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Traumatología y OrtopediaDr. Anthony Cevallos
Traumatología y Ortopedia · Dr. Anthony Cevallos · t.cescac.com/tema/fractura-meseta-tibial/

Fractura de meseta tibial: Schatzker y columnas de Luo, abordajes, fijación y complicaciones

Verificado · 946 cifras revisadas Actualizado el 13 de octubre de 2026 Nivel R2-R4 Trauma del adulto por región
Contenido del tema
  1. En 30 segundos
  2. Pilares
  3. No olvidar
  4. Definición
  5. Epidemiología
  6. Mecanismo de lesión
  7. Anatomía que sostiene las decisiones
  8. Estabilidad articular y pérdida de la reducción
  9. Clasificación: Schatzker, AO/OTA 41 y columnas de Luo
  10. Diagnóstico: de la sospecha a la lesión que amenaza la pierna
  11. Examen físico y pruebas de decisión
  12. Imágenes: qué agrega cada estudio
  13. Algoritmo: de la guardia a la fijación definitiva
  14. Tratamiento: cuándo operar, cuándo esperar y con qué
  15. Abordajes y fijación por columnas: la lógica de elección
  16. Técnica quirúrgica explicada para entender
  17. Complicaciones
  18. Pronóstico: lo que pasa a 5, 10 y 16 años
  19. Rehabilitación: mover pronto, cargar con criterio
  20. Patógenos frecuentes
  21. Novedades 2024-2026
  22. Perlas y trampas
  23. Para recordar
  24. Autoevaluación
  25. Caso de staff
  26. Tema libre
  27. Lecturas y videos
  28. Mis notas
  29. Referencias
  30. Citar este tema

En 30 segundos

  • La meseta tibial se fractura de 2 maneras: por baja energía en hueso frágil (depresión) y por alta energía en jóvenes (multifragmentaria, con partes blandas dañadas) [8][9].
  • La incidencia varía con la fuente: 10,3 por 100 000 al año en un registro poblacional [10] y 22,4 a 25,3 por 100 000 en una base nacional alemana [11].
  • Schatzker y AO/OTA 41 describen el trazo; el concepto de 3 columnas de Luo suma la columna posterior, que existe en 28,8 % de las fracturas y la radiografía no muestra bien [12]. Ninguna clasificación es muy reproducible: kappa 0,32 para Schatzker y 0,28 para Luo en un estudio independiente [13].
  • Sin TC no hay plan; la RM cambió el plan de tratamiento en 23 % de los casos [1] y 71 % de las fracturas de alta energía tenía al menos un grupo ligamentario mayor roto [14].
  • En alta energía se estabiliza con fijador puente y se fija cuando las partes blandas lo permiten; en un metaanálisis observacional, fijar dentro de 72 horas tuvo menos infección profunda (8,7 % frente a 16,1 %) [15].
  • Ninguna técnica de fijación ha demostrado ser mejor: la revisión Cochrane 2024 reunió 15 ensayos pequeños, de alto riesgo de sesgo y certeza muy baja [16].
  • El costo aparece años después: artrosis radiográfica en 50 % a 10 años de media [17] y prótesis de rodilla en 7,3 % frente a 1,8 % de controles a 10 años [18].
  • meseta tibial
  • Schatzker
  • AO/OTA 41
  • columnas de Luo
  • concepto de 3 columnas
  • columna posterior
  • Schatzker III
  • TC y RM
  • lesión de ligamentos y meniscos
  • índice tobillo-brazo
  • hiperextensión-varo
  • síndrome compartimental
  • fijador puente
  • manejo por etapas
  • fijación definitiva
  • doble placa
  • placa bloqueada
  • injerto óseo
  • sustitutos óseos
  • artrotomía submeniscal
  • abordaje posteromedial
  • abordaje posterolateral
  • escalón articular
  • infección del sitio quirúrgico
  • artrosis postraumática
  • artroplastia de rodilla
  • artrofibrosis
  • carga progresiva
  • parálisis del peroneo
  • vancomicina en polvo

Pilares

  • Piensa en 3 dimensiones: la radiografía clasifica mal (kappa 0,274 frente a 0,906 con TC en 569 fracturas) y la columna posterior solo se aprecia bien con TC [19][12].
  • Protege la pierna antes que el hueso: busca síndrome compartimental y lesión vascular, y en alta energía espera a que la piel permita la fijación definitiva [20][21][4][5].
  • Reduce lo articular bajo visión directa: con fluoroscopia sola hubo escalón o brecha mayor de 2 mm en 41,4 %, y con artrotomía submeniscal en 16,6 % [3].
  • Fija cada columna con el implante que la sostiene, abordando lo posterior por vía posterior; un escalón de 2 mm o más se asoció a un riesgo 8,4 veces mayor de prótesis en 2 años [4][2].
  • Mueve la rodilla pronto y carga según la estabilidad lograda: la carga temprana no mostró más seudoartrosis, pero la evidencia es heterogénea [22][8].

No olvidar

  • En TC, todas las Schatzker III de la radiografía pasaron a Schatzker II (569 fracturas), porque siempre había al menos 2 líneas de fractura hacia la cortical lateral [19].
  • El Schatzker IV no fue el patrón vascular que se creía: en 320 pacientes no hubo complicaciones neurovasculares en este tipo, y la lesión vascular fue de 0,62 % [23].
  • El índice tobillo-brazo en Schatzker 4 a 6 con pulsos simétricos tuvo sensibilidad de 1,000 y especificidad de 0,056: no perdió ninguna lesión vascular, pero su valor predictivo positivo fue de solo 0,250: la mayoría de los positivos fueron falsos [21].
  • Con tobramicina más vancomicina en polvo la infección profunda fue de 7,4 %, y con vancomicina sola de 6,6 %: sumar tobramicina no ayudó [7].
  • Cada día adicional de fijador externo se asoció a 10 % más de odds de manipulación bajo anestesia o cuadricepsplastia [6].
  • El distractor produjo parálisis del peroneo en 16,4 % en una serie, asociada al fijador previo [24], y en 2,0 % en otra, sin relación con el fijador previo [25].

Definición

Idea central. La fractura de meseta tibial rompe la superficie articular proximal de la tibia, la plataforma sobre la que descansa el fémur. Tiene dos cóndilos, medial y lateral, y entre ambos se eleva la eminencia intercondílea [9]. No es una lesión única, sino un espectro: va desde un hundimiento aislado en hueso osteoporótico hasta la destrucción de varias columnas en un joven, con la piel dañada y, a veces, la pierna en riesgo.

Por qué merece un capítulo. Representa alrededor de 1 % de todas las fracturas [9], pero la rodilla perdona poco los errores: un escalón articular de 2 mm o más se asoció a un riesgo mayor de acabar en una prótesis [2]. Además junta 4 problemas que se repiten en la guardia y en el quirófano:

  • La articulación: hay que reducirla con precisión y sostenerla.
  • La alineación y la estabilidad: el eje de la pierna y los ligamentos importan tanto como el hueso.
  • Las partes blandas: la piel, los compartimentos, los nervios y la arteria poplítea condicionan cuándo y cómo se opera [4].
  • Las lesiones acompañantes: menisco y ligamentos se rompen con frecuencia y cambian la cirugía [14].

Qué cubre este tema. Clasificación (Schatzker, AO/OTA 41 y columnas de Luo), imagen, indicaciones, tratamiento por etapas, fijación, técnica, complicaciones y rehabilitación. Los abordajes tienen su propio capítulo, Abordajes de la meseta tibial: aquí se resume la lógica de elección y se enlaza, sin duplicarlo. Las fracturas de la diáfisis y el síndrome compartimental agudo también tienen capítulo propio.

Cómo leerlo. Cada cifra lleva su referencia. Donde no hay estudio que sostenga una práctica, se rotula práctica habitual / opinión experta y no se da número.

Referencias de este bloque

  1. Olerud F, Garland A, Hailer NP, Wolf O. Risk of conversion to total knee arthroplasty after surgically treated tibial plateau fractures: an observational cohort study of 439 patients. Acta Orthop. 2024;95:206-211. doi:10.2340/17453674.2024.40605 doi:10.2340/17453674.2024.40605 Estudio de cohorte lista final
  2. Prat-Fabregat S, Camacho-Carrasco P. Treatment strategy for tibial plateau fractures: an update. EFORT Open Rev. 2016;1(5):225-232. doi:10.1302/2058-5241.1.000031 doi:10.1302/2058-5241.1.000031 Revisión lista final
  3. Rudran B, Little C, Wiik A, Logishetty K. Tibial Plateau Fracture: Anatomy, Diagnosis and Management. Br J Hosp Med (Lond). 2020;81(10):1-9. doi:10.12968/hmed.2020.0339 doi:10.12968/hmed.2020.0339 Revisión lista final
  4. Stannard JP, Lopez R, Volgas D. Soft tissue injury of the knee after tibial plateau fractures. J Knee Surg. 2010;23(4):187-92. doi:10.1055/s-0030-1268694 doi:10.1055/s-0030-1268694 Estudio de cohorte lista final

Epidemiología

Dos poblaciones distintas. El patrón es bimodal: fracturas por fragilidad en mayores y fracturas de alta energía en jóvenes [9]. En el joven predominan los trazos complejos y conminutos de la alta energía; en el adulto mayor con hueso débil, un golpe menor basta para hundir la superficie sin más trazos [8].

Cuánto se ve. En un estudio poblacional de 6 años con 355 pacientes, la incidencia fue de 10,3 por 100 000 al año [10]. En una base nacional alemana de 2019 a 2022 (79 158 casos) fue de 22,4 a 25,3 por 100 000 [11]. Las dos cifras no se contradicen: cambian la fuente, el método de captura y la población. Cuando cites una incidencia, di de dónde sale.

Quién y cuándo. En el registro poblacional, la edad media fue de 52,6 años; antes de los 50 años la incidencia fue mayor en hombres y, pasados los 50, se disparó en mujeres y bajó en hombres [10]. En Alemania, 61,5 % de los casos fueron mujeres [11]. En pacientes de 60 años o más (220, edad media de 74 años), 73 % fueron mujeres y 71 % se debieron a caídas de baja energía [31].

Qué tipo de fractura. El tipo más frecuente en el registro poblacional fue el AO 41-B3 (35 %), seguido del 41-C3 (17 %) [10]. En Alemania, 68,8 % de las fracturas fueron multifragmentarias [11].

Cómo se trata en la práctica. En Alemania, 63,5 % recibió placa y 23,6 % necesitó injerto óseo, con preferencia por el aloinjerto [11]. En los de 60 años o más, 60 % se trató sin cirugía y 8 % requirió después una prótesis de rodilla; la mortalidad a 30 días fue de 2 % y al año de 5 % [31].

Mensaje clínico. En el mayor con caída de baja energía, además de la rodilla hay que estudiar la fragilidad ósea [8].

Tres poblaciones, tres perfiles
PoblaciónTamañoRasgos
Registro poblacional de 6 años355 pacientesIncidencia 10,3 por 100 000 al año; edad media 52,6 años; 41-B3 el más común (35 %)
Base nacional alemana 2019-202279 158 casosIncidencia 22,4 a 25,3 por 100 000; mujeres 61,5 %; multifragmentarias 68,8 %
60 años o más, en un centro220 pacientesEdad media 74 años; mujeres 73 %; caída de baja energía 71 %; sin cirugía 60 %

Fuente: [10], [11], [31]

Incidencia anual de fractura de meseta tibial según la fuente (por 100 000)
Incidencia anual de fractura de meseta tibial según la fuenteRegistro poblacional de 6 años: 10,3; Alemania, año de menor incidencia: 22,4; Alemania, año de mayor incidencia: 25,3Registropoblacional de 6añosRegistro poblacional de 6 años: 10,3por 100 00010,3Alemania, año demenor incidenciaAlemania, año de menor incidencia: 22,4por 100 00022,4Alemania, año demayor incidenciaAlemania, año de mayor incidencia: 25,3por 100 00025,3

Fuente: [10], [11]

Cómo se tratan las fracturas de meseta en Alemania (2019-2022) (% de los casos)
Cómo se tratan las fracturas de meseta en Alemania (2019-2022)Multifragmentarias: 68,8; ORIF con placa: 63,5; Con injerto óseo: 23,6020406080Multifragmentarias: 68,8% de los casos68,8MultifragmentariasORIF con placa: 63,5% de los casos63,5ORIF con placaCon injerto óseo: 23,6% de los casos23,6Con injerto óseo

Fuente: [11]

Referencias de este bloque

  1. Raschke MJ, Kittl C, Domnick C. Partial proximal tibia fractures. EFORT Open Rev. 2017;2(5):241-249. doi:10.1302/2058-5241.2.160067 doi:10.1302/2058-5241.2.160067 Revisión lista final
  2. Rudran B, Little C, Wiik A, Logishetty K. Tibial Plateau Fracture: Anatomy, Diagnosis and Management. Br J Hosp Med (Lond). 2020;81(10):1-9. doi:10.12968/hmed.2020.0339 doi:10.12968/hmed.2020.0339 Revisión lista final
  3. Elsoe R, Larsen P, Nielsen NP, Swenne J, Rasmussen S, Ostgaard SE. Population-Based Epidemiology of Tibial Plateau Fractures. Orthopedics. 2015;38(9):e780-6. doi:10.3928/01477447-20150902-55 doi:10.3928/01477447-20150902-55 Estudio de cohorte lista final
  4. Lenz JE, Huber L, Straub J, Bäumler W, Alt V, Weber J. The Tibial Plateau fracture-Current incidence and treatment in Germany. PLoS One. 2025;20(5):e0323443. doi:10.1371/journal.pone.0323443 doi:10.1371/journal.pone.0323443 Estudio de cohorte lista final
  5. Donovan RL, Smith JRA, Yeomans D, Bennett F, Smallbones M, White P, et al. Epidemiology and outcomes of tibial plateau fractures in adults aged 60 and over treated in the United Kingdom. Injury. 2022;53(6):2219-2225. doi:10.1016/j.injury.2022.03.048 doi:10.1016/j.injury.2022.03.048 Estudio de cohorte lista final

Mecanismo de lesión

La idea. El mecanismo combina un trauma en varo o en valgo con compresión axial y un componente de rotación [8]; el cóndilo femoral actúa como martillo sobre la meseta (texto clásico). El mecanismo no es un adorno: el concepto actualizado de 3 columnas pide identificar, además de las columnas rotas, las fuerzas implicadas (varo o valgo, flexión o extensión) para decidir abordaje, implante y orden de fijación [32].

Lateral y medial. La meseta lateral se fractura con más frecuencia que la medial [33]. Como regla de razonamiento (texto clásico): un valgo con carga axial descarga sobre el compartimento lateral; un varo lo hace sobre el medial.

Energía. La alta energía da patrones complejos y multifragmentarios, sobre todo en jóvenes; la baja energía, en el mayor con hueso débil, tiende a la depresión pura [8]. La lesión extensa de partes blandas acompaña a la alta energía [9].

Patrones de mecanismo que cambian la conducta:

  • Flexión-valgo: produce típicamente hundimiento o cuña con depresión en la zona posterolateral [34].
  • Hiperextensión-varo: en la imagen se ve varo en el plano frontal y, en el perfil, la pendiente posterior perdida, la cortical anterior aplastada y la posterior abierta por tensión; de 212 bicondíleas OTA 41C, 25 tenían este patrón [28].
  • Fémur que atraviesa la superficie articular tibial (Schatzker 4 a 6): la lesión se comporta como una luxación de rodilla y por eso sube el riesgo vascular [21].

Por qué importa. El patrón de hiperextensión-varo tuvo lesión de la arteria poplítea con reparación en 12 % frente a 1 % de las demás bicondíleas, lesión del nervio peroneo en 16 % frente a 8 %, y síndrome compartimental en 12 % frente a 10 % [28]. Si el mecanismo apunta a una luxación espontáneamente reducida, se examina la perfusión y se piensa en la rodilla multiligamentaria [14].

Mecanismo, patrón típico y qué buscar
MecanismoPatrón típicoQué buscar además
Valgo con carga axial (texto clásico)Lateral: cuña, cuña con depresión o depresión pura (Schatzker I a III)Ligamento colateral medial y menisco lateral
Varo con carga axial (texto clásico)Medial: Schatzker IV; con frecuencia fragmento posteromedialLuxación espontáneamente reducida, lesión del pivote central
Flexión-valgoDepresión posterolateralLesión del ligamento cruzado anterior y del cuerno posterior del menisco lateral [53]
Hiperextensión-varoBicondílea con cortical posterior en tensiónArteria poplítea 12 %, nervio peroneo 16 % [28]
Alta energía axial puraBicondílea multifragmentaria (V y VI)Síndrome compartimental y piel comprometida [35]

Fuente: [28], [34], [35], [53]

Referencias de este bloque

  1. Raschke MJ, Kittl C, Domnick C. Partial proximal tibia fractures. EFORT Open Rev. 2017;2(5):241-249. doi:10.1302/2058-5241.2.160067 doi:10.1302/2058-5241.2.160067 Revisión lista final
  2. Rudran B, Little C, Wiik A, Logishetty K. Tibial Plateau Fracture: Anatomy, Diagnosis and Management. Br J Hosp Med (Lond). 2020;81(10):1-9. doi:10.12968/hmed.2020.0339 doi:10.12968/hmed.2020.0339 Revisión lista final
  3. Stannard JP, Lopez R, Volgas D. Soft tissue injury of the knee after tibial plateau fractures. J Knee Surg. 2010;23(4):187-92. doi:10.1055/s-0030-1268694 doi:10.1055/s-0030-1268694 Estudio de cohorte lista final
  4. Kantor AH, Thorne TJ, Dong W, Sato EH, O'Neill DC, Rothberg DL, et al. Ankle-Brachial Index Is an Effective Screening Tool for Vascular Injury in Schatzker Type-4 to 6 Tibial Plateau Fractures with Symmetric Pulses. J Bone Joint Surg Am. 2025;107(4):408-413. doi:10.2106/JBJS.24.00545 doi:10.2106/JBJS.24.00545 Estudio de cohorte lista final
  5. Firoozabadi R, Schneidkraut J, Beingessner D, Dunbar R, Barei D. Hyperextension Varus Bicondylar Tibial Plateau Fracture Pattern: Diagnosis and Treatment Strategies. J Orthop Trauma. 2016;30(5):e152-7. doi:10.1097/BOT.0000000000000510 doi:10.1097/BOT.0000000000000510 Estudio de cohorte lista final
  6. Wang Y, Luo C, Zhu Y, Zhai Q, Zhan Y, Qiu W, et al. Updated Three-Column Concept in surgical treatment for tibial plateau fractures - A prospective cohort study of 287 patients. Injury. 2016;47(7):1488-96. doi:10.1016/j.injury.2016.04.026 doi:10.1016/j.injury.2016.04.026 Estudio de cohorte lista final
  7. Hake ME, Goulet JA. Open Reduction and Internal Fixation of the Tibial Plateau Through the Anterolateral Approach. J Orthop Trauma. 2016;30 Suppl 2:S28-9. doi:10.1097/BOT.0000000000000581 doi:10.1097/BOT.0000000000000581 Revisión lista final
  8. Liu CD, Hu SJ, Chang SM, Du SC, Chu YQ, Qi YM, et al. Treatment of posterolateral tibial plateau fractures: a narrative review and therapeutic strategy. Int J Surg. 2025;111(1):1071-1082. doi:10.1097/JS9.0000000000001955 doi:10.1097/JS9.0000000000001955 Revisión lista final
  9. Ziran BH, Becher SJ. Radiographic predictors of compartment syndrome in tibial plateau fractures. J Orthop Trauma. 2013;27(11):612-5. doi:10.1097/BOT.0b013e31828e25b6 doi:10.1097/BOT.0b013e31828e25b6 Estudio de cohorte lista final
  10. Wang B, Zhu Y, Zhang B, Wang Y, Yan L, Xie X, et al. Incidence and Characteristics of Knee Ligament and Meniscal Injuries in Patients With Posterolateral Tibial Plateau Fractures. Orthop J Sports Med. 2024;12(4):23259671241238023. doi:10.1177/23259671241238023 doi:10.1177/23259671241238023 Estudio de cohorte lista final

Anatomía que sostiene las decisiones

Lo esencial de la meseta. La plataforma se divide en cóndilo medial y lateral, con la eminencia intercondílea en medio [9]. Sobre ella descansan los meniscos; los ligamentos cruzados se insertan en el área intercondílea, por delante y por detrás de la eminencia, y la cápsula se fija en la periferia (anatomía clásica; figura de la cabeza tibial). La estructura anatómica general es la de la anatomía clásica (láminas de Gray); aquí solo se subrayan los puntos que cambian la cirugía.

Fragmentos que se repiten. En el mapeo por TC de 127 fracturas aparecieron 4 rasgos recurrentes: el fragmento lateral en cuña (75 %), el fragmento posteromedial (43 %), el fragmento del tubérculo tibial (16 %) y una zona de conminución que incluye la espina tibial (28 %) [36]. Conocerlos permite anticipar qué hay que buscar en la TC.

La meseta posterior existe. Un fragmento independiente de la columna posterior estuvo en 151 de 525 fracturas (28,8 %) [12]. En el estudio que revisó con TC las fracturas rotuladas Schatzker III, la depresión de la meseta lateral se localizó sobre todo en las posiciones anterolateral y posterolateral (60,3 %) [19], y las malas reducciones tras la cirugía se concentraron en los cuadrantes posteriores de la meseta lateral [3].

Estructuras en riesgo (anatomía clásica). Detrás de la rodilla están la arteria poplítea y su trifurcación; el nervio peroneo común pasa alrededor del cuello del peroné; la cara medial se relaciona con la pata de ganso y los tendones semimembranoso y gastrocnemio medial. Estos puntos explican, por ejemplo, por qué una fractura del peroné proximal se asoció a lesión neurológica (OR 4,46) [23] y por qué el distractor lateral puede dañar el peroneo [24].

Menisco y ligamentos. En la RM de 39 pacientes, 41 % tenía un desgarro meniscal y 14 de 16 eran inestables [37]. Con RM en 103 fracturas de alta energía, 49 % tuvo desgarro meniscal [14].

Para qué sirve saber esto. Para elegir la vía: lo anterior y lateral se alcanza por el abordaje anterolateral; los fragmentos posteromedial y posterolateral quedan fuera del alcance de las vías anteriores para reducirlos y sostenerlos, y piden su propia vía posterior [4].

Superficie superior de la tibia derecha
Superficie superior de la tibia derecha. Qué mirar: los 2 cóndilos con su superficie articular, la eminencia intercondílea entre ambos y el borde posterior, donde se alojan los fragmentos que la radiografía de frente no muestra. Henry Vandyke Carter, en Henry Gray, Anatomy of the Human Body (1918) · Dominio público · fuente
Cabeza de la tibia vista desde arriba, con meniscos y ligamentos
Cabeza de la tibia vista desde arriba, con meniscos y ligamentos. Qué mirar: dónde se apoyan los meniscos y dónde se insertan los cruzados; una avulsión o un desgarro cambia el plan, y la RM los muestra mejor que la TC. Henry Vandyke Carter, en Henry Gray, Anatomy of the Human Body (1918) · Dominio público · fuente

Referencias de este bloque

  1. Meulenkamp B, Martin R, Desy NM, Duffy P, Korley R, Puloski S, et al. Incidence, Risk Factors, and Location of Articular Malreductions of the Tibial Plateau. J Orthop Trauma. 2017;31(3):146-150. doi:10.1097/BOT.0000000000000735 doi:10.1097/BOT.0000000000000735 Estudio de cohorte lista final
  2. Prat-Fabregat S, Camacho-Carrasco P. Treatment strategy for tibial plateau fractures: an update. EFORT Open Rev. 2016;1(5):225-232. doi:10.1302/2058-5241.1.000031 doi:10.1302/2058-5241.1.000031 Revisión lista final
  3. Rudran B, Little C, Wiik A, Logishetty K. Tibial Plateau Fracture: Anatomy, Diagnosis and Management. Br J Hosp Med (Lond). 2020;81(10):1-9. doi:10.12968/hmed.2020.0339 doi:10.12968/hmed.2020.0339 Revisión lista final
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  5. Stannard JP, Lopez R, Volgas D. Soft tissue injury of the knee after tibial plateau fractures. J Knee Surg. 2010;23(4):187-92. doi:10.1055/s-0030-1268694 doi:10.1055/s-0030-1268694 Estudio de cohorte lista final
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  7. Franulic N, Laso J, Bustos F, Albornoz P, Wolff N, Olivieri R, et al. Neurovascular injuries in tibial plateau fractures: Rare in Schatzker IV, predominant in complex patterns. Injury. 2025;56(12):112855. doi:10.1016/j.injury.2025.112855 doi:10.1016/j.injury.2025.112855 Estudio de cohorte lista final
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Estabilidad articular y pérdida de la reducción

La idea. Lo que sostiene la articulación es el reborde de la meseta y la integridad de la cuña. En la clasificación ampliada, la estabilidad de la articulación depende de dónde está la cuña y de si el reborde sigue entero [38]. De ahí la regla práctica (opinión experta): con el reborde roto, la fractura es inestable aunque se vea poco desplazada, y una cuña con depresión pide una placa de contrafuerte, no solo tornillos.

Cuándo se pierde la reducción. En 138 fracturas operadas con placa, la reducción se perdió en 40 rodillas (29,0 %) [39]. Los factores independientes fueron la conminución (OR 9,148) y la presencia de una fractura coronal (OR 4,823) [39]. Los autores advierten que un fragmento coronal es difícil de sujetar con firmeza desde una placa medial o lateral, y sugieren contrafuerte o fijación directa del fragmento por vía posteromedial, posterolateral o posterior [39].

Una construcción estable permite cargar. En 7 fracturas Schatzker II fijadas con tornillos subcondrales y placa de soporte, el desplazamiento inducible por carga fue de -0,30 mm a las 2 semanas y de 0,00 mm a las 52 semanas, y el montaje fue lo bastante estable para permitir apoyo parcial desde el posoperatorio, sin daño medible [40]. Es una serie pequeña con análisis radioestereométrico; sirve para entender el principio, no para generalizarlo a todas las fracturas.

Función del implante (opinión experta). Cada implante hace un trabajo distinto: el soporte (contrafuerte) evita que el fragmento deslice, los tornillos subcondrales en balsa sostienen el hueso que se elevó, y la compresión actúa sobre trazos simples. Elegir el implante por su función, no por el tamaño de la placa, es la base de la fijación por columnas [32].

De la fuerza al implante: cómo se decide el soporte
De la fuerza al implante: cómo se decide el soporteEsquema de 5 elementos: Fuerza axial con varo o valgo; Cuña, depresión o conminución del reborde; ¿Reborde roto o fragmento coronal?; Placa de soporte directa en esa columna (opinión experta); Riesgo de perder la reducción: conminución OR 9,148; coronal OR 4,823. Relaciones: Fuerza axial con varo o valgo → Cuña, depresión o conminución del reborde (genera); Cuña, depresión o conminución del reborde → ¿Reborde roto o fragmento coronal? (evalúa en TC); ¿Reborde roto o fragmento coronal? → Placa de soporte directa en esa columna (opinión experta) (sí); ¿Reborde roto o fragmento coronal? → Riesgo de perder la reducción: conminución OR 9,148; coronal OR 4,823 (si no se fija).Fuerza axial convaro o valgoCuña, depresión oconminución delreborde¿Reborde roto ofragmento coronal?Placa de soportedirecta en esacolumna (opiniónexperta)Riesgo de perder lareducción:conminución OR9,148; coronal OR4,823generaevalúa en TCsísi no se fijaHuesoEstructura en riesgoImplanteNota
Ver el esquema en texto
  • Fuerza axial con varo o valgo
    • → genera: Cuña, depresión o conminución del reborde
  • Cuña, depresión o conminución del reborde
    • → evalúa en TC: ¿Reborde roto o fragmento coronal?
  • ¿Reborde roto o fragmento coronal?
    • → sí: Placa de soporte directa en esa columna (opinión experta)
    • → si no se fija: Riesgo de perder la reducción: conminución OR 9,148; coronal OR 4,823
  • Placa de soporte directa en esa columna (opinión experta)
  • Riesgo de perder la reducción: conminución OR 9,148; coronal OR 4,823

Fuente: [38], [39]

Referencias de este bloque

  1. Wang Y, Luo C, Zhu Y, Zhai Q, Zhan Y, Qiu W, et al. Updated Three-Column Concept in surgical treatment for tibial plateau fractures - A prospective cohort study of 287 patients. Injury. 2016;47(7):1488-96. doi:10.1016/j.injury.2016.04.026 doi:10.1016/j.injury.2016.04.026 Estudio de cohorte lista final
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  3. Kim CW, Lee CR, An KC, Gwak HC, Kim JH, Wang L, et al. Predictors of reduction loss in tibial plateau fracture surgery: Focusing on posterior coronal fractures. Injury. 2016;47(7):1483-7. doi:10.1016/j.injury.2016.04.029 doi:10.1016/j.injury.2016.04.029 Estudio de cohorte lista final
  4. Solomon LB, Callary SA, Stevenson AW, McGee MA, Chehade MJ, Howie DW. Weight-bearing-induced displacement and migration over time of fracture fragments following split depression fractures of the lateral tibial plateau: a case series with radiostereometric analysis. J Bone Joint Surg Br. 2011;93(6):817-23. doi:10.1302/0301-620X.93B6.26122 doi:10.1302/0301-620X.93B6.26122 Serie de casos lista final

Clasificación: Schatzker, AO/OTA 41 y columnas de Luo

Idea central. Una clasificación sirve para tres cosas: hablar con el mismo idioma, anticipar la dificultad y decidir el abordaje. Ninguna de las que usamos lo hace bien por sí sola. En una revisión sistemática se identificaron 38 sistemas para esta fractura; los más usados son Schatzker y AO/OTA y solo 5 se probaron en reproducibilidad (Schatzker, AO/OTA, Duparc, Hohl y Luo) [41].

Schatzker. Propuesta en la década de 1970 (las fuentes citan 1970 [42] y 1974 [43]), organiza la fractura en 6 tipos: lateral (I a III), medial (IV) y bicondílea (V y VI) [36]. Describe el trazo en 2 dimensiones [43] y no menciona la meseta posterior [12]. En 2018, Kfuri y Schatzker ampliaron el sistema: trazan un ecuador coronal imaginario que parte cada una de sus 2 columnas (lateral y medial) en una mitad anterior (A) y otra posterior (P), y piden ubicar el plano principal de fractura, porque de él dependen la posición del paciente, la vía y el sitio del implante [43].

El Schatzker III casi no existe. En 569 fracturas, ninguna Schatzker III de la radiografía sobrevivió a la TC: en todas, el hundimiento se prolongaba en 2 o más trazos hasta la cortical lateral, y se reclasificaron como II; el kappa interobservador fue de 0,274 con radiografías y de 0,906 con TC [19]. Lección: clasifica con TC, no con la placa simple.

AO/OTA 41. Divide la tibia proximal en extraarticular (avulsión), articular parcial (en cuña y en cuña con depresión) y articular completa (meseta fragmentaria) [44]. Existen la versión original de Müller de 1996 y la de 2018, con más categorías y subcategorías [42]; al citar un subtipo (B3, C3) conviene declarar qué versión se usó (opinión experta). En el registro poblacional, el 41-B3 (35 %) y el 41-C3 (17 %) fueron los más comunes [10].

Columnas de Luo. Con el corte axial de TC se divide la meseta en 3 columnas: lateral, medial y posterior [12]. Una fractura de tres columnas tiene al menos un fragmento separado en cada una [45]. La columna posterior no es rara: 28,8 % de 525 fracturas, y 76,1 % de las Schatzker VI, 51,2 % de las V y 22,4 % de las IV [12]. El concepto actualizado añade el mecanismo (varo o valgo, flexión o extensión) y define abordaje, implante y orden de fijación [32].

Qué tan reproducibles son. Los autores usaron las categorías de Landis y Koch: en un estudio con 81 observadores y 15 fracturas complejas, Schatzker (kappa 0,32) y Luo (0,28) fueron apenas regulares y la TC 3D no mejoró el acuerdo de Luo [13]. En el estudio del grupo creador del concepto, con 4 observadores entrenados y 50 casos, el acuerdo fue moderado para Schatzker (0,567) y sustancial para las 3 columnas (0,766) [46]. Con 6 observadores y 90 TC, el acuerdo con 2D y 3D fue de 0,64 y 0,66 para Schatzker, 0,56 y 0,59 para AO/OTA, y 0,53 y 0,65 para el concepto actualizado de 3 columnas [47]. Para la clasificación AO 2018, el acuerdo en las categorías base fue de 0,457 y empeoró con las subcategorías (0,358) y los modificadores (0,174) [42]. No son estudios comparables entre sí: cambian observadores, casos, entrenamiento y imagen. Lo robusto es que la reproducibilidad es moderada y que añadir niveles de detalle la empeora [41][42].

¿Cambian la decisión? En 15 casos analizados por 9 cirujanos, AO/OTA (kappa 0,63) y Luo (0,67) tuvieron acuerdo sustancial, y el abordaje posterior no se eligió con más frecuencia con Luo (p = 0,543) [48]. En 111 fracturas con compromiso de la columna posterior, solo 22,5 % se trató según el concepto de 3 columnas y el resultado fue igual con o sin tratamiento específico [49]. En una cohorte prospectiva de 287 fracturas tratadas con el concepto actualizado, no hubo diferencia de función entre fracturas de 1, 2 y 3 columnas y 12 pacientes tuvieron infección superficial [32]. Dos lecturas honestas: el concepto es útil para pensar y planear, pero la evidencia de que mejora el resultado es observacional y limitada.

Tres lenguajes para la misma fractura
SistemaQué describePara qué sirve en la decisiónLímite
Schatzker (década de 1970)Trazo y localización en 2D: 6 tipos [36][43]Lenguaje común; separa lateral, medial y bicondíleaNo menciona la meseta posterior [12]; el tipo III casi no existe en TC [19]
AO/OTA 41Extraarticular, articular parcial, articular completa [44]Registro, investigación y comparación entre seriesLas subcategorías (0,358) y los modificadores (0,174) empeoran el acuerdo [42]
Columnas de LuoLateral, medial y posterior en el corte axial de TC [12]Planear abordaje y orden de fijación; lleva a pensar en la columna posteriorAcuerdo variable (0,28 a 0,766) [13][46]; evidencia de resultado observacional [49]
Schatzker ampliado (Kfuri y Schatzker)Ecuador virtual con cuadrantes anterior y posterior y plano principal [43]Posición del paciente, abordaje y dónde poner el implantePropuesta reciente; sin dato verificable de reproducibilidad en las fuentes abiertas

Fuente: [12], [13], [19], [36], [42], [43], [44], [46], [49]

Schatzker: kappa interobservador según el estudio (kappa)
Schatzker: kappa interobservador según el estudioRasappan, sobre radiografías: 0,27; Mellema, TC (81 observadores): 0,32; Besa, 6 evaluadores: 0,4; Zhu, radiografías (4 observadores): 0,57; Yao, TC 2D (6 observadores): 0,64; Rasappan, sobre TC: 0,91Rasappan, sobreradiografíasRasappan, sobre radiografías: 0,27kappa0,27Mellema, TC (81observadores)Mellema, TC (81 observadores): 0,32kappa0,32Besa, 6 evaluadoresBesa, 6 evaluadores: 0,4kappa0,4Zhu, radiografías(4 observadores)Zhu, radiografías (4 observadores): 0,57kappa0,57Yao, TC 2D (6observadores)Yao, TC 2D (6 observadores): 0,64kappa0,64Rasappan, sobre TCRasappan, sobre TC: 0,91kappa0,91

Fuente: [13], [19], [42], [46], [47]

Columnas de Luo: kappa interobservador según el estudio (kappa)
Columnas de Luo: kappa interobservador según el estudioMellema, estudio independiente: 0,28; Yao, concepto actualizado en TC 2D: 0,53; Appel, 9 cirujanos: 0,67; Zhu, grupo creador (4 observadores): 0,77Mellema, estudioindependienteMellema, estudio independiente: 0,28kappa0,28Yao, conceptoactualizado en TC2DYao, concepto actualizado en TC 2D: 0,53kappa0,53Appel, 9 cirujanosAppel, 9 cirujanos: 0,67kappa0,67Zhu, grupo creador(4 observadores)Zhu, grupo creador (4 observadores): 0,77kappa0,77

Fuente: [13], [46], [47], [48]

AO/OTA: kappa interobservador según el estudio (kappa)
AO/OTA: kappa interobservador según el estudioBesa, categorías base de AO 2018: 0,46; Besa, subcategorías de AO 2018: 0,36; Besa, modificadores de AO 2018: 0,17; Yao, TC 2D: 0,56; Appel, 9 cirujanos: 0,63; Zhu, 4 observadores: 0,62Besa, categoríasbase de AO 2018Besa, categorías base de AO 2018: 0,46kappa0,46Besa, subcategoríasde AO 2018Besa, subcategorías de AO 2018: 0,36kappa0,36Besa, modificadoresde AO 2018Besa, modificadores de AO 2018: 0,17kappa0,17Yao, TC 2DYao, TC 2D: 0,56kappa0,56Appel, 9 cirujanosAppel, 9 cirujanos: 0,63kappa0,63Zhu, 4 observadoresZhu, 4 observadores: 0,62kappa0,62

Fuente: [42], [46], [47], [48]

Schatzker en una mirada
Schatzker en una miradaClasificación en 3 grupos. Lateral (I a III): I: cuña lateral (descripción clásica); II: cuña lateral con depresión (descripción clásica); III: depresión pura; en TC casi siempre resulta ser II. Medial (IV): IV: cóndilo medial; la luxación de rodilla fue más frecuente en este tipo (46 %). Bicondílea (V y VI): V: ambos cóndilos (descripción clásica); VI: bicondílea con disociación metafisodiafisaria (descripción clásica). Nota: Para qué sirve en la decisión: separa lo que casi siempre se opera por una vía lateral de lo que exige columnas medial o posterior. La descripción de cada tipo es la clásica; los números de la cita son de estudios modernos.Lateral (I a III)I: cuña lateral(descripciónclásica)II: cuña lateralcon depresión(descripciónclásica)III: depresiónpura; en TC casisiempre resultaser IIMedial (IV)IV: cóndilomedial; laluxación derodilla fue másfrecuente en estetipo (46 %)Bicondílea (V yVI)V: ambos cóndilos(descripciónclásica)VI: bicondíleacon disociación metafisodiafisaria(descripciónclásica)Para qué sirve en la decisión: separa lo que casi siempre seopera por una vía lateral de lo que exige columnas medial oposterior. La descripción de cada tipo es la clásica; los númerosde la cita son de estudios modernos.
Ver el esquema en texto
  • Lateral (I a III)
    • I: cuña lateral (descripción clásica)
    • II: cuña lateral con depresión (descripción clásica)
    • III: depresión pura; en TC casi siempre resulta ser II [19]
  • Medial (IV)
    • IV: cóndilo medial; la luxación de rodilla fue más frecuente en este tipo (46 %) [14]
  • Bicondílea (V y VI)
    • V: ambos cóndilos (descripción clásica)
    • VI: bicondílea con disociación metafisodiafisaria (descripción clásica)

Para qué sirve en la decisión: separa lo que casi siempre se opera por una vía lateral de lo que exige columnas medial o posterior. La descripción de cada tipo es la clásica; los números de la cita son de estudios modernos.

Fuente: [14], [19], [36]

AO/OTA 41 en una mirada
AO/OTA 41 en una miradaClasificación en 3 grupos. 41A extraarticular: Avulsión. 41B articular parcial: En cuña (split); En cuña con depresión (split depression). 41C articular completa: Meseta fragmentaria. Nota: Para qué sirve en la decisión: comunicar la gravedad articular (B frente a C) y comparar series. El esquema sigue la organización de AO Surgery Reference; los grupos y subgrupos completos están en el compendio AO/OTA (ver enlaces). Declara siempre qué versión (1996 o 2018) usas.41AextraarticularAvulsión41B articularparcialEn cuña (split)En cuña condepresión (splitdepression)41C articularcompletaMesetafragmentariaPara qué sirve en la decisión: comunicar la gravedad articular (Bfrente a C) y comparar series. El esquema sigue la organizaciónde AO Surgery Reference; los grupos y subgrupos completos estánen el compendio AO/OTA (ver enlaces). Declara siempre qué versión(1996 o 2018) usas.
Ver el esquema en texto
  • 41A extraarticular
    • Avulsión
  • 41B articular parcial
    • En cuña (split)
    • En cuña con depresión (split depression)
  • 41C articular completa
    • Meseta fragmentaria

Para qué sirve en la decisión: comunicar la gravedad articular (B frente a C) y comparar series. El esquema sigue la organización de AO Surgery Reference; los grupos y subgrupos completos están en el compendio AO/OTA (ver enlaces). Declara siempre qué versión (1996 o 2018) usas.

Fuente: [44]

Las 3 columnas de Luo en el corte axial de TC
Las 3 columnas de Luo en el corte axial de TCEsquema de 5 elementos: Corte axial de TC a nivel de la meseta; Columna lateral; Columna medial; Columna posterior; Abordaje y placa específicos de cada columna (práctica habitual). Relaciones: Corte axial de TC a nivel de la meseta → Columna lateral; Corte axial de TC a nivel de la meseta → Columna medial; Corte axial de TC a nivel de la meseta → Columna posterior (28,8 % tiene un fragmento propio); Columna posterior → Abordaje y placa específicos de cada columna (práctica habitual) (plan).Corte axial de TC anivel de la mesetaColumna lateralColumna medialColumna posteriorAbordaje y placaespecíficos de cadacolumna (prácticahabitual)28,8 % tieneun fragmentopropioplanHuesoEstructura en riesgoImplanteNota
Ver el esquema en texto
  • Corte axial de TC a nivel de la meseta
    • → Columna lateral
    • → Columna medial
    • → 28,8 % tiene un fragmento propio: Columna posterior
  • Columna lateral
  • Columna medial
  • Columna posterior
    • → plan: Abordaje y placa específicos de cada columna (práctica habitual)
  • Abordaje y placa específicos de cada columna (práctica habitual)

Fuente: [12], [45]

Clasificar una fractura de meseta en 5 pasos
Clasificar una fractura de meseta en 5 pasosSecuencia de 5 pasos. Paso 1: Radiografías. Frente y perfil: cuña, depresión o bicondílea; escalón y ensanchamiento. Riesgo: Con radiografías el acuerdo fue de solo 0,274 en Schatzker.. Paso 2: TC con reconstrucciones. Corte axial, coronal y sagital; marca las columnas con fragmento propio. Riesgo: La columna posterior tuvo fragmento propio en 28,8 % y se aprecia con TC.. Paso 3: Depresión y conminución. Localiza el hundimiento (anterior o posterior) y la conminución del reborde. Riesgo: La depresión estuvo en las posiciones anterolateral y posterolateral en 60,3 %.. Paso 4: Mecanismo. Varo o valgo, flexión o extensión, y energía del trauma. Riesgo: Hiperextensión-varo: piensa en la arteria poplítea y el nervio peroneo.. Paso 5: Registro. Escribe Schatzker, AO/OTA (versión) y columnas, y deja dicho qué abordaje corresponde. Riesgo: En AO 2018, las subcategorías bajan el acuerdo a 0,358 y los modificadores a 0,174..1RadiografíasFrente y perfil: cuña, depresión o bicondílea; escalón yensanchamiento.Riesgo:Con radiografías el acuerdo fue de solo 0,274 enSchatzker.2TC con reconstruccionesCorte axial, coronal y sagital; marca las columnas confragmento propio.Riesgo:La columna posterior tuvo fragmento propio en 28,8% y se aprecia con TC.3Depresión y conminuciónLocaliza el hundimiento (anterior o posterior) y laconminución del reborde.Riesgo:La depresión estuvo en las posiciones anterolateraly posterolateral en 60,3 %.4MecanismoVaro o valgo, flexión o extensión, y energía del trauma.Riesgo:Hiperextensión-varo: piensa en la arteria poplíteay el nervio peroneo.5RegistroEscribe Schatzker, AO/OTA (versión) y columnas, y deja dichoqué abordaje corresponde.Riesgo:En AO 2018, las subcategorías bajan el acuerdo a0,358 y los modificadores a 0,174.
Ver el esquema en texto
  1. Radiografías. Frente y perfil: cuña, depresión o bicondílea; escalón y ensanchamiento. Riesgo: Con radiografías el acuerdo fue de solo 0,274 en Schatzker.
  2. TC con reconstrucciones. Corte axial, coronal y sagital; marca las columnas con fragmento propio. Riesgo: La columna posterior tuvo fragmento propio en 28,8 % y se aprecia con TC.
  3. Depresión y conminución. Localiza el hundimiento (anterior o posterior) y la conminución del reborde. Riesgo: La depresión estuvo en las posiciones anterolateral y posterolateral en 60,3 %.
  4. Mecanismo. Varo o valgo, flexión o extensión, y energía del trauma. Riesgo: Hiperextensión-varo: piensa en la arteria poplítea y el nervio peroneo.
  5. Registro. Escribe Schatzker, AO/OTA (versión) y columnas, y deja dicho qué abordaje corresponde. Riesgo: En AO 2018, las subcategorías bajan el acuerdo a 0,358 y los modificadores a 0,174.

Fuente: [12], [19], [28], [42]

Referencias de este bloque

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  15. Yao P, Liu Y, Shan L, Zhao Y, Wang D, He Y, et al. Intra- and inter-observer reliability assessment of widely used classifications and the "Ten-segment classification" of tibial plateau fractures. Knee. 2022;35:149-156. doi:10.1016/j.knee.2022.03.002 doi:10.1016/j.knee.2022.03.002 Estudio de cohorte lista final
  16. Appel M, Jubel A, Antoni M. Interobserver reliability of the AO/OTA and Luo three-column classification systems for tibial plateau fractures and their impact on surgical approach selection. J Orthop. 2026;74:234-238. doi:10.1016/j.jor.2026.01.013 doi:10.1016/j.jor.2026.01.013 Estudio de cohorte lista final
  17. van den Berg J, Nijs S, Hoekstra H. Limited value of the column concept in the operative management of posterior column tibial plateau fractures. Eur J Trauma Emerg Surg. 2020;46(5):1143-1150. doi:10.1007/s00068-019-01078-5 doi:10.1007/s00068-019-01078-5 Estudio de cohorte lista final

Diagnóstico: de la sospecha a la lesión que amenaza la pierna

El orden. Primero se descarta lo que pone en riesgo la pierna; después se define la fractura. La lesión de la meseta casi nunca está sola.

Sospecha. Mecanismo compatible, derrame o hemartrosis, dolor a la carga y deformidad. La regla de Ottawa de rodilla sirve para decidir si pedir radiografías en un traumatismo agudo y tuvo, en un metaanálisis de 8 estudios con 7385 pacientes, sensibilidad de 0,99 y especificidad de 0,49 para fractura de rodilla [50]: sirve para descartar, no para confirmar, y no es específica de la meseta.

La pierna primero.

  • Síndrome compartimental. Ocurrió en 3,1 % de 1119 fracturas, y se asoció a edad joven (OR 2,57) y Schatzker VI (OR 5,78) [20]. En otra serie de 162 fracturas la tasa fue de 11 %, con más riesgo si el fémur se desplazaba sobre la tibia y la tibia se ensanchaba [35]. La sospecha es clínica y repetida (dolor desproporcionado, tensión, dolor al estiramiento pasivo; práctica habitual); el detalle diagnóstico está en el capítulo de síndrome compartimental agudo.
  • Lesión vascular. En 320 pacientes con fijación, la lesión vascular fue de 0,62 %: 2 casos, ambos Schatzker VI y AO/OTA C3 abiertos [23]. En el patrón de hiperextensión-varo, la arteria poplítea requirió reparación en 12 % frente a 1 % [28].
  • Lesión neurológica. Se vio en 13 pacientes (4,06 %), 84,6 % por alta energía, y la fractura del peroné proximal se asoció a ella (OR 4,46) [23].
  • Luxación de rodilla. Una fractura con ligamentos rotos puede ser una luxación espontáneamente reducida; la luxación fue más frecuente en Schatzker IV (46 %) [14].

Tamizaje vascular con el índice tobillo-brazo. En 437 fracturas Schatzker 4 a 6 con pulsos simétricos, un protocolo con índice tobillo-brazo y angio-TC si era de 0,9 o menos detectó 8 lesiones vasculares (2 %) sin perder ninguna: sensibilidad 1,000, especificidad 0,056, valor predictivo positivo 0,250 y negativo 1,000 [21]. Con angio-TC sistemática tras el fijador puente, en 26 pacientes con fractura de alta energía y sin indicación clínica, hubo anomalías no ateroescleróticas en 3 (11,5 %) y ninguna requirió intervención [51]. La angio-TC no se pide a todos: los autores la aconsejan sobre todo en fracturas abiertas y de alta energía [23].

Partes blandas. Las lesiones de ligamento y menisco son difíciles de diagnosticar en el examen físico agudo [14]; en un patrón de alta energía se asume que existen hasta que la imagen diga lo contrario.

Lo que hay que buscar, con qué frecuencia y con qué herramienta
ProblemaFrecuencia observadaCómo se busca
Síndrome compartimental3,1 % en 1119 fracturas; 11 % en 162 fracturas [20][35]Clínica seriada; presiones si hay duda
Lesión vascular0,62 % en 320 pacientes [23]Pulsos y perfusión; índice tobillo-brazo en Schatzker 4 a 6 [21]
Lesión nerviosa4,06 % en 320 pacientes [23]Examen motor y sensitivo de peroneo y tibial; marcador: fractura del peroné proximal
Lesión ligamentaria mayor71 % en 103 fracturas de alta energía [14]Imagen (RM si cambia el plan)
Desgarro meniscal49 % en 103 fracturas de alta energía [14]RM si va a cambiar el plan

Fuente: [14], [20], [21], [23], [35]

Referencias de este bloque

  1. Stannard JP, Lopez R, Volgas D. Soft tissue injury of the knee after tibial plateau fractures. J Knee Surg. 2010;23(4):187-92. doi:10.1055/s-0030-1268694 doi:10.1055/s-0030-1268694 Estudio de cohorte lista final
  2. Deng X, Hu H, Ye Z, Zhu J, Zhang Y, Zhang Y. Predictors of acute compartment syndrome of the lower leg in adults following tibial plateau fractures. J Orthop Surg Res. 2021;16(1):502. doi:10.1186/s13018-021-02660-7 doi:10.1186/s13018-021-02660-7 Estudio de cohorte lista final
  3. Kantor AH, Thorne TJ, Dong W, Sato EH, O'Neill DC, Rothberg DL, et al. Ankle-Brachial Index Is an Effective Screening Tool for Vascular Injury in Schatzker Type-4 to 6 Tibial Plateau Fractures with Symmetric Pulses. J Bone Joint Surg Am. 2025;107(4):408-413. doi:10.2106/JBJS.24.00545 doi:10.2106/JBJS.24.00545 Estudio de cohorte lista final
  4. Franulic N, Laso J, Bustos F, Albornoz P, Wolff N, Olivieri R, et al. Neurovascular injuries in tibial plateau fractures: Rare in Schatzker IV, predominant in complex patterns. Injury. 2025;56(12):112855. doi:10.1016/j.injury.2025.112855 doi:10.1016/j.injury.2025.112855 Estudio de cohorte lista final
  5. Firoozabadi R, Schneidkraut J, Beingessner D, Dunbar R, Barei D. Hyperextension Varus Bicondylar Tibial Plateau Fracture Pattern: Diagnosis and Treatment Strategies. J Orthop Trauma. 2016;30(5):e152-7. doi:10.1097/BOT.0000000000000510 doi:10.1097/BOT.0000000000000510 Estudio de cohorte lista final
  6. Ziran BH, Becher SJ. Radiographic predictors of compartment syndrome in tibial plateau fractures. J Orthop Trauma. 2013;27(11):612-5. doi:10.1097/BOT.0b013e31828e25b6 doi:10.1097/BOT.0b013e31828e25b6 Estudio de cohorte lista final
  7. Sims JI, Chau MT, Davies JR. Diagnostic accuracy of the Ottawa Knee Rule in adult acute knee injuries: a systematic review and meta-analysis. Eur Radiol. 2020;30(8):4438-4446. doi:10.1007/s00330-020-06804-x doi:10.1007/s00330-020-06804-x Revisión sistemática / metaanálisis lista final
  8. Zhang D, Eurich J, Pitz-Goncalves L, Schimizzi G, Erdman MK, Christiano AV. What is the Rate of Occult Vessel Abnormalities in High-Energy Tibial Plateau Fractures (OTA/AO 41)? J Orthop Trauma. 2026;40(10):555-560. doi:10.1097/BOT.0000000000003215 doi:10.1097/BOT.0000000000003215 Estudio de cohorte lista final

Examen físico y pruebas de decisión

Qué se hace. Inspección de la piel (ampollas, heridas, tensión), palpación de compartimentos, pulsos distales (pedio y tibial posterior), sensibilidad y motricidad del nervio peroneo y del tibial, y valoración de la perfusión. Es el examen de una rodilla con una fractura articular: no se fuerza el estrés en varo y valgo en una rodilla inestable y dolorosa (práctica habitual).

Lo que sí sabemos. En las fuentes revisadas no hay sensibilidad ni especificidad de maniobras ligamentarias en la rodilla aguda con fractura de meseta: sin dato verificable. Lo que sí está medido es que las lesiones de partes blandas son difíciles de diagnosticar con el examen físico [14] y que con TC solamente no se pueden predecir las lesiones de menisco y ligamento [52].

Las pruebas de decisión que sí tienen cifras. El gráfico reúne 2 de ellas, con una advertencia: la regla de Ottawa vale para fractura de rodilla en general y el índice tobillo-brazo se estudió en Schatzker 4 a 6 con pulsos simétricos. En ambas, la sensibilidad es alta y la especificidad baja: son pruebas para no perder un caso, no para confirmarlo [50][21].

Marcador clínico. La fractura asociada del peroné proximal se vio en 61,5 % de los casos con lesión neurológica (OR 4,46) y sirve de alerta para examinar el nervio con cuidado [23].

Pruebas de decisión: sensibilidad (barra 1) y especificidad (barra 2) (%)
Pruebas de decisión: sensibilidad (barra 1) y especificidad (barra 2)Regla de Ottawa de rodilla (fractura de rodilla, 8 estudios): 99 y 49; Índice tobillo-brazo ≤ 0,9 en Schatzker 4 a 6 (437 fracturas): 100 y 5,60255075100SensibilidadEspecificidadSensibilidad: 99%99%Especificidad: 49%49%Regla de Ottawa de rodilla(fractura de rodilla, 8estudios)Sensibilidad: 100%100%Especificidad: 5,6%5,6%Índice tobillo-brazo ≤ 0,9en Schatzker 4 a 6 (437fracturas)

Fuente: [21], [50]

Referencias de este bloque

  1. Stannard JP, Lopez R, Volgas D. Soft tissue injury of the knee after tibial plateau fractures. J Knee Surg. 2010;23(4):187-92. doi:10.1055/s-0030-1268694 doi:10.1055/s-0030-1268694 Estudio de cohorte lista final
  2. Kantor AH, Thorne TJ, Dong W, Sato EH, O'Neill DC, Rothberg DL, et al. Ankle-Brachial Index Is an Effective Screening Tool for Vascular Injury in Schatzker Type-4 to 6 Tibial Plateau Fractures with Symmetric Pulses. J Bone Joint Surg Am. 2025;107(4):408-413. doi:10.2106/JBJS.24.00545 doi:10.2106/JBJS.24.00545 Estudio de cohorte lista final
  3. Franulic N, Laso J, Bustos F, Albornoz P, Wolff N, Olivieri R, et al. Neurovascular injuries in tibial plateau fractures: Rare in Schatzker IV, predominant in complex patterns. Injury. 2025;56(12):112855. doi:10.1016/j.injury.2025.112855 doi:10.1016/j.injury.2025.112855 Estudio de cohorte lista final
  4. Sims JI, Chau MT, Davies JR. Diagnostic accuracy of the Ottawa Knee Rule in adult acute knee injuries: a systematic review and meta-analysis. Eur Radiol. 2020;30(8):4438-4446. doi:10.1007/s00330-020-06804-x doi:10.1007/s00330-020-06804-x Revisión sistemática / metaanálisis lista final
  5. Schneider S, Ludwig J, Hönning A, Käckenmester W, Guembel D, Ekkernkamp A, et al. Meniscus and ligament injuries associated with tibial plateau fractures cannot be predicted from CT scans, even with high surgical experience. Arch Orthop Trauma Surg. 2026;146(1):59. doi:10.1007/s00402-026-06216-4 doi:10.1007/s00402-026-06216-4 Estudio de cohorte lista final

Imágenes: qué agrega cada estudio

Radiografías. Frente y perfil, y oblicuas si hace falta, son el punto de partida. Sirven para ver el desplazamiento, el ensanchamiento y el eje, pero clasifican mal: el kappa interobservador del Schatzker fue de solo 0,274 con radiografías, frente a 0,906 con TC [19].

TC con reconstrucciones. Es el estudio que más ayuda a planear la cirugía en una fractura articular compleja (práctica habitual). En un estudio con 3 cirujanos, el kappa de clasificación fue de 0,68 con radiografías y de 0,73 al sumar TC, y la TC cambió la clasificación de Schatzker en 6 % [1]. La TC detectó ligamentos rotos con sensibilidad de 80 % y especificidad de 98 %, y solo 2 % de los ligamentos que se dieron por íntegros tenía un desgarro en la RM [26]. Sobre la TC 3D, la evidencia es dividida: en 81 observadores no mejoró el acuerdo [13], y en 90 casos con 6 observadores sí lo mejoró [47].

RM. Con radiografías y RM, el kappa de clasificación subió a 0,85, la clasificación cambió en 21 % y el plan de tratamiento en 23 % [1]. Para el menisco, en cambio, la TC no alcanza y hace falta la RM antes de operar [26]. Con RM, 41 % de 39 pacientes tenía un desgarro meniscal y 14 de 16 eran inestables [37]. En 113 fracturas posterolaterales, la lesión del ligamento cruzado anterior estuvo en 83,2 % (avulsión 38,1 %, rotura completa 24,8 %); un ángulo de depresión de 25,5° y una pérdida de superficie articular posterior de 37,5 % tuvieron sensibilidad mayor de 90 % y especificidad mayor de 80 % para la rotura completa [53]. Y en 30 casos leídos por 3 residentes y 3 especialistas, la TC sola no bastó para anticipar las lesiones de partes blandas, ni siquiera en manos de los más experimentados [52].

Cuándo pedir RM (opinión experta, con apoyo en los estudios anteriores). Cuando la fractura es de alta energía, hay sospecha de lesión multiligamentaria o de la esquina posterolateral, y el resultado cambiaría el plan. No hay un consenso universal para pedirla siempre; la indicación se individualiza [52].

Imagen después de operar. En 65 TC posoperatorias, 32,3 % tenía un escalón o brecha de más de 2 mm, sobre todo en los cuadrantes posteriores de la meseta lateral [3]. Es una advertencia: la fluoroscopia intraoperatoria no ve todo, y en un estudio en cadáver con compromiso posterolateral, los escalones del sector central quedaron mal reducidos con ambos abordajes bajo fluoroscopia [54].

Angiografía. La angio-TC no se pide a todos: los autores la aconsejan sobre todo en fracturas abiertas y de alta energía [23].

Qué agrega cada estudio (Yacoubian y colaboradores, 3 cirujanos)
EstudioKappa de clasificaciónKappa del plan de tratamientoCambios
Radiografías0,680,72Punto de partida
Radiografías y TC0,730,77Cambia la clasificación en 6 %
Radiografías y RM0,850,86Cambia la clasificación en 21 % y el plan en 23 %

Fuente: [1]

Acuerdo entre cirujanos en la clasificación según el estudio de imagen (kappa) (kappa)
Acuerdo entre cirujanos en la clasificación según el estudio de imagen (kappa)Radiografías: 0,68; Radiografías y TC: 0,73; Radiografías y RM: 0,8500,250,50,751Radiografías: 0,68kappa0,68RadiografíasRadiografías y TC: 0,73kappa0,73Radiografías y TCRadiografías y RM: 0,85kappa0,85Radiografías y RM

Fuente: [1]

Lesiones asociadas en la RM de fracturas de meseta (% de los pacientes)
Lesiones asociadas en la RM de fracturas de mesetaAlgún ligamento mayor roto (103 fracturas de alta energía): 71; Varios ligamentos rotos: 53; Desgarro meniscal (103 fracturas): 49; Desgarro meniscal inestable (39 pacientes): 36; Lesión del LCA en fractura posterolateral (113): 83,2; Cualquier lesión meniscal o ligamentaria (30 casos): 93Algún ligamentomayor roto (103fracturas de altaenergía)Algún ligamento mayor roto (103 fracturas de alta energía): 71% de los pacientes71Varios ligamentosrotosVarios ligamentos rotos: 53% de los pacientes53Desgarro meniscal(103 fracturas)Desgarro meniscal (103 fracturas): 49% de los pacientes49Desgarro meniscalinestable (39pacientes)Desgarro meniscal inestable (39 pacientes): 36% de los pacientes36Lesión del LCA enfracturaposterolateral(113)Lesión del LCA en fractura posterolateral (113): 83,2% de los pacientes83,2Cualquier lesiónmeniscal oligamentaria (30casos)Cualquier lesión meniscal o ligamentaria (30 casos): 93% de los pacientes93

Fuente: [14], [37], [52], [53]

TC para ligamentos rotos: sensibilidad y especificidad (%)
TC para ligamentos rotos: sensibilidad y especificidadTC frente a RM como referencia (41 pacientes): 80 y 980255075100SensibilidadEspecificidadSensibilidad: 80%80%Especificidad: 98%98%TC frente a RM como referencia (41 pacientes)

Fuente: [26]

Referencias de este bloque

  1. Yacoubian SV, Nevins RT, Sallis JG, Potter HG, Lorich DG. Impact of MRI on treatment plan and fracture classification of tibial plateau fractures. J Orthop Trauma. 2002;16(9):632-7. doi:10.1097/00005131-200210000-00004 doi:10.1097/00005131-200210000-00004 Estudio de cohorte lista final
  2. Meulenkamp B, Martin R, Desy NM, Duffy P, Korley R, Puloski S, et al. Incidence, Risk Factors, and Location of Articular Malreductions of the Tibial Plateau. J Orthop Trauma. 2017;31(3):146-150. doi:10.1097/BOT.0000000000000735 doi:10.1097/BOT.0000000000000735 Estudio de cohorte lista final
  3. Mellema JJ, Doornberg JN, Molenaars RJ, Ring D, Kloen P. Interobserver reliability of the Schatzker and Luo classification systems for tibial plateau fractures. Injury. 2016;47(4):944-9. doi:10.1016/j.injury.2015.12.022 doi:10.1016/j.injury.2015.12.022 Estudio de cohorte lista final
  4. Stannard JP, Lopez R, Volgas D. Soft tissue injury of the knee after tibial plateau fractures. J Knee Surg. 2010;23(4):187-92. doi:10.1055/s-0030-1268694 doi:10.1055/s-0030-1268694 Estudio de cohorte lista final
  5. Rasappan K, Lim MJ, Chua ITH, Kwek EBK. Does the Schatzker III Tibial Plateau Fracture Exist? Indian J Orthop. 2023;57(11):1891-1900. doi:10.1007/s43465-023-01001-6 doi:10.1007/s43465-023-01001-6 Estudio de cohorte lista final
  6. Franulic N, Laso J, Bustos F, Albornoz P, Wolff N, Olivieri R, et al. Neurovascular injuries in tibial plateau fractures: Rare in Schatzker IV, predominant in complex patterns. Injury. 2025;56(12):112855. doi:10.1016/j.injury.2025.112855 doi:10.1016/j.injury.2025.112855 Estudio de cohorte lista final
  7. Mui LW, Engelsohn E, Umans H. Comparison of CT and MRI in patients with tibial plateau fracture: can CT findings predict ligament tear or meniscal injury? Skeletal Radiol. 2007;36(2):145-51. doi:10.1007/s00256-006-0216-z doi:10.1007/s00256-006-0216-z Estudio de cohorte lista final
  8. Mustonen AO, Koivikko MP, Lindahl J, Koskinen SK. MRI of acute meniscal injury associated with tibial plateau fractures: prevalence, type, and location. AJR Am J Roentgenol. 2008;191(4):1002-9. doi:10.2214/AJR.07.3811 doi:10.2214/AJR.07.3811 Estudio de cohorte lista final
  9. Yao P, Liu Y, Shan L, Zhao Y, Wang D, He Y, et al. Intra- and inter-observer reliability assessment of widely used classifications and the "Ten-segment classification" of tibial plateau fractures. Knee. 2022;35:149-156. doi:10.1016/j.knee.2022.03.002 doi:10.1016/j.knee.2022.03.002 Estudio de cohorte lista final
  10. Schneider S, Ludwig J, Hönning A, Käckenmester W, Guembel D, Ekkernkamp A, et al. Meniscus and ligament injuries associated with tibial plateau fractures cannot be predicted from CT scans, even with high surgical experience. Arch Orthop Trauma Surg. 2026;146(1):59. doi:10.1007/s00402-026-06216-4 doi:10.1007/s00402-026-06216-4 Estudio de cohorte lista final
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  12. Behrendt P, Berninger MT, Thürig G, Dehoust J, Christensen JH, Frosch KH, et al. Anterolateral versus modified posterolateral approach for tibial plateau fractures with involvement of the posterior column: a cadaveric study. Eur J Trauma Emerg Surg. 2023;49(1):201-207. doi:10.1007/s00068-022-02113-8 doi:10.1007/s00068-022-02113-8 Serie de casos lista final

Algoritmo: de la guardia a la fijación definitiva

Úsalo como mapa mental, no como protocolo. Los cuadros citan la fuente de cada rama; donde no hay estudio comparativo, la rama es práctica habitual / opinión experta y se discute con el tutor.

Manejo de una fractura de meseta tibial
Manejo de una fractura de meseta tibialFractura de mesetasospechada o confirmada:mecanismo, derrame,…¿Hay amenaza parael miembro:pulsosasimétricos,signos de…Emergencia: reducir yestabilizar, revalorarla perfusión, tratar elsíndrome compartimentaly la fractura abierta…Radiografías y TC conreconstrucciones; índicetobillo-brazo enSchatzker 4 a 6 conpulsos simétricos y…¿Alta energía(Schatzker IV aVI o AO/OTA 41C),ampollas, edemaque impide cerra…Fijador puente, cuidadode la piel, TC concolumnas y, si cambia elplan, RM; fijacióndefinitiva cuando la…¿Haydesplazamientoarticular de 2 mmo más,inestabilidad,…Tratamiento noquirúrgico: ortesis ycontrol clínico yradiográfico seriado[r55]¿Mayor, con huesomuy conminuto yarticulaciónirreparable?Considerar artroplastiaprimaria en pacientes ypatrones seleccionados[r4][r56]Fijación definitiva:abordaje por columnas,reducción articular bajovisión directa, rellenodel defecto y fijación…Movilidad temprana, cargasegún la estabilidad,vigilancia de infección,…síestabilizadonosípartes blandas aptasnonosísíno
Ver el algoritmo en texto
  1. Inicio: Fractura de meseta sospechada o confirmada: mecanismo, derrame, imposibilidad de cargar — siguiente → ¿Hay amenaza para el miembro: pulsos asimétricos, signos de síndrome compartimental, fractura abierta o luxación?
  2. Decisión: ¿Hay amenaza para el miembro: pulsos asimétricos, signos de síndrome compartimental, fractura abierta o luxación? — sí → Emergencia: reducir y estabilizar, revalorar la perfusión, tratar el síndrome compartimental y la fractura abierta según su protocolo; luego continuar; no → Radiografías y TC con reconstrucciones; índice tobillo-brazo en Schatzker 4 a 6 con pulsos simétricos y angio-TC si es de 0,9 o menos [21]
  3. Acción: Emergencia: reducir y estabilizar, revalorar la perfusión, tratar el síndrome compartimental y la fractura abierta según su protocolo; luego continuar — estabilizado → Radiografías y TC con reconstrucciones; índice tobillo-brazo en Schatzker 4 a 6 con pulsos simétricos y angio-TC si es de 0,9 o menos [21]
  4. Acción: Radiografías y TC con reconstrucciones; índice tobillo-brazo en Schatzker 4 a 6 con pulsos simétricos y angio-TC si es de 0,9 o menos [21] — siguiente → ¿Alta energía (Schatzker IV a VI o AO/OTA 41C), ampollas, edema que impide cerrar o piel comprometida?
  5. Decisión: ¿Alta energía (Schatzker IV a VI o AO/OTA 41C), ampollas, edema que impide cerrar o piel comprometida? — sí → Fijador puente, cuidado de la piel, TC con columnas y, si cambia el plan, RM; fijación definitiva cuando la piel lo permita [4][5]; no → ¿Hay desplazamiento articular de 2 mm o más, inestabilidad, fractura abierta o fractura medial? [8][55]
  6. Acción: Fijador puente, cuidado de la piel, TC con columnas y, si cambia el plan, RM; fijación definitiva cuando la piel lo permita [4][5] — partes blandas aptas → Fijación definitiva: abordaje por columnas, reducción articular bajo visión directa, relleno del defecto y fijación de cada columna [3][4]
  7. Decisión: ¿Hay desplazamiento articular de 2 mm o más, inestabilidad, fractura abierta o fractura medial? [8][55] — no → Tratamiento no quirúrgico: ortesis y control clínico y radiográfico seriado [55]; sí → ¿Mayor, con hueso muy conminuto y articulación irreparable?
  8. Acción: Tratamiento no quirúrgico: ortesis y control clínico y radiográfico seriado [55] — siguiente → Movilidad temprana, carga según la estabilidad, vigilancia de infección, rigidez y trombosis [22][6]
  9. Decisión: ¿Mayor, con hueso muy conminuto y articulación irreparable? — sí → Considerar artroplastia primaria en pacientes y patrones seleccionados [4][56]; no → Fijación definitiva: abordaje por columnas, reducción articular bajo visión directa, relleno del defecto y fijación de cada columna [3][4]
  10. Acción: Fijación definitiva: abordaje por columnas, reducción articular bajo visión directa, relleno del defecto y fijación de cada columna [3][4] — siguiente → Movilidad temprana, carga según la estabilidad, vigilancia de infección, rigidez y trombosis [22][6]
  11. Acción: Considerar artroplastia primaria en pacientes y patrones seleccionados [4][56] — siguiente → Movilidad temprana, carga según la estabilidad, vigilancia de infección, rigidez y trombosis [22][6]
  12. Fin: Movilidad temprana, carga según la estabilidad, vigilancia de infección, rigidez y trombosis [22][6]

Referencias de este bloque

  1. Meulenkamp B, Martin R, Desy NM, Duffy P, Korley R, Puloski S, et al. Incidence, Risk Factors, and Location of Articular Malreductions of the Tibial Plateau. J Orthop Trauma. 2017;31(3):146-150. doi:10.1097/BOT.0000000000000735 doi:10.1097/BOT.0000000000000735 Estudio de cohorte lista final
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Tratamiento: cuándo operar, cuándo esperar y con qué

Qué se busca. Cuando la fractura es grave, se opera para devolver una superficie lisa, un eje correcto y una rodilla estable que se pueda mover pronto [9]. Una revisión estima que casi todas acaban en el quirófano y que, se elija la técnica que se elija, el cuidado de las partes blandas es lo que no se negocia [57].

Cuándo no operar. Si la fractura no se desplazó y la rodilla es estable, AO aconseja tratarla sin cirugía, con una ortesis que evite el desplazamiento y controles clínicos y radiográficos cercanos [55]. La excepción casi constante son las B3.2 y B3.3 de la meseta medial: aunque lleguen sin desplazar suelen desplazarse, y AO recomienda estabilizarlas de entrada [55]. Para una revisión, se reducen y fijan las que tienen un desplazamiento articular de 2 mm o más, las abiertas y las del cóndilo medial; la del cóndilo lateral sin desplazar puede tratarse sin cirugía [8]. Esos umbrales son de consenso: en las fuentes revisadas no hay ensayos aleatorizados que los establezcan (sin dato verificable) y una revisión señala la escasez de ensayos prospectivos que comparen las técnicas quirúrgicas [57]. En 41 pacientes con fractura deprimida, una depresión residual menor de 2,5 mm se asoció a menos pérdida de movilidad y mejores puntajes, mientras que restaurar el eje mecánico no se asoció a la pérdida de movilidad ni a casi ninguno de los puntajes [58]. En un centro con 105 casos (89 operados y 16 tratados sin cirugía) y seguimiento mediano de 10,4 años, tanto los operados como los tratados sin cirugía tuvieron buenos resultados a largo plazo si la indicación era la correcta [59].

Tratamiento por etapas en alta energía. En los patrones complejos se recomienda el tratamiento por etapas [4]: fijador puente primero y fijación definitiva cuando las partes blandas lo permitan [5]. El edema intenso y las ampollas son las señales habituales para esperar (práctica habitual). En 53 pacientes con 57 fracturas de alta energía, el fijador puente se colocó el día del ingreso; hubo infección profunda en 5 %, seudoartrosis en 4 %, rigidez menor de 90° en 4 % y 16 % necesitó otra cirugía [5]. Otra serie de 30 bicondíleas cerradas esperó una media de 10 días (rango de 7 a 13) para la fijación definitiva [60]. El puente estabiliza el hueso, evita que la articulación se siga dañando y deja la herida a mano para curarla; su costo posible es una rodilla rígida [5].

¿Cuándo fijar? El dato más claro viene de un metaanálisis de 9 estudios con 1412 pacientes: fijar dentro de 72 horas tuvo infección profunda de 8,7 % frente a 16,1 % (RR 0,54); con cortes de 24 horas o de 5 días no hubo diferencia, y los autores advierten que no se demuestra causalidad [15]. Una cohorte de 364 pacientes encontró que la fasciotomía previa, los protocolos de control de daños y demoras de 10 a 30 días se asociaron a infección [61]; en 314 pacientes, el manejo en 2 tiempos con fijador temporal tuvo OR de 8,18 en el análisis univariado, pero los factores independientes fueron la alta energía, el síndrome compartimental y 2 o más placas [62]. Lectura: el manejo por etapas se usa en las fracturas peores, y son ellas las que se infectan; el diseño no permite separar el efecto de la técnica del de la gravedad (opinión experta).

Qué fijación. La revisión Cochrane 2024 es el mejor resumen disponible y aun así es débil: reúne 15 ensayos (948 adultos), ninguno grande ni libre de sesgo importante, y GRADE califica casi toda su evidencia como de certeza muy baja [16]. Su conclusión: con lo publicado no se puede decir qué fijación ni qué relleno del defecto es mejor [16]. Ver la tabla de comparaciones y los gráficos.

Relleno del defecto. En un metaanálisis de ensayos aleatorizados (6 estudios, 353 fracturas), el autoinjerto no mostró superioridad frente al sintético; la diferencia en depresión articular posoperatoria fue de -0,45 mm (IC95 -1,21 a 0,31), con menos sangrado (90,08 ml) y cirugía más corta (16,17 minutos) con sintético [63]. El injerto se usó en 23,6 % de los casos en Alemania, con preferencia por el aloinjerto [11].

Placa bloqueada o convencional. Dos estudios no aleatorizados y pequeños se contradicen. En 77 pacientes con Schatzker II, el implante bloqueado costó 905 USD más y no hubo diferencias demográficas, radiográficas ni funcionales [29]; en 2 grupos de 20 y 21 pacientes, el puntaje de rodilla fue de 80,20 con placa bloqueada frente a 72,52 con no bloqueada (p = 0,039) [30]. En las fuentes revisadas no hay un ensayo aleatorizado que compare ambas (sin dato verificable). Hasta que exista, la elección depende de la fractura, la calidad ósea y el costo (opinión experta).

Artroscopia. En un ensayo aleatorizado de Schatzker I a III con 75 pacientes, la estancia fue de 3,10 días con artroscopia frente a 5,51 con ORIF, sin diferencia en complicaciones, y se hallaron lesiones intraarticulares adicionales en 27 pacientes [64]. La reducción cerrada con fluoroscopia, comparada con ORIF y artrotomía submeniscal, dio peor reducción posterolateral y peor KOOS de deporte y calidad de vida a 2 años en un estudio no aleatorizado de 70 pacientes [65].

El mayor con hueso frágil. En pacientes de 55 años o más, la artroplastia primaria tuvo menos complicaciones que la secundaria en una revisión de 12 estudios con 341 pacientes (121 primarias y 220 secundarias) [56]; algunos autores la proponen en pacientes y patrones seleccionados [4]. Es una opción a discutir, no un estándar.

Guía. La guía S2k alemana (DGOU, DGU y AGA) usó un proceso Delphi con 25 afirmaciones por consenso; es lectura recomendada para quien opera estas fracturas [66].

Comparaciones de fijación: qué se sabe y con qué certeza
ComparaciónEstudioResultado principalLímite
Fijador circular frente a ORIF con doble placaECA multicéntrico, 83 fracturas [67]Sangrado 213 frente a 544 mL; estancia 9,9 frente a 23,4 días; infección profunda 7 de 40 (18 %) con ORIF; WOMAC igual a 2 añosUn solo ensayo; el Cochrane lo reanalizó con reintervención RR 0,78 (0,45 a 1,32), muy incierto [16]
Fijación externa frente a ORIF en lesiones complejasMetaanálisis de 19 estudios, 1191 fracturas [68]Con fijación externa: mejor función (DME 0,29) y 7,86° más de movilidad, pero más infección superficial (OR 3,22) y más artrosis radiográfica (OR 1,56)Solo 1 ECA; sin diferencia en infección profunda ni en prótesis
Placa lateral única frente a doble placaMetaanálisis de 9 estudios, 559 pacientes [69]Menos tiempo quirúrgico, estancia y necrosis con placa única; más pérdida de alineaciónCochrane: HSS MD 0,2 puntos, muy incierto [16]
Una frente a 2 incisiones en doble placaCohorte de 346 pacientes [27]Infección profunda 22,0 % frente a 23,5 %; reintervención 31,7 % frente a 31,4 %Retrospectivo; las complicaciones dependen más de la lesión que del abordaje
Autoinjerto frente a sustituto óseoMetaanálisis de ECA, 353 fracturas [63]Sin superioridad del autoinjerto; menos sangrado y cirugía más corta con sintéticoEstudios similares pero con imprecisión
Placa bloqueada frente a no bloqueada2 estudios no aleatorizados [29][30]Resultados opuestosSin ECA que lo resuelva
Artroscopia frente a abierta (Schatzker I a III)ECA de 75 pacientes [64]Estancia 3,10 frente a 5,51 días; mismas complicacionesUn solo ensayo, solo fracturas simples

Fuente: [16], [27], [29], [30], [63], [64], [67], [68], [69]

Infección profunda según el momento de la fijación definitiva (metaanálisis de 9 estudios) (%)
Infección profunda según el momento de la fijación definitiva (metaanálisis de 9 estudios)Dentro de 72 h: 8,7; Después de 72 h: 16,1; Dentro de 24 h: 10,8; Después de 24 h: 12,90255075100Dentro de 72 h: 8,7%8,7%Dentro de 72hDespués de 72 h: 16,1%16,1%Después de 72hDentro de 24 h: 10,8%10,8%Dentro de 24hDespués de 24 h: 12,9%12,9%Después de 24h

Fuente: [15]

Fijador circular frente a ORIF: sangrado intraoperatorio (ECA) (mL)
Fijador circular frente a ORIF: sangrado intraoperatorio (ECA)Fijador circular: 213; ORIF con doble placa: 5440150300450600Fijador circular: 213mL213Fijador circularORIF con doble placa: 544mL544ORIF con doble placa

Fuente: [67]

Fijador circular frente a ORIF: días de hospital (ECA) (días)
Fijador circular frente a ORIF: días de hospital (ECA)Fijador circular: 9,9; ORIF con doble placa: 23,406,2512,518,7525Fijador circular: 9,9días9,9Fijador circularORIF con doble placa: 23,4días23,4ORIF con doble placa

Fuente: [67]

Infección profunda en bicondíleas C según técnica (346 pacientes, cohorte) (%)
Infección profunda en bicondíleas C según técnica (346 pacientes, cohorte)Placa única: 10,2; Doble placa, 1 incisión: 22; Doble placa, 2 incisiones: 23,5Placa únicaPlaca única: 10,2%10,2%Doble placa, 1incisiónDoble placa, 1 incisión: 22%22%Doble placa, 2incisionesDoble placa, 2 incisiones: 23,5%23,5%

Fuente: [27]

Referencias de este bloque

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Abordajes y fijación por columnas: la lógica de elección

Este tema no repite la técnica de cada abordaje: eso está en el capítulo Abordajes de la meseta tibial. Aquí queda solo la lógica de elegir la vía según la columna rota.

Regla de fondo. Desde delante (anterolateral o anteromedial) no se reducen ni se sostienen bien los fragmentos de atrás; cada uno pide su vía posterior [4]. Ninguna vía deja ver toda la articulación (opinión experta): por eso la elección parte de la columna rota.

Lateral y anterior. La columna lateral se aborda por la vía anterolateral, que es el caballo de batalla de estas fracturas [33].

Posteromedial. La vía de Lobenhoffer (descrita en 1997) se hace con el paciente en prono; se trabaja por el intervalo entre la pata de ganso y el gastrocnemio, y el fragmento se sostiene con una pequeña placa antideslizante [70]. Los autores la consideran poco exigente y muy útil cuando la fractura compleja toma la columna medial y la posterior [70].

Posterolateral. Alrededor de 7 % de las fracturas de meseta afectan la esquina posterolateral [71]. Si el fragmento posterolateral va solo, la revisión prefiere entrar por encima de la cabeza del peroné; si se combina con otras columnas, por una vía posterior [34]. En 10 piezas de cadáver, el abordaje posterolateral logró un escalón de 0,4 ± 0,7 mm frente a 2,1 ± 1,4 mm con el anterolateral, y los autores concluyen que, si la columna posterolateral está desplazada, la reducción óptima pide una vía posterior, en prono o en decúbito lateral [54]. Un abordaje posterolateral sin osteotomía del peroné logró reducción y fijación estables en 6 de 7 pacientes [71].

Metaanálisis posterior frente a anterior. En 29 estudios con 747 pacientes, el abordaje posterior se asoció con mejor movilidad y menor tiempo quirúrgico, sin diferencias en complicaciones, infección, unión ni HSS; hay reservas por el decúbito prono en comorbilidades y politrauma [72].

Bicondílea con tres columnas. Luo combinó un abordaje posterior en L invertida con el anterolateral, con el paciente en posición flotante, y fijó las 3 columnas en 29 casos con reducción satisfactoria salvo un caso con escalón de 4 mm [45].

Una o dos incisiones. En doble placa, la infección profunda fue similar con 1 o con 2 incisiones: 22,0 % frente a 23,5 %, sin diferencia significativa [27]. Y en un metaanálisis de 9 estudios, la placa lateral única y la doble placa fueron ambas aceptables, con más pérdida de alineación con la placa única [69].

Si está rota esta columna, piensa en esta vía (práctica habitual con apoyo de los estudios)
Fragmento o columnaVía habitualPosiciónIdea clave
Lateral o anterolateralAnterolateral con artrotomía submeniscalSupinoCaballo de batalla; no expone la meseta posterior [33][4]
PosteromedialLobenhoffer (gastrocnemio y pata de ganso)PronoPlaca antideslizante; reducir con extensión y valgo [70]
PosterolateralSupra-cabeza del peroné o posterolateral sin osteotomía; posteriores si es combinadaProno o lateralEn cadáver, el anterolateral dejó más escalón en la columna posterior [54][34]
Bicondílea de 3 columnasPosterior en L invertida más anterolateral, o dos incisionesPosición flotante, según el casoFijar cada columna con su implante [45]

Fuente: [4], [33], [34], [45], [54], [70]

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  5. Luo CF, Sun H, Zhang B, Zeng BF. Three-column fixation for complex tibial plateau fractures. J Orthop Trauma. 2010;24(11):683-92. doi:10.1097/BOT.0b013e3181d436f3 doi:10.1097/BOT.0b013e3181d436f3 Serie de casos lista final
  6. Behrendt P, Berninger MT, Thürig G, Dehoust J, Christensen JH, Frosch KH, et al. Anterolateral versus modified posterolateral approach for tibial plateau fractures with involvement of the posterior column: a cadaveric study. Eur J Trauma Emerg Surg. 2023;49(1):201-207. doi:10.1007/s00068-022-02113-8 doi:10.1007/s00068-022-02113-8 Serie de casos lista final
  7. Chang H, Zhu Y, Zheng Z, Chen W, Zhao S, Zhang Y, et al. Meta-analysis shows that highly comminuted bicondylar tibial plateau fractures treated by single lateral locking plate give similar outcomes as dual plate fixation. Int Orthop. 2016;40(10):2129-2141. doi:10.1007/s00264-016-3157-8 doi:10.1007/s00264-016-3157-8 Revisión sistemática / metaanálisis lista final
  8. Hake ME, Goulet JA. Open Reduction and Internal Fixation of the Posteromedial Tibial Plateau via the Lobenhoffer Approach. J Orthop Trauma. 2016;30 Suppl 2:S35-6. doi:10.1097/BOT.0000000000000582 doi:10.1097/BOT.0000000000000582 Revisión lista final
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  10. Laurent Tsai SH, Lin CR, Lin YR, Liu YC, Tischler EH, Tang HC, et al. Comparative Analysis of Posterior Approach Versus Anterior Approach for Posterior Tibial Plateau Fractures: A Systematic Review and Meta-analysis. JBJS Rev. 2023;11(7). doi:10.2106/JBJS.RVW.23.00030 doi:10.2106/JBJS.RVW.23.00030 Revisión sistemática / metaanálisis lista final

Técnica quirúrgica explicada para entender

Apoyo de estudio, no manual de implante ni sustituto del tutor. Lo apoyado en un estudio lleva cita; lo que es práctica habitual / opinión experta se rotula así y no lleva cifra.

1. Antes de entrar. Con la TC se deciden las columnas rotas, la localización de la depresión y el mecanismo, y de ahí el abordaje, el implante y el orden de fijación [32][43]. Se evalúa la piel; si las partes blandas no lo permiten, fijador puente y espera [5]. Se prepara el material (distractor, trépano o broca de ventana cortical, relleno, placas de soporte y tornillos subcondrales) según la fractura (práctica habitual).

2. Posición y campo. Para la columna lateral: supino sobre mesa radiolúcida, con la rodilla con libertad para flexionar (práctica habitual). Para la columna posteromedial: prono, como en la vía de Lobenhoffer [70]. Para la posterolateral desplazada: prono o decúbito lateral [54]. Para las 3 columnas: posición flotante con abordaje posterior en L invertida más anterolateral [45]. El prono tiene reservas en pacientes con comorbilidad o politrauma [72].

3. Acceso y ver la articulación. La vía anterolateral es la de trabajo. La clave es abrir por debajo del menisco: así la superficie se mira de frente y la reducción se juzga con los ojos [33]. Las malas reducciones fueron 16,6 % con artrotomía submeniscal frente a 41,4 % con fluoroscopia sola [3], y la reducción abierta con artrotomía dio mejor reducción posterolateral que la cerrada [65].

4. Elevar y reducir. Un distractor femoral abre el compartimento lateral y ayuda a ver y levantar la superficie; por una ventana en la cortical se empuja el hundimiento desde abajo [33]. Se levanta el fragmento deprimido como un bloque, se reduce el reborde roto y se comprueba bajo visión directa (práctica habitual). La fluoroscopia no basta: en cadáver, los escalones del área lateral central quedaron mal reducidos con ambos abordajes [54].

5. Relleno del defecto. Se rellena el hueco bajo la superficie con astillas esponjosas [33]; el autoinjerto no fue superior al sustituto sintético, y con este hubo menos sangrado y cirugía más corta [63].

6. Fijación. En lateral: placa lateral con tornillos subcondrales en balsa [33]. En posteromedial: placa antideslizante, reduciendo con extensión y valgo de la rodilla más manipulación directa [70]. Si hay un fragmento coronal o conminución, que son predictores de pérdida de reducción (OR 4,823 y 9,148), conviene considerar soporte directo por una vía posterior [39]. En la bicondílea, cada columna con su implante [45].

7. Comprobar. Control directo y con imagen en 2 planos; alineación y escalón. Un escalón de 2 mm o más se asoció a 8,4 veces más riesgo de prótesis en 2 años [2]. Si queda duda sobre la reducción articular, la TC posoperatoria la aclara: en 65 TC, 32,3 % tenía un escalón o brecha mayor de 2 mm [3].

8. Menisco y ligamentos. Si la imagen mostró un desgarro de menisco, se puede tratar en el mismo tiempo y evitar una reoperación [37].

9. Cierre. Por planos y cuidando la piel, que en alta energía es lo más delicado (práctica habitual); la rehabilitación se planea según la estabilidad de la fijación [8].

Errores frecuentes del residente (opinión experta, con apoyo en los estudios).

  • Sobredistracción: la parálisis del peroneo con distractor fue de 16,4 % (10 de 61) en una serie [24]; en otra de 147 pacientes fue de 2,0 %, casi siempre un déficit sensitivo incompleto, y los autores insisten en aplicarlo con cuidado [25].
  • Confiar en la fluoroscopia para dar por buena la reducción articular [3].
  • Operar solo por lateral una fractura con columna posterior [4].
  • Colocar una placa rígida lateral sobre un fragmento coronal sin soporte directo [39].
  • Dejar el fijador puente más tiempo del necesario [6].
Escalón o brecha mayor de 2 mm en TC posoperatoria de meseta lateral (%)
Escalón o brecha mayor de 2 mm en TC posoperatoria de meseta lateralArtrotomía submeniscal: 16,6; Todas las reducciones (65 TC): 32,3; Fluoroscopia sola: 41,4ArtrotomíasubmeniscalArtrotomía submeniscal: 16,6%16,6%Todas lasreducciones (65 TC)Todas las reducciones (65 TC): 32,3%32,3%Fluoroscopia solaFluoroscopia sola: 41,4%41,4%

Fuente: [3]

Parálisis del peroneo asociada al distractor (%)
Parálisis del peroneo asociada al distractorSerie de 147 pacientes: 2; Serie de 61 pacientes, sin fijador previo: 4; Serie de 61 pacientes, todos: 16,4; Serie de 61 pacientes, con fijador previo: 25Serie de 147pacientesSerie de 147 pacientes: 2%2%Serie de 61pacientes, sinfijador previoSerie de 61 pacientes, sin fijador previo: 4%4%Serie de 61pacientes, todosSerie de 61 pacientes, todos: 16,4%16,4%Serie de 61pacientes, confijador previoSerie de 61 pacientes, con fijador previo: 25%25%

Fuente: [24], [25]

Fijación de una fractura de meseta paso a paso
Fijación de una fractura de meseta paso a pasoSecuencia de 10 pasos. Paso 1: Planear con TC. Marca las columnas rotas, la depresión y el mecanismo; define abordaje, implante y orden. Riesgo: Con radiografías solas, la columna posterior se ve mal.. Paso 2: Piel y momento. Con edema o ampollas, fijador puente y esperar a que la piel lo permita. Riesgo: Operar sobre piel mala eleva la infección (opinión experta).. Paso 3: Posición. Supino para lateral; prono para posteromedial y posterolateral; flotante para 3 columnas. Riesgo: El prono tiene reservas en comorbilidad y politrauma.. Paso 4: Ver la articulación. Artrotomía submeniscal para juzgar la reducción, no solo fluoroscopia. Riesgo: Solo fluoroscopia: 41,4 % de escalones mayores de 2 mm.. Paso 5: Elevar y reducir. Distractor y ventana cortical para empujar el hundimiento desde abajo; reducir el reborde. Riesgo: Sobredistracción: parálisis del peroneo.. Paso 6: Rellenar. Astillas esponjosas, aloinjerto o sustituto en el hueco subcondral. Riesgo: Dejar el vacío sin soporte favorece el hundimiento (opinión experta).. Paso 7: Fijar por columnas. Placa de soporte o contrafuerte, tornillos subcondrales y placa posterior si hay fragmento posterior. Riesgo: Fragmento coronal sin soporte: más pérdida de reducción.. Paso 8: Comprobar. Visión directa, dos planos y alineación; escalón de 2 mm o más es mala reducción. Riesgo: Escalón de 2 mm o más: 8,4 veces más riesgo de prótesis.. Paso 9: Menisco y ligamentos. Tratar en el mismo acto lo que la RM mostró. Riesgo: Reoperación evitable.. Paso 10: Cerrar y planear la rehabilitación. Cierre por planos y rehabilitación según la estabilidad de la fijación. Riesgo: Fijador de más: cada día sumó 10 % a las odds de manipulación o cuadricepsplastia..1Planear con TCMarca las columnas rotas, la depresión y el mecanismo; defineabordaje, implante y orden.Riesgo:Con radiografías solas, la columna posterior se vemal.2Piel y momentoCon edema o ampollas, fijador puente y esperar a que la piello permita.Riesgo:Operar sobre piel mala eleva la infección (opiniónexperta).3PosiciónSupino para lateral; prono para posteromedial yposterolateral; flotante para 3 columnas.Riesgo:El prono tiene reservas en comorbilidad ypolitrauma.4Ver la articulaciónArtrotomía submeniscal para juzgar la reducción, no solofluoroscopia.Riesgo:Solo fluoroscopia: 41,4 % de escalones mayores de 2mm.5Elevar y reducirDistractor y ventana cortical para empujar el hundimientodesde abajo; reducir el reborde.Riesgo:Sobredistracción: parálisis del peroneo.6RellenarAstillas esponjosas, aloinjerto o sustituto en el huecosubcondral.Riesgo:Dejar el vacío sin soporte favorece el hundimiento(opinión experta).7Fijar por columnasPlaca de soporte o contrafuerte, tornillos subcondrales yplaca posterior si hay fragmento posterior.Riesgo:Fragmento coronal sin soporte: más pérdida dereducción.8ComprobarVisión directa, dos planos y alineación; escalón de 2 mm o máses mala reducción.Riesgo:Escalón de 2 mm o más: 8,4 veces más riesgo deprótesis.9Menisco y ligamentosTratar en el mismo acto lo que la RM mostró.Riesgo:Reoperación evitable.10Cerrar y planear la rehabilitaciónCierre por planos y rehabilitación según la estabilidad de lafijación.Riesgo:Fijador de más: cada día sumó 10 % a las odds demanipulación o cuadricepsplastia.
Ver el esquema en texto
  1. Planear con TC. Marca las columnas rotas, la depresión y el mecanismo; define abordaje, implante y orden. Riesgo: Con radiografías solas, la columna posterior se ve mal [12].
  2. Piel y momento. Con edema o ampollas, fijador puente y esperar a que la piel lo permita. Riesgo: Operar sobre piel mala eleva la infección (opinión experta).
  3. Posición. Supino para lateral; prono para posteromedial y posterolateral; flotante para 3 columnas. Riesgo: El prono tiene reservas en comorbilidad y politrauma.
  4. Ver la articulación. Artrotomía submeniscal para juzgar la reducción, no solo fluoroscopia. Riesgo: Solo fluoroscopia: 41,4 % de escalones mayores de 2 mm.
  5. Elevar y reducir. Distractor y ventana cortical para empujar el hundimiento desde abajo; reducir el reborde. Riesgo: Sobredistracción: parálisis del peroneo.
  6. Rellenar. Astillas esponjosas, aloinjerto o sustituto en el hueco subcondral. Riesgo: Dejar el vacío sin soporte favorece el hundimiento (opinión experta).
  7. Fijar por columnas. Placa de soporte o contrafuerte, tornillos subcondrales y placa posterior si hay fragmento posterior. Riesgo: Fragmento coronal sin soporte: más pérdida de reducción.
  8. Comprobar. Visión directa, dos planos y alineación; escalón de 2 mm o más es mala reducción. Riesgo: Escalón de 2 mm o más: 8,4 veces más riesgo de prótesis.
  9. Menisco y ligamentos. Tratar en el mismo acto lo que la RM mostró. Riesgo: Reoperación evitable.
  10. Cerrar y planear la rehabilitación. Cierre por planos y rehabilitación según la estabilidad de la fijación. Riesgo: Fijador de más: cada día sumó 10 % a las odds de manipulación o cuadricepsplastia.

Fuente: [2], [3], [6], [12], [24], [39], [72]

Referencias de este bloque

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  19. Hake ME, Goulet JA. Open Reduction and Internal Fixation of the Posteromedial Tibial Plateau via the Lobenhoffer Approach. J Orthop Trauma. 2016;30 Suppl 2:S35-6. doi:10.1097/BOT.0000000000000582 doi:10.1097/BOT.0000000000000582 Revisión lista final
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Complicaciones

Idea central. Las complicaciones de esta fractura no son azar: se concentran en los patrones de alta energía y se pagan en infección, rigidez y artrosis. Conocer las cifras permite aconsejar al paciente y vigilar lo que toca en cada etapa.

Síndrome compartimental. Ocurrió en 3,1 % de 1119 fracturas [20] y en 11 % de 162 [35]; en 83 bicondíleas C3 tratadas con doble placa fue de 14,5 % [73]. Es también un factor de riesgo de infección: OR de 3,53 en un metaanálisis [74] y de 9,1 en el análisis univariado de una cohorte de 2106 pacientes [75]. El diagnóstico y el tratamiento están en el capítulo Síndrome compartimental agudo.

Lesión neurovascular. La lesión vascular fue de 0,62 % y la neurológica de 4,06 % en 320 pacientes [23]. En la hiperextensión-varo, la arteria poplítea requirió reparación en 12 % y hubo lesión del peroneo en 16 % [28]. La lesión iatrogénica del peroneo por distractor fue de 16,4 % en una serie (25 % si había fijador previo) y de 2,0 % en otra; solo 60 % de las parálisis se recuperó, en unas 14 semanas [24][25].

Infección. La tasa de infección profunda cambia con la población: 4,5 % en 2106 pacientes [75], 7,64 % en 314 [62], 11,1 % en 532 [76], cerca de 6 % en el metaanálisis de fracturas tipo C [77] y 8,4 % en 83 bicondíleas C3 [73]. Los factores de riesgo que más se repiten son la fractura abierta, el síndrome compartimental, el tipo C, la diabetes, el número de comorbilidades, el tabaco y la fijación externa (tabla) [74][75].

Costo funcional. Tras la cirugía, la infección redujo el regreso al trabajo a 39 % frente a 81 % sin infección [78].

Profilaxis local. En el ensayo TOBRA (1528 pacientes con fractura periarticular de tibia y alto riesgo de infección), la infección profunda a 182 días fue de 7,4 % con tobramicina más vancomicina en polvo y de 6,6 % con vancomicina sola (HR 1,11): sumar tobramicina no aportó beneficio [7]. En un análisis de 74 pacientes infectados del ensayo VANCO, la vancomicina en polvo se asoció a menos infecciones por S. aureus sensible a meticilina (1,4 % frente a 4,8 %), sin aumento de resistencia ni de gramnegativos [79].

Pérdida de reducción y malalineación. Se perdió la reducción en 29,0 % de 138 fracturas; la conminución (OR 9,148) y la fractura coronal (OR 4,823) fueron los factores [39]. En 83 bicondíleas C3, la reducción articular fue satisfactoria en 62 %, la alineación coronal en 91 % y la sagital en 72 % [73].

Rigidez y artrofibrosis. Requirió intervención en 27 de 186 pacientes (14,5 %); el fijador provisional se asoció a más riesgo (OR 4,63), cada día de fijador sumó 10 % a las odds de manipulación o cuadricepsplastia (OR 1,10) y la CPM se asoció a menos artrofibrosis (OR 0,32) [6]. La manipulación dentro de 3 meses puede dar mejor movilidad [6]. En 83 bicondíleas hubo 5 manipulaciones y 2 resecciones de osificación heterotópica [73].

Tromboembolia. La tromboembolia clínicamente importante fue de 8,4 % (39 de 462), con embolia pulmonar en 3,9 % y TVP en 4,54 % [80]; en 83 bicondíleas C3 hubo TVP en 19,3 % sin embolia pulmonar [73]. Los factores fueron sexo masculino, lesión espinal, otra lesión de extremidad y estancia en UCI [80]. La tromboprofilaxis sigue el protocolo de la institución (práctica habitual).

Implante. En la serie de 83 casos, 13 pacientes necesitaron retirar el implante por molestia local [73].

Artrosis postraumática y artroplastia. Ver Pronóstico.

Factores asociados a infección tras fijación de meseta
FactorMedidaFuente
Fractura abiertaOR 3,78 en metaanálisis; OR 6,6 en cohorte de 2106 (univariado)[74][75]
Síndrome compartimentalOR 3,53 en metaanálisis; OR 9,1 en cohorte de 2106 (univariado)[74][75]
Fractura tipo C de AO/OTAOR 5,6, univariado[75]
DiabetesOR 3,5, univariado[75]
Más de 6 comorbilidadesOR 8,01 (frente a ninguna), univariado[75]
Tiempo operatorioOR 2,15[74]
TabacoOR 2,13[74]
Fijación externaOR 2,07 en metaanálisis; con manejo en 2 tiempos OR 8,18 en el análisis univariado[74][62]
2 o más placasOR 5,04 independiente[62]

Fuente: [62], [74], [75]

Infección profunda tras fijación de meseta según la serie (%)
Infección profunda tras fijación de meseta según la serieCohorte de 2106 (7 centros): 4,5; Metaanálisis de tipo C: 6; Cohorte de 314: 7,64; Bicondíleas C3, doble placa (83): 8,4; Cohorte de 532: 11,1; ORIF en el ensayo de fijador circular (40): 18Cohorte de 2106 (7centros)Cohorte de 2106 (7 centros): 4,5%4,5%Metaanálisis detipo CMetaanálisis de tipo C: 6%6%Cohorte de 314Cohorte de 314: 7,64%7,64%Bicondíleas C3,doble placa (83)Bicondíleas C3, doble placa (83): 8,4%8,4%Cohorte de 532Cohorte de 532: 11,1%11,1%ORIF en el ensayode fijador circular(40)ORIF en el ensayo de fijador circular (40): 18%18%

Fuente: [62], [67], [73], [75], [76], [77]

Otras complicaciones frecuentes (%)
Otras complicaciones frecuentesSíndrome compartimental (1119 fracturas): 3,1; Lesión neurológica (320 pacientes): 4,06; Tromboembolia clínicamente importante (462): 8,4; Artrofibrosis con intervención (186): 14,5; Parálisis del peroneo con distractor (61): 16,4; Pérdida de reducción (138 fracturas): 29Síndromecompartimental(1119 fracturas)Síndrome compartimental (1119 fracturas): 3,1%3,1%Lesión neurológica(320 pacientes)Lesión neurológica (320 pacientes): 4,06%4,06%Tromboemboliaclínicamenteimportante (462)Tromboembolia clínicamente importante (462): 8,4%8,4%Artrofibrosis conintervención (186)Artrofibrosis con intervención (186): 14,5%14,5%Parálisis delperoneo condistractor (61)Parálisis del peroneo con distractor (61): 16,4%16,4%Pérdida dereducción (138fracturas)Pérdida de reducción (138 fracturas): 29%29%

Fuente: [6], [20], [23], [24], [39], [80]

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Pronóstico: lo que pasa a 5, 10 y 16 años

Idea central. El hueso curado no es una rodilla sana. Cuando se restauran la anatomía y la estabilidad, el resultado funcional a mediano plazo suele ser muy bueno, y al menos la mitad de los pacientes recupera su nivel de actividad física previo [9].

Artroplastia total de rodilla. En 8426 pacientes operados de Ontario comparados con 33 698 controles, las tasas de artroplastia a 2, 5 y 10 años fueron de 0,32 % frente a 0,29 %, de 5,3 % frente a 0,82 % y de 7,3 % frente a 1,8 %; la cirugía de meseta multiplicó la probabilidad de artroplastia (HR 5,29), con más riesgo en las bicondíleas (HR 1,53) y con más comorbilidad (HR 2,17) [18]. En 439 pacientes operados en Suecia, 5,2 % pasó a prótesis en 2 años y 7,7 % al final del seguimiento (16 años); el escalón articular de 2 mm o más se asoció a un riesgo 8,4 veces mayor en 2 años y los tipos B3 y C3, a un riesgo 6,8 veces mayor que los demás [2]. En un centro con seguimiento mediano de 10,4 años, la conversión fue de 2 % y 9 % tuvo una intervención con preservación articular [59].

Artrosis radiográfica. A una media de 10 años, 50 % de 114 pacientes examinados tenía artrosis radiográfica (34 % en la rodilla lesionada y 16 % en ambas), con mayor riesgo tras fractura medial o bicondílea (OR 3,4 ajustado) [17].

Función y calidad de vida. En 214 pacientes con fractura bicondílea operada (respondió 48 % de 450), la infección ocurrió en 12 % y la prótesis en 3 %; el PROMIS de función física tuvo mediana de 49,8 y, según los autores, no alcanzó una diferencia mínima clínicamente importante, con limitación para actividades vigorosas pero sin dificultad para caminar más de una milla [81]. La infección empeoró la función y la reincorporación laboral [78].

Si la artrosis llega. Una prótesis tras una fijación previa tiene más riesgo: en 9 estudios con 572 pacientes, infección de 11 % y revisión de 9 % [82].

El mayor. En pacientes de 60 años o más, 8 % requirió una prótesis posterior y la mortalidad fue de 2 % a 30 días y de 5 % al año [31].

Lo que modifica el pronóstico (resumen). La reducción articular, el tipo de fractura (B3, C3, medial o bicondílea), la infección y la comorbilidad [2][17][78][18].

Artroplastia total de rodilla a 10 años: fractura de meseta operada frente a controles (%)
Artroplastia total de rodilla a 10 años: fractura de meseta operada frente a controlesFractura operada, a 2 años: 0,32; Controles, a 2 años: 0,29; Fractura operada, a 5 años: 5,3; Controles, a 5 años: 0,82; Fractura operada, a 10 años: 7,3; Controles, a 10 años: 1,80255075100Fractura operada, a 2 años: 0,32%0,32%Fracturaoperada,a 2 añosControles, a 2 años: 0,29%0,29%Controles, a 2añosFractura operada, a 5 años: 5,3%5,3%Fracturaoperada,a 5 añosControles, a 5 años: 0,82%0,82%Controles, a 5añosFractura operada, a 10 años: 7,3%7,3%Fracturaoperada,a 10añosControles, a 10 años: 1,8%1,8%Controles, a 10años

Fuente: [18]

Otras medidas de pronóstico a mediano y largo plazo (%)
Otras medidas de pronóstico a mediano y largo plazoPrótesis a 2 años tras cirugía (439 pacientes): 5,2; Prótesis a 16 años (439 pacientes): 7,7; Artrosis radiográfica solo en la rodilla lesionada: 34; Artrosis radiográfica: total de pacientes examinados: 50; Regreso al trabajo sin infección: 81; Regreso al trabajo con infección: 39Prótesis a 2 añostras cirugía (439pacientes)Prótesis a 2 años tras cirugía (439 pacientes): 5,2%5,2%Prótesis a 16 años(439 pacientes)Prótesis a 16 años (439 pacientes): 7,7%7,7%Artrosisradiográfica soloen la rodillalesionadaArtrosis radiográfica solo en la rodilla lesionada: 34%34%Artrosisradiográfica: totalde pacientesexaminadosArtrosis radiográfica: total de pacientes examinados: 50%50%Regreso al trabajosin infecciónRegreso al trabajo sin infección: 81%81%Regreso al trabajocon infecciónRegreso al trabajo con infección: 39%39%

Fuente: [2], [17], [78]

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Rehabilitación: mover pronto, cargar con criterio

Idea central. La rodilla se rigidiza si se espera demasiado; el hueso se hunde si se carga mal. El plan depende de cuán estable quedó la fijación, de la densidad del hueso y del paciente (edad, adherencia, movilidad) [8].

Movilidad. Mover pronto la rodilla es la principal defensa contra la rigidez [8]. La CPM se asoció a menos artrofibrosis (OR 0,32), sobre todo con fijador previo prolongado [6].

Carga: lo que se hace y lo que se sabe. En una revisión de alcance de 124 estudios con 5156 pacientes, lo más frecuente fue no apoyar entre 4 y 6 semanas (39 % de los estudios), seguido de 4 a 6 semanas de apoyo parcial (51 %), con carga completa recomendada a las 9 a 12 semanas (55 %) [83]. La guía AO propone no apoyar o apoyar parcialmente entre 10 y 12 semanas, pero en una encuesta a 111 cirujanos, 72,1 % empezaría antes de las 12 semanas, 55,9 % a las 6 semanas y 11,7 % de inmediato; 88,7 % reconoció apartarse de su propio protocolo [84].

Evidencia a favor de cargar antes. Un metaanálisis de 10 estudios con 940 pacientes no halló diferencias en dolor, tiempo de unión, unión retrasada ni seudoartrosis con carga temprana [22]. En un ensayo aleatorizado de 45 pacientes con Schatzker I a IV, la carga inmediata tolerada mejoró el puntaje clínico de Rasmussen a los 6 meses (p = 0,002) sin diferencias radiológicas; hubo colapso articular en 4 de 45 (3 con el protocolo tradicional y 1 con carga inmediata, p = 0,571) [85]. En 92 pacientes, la carga temprana empezó a las 6,5 semanas frente a 11,8 semanas con la tradicional, con unión sin diferencias (93,5 frente a 103,7 días) [86].

Honestidad con la evidencia. Los estudios son heterogéneos en tipo de fractura y en protocolos, y los autores piden individualizar [22]. En una serie de 7 Schatzker II fijadas con tornillos subcondrales y placa de soporte, la carga parcial inmediata fue tolerada [40], pero eso no autoriza cargar igual en una bicondílea conminuta (opinión experta).

Propuesta de trabajo (opinión experta, para discutir con el tutor). Movilidad desde el posoperatorio; carga más pronta en fracturas simples con fijación estable; más prudente en conminutas y en hueso frágil; control radiográfico para detectar hundimiento; y analgesia y tromboprofilaxis según protocolo.

Semanas hasta empezar la carga: protocolo temprano frente a tradicional (semanas)
Semanas hasta empezar la carga: protocolo temprano frente a tradicionalCarga temprana: 6,5; Protocolo tradicional: 11,803,757,511,2515Carga temprana: 6,5semanas6,5Carga tempranaProtocolo tradicional: 11,8semanas11,8Protocolo tradicional

Fuente: [86]

Cuándo empezarían a cargar 111 cirujanos encuestados (% de los cirujanos)
Cuándo empezarían a cargar 111 cirujanos encuestadosDe inmediato: 11,7; A las 2 semanas: 4,5; A las 6 semanas: 55,9; Antes de las 12 semanas (total): 72,1020406080De inmediato: 11,7% de los cirujanos11,7De inmediatoA las 2 semanas: 4,5% de los cirujanos4,5A las 2semanasA las 6 semanas: 55,9% de los cirujanos55,9A las 6semanasAntes de las 12 semanas (total): 72,1% de los cirujanos72,1Antes de las12 semanas(total)

Fuente: [84]

Línea de tiempo de la rehabilitación (referencias de estudios, no un protocolo)
Línea de tiempo de la rehabilitación (referencias de estudios, no un protocolo)Línea de tiempo de 6 hitos. Posoperatorio inmediato: Movilidad temprana de la rodilla; la CPM se asoció a menos artrofibrosis (OR 0,32).; Primeras 6 semanas: Lo más común: no apoyar 4 a 6 semanas (39 % de los estudios); alternativa estudiada: carga inmediata tolerada en Schatzker I a IV.; Semanas 6 a 12: Apoyo parcial y progresivo; carga completa recomendada a las 9 a 12 semanas en 55 % de los estudios.; Hasta los 3 meses: Si la rodilla no flexiona, una manipulación dentro de 3 meses puede dar mejor movilidad.; Alrededor de los 3 a 4 meses: Unión radiográfica en 13,5 semanas y carga completa en 14,8 semanas, en promedio, en una cohorte de 287 fracturas.; A los 2 años: Control de alineación, escalón articular y función; el riesgo de prótesis por escalón de 2 mm o más se midió a los 2 años..PosoperatorioinmediatoMovilidadtemprana de larodilla; la CPMse asoció amenosartrofibrosis(OR 0,32).Primeras 6semanasLo más común:no apoyar 4 a 6semanas (39 %de losestudios);alternativaestudiada:carga inmediatatolerada enSchatzker I aIV.Semanas 6 a12Apoyo parcial yprogresivo;carga completarecomendada alas 9 a 12semanas en 55 %de losestudios.Hasta los 3mesesSi la rodillano flexiona,unamanipulacióndentro de 3meses puede darmejormovilidad.Alrededor delos 3 a 4mesesUniónradiográfica en13,5 semanas ycarga completaen 14,8semanas, enpromedio, enuna cohorte de287 fracturas.A los 2 añosControl dealineación,escalónarticular yfunción; elriesgo deprótesis porescalón de 2 mmo más se midióa los 2 años.
Ver el esquema en texto
  • Posoperatorio inmediato: Movilidad temprana de la rodilla; la CPM se asoció a menos artrofibrosis (OR 0,32) [6].
  • Primeras 6 semanas: Lo más común: no apoyar 4 a 6 semanas (39 % de los estudios) [83]; alternativa estudiada: carga inmediata tolerada en Schatzker I a IV [85].
  • Semanas 6 a 12: Apoyo parcial y progresivo; carga completa recomendada a las 9 a 12 semanas en 55 % de los estudios [83].
  • Hasta los 3 meses: Si la rodilla no flexiona, una manipulación dentro de 3 meses puede dar mejor movilidad [6].
  • Alrededor de los 3 a 4 meses: Unión radiográfica en 13,5 semanas y carga completa en 14,8 semanas, en promedio, en una cohorte de 287 fracturas [32].
  • A los 2 años: Control de alineación, escalón articular y función; el riesgo de prótesis por escalón de 2 mm o más se midió a los 2 años [2].

Fuente: [2], [6], [32], [83], [85]

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  9. Ibrahim MA, Moustafa MMA, Brismée JM, Farouk O, Abdelnasser MK, Said HG, et al. Immediate weight-bearing after tibial plateau fractures internal fixation results in better clinical outcomes with similar radiological outcomes: a randomized clinical trial. Int Orthop. 2025;49(5):1245-1253. doi:10.1007/s00264-025-06443-1 doi:10.1007/s00264-025-06443-1 Ensayo aleatorizado lista final
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Patógenos frecuentes

Patógenos frecuentes
GermenContextoFrecuenciaClaveFuente
Staphylococcus aureus resistente a meticilina (SARM)Infección profunda tras fijación de meseta tibial.Fue la especie más común: 26 de 59 pacientes infectados (44,1 %) [76].Considera profilaxis para SARM en los pacientes de mayor riesgo, según el protocolo institucional [76].[76]
Staphylococcus aureus sensible a meticilina y estafilococos coagulasa negativosInfecciones tras fijación de meseta o de pilón tibial en el ensayo VANCO.Con vancomicina en polvo hubo menos infecciones por S. aureus sensible a meticilina (1,4 % frente a 4,8 %) [79].La vancomicina en polvo no aumentó la resistencia ni la infección por gramnegativos [79].[79]
Gérmenes resistentes a la profilaxis perioperatoriaCohorte multicéntrica de 2106 fracturas de meseta operadas.55,1 % de los gérmenes aislados fue resistente a la profilaxis perioperatoria [75].La elección del antibiótico profiláctico puede influir en la tasa de infección; falta un ensayo que lo pruebe [75].[75]

Novedades 2024-2026

  • 2026 cambia conducta En el ensayo TOBRA (1528 pacientes de alto riesgo), la infección profunda fue de 7,4 % con tobramicina más vancomicina en polvo y de 6,6 % con vancomicina sola: la tobramicina no sumó beneficio [7].
  • 2026 abre pregunta Un metaanálisis de 9 estudios con 1412 pacientes asoció la fijación dentro de 72 horas a menos infección profunda (8,7 % frente a 16,1 %), con la advertencia de que no demuestra causalidad [15].
  • 2026 confirma En 15 casos analizados por 9 cirujanos, AO/OTA (kappa 0,63) y Luo (0,67) tuvieron acuerdo sustancial y el abordaje posterior no se eligió con más frecuencia con Luo [48].
  • 2026 confirma Tras el fijador puente, la angio-TC sistemática halló anomalías vasculares no ateroescleróticas en 3 de 26 pacientes con fractura de alta energía (11,5 %) sin indicación clínica, y ninguno requirió intervención [51].
  • 2025 cambia conducta En 437 fracturas Schatzker 4 a 6 con pulsos simétricos, el índice tobillo-brazo con angio-TC si era de 0,9 o menos no perdió ninguna lesión vascular (sensibilidad 1,000, especificidad 0,056) [21].
  • 2025 cambia conducta En 320 pacientes, el Schatzker IV no tuvo complicaciones neurovasculares y la lesión vascular fue de 0,62 %, lo que cuestiona la idea clásica de que es el tipo más riesgoso para la arteria [23].
  • 2025 abre pregunta Un ensayo aleatorizado de carga inmediata (45 pacientes) y un metaanálisis de carga temprana (10 estudios, 940 pacientes) no mostraron daño; la heterogeneidad obliga a individualizar [85][22].
  • 2025 abre pregunta Con un seguimiento mediano de 10,4 años, la conversión a prótesis fue de 2 % en un centro, y la artrosis radiográfica de 50 % a 10 años en otro: la cifra depende de cómo se mida [59][17].
  • 2024 confirma La actualización Cochrane sigue sin un ganador: con 15 ensayos (948 adultos), todos chicos y con alto riesgo de sesgo, no se puede elegir la mejor fijación ni el mejor relleno del defecto [16].
  • 2024 confirma La guía S2k de la sociedad alemana (DGOU, DGU y AGA), construida por proceso Delphi con 25 afirmaciones por consenso, reúne clasificación, diagnóstico y tratamiento [66].

Perlas y trampas

Perlas

  • Una fractura de meseta de baja energía en un adulto mayor es también una señal para estudiar la osteoporosis [8].
  • La proporción de depresión en las posiciones anterolateral y posterolateral de la meseta lateral fue 60,3 %: la TC dice dónde está el hundimiento, no solo que existe [19].
  • Una fractura asociada del peroné proximal se asoció a lesión neurológica (OR 4,46): úsala como alerta para examinar el nervio [23].
  • La TC detectó ligamentos rotos con sensibilidad de 80 % y especificidad de 98 %, pero el menisco se ve mejor con RM [26].
  • En la doble placa, una o dos incisiones dieron una infección profunda similar (22,0 % frente a 23,5 %): pesa más la lesión que la vía [27].
  • La carga temprana ya cuenta con un metaanálisis de 10 estudios (940 pacientes) sin más dolor ni seudoartrosis [22].

Trampas

  • Clasificar solo con radiografías y operar por una vía lateral: 28,8 % de las fracturas tiene un fragmento posterior propio, que se aprecia con TC [12].
  • Fiarse de la fluoroscopia para dar por buena la reducción articular: 41,4 % de escalones mayores de 2 mm frente a 16,6 % con artrotomía [3].
  • Operar sobre piel con ampollas y edema para ganar tiempo: el fijador puente existe para ese caso [4][5].
  • Dejar el fijador puente semanas por comodidad: cada día extra sumó 10 % a las odds de manipulación [6].
  • Pasar por alto la lesión vascular en un patrón de hiperextensión-varo: la arteria poplítea requirió reparación en 12 % frente a 1 % de las demás bicondíleas [28].
  • Pensar que la placa bloqueada siempre es superior: los estudios no aleatorizados se contradicen y el implante costó 905 USD más [29][30].
  • Usar el distractor sin mirar el nervio: la parálisis del peroneo llegó a 16,4 % en una serie, sobre todo con fijador previo [24].

Para recordar

  • Schatzker describe el plano; Luo describe las columnas; la TC decide ambas.
  • Sin TC no hay plan, y en alta energía piensa también en RM [1].
  • Escalón de 2 mm o más: mala reducción articular [2].
  • Fluoroscopia sola: 41,4 % de malas reducciones [3].
  • Alta energía: piel primero, hueso después [4].
  • Fijador puente: estabiliza, protege la articulación, permite esperar [5].
  • Cada día de fijador externo sumó 10 % a las odds de manipulación o cuadricepsplastia [6].
  • Lo posterior se aborda por vía posterior; lo lateral y anterior, por la anterolateral [4].
  • TOBRA: sumar tobramicina a la vancomicina en polvo no redujo la infección profunda [7].
  • Carga y movilidad tempranas, ajustadas a la estabilidad de la fijación [8].

Autoevaluación

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1. En un estudio de 569 fracturas de meseta, ¿qué ocurrió con las fracturas que las radiografías clasificaron como Schatzker III?
Respuesta: B) Todas pasaron a Schatzker II al revisar la TC. Con la TC, ninguna de las Schatzker III de la radiografía siguió siéndolo: el hundimiento siempre se prolongaba en 2 o más trazos hasta la cortical lateral, y todas pasaron a tipo II; el kappa pasó de 0,274 con radiografías a 0,906 con TC [19].
2. En 525 fracturas clasificadas con TC, ¿qué porcentaje tenía un fragmento independiente de la columna posterior?
Respuesta: C) ,8 %. Un fragmento independiente de la columna posterior estuvo en 151 de 525 fracturas (28,8 %), y fue más frecuente en Schatzker VI (76,1 %), V (51,2 %) y IV (22,4 %) [12].
3. En un estudio independiente con 81 observadores, ¿cómo fue el acuerdo interobservador de Schatzker y de Luo?
Respuesta: C) Regular para ambos (kappa 0,32 y 0,28). El acuerdo fue regular para ambas clasificaciones (kappa 0,32 para Schatzker y 0,28 para Luo) y la TC 3D no mejoró la fiabilidad de Luo [13]. En el estudio del grupo creador del concepto, el acuerdo para las 3 columnas fue sustancial (0,766) [46].
4. Un paciente con Schatzker V, pulsos simétricos y sin signos de isquemia. ¿Qué tamizaje vascular se evaluó en 437 fracturas Schatzker 4 a 6?
Respuesta: A) Índice tobillo-brazo, con angio-TC si es de 0,9 o menos. El protocolo con índice tobillo-brazo y angio-TC si era de 0,9 o menos tuvo sensibilidad de 1,000 y especificidad de 0,056, sin perder ninguna lesión vascular [21]. La angio-TC no se pide a todos: los autores la aconsejan sobre todo en fracturas abiertas y de alta energía [23].
5. ¿Qué mostró el ensayo TOBRA sobre añadir tobramicina en polvo a la vancomicina en polvo?
Respuesta: B) No redujo la infección profunda (7,4 % frente a 6,6 %). En 1528 pacientes con fractura periarticular de tibia y alto riesgo de infección, la infección profunda fue de 7,4 % con tobramicina más vancomicina y de 6,6 % con vancomicina sola (HR 1,11), sin demostrar beneficio [7].
6. ¿Qué concluye la revisión Cochrane 2024 sobre la fijación de la meseta tibial?
Respuesta: C) No hay evidencia suficiente para señalar el mejor método de fijación ni de relleno. Con 15 ensayos (948 adultos), todos chicos y con alto riesgo de sesgo, la certeza fue muy baja y no se pudo elegir la mejor fijación ni el mejor relleno del defecto [16].
7. Comparando la reducción posoperatoria en TC de la meseta lateral, ¿qué porcentaje de malas reducciones (escalón o brecha mayor de 2 mm) hubo con fluoroscopia sola y con artrotomía submeniscal?
Respuesta: A) ,4 % y 16,6 %. Las malas reducciones fueron 41,4 % con fluoroscopia sola y 16,6 % con artrotomía submeniscal (global 32,3 % en 65 TC) [3].
8. ¿Qué se asoció a cada día adicional de fijador externo provisional en un estudio de artrofibrosis?
Respuesta: B) % más de odds de manipulación bajo anestesia o cuadricepsplastia. Cada día extra de fijador externo aumentó 10 % las odds de manipulación o cuadricepsplastia (OR 1,10), y la CPM se asoció a menos artrofibrosis (OR 0,32) [6].
9. En un metaanálisis de 9 estudios, ¿qué se observó al fijar dentro de 72 horas y cómo debe interpretarse?
Respuesta: A) Infección profunda de 8,7 % frente a 16,1 %, con cautela porque no prueba causalidad. Con fijación dentro de 72 horas, la infección profunda fue de 8,7 % frente a 16,1 % (RR 0,54); con cortes de 24 horas o de 5 días no hubo diferencia y los autores advierten que no se establece causalidad [15].
10. En 138 fracturas operadas con placa, ¿qué factores se asociaron con la pérdida de la reducción?
Respuesta: B) Conminución (OR 9,148) y fractura coronal (OR 4,823). La reducción se perdió en 29,0 % y los factores fueron la conminución (OR 9,148) y la fractura coronal (OR 4,823), lo que sugiere soporte directo por una vía posterior [39].
11. Diez años después de operar una meseta, ¿qué tan frecuente fue la artroplastia total de rodilla frente a controles?
Respuesta: A) ,3 % frente a 1,8 %. A los 10 años, la artroplastia fue de 7,3 % en los operados frente a 1,8 % en los controles; la cirugía de meseta multiplicó la probabilidad de artroplastia (HR 5,29) [18].
12. En el ensayo aleatorizado de carga inmediata tras ORIF de Schatzker I a IV, ¿qué resultado se obtuvo a los 6 meses?
Respuesta: B) Mejor puntaje clínico de Rasmussen con carga inmediata y sin diferencias radiológicas. La carga inmediata mejoró el puntaje clínico total de Rasmussen (p = 0,002), el dolor, la marcha y la movilidad, sin diferencias radiológicas; hubo colapso articular en 4 de 45 (3 en el grupo tradicional y 1 con carga, p = 0,571) [85].

Caso de staff

Caso didáctico de staff: motociclista con rodilla tumefacta, ampollas y fractura bicondílea (abrir el caso)

Caso didáctico, inventado como tal; no corresponde a un paciente real. Piensa tu respuesta antes de abrir la resolución.

Presentación

Caso sintético, sin datos de pacientes reales. Varón de 38 años, motociclista, llega con la rodilla derecha muy tumefacta y deformada. Pulsos pedio y tibial posterior simétricos, sensibilidad conservada, compartimentos blandos y ampollas en la cara medial. La radiografía muestra una fractura bicondílea con ensanchamiento de la meseta. La TC revela un fragmento posteromedial independiente y una depresión posterolateral.

Preguntas para discutir

  1. ¿Qué clasificación y qué columnas describes, y por qué no te basta la radiografía?
  2. ¿Qué tamizaje vascular haces con pulsos simétricos y qué otras lesiones buscas?
  3. ¿Fijación inmediata o por etapas, y qué te hace esperar?
  4. ¿Con qué abordajes y en qué posición fijarías las columnas, y qué prueba harías para decidir si pides RM?
  5. ¿Qué complicaciones vigilas en las primeras 2 semanas?
Ver la resolución

Es una fractura de alta energía (Schatzker V o VI, probablemente AO/OTA 41C) con tres columnas comprometidas: la TC mostró un fragmento posteromedial y una depresión posterolateral que la radiografía no resuelve, y la columna posterior existe en 28,8 % de las fracturas [12]. Con pulsos simétricos en Schatzker 4 a 6 se aplica el índice tobillo-brazo, con angio-TC si es de 0,9 o menos [21]; se examinan el nervio peroneo y los compartimentos, se piensa en una luxación espontáneamente reducida y se evalúan ligamentos y meniscos (71 % de las fracturas de alta energía tenía al menos un grupo ligamentario mayor roto) [14]. Con ampollas y edema, se coloca un fijador puente y se fija cuando la piel lo permita [4][5]; el fijador puente protege la articulación y da acceso a las partes blandas [5]. La fijación definitiva exige tratar lo posteromedial por una vía posterior (por ejemplo, la de Lobenhoffer, en prono) y lo lateral por la anterolateral con artrotomía submeniscal, de forma que cada columna lleve su implante [70][33][45]; si la depresión posterolateral no se alcanza desde delante, se suma una vía posterolateral [34][54]. La RM se pide si cambia el plan, por ejemplo ante sospecha de lesión multiligamentaria o de esquina posterolateral [52]. En las primeras 2 semanas se vigilan el síndrome compartimental (3,1 % a 11 %), la infección de herida y de pines, la rigidez y la tromboembolia (8,4 %) [20][35][80].

Mensaje para llevarse: Clasifica con TC, cuida la piel antes que el hueso y fija cada columna con su implante, por la vía que la alcanza [4][12].

Tema libre: Fractura de meseta tibial: clasificar con TC, cuidar la piel y fijar por columnas

Guion de 10 minutos

  1. Lámina 1 (1 min): caso de apertura. Rodilla tumefacta tras un accidente, ampollas en la cara medial y pulsos simétricos. Dos preguntas: ¿qué amenaza la pierna esta noche y qué columnas están rotas?
  2. Lámina 2 (1 min): epidemiología. Incidencia de 10,3 por 100 000 al año en un registro poblacional y de 22,4 a 25,3 por 100 000 en Alemania; bimodal [10][11][9].
  3. Lámina 3 (1 min): Schatzker, AO/OTA 41 y columnas de Luo. Columna posterior en 28,8 %; Schatzker III casi no existe en TC [12][19].
  4. Lámina 4 (1 min): reproducibilidad. Kappa 0,32 y 0,28 en el estudio independiente; 0,766 en el del grupo creador; el AO 2018 empeora con las subcategorías [13][46][42].
  5. Lámina 5 (1 min): la pierna primero. Síndrome compartimental 3,1 % a 11 %; lesión vascular 0,62 %; índice tobillo-brazo en Schatzker 4 a 6 [20][35][23][21].
  6. Lámina 6 (1 min): imagen. TC para clasificar; RM cambió el plan en 23 %; ligamentos rotos en 71 % de la alta energía [1][14].
  7. Lámina 7 (1 min): por etapas. Fijador puente y fijación diferida; 8,7 % frente a 16,1 % de infección profunda dentro de 72 horas (observacional) [5][15].
  8. Lámina 8 (1 min): qué fijación. Cochrane 2024: 15 ensayos, certeza muy baja; COTS: fijador circular frente a ORIF [16][67].
  9. Lámina 9 (1 min): técnica y abordaje por columna. Artrotomía submeniscal frente a fluoroscopia sola (16,6 % frente a 41,4 %) [3][33][70].
  10. Lámina 10 (1 min): complicaciones, pronóstico y rehabilitación. Infección 4,5 % a 11,1 %; artroplastia 7,3 % a 10 años; carga temprana [75][76][18][22].

Mensajes clave

  • Clasifica con TC y busca la columna posterior; Schatzker y Luo se complementan, y ninguno es muy reproducible [19][12][13].
  • En alta energía, la piel manda: fijador puente y fijación definitiva cuando la piel lo permita [4][5].
  • Reduce lo articular bajo visión directa y fija columna por columna; la fluoroscopia sola deja más escalones [3][4].

Lecturas y videos recomendados

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Temas relacionados

Referencias

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    Estudio de cohorte2024Resumen revisado

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Cevallos A. Fractura de meseta tibial: Schatzker y columnas de Luo, abordajes, fijación y complicaciones. t.cescac.com [Internet]. Guayaquil: CESCAC; 2026. [actualizado 2026 oct 13; citado 2026 oct 30]. Disponible en: https://t.cescac.com/tema/fractura-meseta-tibial/

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