de 5° en cualquier plano [18].
12. ¿Qué se sabe del ultrasonido pulsado de baja intensidad tras el clavo tibial?
Respuesta: B) No aceleró la curación radiográfica ni mejoró la función en un ensayo de 501 pacientes. En el ensayo TRUST con 501 pacientes no hubo diferencia en el tiempo hasta la curación radiográfica (HR 1,07) ni en la función [73].

Caso de staff

Caso didáctico de staff: motociclista con espiral distal de tibia y dolor creciente (abrir el caso)

Caso didáctico, inventado como tal; no corresponde a un paciente real. Piensa tu respuesta antes de abrir la resolución.

Presentación

Caso sintético, sin datos de pacientes reales. Varón de 27 años, motociclista, llega con la pierna derecha deformada. Fractura cerrada, sin herida. A las 6 horas refiere dolor creciente que no cede con la analgesia; la pierna está tensa y duele al estirar pasivamente los dedos del pie. La presión diastólica es de 70 mmHg y la presión del compartimento anterior, de 48 mmHg. La radiografía muestra una fractura espiral simple del tercio distal de la tibia.

Preguntas para discutir

  1. ¿Cómo clasificas la fractura?
  2. ¿Qué diagnóstico urgente plantea el cuadro y qué indica la presión diferencial?
  3. ¿Qué estudio de imagen añades antes de decidir la fijación?
  4. ¿Clavo o placa, y con qué vía? ¿Qué haces con el peroné?
  5. ¿Cómo compruebas la rotación al terminar?
Ver la resolución

Una fractura simple con trazo espiral del tercio distal es una 42-A1 [4]. El cuadro es de síndrome compartimental agudo: la juventud es el predictor más fuerte [12], y la presión diferencial es de 22 mmHg (70 menos 48), por debajo del umbral de 30 mmHg que indica riesgo, y la presión absoluta de 48 mmHg supera los 40 mmHg con los que se plantea la descompresión urgente [19]; ante el diagnóstico se descomprimen de inmediato los 4 compartimentos con 2 incisiones, se desbrida el músculo no viable y se planifica la reexploración dentro de las 72 horas [19]. Antes de fijar, una espiral simple distal justifica pedir una TC para buscar el maléolo posterior, que se asoció en 56 % de las espirales simples [20]. En el tercio distal, el clavo se desalineó más que la placa (24,9 % frente a 8,7 %) [29]; si se elige clavo, la vía suprapatelar redujo la malalineación en las fracturas distales (OR 0,22) [62], y fijar el peroné se asoció a menos malrotación sin efecto en la unión [27]. Con la fasciotomía hecha, la cobertura y el cierre condicionan la elección del implante, y la infección profunda y la pseudoartrosis fueron más frecuentes tras la fasciotomía (infección profunda de 20 % frente a 4 %; pseudoartrosis de 20 % frente a 5 %) [50]. Al terminar se comprueba la rotación con un método objetivo: tras el clavo, 36 % tuvo 10° o más de malrotación en la TC [14].

Mensaje para llevarse: Primero la pierna, después el hueso: el síndrome compartimental se trata de inmediato y condiciona todo lo demás.

Tema libre: Fractura de la diáfisis de la tibia: clasificar, tratar la urgencia y elegir el clavo

Guion de 10 minutos

  1. Lámina 1 (1 min): caso de apertura. Motociclista con la pierna tensa y una espiral distal; 2 preguntas: ¿qué puede perder la pierna esta noche y qué voy a clasificar?
  2. Lámina 2 (1 min): epidemiología. Incidencia de 16,9 por 100 000 al año, con pico en varones jóvenes [2][3].
  3. Lámina 3 (1 min): clasificación AO/OTA 42 y Gustilo-Anderson; para qué sirve y qué tan fiables son [4][5][34].
  4. Lámina 4 (1 min): fractura abierta. Antibiótico en la primera hora, desbridamiento en 12 horas o en 24 horas, cobertura antes de 72 horas [7][17].
  5. Lámina 5 (1 min): síndrome compartimental. Frecuencia de 11,5 %, clínica seriada, umbral de 30 mmHg de presión diferencial y 2 incisiones [12][19].
  6. Lámina 6 (1 min): ortesis frente a clavo. Serie de Sarmiento y ensayo de yeso frente a clavo [18][53].
  7. Lámina 7 (1 min): fresar o no, SPRINT, y el metaanálisis Cochrane [9][1].
  8. Lámina 8 (1 min): infrapatelar o suprapatelar; dolor, alineación y malrotación [10][28][11].
  9. Lámina 9 (1 min): técnica en pasos, punto de entrada, reducción, bloqueo y comprobación de la rotación con método [8][14].
  10. Lámina 10 (1 min): complicaciones, tercios proximal y distal, y 3 mensajes clave para cerrar [21][29].

Mensajes clave

  • Primero la pierna: antibiótico en la primera hora en la abierta, cobertura a tiempo y vigilancia horaria de compartimentos en el paciente de riesgo [17][19].
  • El clavo bloqueado y fresado es el estándar de la cerrada desplazada; infrapatelar o suprapatelar se elige por el trazo, las partes blandas y el entrenamiento [8][9][28].
  • La rotación y la alineación se comprueban con método: la malrotación fue de 36 % en la TC [14].

Lecturas y videos recomendados

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Referencias

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Cevallos A. Fractura de la diáfisis de la tibia: clasificación AO/OTA 42, clavo intramedular (infra y suprapatelar), fracturas abiertas y síndrome compartimental. t.cescac.com [Internet]. Guayaquil: CESCAC; 2026. [actualizado 2026 oct 11; citado 2026 oct 30]. Disponible en: https://t.cescac.com/tema/fractura-diafisis-tibia/

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