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Traumatología y OrtopediaDr. Anthony Cevallos
Traumatología y Ortopedia · Dr. Anthony Cevallos · t.cescac.com/tema/fractura-toracolumbar-tlics/

Fractura toracolumbar: TLICS y AO Spine, indicaciones quirúrgicas y manejo conservador

Verificado · 1240 cifras revisadas Actualizado el 14 de octubre de 2026 Nivel R2-R4 Columna
Contenido del tema
  1. En 30 segundos
  2. Pilares
  3. No olvidar
  4. Definición
  5. Epidemiología
  6. Mecanismo de lesión
  7. Anatomía que explica la decisión
  8. Biomecánica: qué es estabilidad
  9. Clasificación: TLICS, AO Spine y TL AOSIS
  10. Evaluación inicial: del politrauma a la columna
  11. Examen físico: lo que sirve y lo que no
  12. Imágenes: TC como base, RM para el ligamento y la médula
  13. Algoritmo: de la urgencia a la decisión
  14. Tratamiento conservador y quirúrgico: qué dicen los ensayos
  15. Indicaciones quirúrgicas, momento, abordaje y longitud de la fijación
  16. Técnica quirúrgica explicada para entender
  17. Complicaciones
  18. Pronóstico
  19. Ortesis, rehabilitación y seguimiento
  20. Novedades 2024-2026
  21. Perlas y trampas
  22. Para recordar
  23. Autoevaluación
  24. Caso de staff
  25. Tema libre
  26. Lecturas y videos
  27. Mis notas
  28. Referencias
  29. Citar este tema

En 30 segundos

  • La unión toracolumbar (T10 a L2) es la bisagra entre la columna torácica rígida y la lumbar móvil [5]; solo el tramo T12-L2 concentra de 60 a 75 % de las fracturas vertebrales por compresión [9].
  • TLICS suma puntos de 3 componentes (morfología, complejo ligamentario posterior y neurología): 3 puntos o menos orienta a tratamiento conservador, 5 o más a cirugía, y 4 queda en zona gris [1][2].
  • AO Spine describe cada lesión con su morfología (A compresión, B banda de tensión, C traslación), un grado neurológico (N0 a N4) y modificadores (M1 y M2) [3][2].
  • Ninguna clasificación es perfecta: entre 100 cirujanos, AO Spine obtuvo un kappa global de 0,56 [10]; el puntaje total de TLICS tuvo 0,29 [11]; y el acuerdo sobre la integridad del ligamento posterior en fracturas tipo A fue de apenas 0,11 [12].
  • En estallido sin déficit neurológico, un metaanálisis de 19 estudios con 1056 pacientes no halló diferencias de dolor ni de función a los 6 meses o más entre operar y no operar, con certeza muy baja [13].
  • Los ensayos aleatorizados se contradicen: a 4,3 años de seguimiento medio el grupo operado salió mejor [14]; a 16-22 años los no operados refirieron menos dolor y mejor función [15].
  • Los tipos B y C se operan de preferencia y cualquier déficit neurológico nuevo empuja hacia la cirugía [5][2]; en lesión medular, operar antes de 8 a 12 horas se asoció con más mejoría neurológica, aunque con evidencia de baja calidad [16].
  • La TC es la prueba de base: para fracturas inestables su sensibilidad fue de 97,2 % frente a 33,3 % de la radiografía [7]; la RM cambió la decisión de tratamiento en 22 % de los casos [17].
  • Con una fractura de columna, estudia el resto de la columna: 19 % tiene otra fractura no contigua [18]. Si el mecanismo fue flexión-distracción por cinturón, busca lesión intraabdominal, presente en 36,2 % en el metaanálisis [8].
  • fractura toracolumbar
  • TLICS
  • AO Spine
  • TL AOSIS
  • complejo ligamentario posterior
  • banda de tensión
  • fractura por estallido
  • A3 y A4
  • fractura de Chance
  • flexión-distracción
  • traslación (tipo C)
  • modificadores M1 y M2
  • unión toracolumbar
  • déficit neurológico
  • ASIA / AIS
  • cifosis postraumática
  • ortesis TLSO
  • tratamiento conservador
  • tornillos pediculares
  • segmento corto
  • cirugía percutánea
  • fijación sin fusión
  • abordaje anterior o posterior
  • columna no contigua
  • TC y RM
  • kappa interobservador
  • zona gris del puntaje
  • retiro de tornillos
  • retorno al trabajo
  • descompresión temprana

Pilares

  • Clasifica con 3 preguntas en este orden: ¿hay desplazamiento (tipo C)?, ¿hay lesión de la banda de tensión posterior (tipo B)? y ¿qué le pasó al cuerpo vertebral (A0 a A4)? Después añade neurología y modificadores [4][3].
  • El déficit neurológico y la traslación mandan sobre el resto: cualquier disfunción neurológica nueva desplaza la decisión hacia la cirugía, y los tipos B y C se operan de preferencia [2][5].
  • El estallido sin déficit (A3 y A4) es la zona gris: ensayos pequeños, resultados contradictorios y certeza muy baja [13][6]. Decide con el ligamento posterior, la cifosis, el colapso, el canal, la edad y la preferencia informada del paciente [5][19].
  • La imagen dibuja el mapa: TC con reformateos como base, RM cuando el ligamento o la médula son la duda, y estudio de toda la columna ante una fractura confirmada [7][17][20].
  • Si se opera, suele alcanzar con poco: acceso posterior, segmento corto con tornillos también en la vértebra fracturada, sin artrodesis obligatoria y, con experiencia, por vía percutánea [21][22][23].

No olvidar

  • Documenta y repite el examen neurológico antes de decidir nada; la escala ASIA, la sensibilidad sacra y la función de esfínteres predicen la evolución [24].
  • Una fractura toracolumbar obliga a mirar el resto de la columna; las fracturas no contiguas llegan a 19 % [18].
  • Un mecanismo de cinturón (lesión de Chance, B1) obliga a descartar lesión intraabdominal [8][25].
  • Un ligamento posterior dudoso se anota como M1 y se aclara con criterios de TC o con RM [4][26].
  • Antes de rotular una fractura como "estable", revisa colapso vertebral, cifosis y compromiso del canal [5].
  • Las fracturas toracolumbares piden tromboprofilaxis según el consenso del Congress of Neurological Surgeons, aunque falta evidencia de un esquema concreto [27].
  • Informa al paciente con expectativas realistas: cómo, cuánto dolor y cuándo vuelve a trabajar [28][29].

Definición

Idea central. Una fractura toracolumbar es la ruptura de una o más vértebras en la parte baja de la columna torácica y alta de la lumbar, donde la columna pasa de ser rígida a ser móvil. El comité de columna de la WFNS distingue la torácica rígida (T1-T10), unión toracolumbar de transición (T10-L2) y lumbar flexible (L3-L5) [5]. Es la región vertebral más lesionada en el trauma cerrado [5].

Por qué merece un capítulo. Porque en una misma lesión se mezclan 3 preguntas que condicionan todo lo demás:

  • ¿Qué se rompió? Solo hueso del cuerpo vertebral, o también la banda de tensión posterior (ligamentos y elementos óseos posteriores), o hubo desplazamiento. Eso define cuán estable es la columna [4].
  • ¿Hay daño neurológico? La médula, el cono y las raíces están en la misma zona, y un déficit nuevo cambia la conducta [2].
  • ¿Se opera o se espera? Para el estallido sin déficit la evidencia es débil [13]; en los extremos, la traslación y el déficit empujan a operar [5][2].

Qué cubre este tema. Las clasificaciones TLICS y AO Spine (con su reproducibilidad), la valoración inicial y la imagen, el algoritmo de decisión, el manejo conservador y el quirúrgico (momento, abordaje y longitud de la fijación), la técnica explicada para entender, las complicaciones, el pronóstico y la rehabilitación. Las fracturas osteoporóticas, las de columna anquilosada, las cervicales y las pediátricas tienen capítulo propio en el plan de la biblioteca; aquí solo se mencionan cuando cambian la decisión.

Cómo leerlo. Cada cifra lleva su referencia. Donde no hay estudio que sostenga una práctica, se rotula práctica habitual / opinión experta y no se da número.

Referencias de este bloque

  1. Costachescu B, Popescu CE, Iliescu BF. Analysis of the Classification Systems for Thoracolumbar Fractures in Adults and Their Evolution and Impact on Clinical Management. J Clin Med. 2022;11(9). doi:10.3390/jcm11092498 doi:10.3390/jcm11092498 Revisión lista final
  2. AO Foundation. AO Spine thoracolumbar injury classification system. En: AO Surgery Reference, Thoracic and lumbar trauma [Internet]. Davos: AO Foundation; [consultado 2026 oct 14]. Disponible en: https://surgeryreference.aofoundation.org/spine/trauma/thoracolumbar/further-reading/rationale-for-fracture-classification-a0-a1-a2-a3-a4-b1-b2-b3-c enlace oficial Página oficial lista final
  3. Peev N, Zileli M, Sharif S, Arif S, Brady Z. Indications for Nonsurgical Treatment of Thoracolumbar Spine Fractures: WFNS Spine Committee Recommendations. Neurospine. 2021;18(4):713-724. doi:10.14245/ns.2142390.195 doi:10.14245/ns.2142390.195 Guía clínica lista final
  4. Chou TY, Tsuang FY, Hsu YL, Chai CL. Surgical Versus Non-Surgical Treatment for Thoracolumbar Burst Fractures Without Neurological Deficit: A Systematic Review and Meta-Analysis. Global Spine J. 2024;14(2):740-749. doi:10.1177/21925682231181875 doi:10.1177/21925682231181875 Revisión sistemática / metaanálisis lista final

Epidemiología

Cuánto se ve. En Suecia, a partir de 13 496 pacientes hospitalizados por una fractura toracolumbar, la incidencia media fue de 30 por 100 000 habitantes al año y casi no cambió en el periodo analizado [39]. El comité de la WFNS llegó a una cifra del mismo orden, cerca de 30 por 100 000 al año, incluyendo las fracturas osteoporóticas [40]. Esa cifra mezcla traumatismos de alta energía y fracturas por fragilidad; usa la cifra de un país como orden de magnitud, no como dato local.

Quién y por qué. Antes de los 60 años la incidencia fue de 13 por 100 000 y 2 veces mayor en hombres que en mujeres; después de los 60 años predominaron las mujeres [39]. Las causas principales son caídas y accidentes de tránsito [40]. Según el mismo comité, en los países ricos el aumento viene de las caídas de baja energía en ancianos, y en los países en desarrollo, de los choques de tránsito [40].

Dónde. Más de la mitad de las fracturas de columna son toracolumbares (58 %), y el nivel más frecuente es L1, seguido de T12 y L2 [2]. De 60 a 75 % de las fracturas por compresión están en la unión T12-L2 [9].

Qué tipo y qué se hace. En un estudio prospectivo de 13 centros con 3065 adultos evaluables tras trauma cerrado, 16,3 % tuvo una lesión toracolumbar y 8,6 % una lesión clínicamente significativa; de estas, 29,2 % requirió cirugía y 70,8 % ortesis [41]. Entre las 499 lesiones, el patrón más frecuente fue A1 (56,5 %), seguido de A3 (13,4 %), B2 (8,6 %) y A4 (6,4 %) [41]. En una cohorte retrospectiva de 553 adultos de un centro de nivel I, 30 % se operó y, por morfología, 68 % fue A0-A3, 8,3 % A4, 6,2 % B1, 15 % B2 y 2,9 % C [42].

Lo que cambia la conducta. En la urgencia, la probabilidad pretest de una fractura toracolumbar tras trauma cerrado fue de 15 % [43]. En 654 052 pacientes con trauma cerrado del National Trauma Data Bank de 2010, 13 % tenía una fractura de columna; de ellos, 7 % tuvo lesión medular y 17 % pasó por cirugía de columna [18]. Y entre quienes tenían una fractura de columna, 19 % tenía otra no contigua [18].

4 fotografías del problema
FuentePoblaciónQué mostró
Registro nacional sueco [39]13 496 hospitalizados por fractura toracolumbar30 por 100 000 al año; operados: 15 % de los menores de 60 años y 2 % de los de 60 o más; letalidad a 90 días tras cirugía de 1,4 %
National Trauma Data Bank 2010 [18]654 052 pacientes con trauma cerrado13 % con fractura de columna; 19 % de ellos con fractura no contigua
Estudio prospectivo AAST, 13 centros [41]3065 adultos evaluables con trauma cerrado16,3 % con lesión toracolumbar; 8,6 % clínicamente significativa
Cohorte retrospectiva de nivel I [42]553 adultos con fractura toracolumbar30 % se operó; 68 % A0-A3, 8,3 % A4, 15 % B2

Fuente: [18], [39], [41], [42]

Los 4 tipos AO más frecuentes entre 499 lesiones toracolumbares (%)
Los 4 tipos AO más frecuentes entre 499 lesiones toracolumbaresA1 (compresión simple): 56,5; A3 (estallido incompleto): 13,4; B2 (banda de tensión posterior): 8,6; A4 (estallido completo): 6,4A1 (compresiónsimple)A1 (compresión simple): 56,5%56,5%A3 (estallidoincompleto)A3 (estallido incompleto): 13,4%13,4%B2 (banda detensión posterior)B2 (banda de tensión posterior): 8,6%8,6%A4 (estallidocompleto)A4 (estallido completo): 6,4%6,4%

Fuente: [41]

Fracturas de columna no contiguas: combinaciones más frecuentes (%)
Fracturas de columna no contiguas: combinaciones más frecuentesCervicotorácica: 9; Cervicolumbar: 4; Toracolumbar no contigua: 10CervicotorácicaCervicotorácica: 9%9%CervicolumbarCervicolumbar: 4%4%Toracolumbar nocontiguaToracolumbar no contigua: 10%10%

Fuente: [18]

Referencias de este bloque

  1. Costachescu B, Popescu CE, Iliescu BF. Analysis of the Classification Systems for Thoracolumbar Fractures in Adults and Their Evolution and Impact on Clinical Management. J Clin Med. 2022;11(9). doi:10.3390/jcm11092498 doi:10.3390/jcm11092498 Revisión lista final
  2. Soultanis K, Thano A, Soucacos PN. "Outcome of thoracolumbar compression fractures following non-operative treatment". Injury. 2021;52(12):3685-3690. doi:10.1016/j.injury.2021.05.019 doi:10.1016/j.injury.2021.05.019 Serie de casos lista final
  3. Nelson DW, Martin MJ, Martin ND, Beekley A. Evaluation of the risk of noncontiguous fractures of the spine in blunt trauma. J Trauma Acute Care Surg. 2013;75(1):135-9. doi:10.1097/ta.0b013e3182984a08 doi:10.1097/ta.0b013e3182984a08 Estudio de cohorte lista final
  4. Jansson KA, Blomqvist P, Svedmark P, Granath F, Buskens E, Larsson M, et al. Thoracolumbar vertebral fractures in Sweden: an analysis of 13,496 patients admitted to hospital. Eur J Epidemiol. 2010;25(6):431-7. doi:10.1007/s10654-010-9461-5 doi:10.1007/s10654-010-9461-5 Estudio de cohorte lista final
  5. Zileli M, Sharif S, Fornari M. Incidence and Epidemiology of Thoracolumbar Spine Fractures: WFNS Spine Committee Recommendations. Neurospine. 2021;18(4):704-712. doi:10.14245/ns.2142418.209 doi:10.14245/ns.2142418.209 Guía clínica lista final
  6. Inaba K, Nosanov L, Menaker J, Bosarge P, Williams L, Turay D, et al. Prospective derivation of a clinical decision rule for thoracolumbar spine evaluation after blunt trauma: An American Association for the Surgery of Trauma Multi-Institutional Trials Group Study. J Trauma Acute Care Surg. 2015;78(3):459-65; discussion 465-7. doi:10.1097/TA.0000000000000560 doi:10.1097/TA.0000000000000560 Estudio de cohorte lista final
  7. Buyukayten V, Ridderikhof ML, Twisk JWR, Groot OQ, Doornberg JN, Bloemers FW. The AO Spine TL Injury Classification System Drives Clinical Decision Making in Acute Thoracolumbar Fractures: A Retrospective Evaluation of Clinical Implementation. Global Spine J. 2026;16(7):3297-3304. doi:10.1177/21925682261432541 doi:10.1177/21925682261432541 Estudio de cohorte lista final
  8. VandenBerg J, Cullison K, Fowler SA, Parsons MS, McAndrew CM, Carpenter CR. Blunt Thoracolumbar-Spine Trauma Evaluation in the Emergency Department: A Meta-Analysis of Diagnostic Accuracy for History, Physical Examination, and Imaging. J Emerg Med. 2019;56(2):153-165. doi:10.1016/j.jemermed.2018.10.032 doi:10.1016/j.jemermed.2018.10.032 Revisión sistemática / metaanálisis lista final

Mecanismo de lesión

La idea. La columna se rompe según la fuerza que le llega. Magerl organizó las lesiones en 3 fuerzas fundamentales: compresión, distracción y torsión axial [2]. AO Spine convirtió esa lógica en 3 tipos: A (compresión), B (tensión) y C (traslación) [3]. Pensar en la fuerza antes de mirar la imagen ayuda a adivinar qué más puede estar roto.

Compresión (tipo A). Cuando la carga es axial o en flexión moderada, el que cede es el cuerpo vertebral por delante: pierde altura y queda en cuña [9]. Si la carga rompe la pared posterior del cuerpo, es un estallido: A3 si afecta un solo platillo y A4 si afecta los dos [4]. La banda posterior queda íntegra en A3 [4]. Es el patrón típico de las caídas y del choque con carga axial (práctica habitual / opinión experta).

Tensión (tipo B). Se rompe la banda de tensión posterior: la columna se abre por detrás mientras la flexión la carga por delante (práctica habitual / opinión experta sobre el eje de rotación). Hay 3 variantes [4]: en B1 la banda posterior de un solo nivel falla por completo a través del hueso y el trazo se prolonga al cuerpo (la fractura de Chance o "del cinturón"); en B2 la banda se rompe por hueso y por partes blandas; y en B3 lo que cede es la banda anterior, con el ligamento longitudinal anterior roto en hiperextensión, un cuadro que se ve sobre todo en columnas anquilosadas. El mecanismo de cinturón de seguridad explica por qué el abdomen se lesiona con frecuencia en B1 (la asociación abdominal se cuantifica en el bloque de complicaciones) [8].

Traslación (tipo C). Aquí todo el segmento se suelta: fallan a la vez los elementos de delante y los de detrás, y la parte de arriba se corre sobre la de abajo; el cuerpo puede llevar además cualquier fractura tipo A [4]. Fue la menos frecuente en una cohorte de nivel I (2,9 %) [42] y se considera claramente inestable [2].

Mecanismos de alto riesgo. Para decidir a quién estudiar con imagen, un estudio prospectivo definió como alto riesgo la caída, el aplastamiento, el choque con eyección o vuelco, el vehículo no cerrado y el atropello [41]. También se asocian a fracturas no contiguas los mecanismos de alta velocidad [18].

De la fuerza al patrón (para pensar, no para memorizar)
FuerzaPatrón AO SpineQué se rompePista clínica o de imagen
Compresión axial / flexiónA0 a A4Cuerpo vertebral; en A3 y A4, pared posterior; en A4, ambos platillos [4]Pérdida de altura anterior; fractura vertical de la lámina es signo de compresión [4]
Flexión-distracción (cinturón)B1 y B2Banda de tensión posterior por hueso (B1) o por partes blandas y hueso (B2) [4]Hueco palpable entre apófisis espinosas (así se explora M1); lesión abdominal asociada [4][8]
HiperextensiónB3Disco o cuerpo, con ruptura del ligamento longitudinal anterior [4]Frecuente en trastornos anquilosantes [4]
Cizallamiento / traslaciónCSeparación de componentes anteriores y posteriores con desplazamiento [4]Desalineación en TC; son lesiones claramente inestables que requieren cirugía [2]

Fuente: [2], [4], [8]

Fuerza, patrón y riesgo asociado
Fuerza, patrón y riesgo asociadoEsquema de 8 elementos: Fuerza axial o flexión sobre el cuerpo; Tipo A; estallido si hay pared posterior (A3, A4); Flexión-distracción (cinturón); Tipo B1 o B2; mirar el abdomen; Hiperextensión; Tipo B3; ligamento longitudinal anterior roto; pensar en columna anquilosada; Cizallamiento o traslación; Tipo C; lesión segmentaria claramente inestable. Relaciones: Fuerza axial o flexión sobre el cuerpo → Tipo A; estallido si hay pared posterior (A3, A4); Flexión-distracción (cinturón) → Tipo B1 o B2; mirar el abdomen; Hiperextensión → Tipo B3; ligamento longitudinal anterior roto; pensar en columna anquilosada; Cizallamiento o traslación → Tipo C; lesión segmentaria claramente inestable.Fuerza axial oflexión sobre elcuerpoTipo A; estallidosi hay paredposterior (A3, A4)Flexión-distracción(cinturón)Tipo B1 o B2; mirarel abdomenHiperextensiónTipo B3; ligamentolongitudinalanterior roto;pensar en columnaanquilosadaCizallamiento otraslaciónTipo C; lesiónsegmentariaclaramenteinestableHuesoTejido blandoEstructura en riesgo
Ver el esquema en texto
  • Fuerza axial o flexión sobre el cuerpo
    • → Tipo A; estallido si hay pared posterior (A3, A4) [4]
  • Tipo A; estallido si hay pared posterior (A3, A4) [4]
  • Flexión-distracción (cinturón)
    • → Tipo B1 o B2; mirar el abdomen [4][8]
  • Tipo B1 o B2; mirar el abdomen [4][8]
  • Hiperextensión
    • → Tipo B3; ligamento longitudinal anterior roto; pensar en columna anquilosada [4]
  • Tipo B3; ligamento longitudinal anterior roto; pensar en columna anquilosada [4]
  • Cizallamiento o traslación
    • → Tipo C; lesión segmentaria claramente inestable [4][2]
  • Tipo C; lesión segmentaria claramente inestable [4][2]

Para qué sirve en la decisión: de la fuerza se anticipa el patrón y lo que más puede estar roto aparte de la vértebra.

Fuente: [2], [4], [8]

Referencias de este bloque

  1. Costachescu B, Popescu CE, Iliescu BF. Analysis of the Classification Systems for Thoracolumbar Fractures in Adults and Their Evolution and Impact on Clinical Management. J Clin Med. 2022;11(9). doi:10.3390/jcm11092498 doi:10.3390/jcm11092498 Revisión lista final
  2. Vaccaro AR, Oner C, Kepler CK, Dvorak M, Schnake K, Bellabarba C, et al. AOSpine thoracolumbar spine injury classification system: fracture description, neurological status, and key modifiers. Spine (Phila Pa 1976). 2013;38(23):2028-37. doi:10.1097/BRS.0b013e3182a8a381 doi:10.1097/BRS.0b013e3182a8a381 Serie de casos lista final
  3. AO Foundation. AO Spine thoracolumbar injury classification system. En: AO Surgery Reference, Thoracic and lumbar trauma [Internet]. Davos: AO Foundation; [consultado 2026 oct 14]. Disponible en: https://surgeryreference.aofoundation.org/spine/trauma/thoracolumbar/further-reading/rationale-for-fracture-classification-a0-a1-a2-a3-a4-b1-b2-b3-c enlace oficial Página oficial lista final
  4. Serag I, Scherer J, Popescu EC, Costachescu B, Holas M, Alahmadi AS, et al. A meta-analysis of the incidence of intra-abdominal injuries associated with thoracic or lumbar flexion-distraction injuries. Injury. 2025;56(6):112337. doi:10.1016/j.injury.2025.112337 doi:10.1016/j.injury.2025.112337 Revisión sistemática / metaanálisis lista final
  5. Soultanis K, Thano A, Soucacos PN. "Outcome of thoracolumbar compression fractures following non-operative treatment". Injury. 2021;52(12):3685-3690. doi:10.1016/j.injury.2021.05.019 doi:10.1016/j.injury.2021.05.019 Serie de casos lista final
  6. Nelson DW, Martin MJ, Martin ND, Beekley A. Evaluation of the risk of noncontiguous fractures of the spine in blunt trauma. J Trauma Acute Care Surg. 2013;75(1):135-9. doi:10.1097/ta.0b013e3182984a08 doi:10.1097/ta.0b013e3182984a08 Estudio de cohorte lista final
  7. Inaba K, Nosanov L, Menaker J, Bosarge P, Williams L, Turay D, et al. Prospective derivation of a clinical decision rule for thoracolumbar spine evaluation after blunt trauma: An American Association for the Surgery of Trauma Multi-Institutional Trials Group Study. J Trauma Acute Care Surg. 2015;78(3):459-65; discussion 465-7. doi:10.1097/TA.0000000000000560 doi:10.1097/TA.0000000000000560 Estudio de cohorte lista final
  8. Buyukayten V, Ridderikhof ML, Twisk JWR, Groot OQ, Doornberg JN, Bloemers FW. The AO Spine TL Injury Classification System Drives Clinical Decision Making in Acute Thoracolumbar Fractures: A Retrospective Evaluation of Clinical Implementation. Global Spine J. 2026;16(7):3297-3304. doi:10.1177/21925682261432541 doi:10.1177/21925682261432541 Estudio de cohorte lista final

Anatomía que explica la decisión

Una bisagra. La columna torácica es rígida por las costillas y el esternón; la lumbar es flexible. La unión T10-L2 recibe el estrés de pasar de una a otra [5]. Por eso la mayoría de las fracturas por compresión ocurren en T12-L2 [9].

Tres estructuras que hay que ver siempre.

  1. El cuerpo vertebral con sus platillos. De aquí sale la mitad de la clasificación: A1 y A2 no tocan la pared posterior; A3 y A4 sí [4]. Los platillos son el dato que separa A3 (un platillo) de A4 (dos) [4].
  2. El complejo ligamentario posterior (CLP). Lo forman el ligamento supraespinoso, el interespinoso, el ligamento amarillo y las cápsulas de las articulaciones facetarias [44]. Un estudio con cirugía de referencia consideró 6 componentes (incluye la fascia toracolumbar) [45]. Es la banda de tensión posterior: si se rompe, la columna se abre al flexionar. Es lo que separa tipo A de tipo B.
  3. El canal con su contenido. El cono medular y la cauda equina están en esta región, por eso una misma fractura puede dar lesión medular o radicular (práctica habitual / opinión experta; detalle en cualquier atlas). Un estallido puede retropulsar un fragmento hacia el canal; en fracturas no operadas, esa retropulsión bajó de 34 % a 15 % durante el seguimiento de 2 años de un ensayo [46].

Lo que olvida el residente. La lámina también se fractura. En al menos 30 % de los estallidos con déficit incompleto hay una fractura laminar que puede atrapar la duramadre o las raíces; lo recuerda la técnica quirúrgica de AO (ver bloque de técnica) [47].

Qué estructura explica cada parte de la decisión
Qué estructura explica cada parte de la decisiónEsquema de 5 elementos: Cuerpo vertebral y platillos: tipo A; Complejo ligamentario posterior (supraespinoso, interespinoso, amarillo y cápsulas facetarias): tipo B; Desplazamiento entre segmentos: tipo C; Canal con médula, cono y raíces: grado neurológico N0 a N4; Decisión: conservar, ortesis o cirugía. Relaciones: Cuerpo vertebral y platillos: tipo A → Decisión: conservar, ortesis o cirugía; Complejo ligamentario posterior (supraespinoso, interespinoso, amarillo y cápsulas facetarias): tipo B → Decisión: conservar, ortesis o cirugía; Desplazamiento entre segmentos: tipo C → Decisión: conservar, ortesis o cirugía; Canal con médula, cono y raíces: grado neurológico N0 a N4 → Decisión: conservar, ortesis o cirugía.Cuerpo vertebral yplatillos: tipo AComplejoligamentarioposterior(supraespinoso,interespinoso,amarillo y cápsulasfacetarias): tipo BDesplazamientoentre segmentos:tipo CCanal con médula,cono y raíces:grado neurológicoN0 a N4Decisión:conservar, ortesiso cirugíaHuesoTejido blandoEstructura en riesgoImplante
Ver el esquema en texto
  • Cuerpo vertebral y platillos: tipo A [4]
    • → Decisión: conservar, ortesis o cirugía
  • Complejo ligamentario posterior (supraespinoso, interespinoso, amarillo y cápsulas facetarias): tipo B [44]
    • → Decisión: conservar, ortesis o cirugía
  • Desplazamiento entre segmentos: tipo C [4]
    • → Decisión: conservar, ortesis o cirugía
  • Canal con médula, cono y raíces: grado neurológico N0 a N4 [2]
    • → Decisión: conservar, ortesis o cirugía
  • Decisión: conservar, ortesis o cirugía

Para qué sirve en la decisión: cada estructura se traduce en una letra o un número de la clasificación.

Fuente: [2], [4], [44]

Vértebra torácica típica vista desde arriba
Vértebra torácica típica vista desde arriba. Qué mirar: el cuerpo, los pedículos y las láminas forman el anillo que rodea el canal; las apófisis articulares y la apófisis espinosa nacen del arco posterior. Una fractura de pedículo o de lámina se entiende desde este anillo. Henry Vandyke Carter, en Henry Gray, Anatomy of the Human Body (1918) · Dominio público · fuente
Vértebra lumbar vista de lado
Vértebra lumbar vista de lado. Qué mirar: el cuerpo vertebral por delante, el pedículo que lo une al arco posterior y las apófisis articulares. Un trazo de tipo B1 (Chance) cruza el arco posterior y el pedículo hasta llegar al cuerpo. Henry Vandyke Carter, en Henry Gray, Anatomy of the Human Body (1918) · Dominio público · fuente
Corte sagital medio de dos vértebras lumbares y sus ligamentos
Corte sagital medio de dos vértebras lumbares y sus ligamentos. Qué mirar: de adelante hacia atrás, el ligamento longitudinal anterior, el cuerpo con su disco y el ligamento longitudinal posterior; detrás, los ligamentos amarillos, el interespinoso, el supraespinoso y la cápsula facetaria. Los posteriores son el complejo ligamentario posterior. Henry Vandyke Carter, en Henry Gray, Anatomy of the Human Body (1918) · Dominio público · fuente

Referencias de este bloque

  1. Costachescu B, Popescu CE, Iliescu BF. Analysis of the Classification Systems for Thoracolumbar Fractures in Adults and Their Evolution and Impact on Clinical Management. J Clin Med. 2022;11(9). doi:10.3390/jcm11092498 doi:10.3390/jcm11092498 Revisión lista final
  2. AO Foundation. AO Spine thoracolumbar injury classification system. En: AO Surgery Reference, Thoracic and lumbar trauma [Internet]. Davos: AO Foundation; [consultado 2026 oct 14]. Disponible en: https://surgeryreference.aofoundation.org/spine/trauma/thoracolumbar/further-reading/rationale-for-fracture-classification-a0-a1-a2-a3-a4-b1-b2-b3-c enlace oficial Página oficial lista final
  3. Peev N, Zileli M, Sharif S, Arif S, Brady Z. Indications for Nonsurgical Treatment of Thoracolumbar Spine Fractures: WFNS Spine Committee Recommendations. Neurospine. 2021;18(4):713-724. doi:10.14245/ns.2142390.195 doi:10.14245/ns.2142390.195 Guía clínica lista final
  4. Soultanis K, Thano A, Soucacos PN. "Outcome of thoracolumbar compression fractures following non-operative treatment". Injury. 2021;52(12):3685-3690. doi:10.1016/j.injury.2021.05.019 doi:10.1016/j.injury.2021.05.019 Serie de casos lista final
  5. Pizones J, Sánchez-Mariscal F, Zúñiga L, Álvarez P, Izquierdo E. Prospective analysis of magnetic resonance imaging accuracy in diagnosing traumatic injuries of the posterior ligamentous complex of the thoracolumbar spine. Spine (Phila Pa 1976). 2013;38(9):745-51. doi:10.1097/BRS.0b013e31827934e4 doi:10.1097/BRS.0b013e31827934e4 Estudio de cohorte lista final
  6. Vaccaro AR, Rihn JA, Saravanja D, Anderson DG, Hilibrand AS, Albert TJ, et al. Injury of the posterior ligamentous complex of the thoracolumbar spine: a prospective evaluation of the diagnostic accuracy of magnetic resonance imaging. Spine (Phila Pa 1976). 2009;34(23):E841-7. doi:10.1097/BRS.0b013e3181bd11be doi:10.1097/BRS.0b013e3181bd11be Estudio de cohorte lista final
  7. Shen WJ, Liu TJ, Shen YS. Nonoperative treatment versus posterior fixation for thoracolumbar junction burst fractures without neurologic deficit. Spine (Phila Pa 1976). 2001;26(9):1038-45. doi:10.1097/00007632-200105010-00010 doi:10.1097/00007632-200105010-00010 Ensayo aleatorizado lista final
  8. AO Foundation. Posterior open approach - midline approach (T1-S1). En: AO Surgery Reference, Thoracic and lumbar trauma [Internet]. Davos: AO Foundation; [consultado 2026 oct 14]. Disponible en: https://surgeryreference.aofoundation.org/spine/trauma/thoracolumbar/approach/posterior-open-approach---midline-approach-t1-s1 enlace oficial Página oficial lista final

Biomecánica: qué es estabilidad

De 2 columnas a 3, y de ahí a los 3 pilares de la clínica. El concepto de estabilidad fue cambiando desde las 2 columnas de Holdsworth hasta las 3 de Denis [2]. TLICS (y luego AO Spine) lo ordena en 3 variables, cada una con su horizonte: el patrón óseo habla de la estabilidad mecánica de hoy, el CLP de la que se sostendrá con el tiempo, y la neurología de la estabilidad clínica [2].

Qué se pierde si falla cada pilar.

  • Hueso anterior (cuerpo). Se pierde altura y aparece cifosis. Una pérdida de más de 50 % de la altura vertebral anterior puede llevar a progresión de la deformidad [48]. La causa más común de cifosis postraumática es el estallido inestable no tratado [49].
  • Banda de tensión posterior (CLP). Sin ella no hay freno a la flexión. Detectar su lesión importa porque influye en el resultado [48].
  • Canal. Un cociente de diámetros sagital/transverso menor de 0,40 se asoció con lesión neurológica y peor resultado [48].

Cifosis y síntomas no van tan pegados. En 75 pacientes con fracturas estables de T12-L2 tratadas sin cirugía, la cifosis regional postraumática no se correlacionó con el dolor ni con la discapacidad; sí se correlacionó la edad con la discapacidad [9]. En otra serie, tampoco hubo correlación evidente entre cifosis residual y función [50]. La conclusión práctica es no tratar la radiografía como si fuera el síntoma.

Cómo se mueve la cifosis con el tiempo. En un ensayo con ortesis de hiperextensión y actividad desde el día de la lesión, el ángulo de cifosis empeoró 4 grados en los no operados, mientras en los operados la corrección inicial de 17 grados se perdió de forma gradual [46].

De la fuerza a la decisión: tres preguntas
De la fuerza a la decisión: tres preguntasEsquema de 6 elementos: Fuerza: compresión, tensión o traslación; ¿Qué falla? Cuerpo, banda posterior o ambos; Morfología = estabilidad mecánica inmediata; CLP íntegro o roto = estabilidad a largo plazo; Neurología = estabilidad clínica; Decisión: conservar, ortesis o cirugía (y qué abordaje). Relaciones: Fuerza: compresión, tensión o traslación → ¿Qué falla? Cuerpo, banda posterior o ambos; ¿Qué falla? Cuerpo, banda posterior o ambos → Morfología = estabilidad mecánica inmediata; ¿Qué falla? Cuerpo, banda posterior o ambos → CLP íntegro o roto = estabilidad a largo plazo; ¿Qué falla? Cuerpo, banda posterior o ambos → Neurología = estabilidad clínica; Morfología = estabilidad mecánica inmediata → Decisión: conservar, ortesis o cirugía (y qué abordaje); CLP íntegro o roto = estabilidad a largo plazo → Decisión: conservar, ortesis o cirugía (y qué abordaje); Neurología = estabilidad clínica → Decisión: conservar, ortesis o cirugía (y qué abordaje).Fuerza: compresión,tensión otraslación¿Qué falla? Cuerpo,banda posterior oambosMorfología =estabilidadmecánica inmediataCLP íntegro o roto= estabilidad alargo plazoNeurología =estabilidad clínicaDecisión:conservar, ortesiso cirugía (y quéabordaje)HuesoTejido blandoEstructura en riesgoImplanteNota
Ver el esquema en texto
  • Fuerza: compresión, tensión o traslación
    • → ¿Qué falla? Cuerpo, banda posterior o ambos
  • ¿Qué falla? Cuerpo, banda posterior o ambos
    • → Morfología = estabilidad mecánica inmediata
    • → CLP íntegro o roto = estabilidad a largo plazo
    • → Neurología = estabilidad clínica
  • Morfología = estabilidad mecánica inmediata
    • → Decisión: conservar, ortesis o cirugía (y qué abordaje)
  • CLP íntegro o roto = estabilidad a largo plazo
    • → Decisión: conservar, ortesis o cirugía (y qué abordaje)
  • Neurología = estabilidad clínica
    • → Decisión: conservar, ortesis o cirugía (y qué abordaje)
  • Decisión: conservar, ortesis o cirugía (y qué abordaje)

Para qué sirve en la decisión: obliga a mirar los 3 pilares en vez de decidir por la radiografía. Fuente del marco: revisión de las clasificaciones.

Fuente: [2]

Referencias de este bloque

  1. Costachescu B, Popescu CE, Iliescu BF. Analysis of the Classification Systems for Thoracolumbar Fractures in Adults and Their Evolution and Impact on Clinical Management. J Clin Med. 2022;11(9). doi:10.3390/jcm11092498 doi:10.3390/jcm11092498 Revisión lista final
  2. Soultanis K, Thano A, Soucacos PN. "Outcome of thoracolumbar compression fractures following non-operative treatment". Injury. 2021;52(12):3685-3690. doi:10.1016/j.injury.2021.05.019 doi:10.1016/j.injury.2021.05.019 Serie de casos lista final
  3. Shen WJ, Liu TJ, Shen YS. Nonoperative treatment versus posterior fixation for thoracolumbar junction burst fractures without neurologic deficit. Spine (Phila Pa 1976). 2001;26(9):1038-45. doi:10.1097/00007632-200105010-00010 doi:10.1097/00007632-200105010-00010 Ensayo aleatorizado lista final
  4. Costa F, Sharif S, Bajamal AH, Shaikh Y, Anania CD, Zileli M. Clinical and Radiological Factors Affecting Thoracolumbar Fractures Outcome: WFNS Spine Committee Recommendations. Neurospine. 2021;18(4):693-703. doi:10.14245/ns.2142518.259 doi:10.14245/ns.2142518.259 Guía clínica lista final
  5. Yaman O, Zileli M, Şentürk S, Paksoy K, Sharif S. Kyphosis After Thoracolumbar Spine Fractures: WFNS Spine Committee Recommendations. Neurospine. 2021;18(4):681-692. doi:10.14245/ns.2142340.170 doi:10.14245/ns.2142340.170 Guía clínica lista final
  6. Avanzi O, Meves R, Silber Caffaro MF, Buarque de Hollanda JP, Queiroz M. THORACOLUMBAR BURST FRACTURES: CORRELATION BETWEEN KYPHOSIS AND FUNCTION POST NON-OPERATIVE TREATMENT. Rev Bras Ortop. 2009;44(5):408-14. doi:10.1016/S2255-4971(15)30271-8 doi:10.1016/S2255-4971(15)30271-8 Serie de casos lista final

Clasificación: TLICS, AO Spine y TL AOSIS

Para qué sirve clasificar. Una buena clasificación da un lenguaje común, mide cuán inestable es la lesión y orienta la decisión. Hoy compiten dos: TLICS y AO Spine. Para la guía del Congress of Neurological Surgeons, cualquiera de las 2 sirve para describir la lesión y hablar el mismo idioma (grado B); lo que no hay es evidencia de que un único sistema pueda conducir el tratamiento de todos los patrones y, con ello, mejorar los resultados [51]. El comité de la WFNS las considera válidas para la práctica clínica [52].

TLICS (Thoracolumbar Injury Classification and Severity Score, 2005). Nació para ayudar a decidir entre manejo operatorio y no operatorio [1]. Mira 3 cosas: cómo se ve la lesión, si el complejo ligamentario posterior (CLP) está íntegro y cómo está la neurología; su suma reparte a los pacientes entre cirugía y no cirugía, y la misma lógica sirve para elegir la vía de abordaje [1]. Se evalúa con el examen clínico, la TC para la morfología y la RM para el CLP [2].

  • Morfología: compresión suma 1 punto, estallido 2, traslación o rotación 3 y distracción 4 [2].
  • CLP: íntegro 0, sospechoso o indeterminado 2 y lesionado 3 [2].
  • Neurología: íntegra 0, lesión medular completa 2, incompleta 3 y cauda equina 3; para la raíz nerviosa una revisión asigna 2 puntos [2] y otras fuentes asignan 1 [34][35].
  • Umbral: 3 puntos o menos sugiere tratamiento conservador, 5 o más cirugía, y 4 puede manejarse de cualquiera de las dos formas según la preferencia del cirujano y del paciente [2].

Además, ciertos calificadores clínicos cambian la indicación sin importar el puntaje: cifosis local, colapso vertebral, fractura abierta, quemaduras sobre la zona o imposibilidad de usar ortesis [2]. Su punto débil es el CLP: es difícil de valorar, necesita RM y es la variable menos fiable del puntaje [2].

AO Spine (2013). Tiene 3 capas: el patrón de la fractura, la neurología graduada y unos modificadores propios de cada paciente [3]. La morfología tiene 3 tipos: A (compresión), B (ruptura de la banda de tensión) y C (desplazamiento o traslación) [3]. AO enseña a clasificar en 3 pasos: primero ver si hay traslación (tipo C); luego si hay lesión de la banda de tensión (tipo B); y por último qué le pasó al cuerpo vertebral y si hay pared posterior comprometida (tipos A) [4]. Los subtipos de A van de A0 (fracturas sin efecto significativo en la estabilidad, como una apófisis aislada) a A4 (estallido de ambos platillos) [4]. El estado neurológico se grada en 5 niveles: N0 íntegro, N1 déficit transitorio ya resuelto, N2 signos de radiculopatía, N3 lesión medular incompleta o de cauda equina y N4 lesión medular completa [2]. M1 marca una lesión indeterminada del CLP y M2 una comorbilidad que puede inclinar la decisión a favor o en contra de operar [4][2]. El nombre de la lesión incluye el nivel: B y C son segmentarias y se nombran por el espacio, con la fractura vertebral entre paréntesis (por ejemplo, tipo B, T11/12 (T12: A4)) [4].

TL AOSIS (2016): AO Spine con puntos. Para ayudar a decidir, a cada componente se le asignó un puntaje; en la tabla publicada, A0 vale 0, A1 1, A2 2, A3 3, A4 5, B1 5, B2 6, B3 7 y la traslación 8; N0 vale 0, N1 1, N2 2, N3 4, N4 4 y NX 3; M1 vale 1 y M2 0 [2]. De 0 a 3 puntos se trata de forma conservadora, de 4 a 5 puede ir de cualquiera de las dos formas y de 6 o más se opera [2].

Cómo pesan los datos. En una consulta a cirujanos AO Spine, se consideró cirugía la opción óptima cuando 70 % o más la elegía, y tratamiento conservador cuando menos de 30 % la elegía; salió conservador para A2N0 y A3N0, y quirúrgico para A3 con déficit transitorio o radiculopatía y CLP incierto (A3N1M1, A3N2M1) [2]. Los tipos C se consideran claramente inestables y requieren cirugía [2].

Fiabilidad: lo que dicen los estudios.

  • Con 100 cirujanos de todo el mundo, AO Spine obtuvo un kappa global de 0,56 (moderado) y los valores fueron mejores por tipo (A 0,80, B 0,68, C 0,72); el peor subtipo fue A4, con 0,19 [10].
  • En un estudio multicéntrico con 11 cirujanos de 6 instituciones, el puntaje total de TLICS tuvo un kappa de 0,29 interobservador y de 0,44 intraobservador; para el tipo de fractura fue de 0,43 y para el CLP de 0,47, mientras que la morfología de AO Spine sin subtipo tuvo 0,59 [11]. La neurología tuvo acuerdo casi perfecto en ambos sistemas [11].
  • El eslabón débil es el CLP: entre 529 cirujanos de las 6 regiones AO, el acuerdo para juzgar su integridad en fracturas tipo A fue de 0,11 [12]. Entre 22 expertos que revisaron 183 TC, distinguir A3 de A4 tuvo un kappa de 0,466 y el acuerdo para usar M1 fue de apenas 0,161 [37].
  • Una revisión sistemática de 21 estudios puso a AO Spine por delante en 2 frentes: la morfología se reproduce mejor y, cuando la pregunta es operar, distingue mejor el estallido estable del inestable; cuando la pregunta es no operar, empatan [30]. Con ambas, el que más las usa mejor las aplica, y la base de estudios es pobre y heterogénea [30].

Qué hacer con esto. Úsalas como mapa, no como veredicto (práctica habitual / opinión experta). Los autores de las revisiones recalcan que los puntajes dejan una zona gris (A3 y A4 sin déficit; puntajes 4 y 5), en la que hacen falta criterios adicionales [2]. Un estudio de 233 estallidos mostró que los puntajes de TLICS no coinciden exactamente con la idea de inestabilidad: 21 pacientes con 2 puntos fueron inestables según otros criterios [36]. Y la adherencia real a AO Spine es buena en la morfología (86,4 % a 100 %) y limitada en la neurología y los modificadores [42].

Los tres lenguajes lado a lado
SistemaQué describePara qué sirve en la decisiónLímite
TLICS (2005)Morfología, CLP y neurología, con puntos [1][2]3 o menos conservador; 5 o más cirugía; 4 zona gris [2]CLP difícil de valorar y poco reproducible; puntaje total con kappa 0,29 en un estudio [2][11]
AO Spine (2013)Morfología A/B/C con subtipos, neurología N0-N4 y modificadores M1-M2 [3][2]Lenguaje común y mejor reproducibilidad morfológica que TLICS [30]Peor acuerdo en A4 (kappa 0,19) y en M1 (0,161) [10][37]
TL AOSIS (2016)AO Spine con puntos por componente [2]0 a 3 conservador; 4 o 5 zona gris; 6 o más cirugía [2]Zona gris amplia: A3 y A4 sin déficit [2]

Fuente: [1], [2], [3], [10], [11], [30], [37]

TLICS y TL AOSIS: de dónde salen los puntos
ComponenteTLICSTL AOSIS
MorfologíaCompresión 1; estallido 2; traslación o rotación 3; distracción 4 [2]A0 0; A1 1; A2 2; A3 3; A4 5; B1 5; B2 6; B3 7; traslación 8 [2]
CLP / banda de tensiónÍntegro 0; indeterminado 2; lesionado 3 [2]Incluido en B y C; M1 suma 1 [2]
NeurologíaÍntegra 0; medular completa 2; incompleta 3; cauda equina 3; raíz 2 o 1 según la fuente [2][34][35]N0 0; N1 1; N2 2; N3 4; N4 4; NX 3 [2]
ModificadoresCalificadores clínicos aparte del puntaje [2]M1 suma 1; M2 suma 0 [2]
Umbral3 o menos conservador; 4 cualquiera; 5 o más cirugía [2]0 a 3 conservador; 4 o 5 cualquiera; 6 o más cirugía [2]

Fuente: [2], [34], [35]

AO Spine: acuerdo interobservador (kappa) según el estudio y la categoría (kappa)
AO Spine: acuerdo interobservador (kappa) según el estudio y la categoríaGlobal, 100 cirujanos: 0,56; Tipo A: 0,8; Tipo B: 0,68; Tipo C: 0,72; Subtipo A4 (el peor): 0,19; Morfología sin subtipo, 11 cirujanos: 0,59; A3 frente a A4, 22 expertos: 0,47; Uso de M1, 22 expertos: 0,16Global, 100cirujanosGlobal, 100 cirujanos: 0,56kappa0,56Tipo ATipo A: 0,8kappa0,8Tipo BTipo B: 0,68kappa0,68Tipo CTipo C: 0,72kappa0,72Subtipo A4 (elpeor)Subtipo A4 (el peor): 0,19kappa0,19Morfología sinsubtipo, 11cirujanosMorfología sin subtipo, 11 cirujanos: 0,59kappa0,59A3 frente a A4, 22expertosA3 frente a A4, 22 expertos: 0,47kappa0,47Uso de M1, 22expertosUso de M1, 22 expertos: 0,16kappa0,16

Fuente: [10], [11], [37]

TLICS y ligamento posterior: acuerdo interobservador (kappa) (kappa)
TLICS y ligamento posterior: acuerdo interobservador (kappa)TLICS, tipo de fractura: 0,43; TLICS, integridad del CLP: 0,47; TLICS, puntaje total: 0,29; CLP en fracturas tipo A, 529 cirujanos: 0,11TLICS, tipo defracturaTLICS, tipo de fractura: 0,43kappa0,43TLICS, integridaddel CLPTLICS, integridad del CLP: 0,47kappa0,47TLICS, puntajetotalTLICS, puntaje total: 0,29kappa0,29CLP en fracturastipo A, 529cirujanosCLP en fracturas tipo A, 529 cirujanos: 0,11kappa0,11

Fuente: [11], [12]

AO Spine toracolumbar en una mirada
AO Spine toracolumbar en una miradaClasificación en 5 grupos. A: compresión del cuerpo vertebral: A0: fractura sin efecto significativo en la estabilidad (apófisis aislada); A1: cuña o impactación; platillos sin conexión entre las fracturas; A2: hendidura o pinza; afecta ambos platillos sin pared posterior; A3: estallido con un solo platillo; A4: estallido con ambos platillos. B: ruptura de la banda de tensión: B1: falla ósea monosegmentaria posterior (Chance); B2: banda posterior por partes blandas y hueso; B3: hiperextensión con ruptura del ligamento longitudinal anterior. C: traslación: Cualquier desplazamiento, sin subtipos. Neurología: N0 íntegro; N1 transitorio; N2 raíz; N3 incompleto o cauda equina; N4 completo. Modificadores: M1: CLP indeterminado; M2: comorbilidad que cambia la decisión. Nota: Para qué sirve en la decisión: el tipo (A, B o C) manda sobre el subtipo; N y M mueven la balanza dentro de la zona gris.A: compresión delcuerpo vertebralA0: fractura sinefectosignificativo enla estabilidad(apófisisaislada)A1: cuña oimpactación;platillos sinconexión entrelas fracturasA2: hendidura opinza; afectaambos platillossin paredposteriorA3: estallido conun solo platilloA4: estallido conambos platillosB: ruptura de labanda de tensiónB1: falla óseamonosegmentariaposterior(Chance)B2: bandaposterior porpartes blandas yhuesoB3:hiperextensióncon ruptura delligamentolongitudinalanteriorC: traslaciónCualquierdesplazamiento,sin subtiposNeurologíaN0 íntegroN1 transitorioN2 raízN3 incompleto ocauda equinaN4 completoModificadoresM1: CLPindeterminadoM2: comorbilidadque cambia ladecisiónPara qué sirve en la decisión: el tipo (A, B o C) manda sobre elsubtipo; N y M mueven la balanza dentro de la zona gris.
Ver el esquema en texto
  • A: compresión del cuerpo vertebral
    • A0: fractura sin efecto significativo en la estabilidad (apófisis aislada)
    • A1: cuña o impactación; platillos sin conexión entre las fracturas
    • A2: hendidura o pinza; afecta ambos platillos sin pared posterior
    • A3: estallido con un solo platillo
    • A4: estallido con ambos platillos
  • B: ruptura de la banda de tensión
    • B1: falla ósea monosegmentaria posterior (Chance)
    • B2: banda posterior por partes blandas y hueso
    • B3: hiperextensión con ruptura del ligamento longitudinal anterior
  • C: traslación
    • Cualquier desplazamiento, sin subtipos
  • Neurología
    • N0 íntegro
    • N1 transitorio
    • N2 raíz
    • N3 incompleto o cauda equina
    • N4 completo
  • Modificadores
    • M1: CLP indeterminado
    • M2: comorbilidad que cambia la decisión

Para qué sirve en la decisión: el tipo (A, B o C) manda sobre el subtipo; N y M mueven la balanza dentro de la zona gris.

Fuente: [2], [4]

Cómo decide AO Spine el tipo en 3 pasos
Cómo decide AO Spine el tipo en 3 pasosEsquema de 7 elementos: Paso 1: ¿hay traslación en la imagen?; Sí: tipo C (lesión segmentaria); No: Paso 2, ¿hay lesión de la banda de tensión?; Solo anterior: B3; posterior: B1 (óseo) o B2; No: Paso 3, ¿qué pasó con el cuerpo? ¿pared posterior?; Con pared posterior: A3 o A4 (1 o 2 platillos); Sin pared posterior: A0, A1 o A2. Relaciones: Paso 1: ¿hay traslación en la imagen? → Sí: tipo C (lesión segmentaria) (sí); Paso 1: ¿hay traslación en la imagen? → No: Paso 2, ¿hay lesión de la banda de tensión? (no); No: Paso 2, ¿hay lesión de la banda de tensión? → Solo anterior: B3; posterior: B1 (óseo) o B2 (sí); No: Paso 2, ¿hay lesión de la banda de tensión? → No: Paso 3, ¿qué pasó con el cuerpo? ¿pared posterior? (no); No: Paso 3, ¿qué pasó con el cuerpo? ¿pared posterior? → Con pared posterior: A3 o A4 (1 o 2 platillos) (sí); No: Paso 3, ¿qué pasó con el cuerpo? ¿pared posterior? → Sin pared posterior: A0, A1 o A2 (no).Paso 1: ¿haytraslación en laimagen?Sí: tipo C (lesiónsegmentaria)No: Paso 2, ¿haylesión de la bandade tensión?Solo anterior: B3;posterior: B1(óseo) o B2No: Paso 3, ¿quépasó con el cuerpo?¿pared posterior?Con paredposterior: A3 o A4(1 o 2 platillos)Sin paredposterior: A0, A1 oA2sínosínosínoHuesoTejido blandoEstructura en riesgoNota
Ver el esquema en texto
  • Paso 1: ¿hay traslación en la imagen?
    • → sí: Sí: tipo C (lesión segmentaria)
    • → no: No: Paso 2, ¿hay lesión de la banda de tensión?
  • Sí: tipo C (lesión segmentaria)
  • No: Paso 2, ¿hay lesión de la banda de tensión?
    • → sí: Solo anterior: B3; posterior: B1 (óseo) o B2
    • → no: No: Paso 3, ¿qué pasó con el cuerpo? ¿pared posterior?
  • Solo anterior: B3; posterior: B1 (óseo) o B2
  • No: Paso 3, ¿qué pasó con el cuerpo? ¿pared posterior?
    • → sí: Con pared posterior: A3 o A4 (1 o 2 platillos)
    • → no: Sin pared posterior: A0, A1 o A2
  • Con pared posterior: A3 o A4 (1 o 2 platillos)
  • Sin pared posterior: A0, A1 o A2

Un tipo B o C puede coexistir con cualquier fractura A del cuerpo: se anota la A entre paréntesis.

Fuente: [4]

TLICS en una mirada
TLICS en una miradaClasificación en 4 grupos. Morfología: Compresión: 1; Estallido: 2; Traslación o rotación: 3; Distracción: 4. CLP: Íntegro: 0; Indeterminado: 2; Lesionado: 3. Neurología: Íntegra: 0; Médula completa: 2; Médula incompleta o cauda equina: 3; Raíz: 2 o 1 según la fuente. Umbral: 3 o menos: conservador; 4: zona gris; 5 o más: cirugía. Nota: Para qué sirve en la decisión: convierte tres juicios en una cifra, pero la cifra 4 y los calificadores clínicos devuelven la decisión al criterio.MorfologíaCompresión: 1Estallido: 2Traslación o rotación: 3Distracción: 4CLPÍntegro: 0Indeterminado: 2Lesionado: 3NeurologíaÍntegra: 0Médula completa: 2Médula incompleta o caudaequina: 3Raíz: 2 o 1 según la fuenteUmbral3 o menos: conservador4: zona gris5 o más: cirugíaPara qué sirve en la decisión: convierte tres juicios en unacifra, pero la cifra 4 y los calificadores clínicos devuelven ladecisión al criterio.
Ver el esquema en texto
  • Morfología
    • Compresión: 1
    • Estallido: 2
    • Traslación o rotación: 3
    • Distracción: 4
  • CLP
    • Íntegro: 0
    • Indeterminado: 2
    • Lesionado: 3
  • Neurología
    • Íntegra: 0
    • Médula completa: 2
    • Médula incompleta o cauda equina: 3
    • Raíz: 2 o 1 según la fuente
  • Umbral
    • 3 o menos: conservador
    • 4: zona gris
    • 5 o más: cirugía

Para qué sirve en la decisión: convierte tres juicios en una cifra, pero la cifra 4 y los calificadores clínicos devuelven la decisión al criterio.

Fuente: [2], [34], [35]

Clasificar un caso en 5 pasos
Clasificar un caso en 5 pasosSecuencia de 5 pasos. Paso 1: Reformatea la TC. Mira cortes sagitales y coronales completos del segmento. Riesgo: La radiografía sola pierde lesiones inestables.. Paso 2: Busca traslación. Si existe, es tipo C. Riesgo: Los C son claramente inestables y se operan.. Paso 3: Evalúa la banda posterior. Ensanchamiento interespinoso, faceta desalineada, fractura laminar horizontal y espinosa. Riesgo: Un solo hallazgo en TC es indeterminado y pide RM.. Paso 4: Describe el cuerpo. Pared posterior, número de platillos y nivel. Riesgo: A4 tiene el peor acuerdo entre cirujanos (0,19).. Paso 5: Anota N y M y calcula. Neurología N0 a N4, M1 si el CLP es dudoso, M2 si hay comorbilidad; suma puntos. Riesgo: M1 casi no se acuerda entre expertos (0,161)..1Reformatea la TCMira cortes sagitales y coronales completos del segmento.Riesgo:La radiografía sola pierde lesiones inestables.2Busca traslaciónSi existe, es tipo C.Riesgo:Los C son claramente inestables y se operan.3Evalúa la banda posteriorEnsanchamiento interespinoso, faceta desalineada, fracturalaminar horizontal y espinosa.Riesgo:Un solo hallazgo en TC es indeterminado y pide RM.4Describe el cuerpoPared posterior, número de platillos y nivel.Riesgo:A4 tiene el peor acuerdo entre cirujanos (0,19).5Anota N y M y calculaNeurología N0 a N4, M1 si el CLP es dudoso, M2 si haycomorbilidad; suma puntos.Riesgo:M1 casi no se acuerda entre expertos (0,161).
Ver el esquema en texto
  1. Reformatea la TC. Mira cortes sagitales y coronales completos del segmento. Riesgo: La radiografía sola pierde lesiones inestables [7].
  2. Busca traslación. Si existe, es tipo C. Riesgo: Los C son claramente inestables y se operan [2].
  3. Evalúa la banda posterior. Ensanchamiento interespinoso, faceta desalineada, fractura laminar horizontal y espinosa. Riesgo: Un solo hallazgo en TC es indeterminado y pide RM [26].
  4. Describe el cuerpo. Pared posterior, número de platillos y nivel. Riesgo: A4 tiene el peor acuerdo entre cirujanos (0,19) [10].
  5. Anota N y M y calcula. Neurología N0 a N4, M1 si el CLP es dudoso, M2 si hay comorbilidad; suma puntos. Riesgo: M1 casi no se acuerda entre expertos (0,161) [37].

Fuente: [2], [7], [10], [26], [37]

Referencias de este bloque

  1. Vaccaro AR, Lehman RA Jr, Hurlbert RJ, Anderson PA, Harris M, Hedlund R, et al. A new classification of thoracolumbar injuries: the importance of injury morphology, the integrity of the posterior ligamentous complex, and neurologic status. Spine (Phila Pa 1976). 2005;30(20):2325-33. doi:10.1097/01.brs.0000182986.43345.cb doi:10.1097/01.brs.0000182986.43345.cb Revisión lista final
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  3. Vaccaro AR, Oner C, Kepler CK, Dvorak M, Schnake K, Bellabarba C, et al. AOSpine thoracolumbar spine injury classification system: fracture description, neurological status, and key modifiers. Spine (Phila Pa 1976). 2013;38(23):2028-37. doi:10.1097/BRS.0b013e3182a8a381 doi:10.1097/BRS.0b013e3182a8a381 Serie de casos lista final
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  16. Dailey AT, Arnold PM, Anderson PA, Chi JH, Dhall SS, Eichholz KM, et al. Congress of Neurological Surgeons Systematic Review and Evidence-Based Guidelines on the Evaluation and Treatment of Patients With Thoracolumbar Spine Trauma: Classification of Injury. Neurosurgery. 2019;84(1):E24-E27. doi:10.1093/neuros/nyy372 doi:10.1093/neuros/nyy372 Guía clínica lista final
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Evaluación inicial: del politrauma a la columna

Primero el paciente, luego la vértebra. En el trauma mayor se aplica primero la secuencia del politrauma y se protege la columna hasta tener imagen (práctica habitual / opinión experta). Un metaanálisis de urgencias estimó una probabilidad pretest de fractura toracolumbar de 15 % tras trauma cerrado [43]. No hay una regla validada que diga a quién estudiar: el mecanismo, el examen y las lesiones asociadas por sí solos no sirven para descartar ni confirmar una fractura [43].

Neurología, antes y después. El examen neurológico completo y repetido es el dato que más cambia la conducta. Lo que anticipa la evolución neurológica se mide en la cabecera: el grado ASIA al ingreso, la sensibilidad sacra, los esfínteres (uretral y rectal) y algunos hallazgos motores, según la guía del CNS con grado B [24]. La misma guía aclara que ASIA no se ha estudiado específicamente en fracturas toracolumbares, mientras Frankel, Sunnybrook y FIM sí [24]. Ante un canal comprimido o una traslación en la imagen, la guía alemana pide tratar al paciente como si tuviera daño neurológico hasta demostrar lo contrario [53].

La médula y la perfusión. Hay consenso del CNS para considerar mantener la presión arterial media por encima de 85 mmHg tras una lesión medular toracolumbar, a partir de datos de lesión medular combinada [54]. Para fármacos como la metilprednisolona la guía no halló evidencia suficiente y pide pesar su perfil de complicaciones [55].

Columna no contigua: busca otra. En 83 338 pacientes con fractura de columna, 19 % tenía otra no contigua, ligada a lesiones graves del tronco, sobre todo del tórax, y a mecanismos de alta velocidad [18]. Las combinaciones fueron cervicotorácica 9 %, cervicolumbar 4 % y toracolumbar 10 % [18]. NICE aconseja estudiar el resto de la columna cuando se confirma una nueva fractura [20].

Lesiones asociadas. En las lesiones por flexión-distracción (B1 o B2), la incidencia agrupada de lesión intraabdominal fue de 36,2 %, con cirugía abdominal en 29,03 %; el intestino delgado fue lo más afectado (19,17 %), seguido del colon (10,92 %), el hígado (7,6 %), el bazo (7,2 %), el riñón (5,36 %) y el páncreas (3,7 %) [8]. Los autores advierten que esas cifras probablemente están sobrestimadas por el diseño retrospectivo [8]. En un estudio de 7 centros con 79 pacientes con fractura de Chance, 33 % tuvo lesión intraabdominal (22 % de víscera hueca) y 25 % necesitó laparotomía; la contusión de la pared abdominal y el uso de cinturón fueron muy predictivos [25]. Moraleja: en B1 por cinturón, la pregunta es qué pasó en el abdomen.

Politrauma. Para el comité WFNS, un politrauma o un ISS alto no son razones para posponer la cirugía temprana [48].

Tromboprofilaxis. No hay evidencia para recomendar un tamizaje de trombosis venosa ni un esquema concreto en fracturas torácicas y lumbares, pero el consenso del CNS recomienda tromboprofilaxis con base en poblaciones de lesión medular [27].

Qué buscar en la valoración inicial y por qué
Qué buscarPor quéDato de apoyo
Neurología completa y repetidaDefine N0 a N4 y empuja a cirugía si hay déficit nuevo [2]ASIA de ingreso y sensibilidad sacra predicen evolución (grado B) [24]
Mecanismo de alto riesgo y edadSelecciona a quién estudiar con imagenEdad de 60 años o más y mecanismo de alto riesgo: sensibilidad de 98,9 % [41]
Toda la columnaHay fracturas no contiguas19 % de los pacientes con fractura de columna [18]
Abdomen en B1 o B2Mecanismo de cinturónLesión intraabdominal agrupada de 36,2 % [8]
Presión arterial y perfusión medularMédula lesionada es sensible a hipotensiónConsiderar presión arterial media mayor de 85 mmHg (consenso) [54]
TromboprofilaxisAlto riesgo de trombosis en lesión medularRecomendada por consenso, sin esquema único [27]

Fuente: [2], [8], [18], [24], [27], [41], [54]

Lesiones intraabdominales con flexión-distracción: incidencia agrupada y por órgano (%)
Lesiones intraabdominales con flexión-distracción: incidencia agrupada y por órganoCualquier lesión intraabdominal: 36,2; Cirugía abdominal: 29,03; Intestino delgado: 19,17; Colon: 10,92; Hígado: 7,6; Bazo: 7,2; Riñón: 5,36; Páncreas: 3,7Cualquier lesiónintraabdominalCualquier lesión intraabdominal: 36,2%36,2%Cirugía abdominalCirugía abdominal: 29,03%29,03%Intestino delgadoIntestino delgado: 19,17%19,17%ColonColon: 10,92%10,92%HígadoHígado: 7,6%7,6%BazoBazo: 7,2%7,2%RiñónRiñón: 5,36%5,36%PáncreasPáncreas: 3,7%3,7%

Fuente: [8]

Evaluación inicial en 7 pasos
Evaluación inicial en 7 pasosSecuencia de 7 pasos. Paso 1: Politrauma primero. Secuencia del politrauma y protección de la columna hasta tener imagen (práctica habitual). Riesgo: Mirar solo la fractura visible y no el resto del paciente (práctica habitual).. Paso 2: Neurología. Examen completo y repetido: fuerza, sensibilidad, sensibilidad sacra y esfínteres. Riesgo: Sin examen documentado no se puede clasificar N0 a N4.. Paso 3: Mecanismo y edad. Alto riesgo: caída, aplastamiento, vuelco; edad de 60 años o más. Riesgo: Decidir la imagen solo por el examen: sensibilidad de 78,4 %.. Paso 4: TC con reformateos. TC sagital y coronal; en trauma mayor, TC de cuerpo entero. Riesgo: Radiografía sola: sensibilidad de 33,3 % para fracturas inestables.. Paso 5: Resto de la columna. Si hay una fractura confirmada, estudiar toda la columna. Riesgo: 19 % tiene otra fractura no contigua.. Paso 6: Abdomen y otras lesiones. Explorar el abdomen, sobre todo en B1 por cinturón. Riesgo: Lesión intraabdominal agrupada de 36,2 % en flexión-distracción.. Paso 7: Médula y trombosis. Considerar presión arterial media mayor de 85 mmHg si hay lesión medular, y tromboprofilaxis. Riesgo: Evidencia insuficiente para un esquema concreto..1Politrauma primeroSecuencia del politrauma y protección de la columna hastatener imagen (práctica habitual).Riesgo:Mirar solo la fractura visible y no el resto delpaciente (práctica habitual).2NeurologíaExamen completo y repetido: fuerza, sensibilidad, sensibilidadsacra y esfínteres.Riesgo:Sin examen documentado no se puede clasificar N0 aN4.3Mecanismo y edadAlto riesgo: caída, aplastamiento, vuelco; edad de 60 años omás.Riesgo:Decidir la imagen solo por el examen: sensibilidadde 78,4 %.4TC con reformateosTC sagital y coronal; en trauma mayor, TC de cuerpo entero.Riesgo:Radiografía sola: sensibilidad de 33,3 % parafracturas inestables.5Resto de la columnaSi hay una fractura confirmada, estudiar toda la columna.Riesgo:19 % tiene otra fractura no contigua.6Abdomen y otras lesionesExplorar el abdomen, sobre todo en B1 por cinturón.Riesgo:Lesión intraabdominal agrupada de 36,2 % enflexión-distracción.7Médula y trombosisConsiderar presión arterial media mayor de 85 mmHg si haylesión medular, y tromboprofilaxis.Riesgo:Evidencia insuficiente para un esquema concreto.
Ver el esquema en texto
  1. Politrauma primero. Secuencia del politrauma y protección de la columna hasta tener imagen (práctica habitual). Riesgo: Mirar solo la fractura visible y no el resto del paciente (práctica habitual).
  2. Neurología. Examen completo y repetido: fuerza, sensibilidad, sensibilidad sacra y esfínteres. Riesgo: Sin examen documentado no se puede clasificar N0 a N4 [2].
  3. Mecanismo y edad. Alto riesgo: caída, aplastamiento, vuelco; edad de 60 años o más. Riesgo: Decidir la imagen solo por el examen: sensibilidad de 78,4 % [41].
  4. TC con reformateos. TC sagital y coronal; en trauma mayor, TC de cuerpo entero. Riesgo: Radiografía sola: sensibilidad de 33,3 % para fracturas inestables [7].
  5. Resto de la columna. Si hay una fractura confirmada, estudiar toda la columna. Riesgo: 19 % tiene otra fractura no contigua [18].
  6. Abdomen y otras lesiones. Explorar el abdomen, sobre todo en B1 por cinturón. Riesgo: Lesión intraabdominal agrupada de 36,2 % en flexión-distracción [8].
  7. Médula y trombosis. Considerar presión arterial media mayor de 85 mmHg si hay lesión medular, y tromboprofilaxis. Riesgo: Evidencia insuficiente para un esquema concreto [54][27].

Fuente: [2], [7], [8], [18], [27], [41], [54]

Referencias de este bloque

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Examen físico: lo que sirve y lo que no

El examen clínico ayuda, pero no decide. En un estudio prospectivo de 13 centros, el examen clínico positivo (dolor, dolor en línea media, deformidad o déficit neurológico) tuvo una sensibilidad de 78,4 % y una especificidad de 72,9 % para lesiones clínicamente significativas [41]. Al sumar la edad de 60 años o más y un mecanismo de alto riesgo, la sensibilidad subió a 98,9 % con especificidad de 29,0 % [41]. Para lesiones que requerían cirugía, la sensibilidad fue de 100 % con especificidad de 27,3 % [41]. Conclusión de los autores: aun en el paciente que se puede examinar, la clínica por sí sola no alcanza para decidir quién va a imagen [41].

Cómo leerlo. La regla del estudio es muy sensible y poco específica: sirve para no dejar pasar nada, no para confirmar. Un metaanálisis apunta en la misma dirección: ninguno de esos datos clínicos, tomado aislado, confirma ni descarta la fractura [43].

Qué explorar en la cabecera.

  1. Inspección y palpación de la línea media, buscando dolor, deformidad y déficit neurológico [41].
  2. Hueco palpable entre dos apófisis espinosas: así se explora la duda de M1 (lesión indeterminada de la banda posterior) [4].
  3. Examen neurológico completo con sensibilidad sacra y función de esfínteres, que predicen evolución [24].
  4. Un examen abdominal dirigido si hubo mecanismo de cinturón, por la asociación con B1 [25][8].

Límite del paciente evaluable. El estudio solo incluyó pacientes evaluables; si el paciente está intubado, sedado, intoxicado o con otras lesiones muy dolorosas, el examen pierde valor y la imagen se vuelve necesaria (práctica habitual / opinión experta).

Examen clínico para lesión toracolumbar significativa: sensibilidad (barra 1) y especificidad (barra 2) (%)
Examen clínico para lesión toracolumbar significativa: sensibilidad (barra 1) y especificidad (barra 2)Examen clínico positivo: 78,4 y 72,9; Examen más edad de 60 años o más y mecanismo de alto riesgo: 98,9 y 29; Misma regla para lesiones que requieren cirugía: 100 y 27,30255075100SensibilidadEspecificidadSensibilidad: 78,4%78,4%Especificidad: 72,9%72,9%Examen clínicopositivoSensibilidad: 98,9%98,9%Especificidad: 29%29%Examen más edadde 60 años o másy mecanismo dealto riesgoSensibilidad: 100%100%Especificidad: 27,3%27,3%Misma regla paralesiones querequieren cirugía

Fuente: [41]

Referencias de este bloque

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Imágenes: TC como base, RM para el ligamento y la médula

Radiografía, TC y RM: qué le pides a cada una.

Radiografía. Deja pasar lesiones inestables. En 100 pacientes con trauma grave, la sensibilidad para fracturas inestables fue de 97,2 % con la TC multidetector frente a 33,3 % con la radiografía convencional, y el acuerdo entre observadores fue de 0,951 y 0,368, respectivamente [7]. En otra serie, la sensibilidad para cualquier fractura de columna fue de 70 % con radiografías y de 100 % con TC espiral [56]. Un metaanálisis dio razones de verosimilitud positiva de 25,0 y negativa de 0,43 para la radiografía, frente a 81,1 y 0,04 para la TC [43]. Sobre la radiación, los datos difieren entre centros y épocas: dosis efectivas de 6,36 mSv con radiografías y 19,42 mSv con TC toracoabdominal en un estudio [7], y 26 mSv con radiografías frente a 13 mSv con TC en otro para imagen toracolumbar [56]. La guía NICE (2016) separa dos escenarios: si se sospecha lesión de T1-L3 sin signos neurológicos anormales, empieza con radiografía y pasa a TC si sale alterada o la clínica lo sugiere; y en trauma mayor con sospecha de lesiones múltiples, pide TC de cuerpo entero [20]. Si el paciente ya tiene una TC de cuerpo entero, NICE pide sacar de ella reconstrucciones sagitales y coronales de toda la columna dorsal y lumbosacra [20].

TC. Es la prueba de base para clasificar la morfología (TLICS y AO Spine) [2]. Para AO Spine, la TC fue suficiente como modalidad en una revisión sistemática [30]. Su límite es el ligamento: no muestra bien el complejo disco-ligamentario, por eso se considera la RM [52]. En un metaanálisis de 8 estudios con 1440 pacientes, tomando la RM como referencia, la TC detectó lesión del CLP con sensibilidad de 75 % y especificidad de 87 % (AUC 0,81) [57]. Un grupo propuso contar hallazgos de TC: desalineación facetaria, fractura laminar horizontal, fractura de apófisis espinosa y ensanchamiento interespinoso. En 614 pacientes de 3 centros, el valor predictivo positivo para lesión del CLP fue de 3 % con 0 hallazgos, 43 % con 1 y 94 % con 2 o más; un solo hallazgo implica CLP indeterminado y necesidad de RM [26].

RM. Es la técnica avanzada preferida para el complejo disco-ligamentario y la médula [52]. En una serie prospectiva con cirugía como patrón de referencia, su sensibilidad por componente del CLP fue de 79 % a 90 % y su especificidad de 53 % a 65 % [45]; los autores advirtieron que no debe usarse sola para decidir el tratamiento [45]. Con un criterio dicotómico (el CLP está roto cuando el ligamento supraespinoso aparece discontinuo), otra serie de 58 fracturas obtuvo sensibilidad de 91 % y especificidad de 100 % [44]. En un metaanálisis de 4 estudios con 554 pacientes, la RM cambió la clasificación en 17 % y la decisión en 22 %, sobre todo por pasar de A a B (15,7 %) y de conservador a cirugía (17 %) [17]. La guía del CNS deja la RM como opción para juzgar el CLP cuando se está decidiendo operar (grado B), con un argumento numérico: cambia el manejo de hasta 25 % de los pacientes [58]. Y si hay una alteración neurológica que podría venir de la médula, NICE indica RM tras la TC aunque la TC parezca normal [20].

Ecografía. En 6 estudios con 140 pacientes, la ecografía mostró una sensibilidad de 0,86 y una especificidad de 0,95 para lesión del CLP, sobre todo en los ligamentos supraespinoso e interespinoso; las estructuras profundas no están validadas, y se considera complementaria cuando no hay RM [59].

Qué mirar en la TC (lista corta). Traslación; ensanchamiento interespinoso y desalineación facetaria (banda posterior); número de platillos y pared posterior; cifosis local; canal; y todo el resto de la columna incluida en el reformateo (práctica habitual / opinión experta).

Prueba, pregunta y rendimiento
PruebaPregunta que respondeRendimiento
Radiografía¿Hay fractura?Sensibilidad de 33,3 % para fracturas inestables; 70 % para cualquier fractura [7][56]
TC multidetectorMorfología, canal, hallazgos de banda posteriorSensibilidad de 97,2 % para inestables; 100 % en otra serie [7][56]
TC para el CLP¿Está roto el CLP?Sensibilidad de 75 % y especificidad de 87 % [57]; VPP de 94 % con 2 o más hallazgos [26]
RMCLP, disco, médulaSensibilidad de 79 % a 90 % por componente y especificidad de 53 % a 65 % [45]; 91 % y 100 % con criterio de supraespinoso [44]
EcografíaLigamentos posteriores superficialesSensibilidad 0,86 y especificidad 0,95 en 6 estudios [59]

Fuente: [7], [26], [44], [45], [56], [57], [59]

Sensibilidad de la radiografía y de la TC para fracturas de columna (%)
Sensibilidad de la radiografía y de la TC para fracturas de columnaRadiografía, fracturas inestables: 33,3; TC multidetector, fracturas inestables: 97,2; Radiografía, cualquier fractura: 70; TC espiral, cualquier fractura: 1000255075100Radiografía, fracturas inestables: 33,3%33,3%Radiografía,fracturasinestablesTC multidetector, fracturas inestables: 97,2%97,2%TC multidetector,fracturasinestablesRadiografía, cualquier fractura: 70%70%Radiografía,cualquierfracturaTC espiral, cualquier fractura: 100%100%TC espiral,cualquierfractura

Fuente: [7], [56]

Imagen para lesión del CLP: sensibilidad (barra 1) y especificidad (barra 2) (%)
Imagen para lesión del CLP: sensibilidad (barra 1) y especificidad (barra 2)TC (metaanálisis, 8 estudios): 75 y 87; RM con criterio de supraespinoso (58 fracturas): 91 y 1000255075100SensibilidadEspecificidadSensibilidad: 75%75%Especificidad: 87%87%TC (metaanálisis, 8estudios)Sensibilidad: 91%91%Especificidad: 100%100%RM con criterio desupraespinoso (58fracturas)

Fuente: [44], [57]

Valor predictivo positivo de la TC para lesión del CLP según el número de hallazgos (%)
Valor predictivo positivo de la TC para lesión del CLP según el número de hallazgos0 hallazgos: 3; 1 hallazgo: 43; 2 o más hallazgos: 9402550751000 hallazgos: 3%3%0 hallazgos1 hallazgo: 43%43%1 hallazgo2 o más hallazgos: 94%94%2 o más hallazgos

Fuente: [26]

Cuánto cambia la RM la clasificación y la decisión (metaanálisis) (%)
Cuánto cambia la RM la clasificación y la decisión (metaanálisis)Cambio de clasificación: 17; Cambio de decisión: 22; De tipo A a tipo B: 15,7; De conservador a cirugía: 17; De cirugía a conservador: 2Cambio declasificaciónCambio de clasificación: 17%17%Cambio de decisiónCambio de decisión: 22%22%De tipo A a tipo BDe tipo A a tipo B: 15,7%15,7%De conservador acirugíaDe conservador a cirugía: 17%17%De cirugía aconservadorDe cirugía a conservador: 2%2%

Fuente: [17]

Qué prueba y cuándo
Qué prueba y cuándoEsquema de 7 elementos: Trauma con sospecha de lesión de columna; TC con reformateos sagital y coronal (cuerpo entero si hay trauma mayor); ¿Déficit neurológico atribuible a la médula?; Sí: RM después de la TC; ¿CLP dudoso: un solo hallazgo en TC?; Sí: RM para aclarar el CLP; No: seguir con la decisión de tratamiento. Relaciones: Trauma con sospecha de lesión de columna → TC con reformateos sagital y coronal (cuerpo entero si hay trauma mayor); TC con reformateos sagital y coronal (cuerpo entero si hay trauma mayor) → ¿Déficit neurológico atribuible a la médula?; ¿Déficit neurológico atribuible a la médula? → Sí: RM después de la TC (sí); ¿Déficit neurológico atribuible a la médula? → ¿CLP dudoso: un solo hallazgo en TC? (no); ¿CLP dudoso: un solo hallazgo en TC? → Sí: RM para aclarar el CLP (sí); ¿CLP dudoso: un solo hallazgo en TC? → No: seguir con la decisión de tratamiento (no).Trauma con sospechade lesión decolumnaTC con reformateossagital y coronal(cuerpo entero sihay trauma mayor)¿Déficitneurológicoatribuible a lamédula?Sí: RM después dela TC¿CLP dudoso: unsolo hallazgo enTC?Sí: RM para aclararel CLPNo: seguir con ladecisión detratamientosínosínoHuesoTejido blandoEstructura en riesgoImplanteNota
Ver el esquema en texto
  • Trauma con sospecha de lesión de columna
    • → TC con reformateos sagital y coronal (cuerpo entero si hay trauma mayor) [20][7]
  • TC con reformateos sagital y coronal (cuerpo entero si hay trauma mayor) [20][7]
    • → ¿Déficit neurológico atribuible a la médula?
  • ¿Déficit neurológico atribuible a la médula?
    • → sí: Sí: RM después de la TC [20]
    • → no: ¿CLP dudoso: un solo hallazgo en TC?
  • Sí: RM después de la TC [20]
  • ¿CLP dudoso: un solo hallazgo en TC?
    • → sí: Sí: RM para aclarar el CLP [26]
    • → no: No: seguir con la decisión de tratamiento
  • Sí: RM para aclarar el CLP [26]
  • No: seguir con la decisión de tratamiento

Para qué sirve en la decisión: la TC es la base y la RM se pide para responder una duda concreta (médula o ligamento).

Fuente: [7], [20], [26]

Referencias de este bloque

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Algoritmo: de la urgencia a la decisión

Úsalo como mapa mental, no como protocolo. Cada rama cita su fuente; donde no hay estudio comparativo, la rama es práctica habitual / opinión experta y se discute con el tutor.

Manejo de una fractura toracolumbar en adulto
Manejo de una fractura toracolumbar en adultoTrauma con sospecha delesión toracolumbar:mecanismo, dolor, déficit…TC con reformateossagital y coronal (TC decuerpo entero si haytrauma mayor); si seconfirma una fractura…Examen neurológicocompleto y repetido(ASIA, sacra,esfínteres); asumir dañosi hay compresión del…¿Déficitneurológico nuevoo traslación(tipo C)?Estabilizaciónquirúrgica pronto,idealmente día 1 si lacondición lo permite; RMdespués de la TC si hay…¿Lesión de labanda de tensiónposterior (tipoB) o CLP rotosegún TC con 2 o…B y C se operan depreferencia; B1mínimamente desplazadapuede discutirse sincirugía en series…¿Tipo A0, A1 o A2sin colapsoimportante, sincifosis marcada ysin compromiso…Tratamiento conservador:movilización temprana,analgesia, seguimientoclínico y radiográfico[r32][r5]A3 o A4 sin déficit(zona gris): revisar CLP(TC; RM si el hallazgoes único o dudoso),colapso, cifosis, canal…¿Predominan datosde inestabilidado de riesgo defracasoconservador, o…Cirugía posterior desegmento corto (contornillo en la vértebrafracturada), percutáneasi hay experiencia;…Seguimiento,rehabilitación y retiro detornillos según técnica;…sínosínosíno (A3 o A4)sínocirugía
Ver el algoritmo en texto
  1. Inicio: Trauma con sospecha de lesión toracolumbar: mecanismo, dolor, déficit; politrauma resuelto primero (práctica habitual) — siguiente → TC con reformateos sagital y coronal (TC de cuerpo entero si hay trauma mayor); si se confirma una fractura nueva, estudiar el resto de la columna [20][18]
  2. Acción: TC con reformateos sagital y coronal (TC de cuerpo entero si hay trauma mayor); si se confirma una fractura nueva, estudiar el resto de la columna [20][18] — siguiente → Examen neurológico completo y repetido (ASIA, sacra, esfínteres); asumir daño si hay compresión del canal o traslación [24][53]
  3. Acción: Examen neurológico completo y repetido (ASIA, sacra, esfínteres); asumir daño si hay compresión del canal o traslación [24][53] — siguiente → ¿Déficit neurológico nuevo o traslación (tipo C)?
  4. Decisión: ¿Déficit neurológico nuevo o traslación (tipo C)? — sí → Estabilización quirúrgica pronto, idealmente día 1 si la condición lo permite; RM después de la TC si hay anormalidad neurológica [53][20]; no → ¿Lesión de la banda de tensión posterior (tipo B) o CLP roto según TC con 2 o más hallazgos?
  5. Acción: Estabilización quirúrgica pronto, idealmente día 1 si la condición lo permite; RM después de la TC si hay anormalidad neurológica [53][20] — siguiente → Seguimiento, rehabilitación y retiro de tornillos según técnica; informar expectativas al paciente [61][28]
  6. Decisión: ¿Lesión de la banda de tensión posterior (tipo B) o CLP roto según TC con 2 o más hallazgos? — sí → B y C se operan de preferencia; B1 mínimamente desplazada puede discutirse sin cirugía en series pequeñas [5][60]; no → ¿Tipo A0, A1 o A2 sin colapso importante, sin cifosis marcada y sin compromiso del canal con déficit?
  7. Acción: B y C se operan de preferencia; B1 mínimamente desplazada puede discutirse sin cirugía en series pequeñas [5][60] — cirugía → Cirugía posterior de segmento corto (con tornillo en la vértebra fracturada), percutánea si hay experiencia; fusión no obligatoria [21][22]
  8. Decisión: ¿Tipo A0, A1 o A2 sin colapso importante, sin cifosis marcada y sin compromiso del canal con déficit? — sí → Tratamiento conservador: movilización temprana, analgesia, seguimiento clínico y radiográfico [32][5]; no (A3 o A4) → A3 o A4 sin déficit (zona gris): revisar CLP (TC; RM si el hallazgo es único o dudoso), colapso, cifosis, canal, edad y comorbilidades (M2) [26][19]
  9. Acción: A3 o A4 sin déficit (zona gris): revisar CLP (TC; RM si el hallazgo es único o dudoso), colapso, cifosis, canal, edad y comorbilidades (M2) [26][19] — siguiente → ¿Predominan datos de inestabilidad o de riesgo de fracaso conservador, o hay un calificador clínico como la imposibilidad de usar ortesis? [19][2]
  10. Decisión: ¿Predominan datos de inestabilidad o de riesgo de fracaso conservador, o hay un calificador clínico como la imposibilidad de usar ortesis? [19][2] — sí → Cirugía posterior de segmento corto (con tornillo en la vértebra fracturada), percutánea si hay experiencia; fusión no obligatoria [21][22]; no → Tratamiento conservador: movilización temprana, analgesia, seguimiento clínico y radiográfico [32][5]
  11. Acción: Cirugía posterior de segmento corto (con tornillo en la vértebra fracturada), percutánea si hay experiencia; fusión no obligatoria [21][22] — siguiente → Seguimiento, rehabilitación y retiro de tornillos según técnica; informar expectativas al paciente [61][28]
  12. Acción: Tratamiento conservador: movilización temprana, analgesia, seguimiento clínico y radiográfico [32][5] — siguiente → Seguimiento, rehabilitación y retiro de tornillos según técnica; informar expectativas al paciente [61][28]
  13. Fin: Seguimiento, rehabilitación y retiro de tornillos según técnica; informar expectativas al paciente [61][28]

Referencias de este bloque

  1. Costachescu B, Popescu CE, Iliescu BF. Analysis of the Classification Systems for Thoracolumbar Fractures in Adults and Their Evolution and Impact on Clinical Management. J Clin Med. 2022;11(9). doi:10.3390/jcm11092498 doi:10.3390/jcm11092498 Revisión lista final
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  12. Hartensuer R, Weise A, Breuing J, Bieler D, Sprengel K, Huber-Wagner S, et al. Initial surgical management of spinal injuries in patients with multiple and/or severe injuries- the 2022 update of the German clinical practice guideline. Eur J Trauma Emerg Surg. 2025;51(1):70. doi:10.1007/s00068-024-02759-6 doi:10.1007/s00068-024-02759-6 Guía clínica lista final
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Tratamiento conservador y quirúrgico: qué dicen los ensayos

Tres decisiones, no una. (1) ¿Se opera o se espera? (2) Si se espera, ¿con ortesis o sin ella? (3) Si se opera, ¿cuándo, por dónde y con cuántos niveles? Esta sección resuelve las dos primeras; la tercera sigue en el bloque de indicaciones quirúrgicas.

Lo que casi nadie discute. Para el comité WFNS, el grueso de las fracturas AO tipo A se maneja sin cirugía [5]. Dentro de ellas, una A2, A3 o A4 sigue siendo candidata al manejo conservador mientras falten tres señales de alarma: un colapso importante del cuerpo, una cifosis marcada o un canal comprometido que ya dé síntomas neurológicos [5]. En el otro extremo, el comité prefiere operar los tipos B y C [5], y también las fracturas-luxación y los casos muy inestables (puntaje TLISS de 5 o más, en el texto del comité) [5]. Si un estallido ya produjo déficit, descomprimir y estabilizar es razonable, aunque el propio comité reconoce que falta evidencia que lo pruebe [5].

La zona gris: estallido sin déficit (A3 y A4). Aquí se concentran los ensayos.

  • Shen 2001 (80 pacientes, T11-L2, 2 años de seguimiento). Enfrentó a 47 pacientes que se movilizaron desde el día de la lesión con una ortesis de hiperextensión contra 33 que recibieron fijación de 3 niveles [46]. La ventaja de la cirugía fue temprana: duró 3 meses en dolor y 6 meses en el puntaje de Greenough, y después los grupos se igualaron [46]. La cifosis fue el otro frente: sin cirugía empeoró 4 grados, mientras con cirugía se corrigió 17 grados al principio y esa corrección se fue perdiendo [46]. La factura hospitalaria con cirugía fue 4 veces mayor, y hubo 1 infección superficial y 2 tornillos rotos [46].
  • Siebenga 2006 (ensayo multicéntrico, fracturas AO tipo A sin déficit). Comparó 18 pacientes operados con 16 tratados sin cirugía, con seguimiento medio de 4,3 años: el grupo operado volvió más a su trabajo original, tuvo mejores puntajes funcionales y menos cifosis local y regional [14].
  • Wood 2015 (47 pacientes, seguimiento de 16 a 22 años). Según sus autores, no existían datos a tan largo plazo; comparó artrodesis posterior o anterior con yeso u ortesis [15]. A los 4 años casi no había diferencias [15]. A los 16 a 22 años, la cifosis media era parecida (13 grados con cirugía y 19 sin ella) [15], pero dolor, ODI y Roland-Morris favorecieron a los no operados (p de 0,003 a menos de 0,001; cifras en el gráfico) y 7 de 8 dominios del SF-36 también [15].
  • Cochrane (2013). Juntó solo 2 ensayos con 87 participantes; ninguno estuvo cegado y sus conclusiones fueron opuestas: en uno la cirugía aliviaba más el dolor (diferencia de -15,09 mm) y en el otro, menos [38]. Con cirugía hubo complicaciones en 21 de 41 pacientes y sin ella en 6 de 38, y solo se reoperó a los operados [38]. Con tan poco material, la revisión declaró que no podía decidir cuál estrategia da mejor dolor y función [38].

Por qué no se ponen de acuerdo. Son ensayos pequeños, con tiempos de seguimiento muy distintos (2 años, 4,3 años, 16 a 22 años) [46][14][15], sin ciego [38] y con técnicas de épocas diferentes (práctica habitual / opinión experta).

Los metaanálisis dicen lo mismo. Un metaanálisis de 4 estudios (sus 2 ensayos aleatorizados sumaban 79 pacientes) no encontró diferencias de dolor, función ni regreso al trabajo; la cirugía dejó una cifosis mejor (medias de 12,8 a 11 grados), a cambio de más complicaciones y costos [62]. Con 19 estudios y 1056 pacientes, a los 6 meses o más hubo poca o ninguna diferencia en dolor, ODI y Roland-Morris, y la cifosis fue 6,35 grados menor con cirugía (el mismo resumen reporta la diferencia media como -6,56 grados); la certeza de la evidencia fue muy baja en los 4 desenlaces [13]. La revisión del comité WFNS (9 estudios, 759 participantes) tampoco vio diferencia significativa en el dolor: en los 5 estudios que lo midieron, el VAS medio fue de 2,25 sin cirugía y de 2,62 con cirugía (p = 0,33) [5]. La guía del CNS dice que hay evidencia contradictoria y que la decisión queda a criterio del tratante (evidencia insuficiente) [6]. Y la WFNS agrega que el estallido sin déficit puede tratarse con técnicas conservadoras o quirúrgicas [5].

¿Y A3 frente a A4? En un estudio prospectivo de 198 pacientes íntegros, 58,6 % fue A3 y 41,4 % A4; se manejó sin cirugía 48,3 % de los A3 y 24,4 % de los A4 [63]. La mejoría funcional al año fue similar entre A4 y A3 (HR 1,21), incluso entre los no operados (HR 1,24) [63]. A los 2 años, los índices EQ-5D fueron similares y ambas morfologías mejoraron operadas o no; entre los operados, los A4 tuvieron con más frecuencia menos ansiedad o depresión que los A3 (OR 7,7) [64]. Son estudios observacionales: informan, no prueban causalidad.

Ortesis: ¿sí o no? En el ensayo canadiense de equivalencia (A3 entre T11 y L3, sin déficit), 47 pacientes con TLSO y 49 sin ortesis tuvieron un Roland-Morris de 6,8 y 7,7 a los 3 meses; el IC 95 % de la diferencia (-1,5 a 3,2) quedó dentro del margen de 5 puntos [32]. Durante el ensayo, 6 pacientes acabaron necesitando estabilización quirúrgica, 5 de ellos antes del alta [32]. A los 5 a 10 años, el Roland-Morris fue de 3,6 con ortesis y 4,8 sin ella (p = 0,486) y la cifosis media de 18,3 y 18,6 grados [65]. Una revisión sistemática de 2 ensayos halló resultados equivalentes y tasas bajas de complicación y fracaso [66]. La guía del CNS lo resume como opción a criterio del tratante (grado B) [67], y el comité WFNS indica que no hay evidencia clínica de que la ortesis mejore el resultado [5]. En la revisión más reciente, aún faltan estudios que comparen con ortesis o sin ella según la gravedad [31].

Cuándo falla el manejo conservador. Una revisión sistemática de 601 pacientes con estallido sin lesión posterior estimó que 9,2 % fracasó y necesitó cirugía posterior; los predictores fueron la edad, la cifosis inicial mayor, mayor distancia interpedicular, menor área residual del canal, un puntaje LSC más alto y más dolor al ingreso [19]. Una actualización de 2026 (6 estudios y 629 pacientes) agrupó 3,8 %, y 2,5 % al excluir la cohorte definida por TLICS; las definiciones de fracaso variaron, y el compromiso del canal fue el único predictor robusto [31].

Tipo B: ¿siempre cirugía? Las guías la prefieren [5]. Sin embargo, la guía del CNS no encontró evidencia suficiente para recomendar cirugía en las fracturas no estallido [6]. En una serie de un centro de nivel 1 con 14 B1 operadas y 13 no operadas confirmadas con TC, no hubo diferencia en complicaciones, regreso al trabajo ni dolor, y no hubo cruce de grupos; sus autores la consideran una alternativa segura para B1 transóseas mínimamente desplazadas, con seguimiento garantizado [60]. Es una serie pequeña y retrospectiva: abre una pregunta, no cambia la regla.

TLICS en la práctica. Una revisión de 9 artículos concluyó que TLICS fue seguro en lo neurológico, con inconsistencias en estallidos sin déficit [68]. En 65 pacientes tratados según TLICS (4 o más operados, 3 o menos no), nadie empeoró neurológicamente y 2 con 2 puntos se operaron tarde por dolor axial y cifosis leve [69].

Ensayo en marcha. El protocolo A34RCT comparará con asignación al azar a 52 pacientes con A3 o A4, de 18 a 70 años y sin déficit ni lesión posterior: estabilización anterior-posterior de 360 grados frente a ortesis de 3 puntos en hiperextensión durante 6 semanas, con el ODI a los 2 años como desenlace principal [70]. Aún no hay resultados.

Ensayos aleatorizados en estallido sin déficit
EnsayoComparaciónSeguimientoResultado principalLímite
Shen 2001Ortesis de hiperextensión y movilidad frente a fijación de 3 niveles (80 pacientes)2 añosCirugía: menos dolor a 3 meses; igual después [46]Costos 4 veces mayores con cirugía [46]
Siebenga 2006Fijación posterior corta frente a manejo no quirúrgico (18 operados y 16 no operados)4,3 años de mediaMejor cifosis, función y regreso al trabajo con cirugía [14]Muestra pequeña [14]
Wood 2015Artrodesis frente a yeso u ortesis (47 pacientes)16 a 22 añosMenos dolor y mejor función sin cirugía [15]Seguimiento de 19 de 24 operados y de 18 de 23 no operados [15]
Bailey 2014 / Urquhart 2017TLSO frente a sin ortesis (96 pacientes; en el seguimiento de 5 a 10 años, 16 con TLSO y 20 sin ortesis)3 meses; 5 a 10 añosEquivalentes en función y cifosis [32][65]Sin ciego; el seguimiento largo es de un solo centro [32][65]

Fuente: [14], [15], [32], [46], [65]

Qué dicen las revisiones y las guías
FuenteQué analizóConclusión
Cochrane 20132 ensayos, 87 participantesEvidencia contradictoria; más complicaciones con cirugía [38]
Metaanálisis 20124 estudios; 79 pacientes en sus 2 ensayos aleatorizadosSin diferencia de dolor y función; mejor cifosis con cirugía [62]
Metaanálisis 202419 estudios, 1056 pacientesPoca o ninguna diferencia a 6 meses o más; certeza muy baja [13]
Guía CNS 2019Cirugía frente a no cirugíaEvidencia conflictiva; decisión del tratante (insuficiente) [6]
WFNS 20219 estudios, 759 participantesTipos B y C de preferencia con cirugía; estallido sin déficit, ambas opciones [5]

Fuente: [5], [6], [13], [38], [62]

Wood 2015 a 16-22 años: medianas con cirugía y sin cirugía (mediana (cm de dolor o puntos))
Wood 2015 a 16-22 años: medianas con cirugía y sin cirugíaDolor, operados (cm): 4; Dolor, no operados (cm): 1,5; ODI, operados: 20; ODI, no operados: 2; Roland-Morris, operados: 7; Roland-Morris, no operados: 1Dolor, operados(cm)Dolor, operados (cm): 4mediana (cm de dolor o puntos)4Dolor, no operados(cm)Dolor, no operados (cm): 1,5mediana (cm de dolor o puntos)1,5ODI, operadosODI, operados: 20mediana (cm de dolor o puntos)20ODI, no operadosODI, no operados: 2mediana (cm de dolor o puntos)2Roland-Morris,operadosRoland-Morris, operados: 7mediana (cm de dolor o puntos)7Roland-Morris, nooperadosRoland-Morris, no operados: 1mediana (cm de dolor o puntos)1

Fuente: [15]

Cochrane: pacientes con complicaciones (de 41 operados y de 38 no operados) (pacientes)
Cochrane: pacientes con complicaciones (de 41 operados y de 38 no operados)Operados (de 41): 21; No operados (de 38): 606,2512,518,7525Operados (de 41): 21pacientes21Operados (de 41)No operados (de 38): 6pacientes6No operados (de 38)

Fuente: [38]

Fracaso del manejo conservador del estallido sin déficit (conversión a cirugía) (%)
Fracaso del manejo conservador del estallido sin déficit (conversión a cirugía)Tan 2022, 601 pacientes: 9,2; Taddei 2026, 629 pacientes: 3,8; Taddei 2026 sin la cohorte definida por TLICS: 2,5Tan 2022, 601pacientesTan 2022, 601 pacientes: 9,2%9,2%Taddei 2026, 629pacientesTaddei 2026, 629 pacientes: 3,8%3,8%Taddei 2026 sin lacohorte definidapor TLICSTaddei 2026 sin la cohorte definida por TLICS: 2,5%2,5%

Fuente: [19], [31]

Shen 2001: cambio de la cifosis en grados (grados)
Shen 2001: cambio de la cifosis en gradosOperados: corrección inicial (luego se perdió de forma gradual): 17; No operados: empeoramiento: 405101520Operados: corrección inicial (luego se perdió de forma gradual): 17grados17Operados: correccióninicial (luego se perdióde forma gradual)No operados: empeoramiento: 4grados4No operados: empeoramiento

Fuente: [46]

Tasa de manejo no quirúrgico entre 198 pacientes íntegros con estallido (%)
Tasa de manejo no quirúrgico entre 198 pacientes íntegros con estallidoA3 (estallido incompleto): 48,3; A4 (estallido completo): 24,40255075100A3 (estallido incompleto): 48,3%48,3%A3 (estallido incompleto)A4 (estallido completo): 24,4%24,4%A4 (estallido completo)

Fuente: [63]

Ensayo de equivalencia: Roland-Morris a los 3 meses (menor es mejor) (puntos)
Ensayo de equivalencia: Roland-Morris a los 3 meses (menor es mejor)Con ortesis TLSO: 6,8; Sin ortesis: 7,702468Con ortesis TLSO: 6,8puntos6,8Con ortesis TLSOSin ortesis: 7,7puntos7,7Sin ortesis

Fuente: [32]

Cuándo se espera y cuándo se opera (según WFNS y CNS)
Cuándo se espera y cuándo se opera (según WFNS y CNS)Clasificación en 3 grupos. Se puede manejar sin cirugía: La mayoría de las tipo A; A2, A3 y A4 sin colapso importante, cifosis marcada ni canal comprometido con déficit; Estallido sin déficit: ambas opciones son válidas. Se opera de preferencia: Tipos B y C; Fracturas-luxación o inestabilidad importante (puntaje TLISS de 5 o más); Déficit neurológico por compresión del canal: considerar descompresión y estabilización. Zona gris: decidir con criterios adicionales: A3 y A4 sin déficit con puntaje 4 o 5; CLP indeterminado (M1) o comorbilidad (M2); Predictores de fracaso conservador: canal, cifosis, edad. Nota: Para qué sirve en la decisión: separa lo que casi todos aceptan de lo que se discute, y obliga a anotar el criterio que decide el caso.Se puede manejarsin cirugíaLa mayoría de lastipo AA2, A3 y A4 sincolapsoimportante,cifosis marcadani canalcomprometido condéficitEstallido sindéficit: ambasopciones sonválidasSe opera depreferenciaTipos B y CFracturas-luxación oinestabilidadimportante(puntaje TLISS de5 o más)Déficitneurológico porcompresión delcanal: considerardescompresión yestabilizaciónZona gris:decidir concriteriosadicionalesA3 y A4 sindéficit conpuntaje 4 o 5CLP indeterminado(M1) ocomorbilidad (M2)Predictores defracasoconservador:canal, cifosis,edadPara qué sirve en la decisión: separa lo que casi todos aceptande lo que se discute, y obliga a anotar el criterio que decide elcaso.
Ver el esquema en texto
  • Se puede manejar sin cirugía
    • La mayoría de las tipo A [5]
    • A2, A3 y A4 sin colapso importante, cifosis marcada ni canal comprometido con déficit [5]
    • Estallido sin déficit: ambas opciones son válidas [5][6]
  • Se opera de preferencia
    • Tipos B y C [5]
    • Fracturas-luxación o inestabilidad importante (puntaje TLISS de 5 o más) [5]
    • Déficit neurológico por compresión del canal: considerar descompresión y estabilización [5]
  • Zona gris: decidir con criterios adicionales
    • A3 y A4 sin déficit con puntaje 4 o 5 [2]
    • CLP indeterminado (M1) o comorbilidad (M2) [2]
    • Predictores de fracaso conservador: canal, cifosis, edad [19][31]

Para qué sirve en la decisión: separa lo que casi todos aceptan de lo que se discute, y obliga a anotar el criterio que decide el caso.

Fuente: [2], [5], [6], [19], [31]

Referencias de este bloque

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Indicaciones quirúrgicas, momento, abordaje y longitud de la fijación

Indicaciones, resumidas. Las guías coinciden en pocas cosas firmes: los tipos B y C se operan de preferencia; la traslación (C) es claramente inestable; un déficit neurológico nuevo desplaza la decisión hacia la cirugía [5][2]. Con TLICS de 5 o más o TL AOSIS de 6 o más se sugiere operar [2]. El comité WFNS añade un argumento práctico: quien no podrá llevar una ortesis o un yeso durante meses (por fracturas en las extremidades, heridas en la piel u obesidad, entre otros) puede beneficiarse de operar, porque se levanta antes, se va antes del hospital, tiene menos complicaciones respiratorias y queda con mejor alineación sagital [21]. En el estallido sin déficit, ningún dato rompe el empate y la decisión queda en la preferencia informada (práctica habitual / opinión experta).

Cifosis, colapso y canal. No existe un ángulo definido a partir del cual operar; para la cifosis postraumática se considera el equilibrio sagital global [49]. Como alertas: pérdida de más de 50 % de la altura anterior (puede llevar a progresión de la cifosis), cociente sagital/transverso del canal menor de 0,40 (asociado a lesión neurológica y peor resultado) y un Cobb mayor de 10,5 grados después de la cirugía (puede predecir mal resultado) [48]. Una revisión recoge además, como alerta, una cifosis local mayor de 15 grados [2].

Momento.

  • En una revisión de 10 estudios (2512 sujetos), estabilizar pronto se tradujo en menos días de hospital, de UCI y de ventilador; el ahorro en morbilidad y en gastos apareció en las fracturas torácicas, pero no en las lumbares [71]. Sobre la mortalidad no se pudo concluir nada, porque la evidencia era de muy baja calidad [71].
  • La guía del CNS considera la cirugía temprana como opción para reducir estancia y complicaciones (grado B), pero encuentra evidencia insuficiente y contradictoria sobre el efecto en la neurología, y advierte que "temprana" se definió de menos de 8 horas a menos de 72 horas [72].
  • Con lesión medular, en un metaanálisis de 26 estudios y 3574 pacientes, descomprimir pronto se asoció con ganar al menos 1 grado AIS (OR 1,85), tanto en lesiones cervicales como toracolumbares; el efecto fue mayor cuando el corte se puso antes de las 8 o 12 horas (OR 3,37), aunque los autores advierten que no hay evidencia de alta calidad [16]. Otro metaanálisis solo en lesión medular torácica y toracolumbar (14 estudios observacionales, 1075 pacientes; análisis cuantitativo en 948) halló 66,8 % de mejoría con cirugía en las primeras 24 horas frente a 48,9 % con cirugía tardía, sin diferencia significativa (OR 2,2; IC 0,6 a 14,0) [73]. En 133 pacientes, la mejoría media en la escala AIS fue mayor con descompresión en 8 horas o menos [74].
  • En el paciente politraumatizado, la guía alemana separa dos situaciones: si hay déficit neurológico (comprobado o presunto) tratable con cirugía, se opera cuanto antes, de preferencia el primer día, siempre que el estado general lo permita; si no hay déficit pero la lesión es inestable, la estabilización también es temprana y se ajusta al estado general [53]. Para el comité WFNS, tener un politrauma o un ISS alto no es motivo para diferir esa cirugía [48].

Abordaje: anterior, posterior o combinado. Para la guía del CNS, la vía elegida no cambia lo clínico ni lo neurológico, así que las 3 son aceptables (grado B); en radiología y complicaciones los estudios se contradicen [75]. En un metaanálisis de 4 ECA y 3 ensayos controlados (179 pacientes operados por delante y 152 por detrás), ambas vías igualaron en recuperación neurológica, vuelta al trabajo, complicaciones y Cobb; lo que separó a la anterior fue su precio: más tiempo, más sangrado y más costo [76]. En otro (6 estudios), la vía anterior se asoció con mayor duración (diferencia media +81,68) y mayor sangrado estimado (+426,27), cifras cuyo resumen no indica las unidades [77]. Estancia, cifosis tardía, falla del montaje, revisiones y vuelta al trabajo fueron parecidas [77]. Un metaanálisis en red de 9 ECA (550 pacientes) halló menos tiempo y sangrado con el posterior; el Cobb fue menor con el anteroposterior que con el anterior (-4,83 grados), y el dolor (VAS) fue algo mayor con el posterior; sin diferencias en falla de implante ni infección [78]. Al enfrentar la vía posterior sola con la combinada (4 ECA, 145 participantes), la corrección inicial, el dolor, el ODI y las complicaciones quedaron parejos; la posterior ganó en sangrado, tiempo y estancia, y la combinada en conservar mejor la corrección de la cifosis [79]. La guía alemana propone la fijación interna posterior como técnica primaria para columna torácica y lumbar [53]. TLICS sugiere por la lógica del problema: lesión del CLP, abordaje posterior; compresión anterior con déficit incompleto, anterior; ambas, combinado [2].

Longitud de la fijación. Fijar más niveles no mostró ventaja en un metaanálisis de 9 ensayos (365 pacientes): la imagen, la función, la neurología y la falla de implante fueron similares con segmento corto y largo [80]. Un metaanálisis más reciente (17 ensayos, 1031 pacientes) sí favoreció a la fijación larga en Cobb final (2,52 grados), falla de implante y VAS, sin cambio en el ODI; el precio fueron 36,64 mL más de sangrado y 25,73 minutos más de cirugía, y el embudo asimétrico hace sospechar sesgo de publicación [81]. La postura del comité WFNS es práctica: para casi todos los estallidos alcanza con tornillos pediculares en un segmento corto; en la unión toracolumbar prefiere sumar tornillos en la propia vértebra rota y, si eso no es posible, alargar el montaje [21]. Ese tornillo extra en el nivel fracturado hace más fuerte la construcción [49]. En un metaanálisis de 22 estudios (1595 pacientes), el montaje de 6 tornillos frente al de 4 dio menos dolor (VAS), mejor alineación sagital y menos fallas de implante; a cambio, la cirugía fue más larga, sangró más y alargó la estancia, sin diferencia en ODI ni en infección [23].

Fusión y retiro de implante. Sobre la artrodesis, la guía del CNS es tajante (grado A): sumarla a los tornillos no mejora lo clínico ni lo radiológico y sí alarga la cirugía y aumenta el sangrado [22]. El comité WFNS llega a lo mismo: operar sin fusionar ahorra sangrado, tiempo y problemas del sitio donante, y no hay datos de que la cifosis regional progrese por no fusionar [21]. Cuando se fija sin fusionar, los tornillos pueden retirarse: en una serie de 31 retiros tras fijación percutánea, 18 pacientes (58,1 %) conservaron movilidad en el segmento, sobre todo si el retiro se hizo antes de 12 meses, y 4 (12,9 %) volvieron a perder alineación, todos con un Cobb de 20 grados o más al momento de la lesión [61].

Percutáneo frente a abierto. Con la vía percutánea, un metaanálisis de 9 estudios (433 pacientes) midió incisiones más pequeñas, menos sangrado, menos tiempo, menos estancia y menos dolor, mientras la imagen final, el ODI y los eventos adversos fueron iguales a los de la cirugía abierta [33]. Una revisión de 7 estudios (909 pacientes) llegó a una conclusión parecida: corrige la deformidad con la misma seguridad y suma ventajas en sangrado, duración, infección y días de hospital [82]. La guía del CNS la considera tan eficaz como la abierta (grado B) [22]. En una cohorte de 112 pacientes con 56 meses de seguimiento, el ODI fue mejor con cirugía mínimamente invasiva y el regreso al trabajo fue similar [83]. Una cohorte comparó instrumentación percutánea más fusión anterolateral con fusión posterior abierta en un tiempo (110 pacientes con A3 y A4): infección de herida 18 % en el grupo abierto frente a 3 % en el de dos tiempos [84]; es un estudio observacional.

Abordaje: qué comparan los metaanálisis
FuenteComparaciónResultado clínicoCosto quirúrgico
Guía CNS 2019Anterior, posterior o combinadoSin impacto en resultado clínico ni neurológico (grado B) [75]Radiología y complicaciones: evidencia conflictiva [75]
Xu 2013Anterior frente a posterior (7 estudios)Sin diferencias en neurología, regreso al trabajo, complicaciones ni Cobb [76]Anterior: más tiempo, sangrado y costo [76]
Tan 2019Anterior frente a posterior (6 estudios)Sin diferencias en cifosis tardía, falla ni revisión [77]Anterior: más duración (+81,68) y sangrado (+426,27); unidades no indicadas en el resumen [77]
Duan 2024Meta-análisis en red, 9 ECACobb menor con anteroposterior que con anterior (-4,83 grados) [78]Posterior: menos tiempo y sangrado [78]
Hughes 2021Posterior solo frente a anteroposterior (4 ECA)Sin diferencia en dolor, ODI ni complicaciones; combinado pierde menos cifosis [79]Posterior solo: menos sangrado, tiempo y estancia [79]

Fuente: [75], [76], [77], [78], [79]

Longitud, fusión y técnica percutánea
PreguntaFuenteResultado
Segmento corto frente a largoAly 2017 (9 ensayos, 365 pacientes)Sin diferencias radiológicas, funcionales ni de falla [80]
Segmento corto frente a largoYu 2025 (17 ensayos, 1031 pacientes)Larga: mejor Cobb final y menos falla; más sangrado y tiempo [81]
4 frente a 6 tornillosPerna 2025 (22 estudios, 1595 pacientes)6 tornillos: mejor VAS y alineación, menos falla; más tiempo y sangrado [23]
Con o sin artrodesisGuía CNS 2019Sin cambio clínico ni radiológico; más sangrado y tiempo con fusión (grado A) [22]
Percutáneo frente a abiertoTian 2018 (9 estudios, 433 pacientes)Percutáneo: menos dolor, sangrado, tiempo y estancia; mismo ODI y eventos adversos [33]

Fuente: [22], [23], [33], [80], [81]

Lesión medular toracolumbar: mejoría de al menos 1 grado AIS según el momento de la cirugía (%)
Lesión medular toracolumbar: mejoría de al menos 1 grado AIS según el momento de la cirugíaCirugía en las primeras 24 horas: 66,8; Cirugía tardía: 48,90255075100Cirugía en las primeras 24 horas: 66,8%66,8%Cirugía en las primeras 24horasCirugía tardía: 48,9%48,9%Cirugía tardía

Fuente: [73]

Cirugía temprana y mejoría de al menos 1 grado AIS: cociente de probabilidades (OR) (OR)
Cirugía temprana y mejoría de al menos 1 grado AIS: cociente de probabilidades (OR)Todas las lesiones medulares, temprana frente a tardía (26 estudios): 1,85; Descompresión antes de 8 o 12 horas: 3,37; Solo torácica y toracolumbar, 24 horas (IC 0,6 a 14,0): 2,201234Todas las lesiones medulares, temprana frente a tardía (26 estudios): 1,85OR1,85Todas laslesionesmedulares,temprana frente …Descompresión antes de 8 o 12 horas: 3,37OR3,37Descompresiónantes de 8 o 12horasSolo torácica y toracolumbar, 24 horas (IC 0,6 a 14,0): 2,2OR2,2Solo torácica ytoracolumbar, 24horas (IC 0,6 a14,0)

Fuente: [16], [73]

Infección de herida: fusión posterior abierta frente a instrumentación percutánea más fusión anterolateral (%)
Infección de herida: fusión posterior abierta frente a instrumentación percutánea más fusión anterolateralFusión posterior abierta en un tiempo (44 pacientes): 18; Dos tiempos percutáneo-anterolateral (66 pacientes): 30255075100Fusión posterior abierta en un tiempo (44 pacientes): 18%18%Fusión posterior abiertaen un tiempo (44pacientes)Dos tiempos percutáneo-anterolateral (66 pacientes): 3%3%Dos tiempos percutáneo-anterolateral (66pacientes)

Fuente: [84]

Lógica de la longitud de la fijación
Lógica de la longitud de la fijaciónEsquema de 5 elementos: Cirugía posterior por estallido o inestabilidad; Segmento corto: un nivel arriba y uno abajo; ¿Se puede poner tornillo en la vértebra fracturada?; Sí: refuerza el montaje y reduce falla de implante; No (en la unión toracolumbar): fijación larga. Relaciones: Cirugía posterior por estallido o inestabilidad → Segmento corto: un nivel arriba y uno abajo; Segmento corto: un nivel arriba y uno abajo → ¿Se puede poner tornillo en la vértebra fracturada?; ¿Se puede poner tornillo en la vértebra fracturada? → Sí: refuerza el montaje y reduce falla de implante (sí); ¿Se puede poner tornillo en la vértebra fracturada? → No (en la unión toracolumbar): fijación larga (no).Cirugía posteriorpor estallido oinestabilidadSegmento corto: unnivel arriba y unoabajo¿Se puede ponertornillo en lavértebrafracturada?Sí: refuerza elmontaje y reducefalla de implanteNo (en la unióntoracolumbar):fijación largasínoHuesoEstructura en riesgoImplanteNota
Ver el esquema en texto
  • Cirugía posterior por estallido o inestabilidad
    • → Segmento corto: un nivel arriba y uno abajo [47][21]
  • Segmento corto: un nivel arriba y uno abajo [47][21]
    • → ¿Se puede poner tornillo en la vértebra fracturada?
  • ¿Se puede poner tornillo en la vértebra fracturada?
    • → sí: Sí: refuerza el montaje y reduce falla de implante [49][23]
    • → no: No (en la unión toracolumbar): fijación larga [21]
  • Sí: refuerza el montaje y reduce falla de implante [49][23]
  • No (en la unión toracolumbar): fijación larga [21]

Para qué sirve en la decisión: segmento corto es el punto de partida; la fijación larga es el plan B cuando no se puede apoyar en la vértebra fracturada.

Fuente: [21], [23], [47], [49]

Referencias de este bloque

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Técnica quirúrgica explicada para entender

Aviso. Esto es apoyo de estudio: no reemplaza al tutor ni al manual del implante.

La idea. La fijación posterior con tornillos pediculares recupera la alineación y sostiene la columna mientras cura; la pregunta del residente no es solo "dónde pongo los tornillos" sino "qué lesión tengo delante y qué estructuras me juego". El WFNS considera que la cirugía posterior corrige bien la cifosis con menos sangrado y complicaciones [49].

Posición y preparación. Decúbito prono sobre una mesa que deje el abdomen libre y permita imagen en dos planos, con las zonas de apoyo protegidas y la lordosis lumbar ajustada a la lesión (práctica habitual / opinión experta). Para sangrar menos, AO describe infiltrar piel y tejido subcutáneo con epinefrina diluida 1:500 000, y pide confirmar el nivel con fluoroscopia antes de seguir [47].

Abordaje posterior abierto: planos y estructuras en riesgo.

  1. Largo de la herida. La incisión va por la línea media sobre la vértebra rota y crece con el número de niveles: un nivel por encima y uno por debajo en el segmento corto, dos por encima y dos por debajo en el largo [47].
  2. Plano de entrada. Se baja por la línea media, atravesando fascia, hasta tocar las apófisis espinosas; los separadores autoestáticos ayudan a mantener los tejidos tensos [47].
  3. Músculo fuera del hueso. La musculatura paravertebral se despega pegada al periostio de la lámina, con elevador de Cobb y de caudal a craneal; trabajar en ese plano es lo que limita el sangrado y el daño muscular [47].
  4. Límite lateral. Cambia con la región: en lo torácico se llega a la punta de las transversas; en lo lumbar, solo hasta las facetas [47].
  5. La faceta decide por la fusión. Si no vas a fusionar, protege la cápsula facetaria; si vas a fusionar, la cápsula se quita y el cartílago se cruenta [47].

Dónde aparecen las trampas.

  • Lámina dividida. Un estallido con déficit incompleto trae una fractura laminar en hendidura en 30 % o más de los casos, y por esa grieta pueden asomar duramadre o raíces; por eso AO aconseja trabajar ahí con bipolar y no con monopolar [47].
  • B1 y B2. La distracción que rompió la banda posterior puede haber dejado huecos en la lámina y en el ligamento amarillo: el canal queda expuesto antes de lo esperado [47].
  • Tipo C. Los huecos en lámina y ligamento amarillo son habituales; AO sugiere abrir primero un solo lado y fijar una barra provisional, porque despegar los 2 lados de entrada puede aflojar aún más la columna y dañar lo neural [47].

Vía percutánea. Todo se hace guiado por imagen [85]: con el nivel confirmado, se entra por una incisión corta algo lateral a donde se proyecta el pedículo; una aguja canulada avanza hasta el borde medial de esa proyección y se controla en anteroposterior y lateral; por ella pasa una guía K, sobre la guía se dilata y se enrosca el tornillo canulado, y al final la barra también entra por piel.

Reducción y cómo comprobarla. La reducción indirecta usa las barras y la posición del paciente para recuperar lordosis y altura (práctica habitual / opinión experta). Se comprueba con fluoroscopia en dos planos y el Cobb residual: un Cobb mayor de 10,5 grados después de la cirugía puede predecir mal resultado [48]. En la planificación se mira el equilibrio sagital global, no solo el ángulo local [49].

Fijación. Segmento corto de un nivel arriba y uno abajo de la fracturada [47]; con tornillo en la vértebra fracturada si la anatomía lo permite, porque refuerza el montaje [49][21]. Si no se puede, fijación larga [21].

Fusión y retiro. La fusión es opcional: la guía del CNS (grado A) no le encontró beneficio clínico ni radiológico y sí más sangrado y más tiempo [22]. Si no se fusiona, el retiro de tornillos dentro de 12 meses se asoció con mejor preservación de movilidad [61].

Cierre. Si se deja drenaje, sale por una contraincisión; músculo y fascia se cierran bien ajustados y luego el subcutáneo y la piel [47].

Errores típicos del residente.

  • Usar cauterio monopolar sobre una lámina dividida [47].
  • Exponer ambos lados en un tipo C inestable antes de poner una barra temporal [47].
  • Operar un "estallido estable" sin revisar colapso, cifosis y canal [5].
  • Fijar largo sin necesitarlo o fijar corto sin apoyo en la vértebra fracturada (práctica habitual / opinión experta; evidencia en [23][81]).
  • Olvidar el abdomen en un B1 por cinturón [8].
  • Obviar el resto de la columna [18].
Retiro de tornillos tras fijación percutánea sin fusión (31 pacientes) (%)
Retiro de tornillos tras fijación percutánea sin fusión (31 pacientes)Movilidad segmentaria preservada: 58,1; Recidiva de la cifosis: 12,90255075100Movilidad segmentaria preservada: 58,1%58,1%Movilidad segmentariapreservadaRecidiva de la cifosis: 12,9%12,9%Recidiva de la cifosis

Fuente: [61]

Fijación larga frente a corta: costo quirúrgico adicional agrupado (mL de sangrado y minutos) (mL o minutos)
Fijación larga frente a corta: costo quirúrgico adicional agrupado (mL de sangrado y minutos)Sangrado adicional con fijación larga (mL): 36,64; Tiempo adicional con fijación larga (minutos): 25,73Sangrado adicionalcon fijación larga(mL)Sangrado adicional con fijación larga (mL): 36,64mL o minutos36,64Tiempo adicionalcon fijación larga(minutos)Tiempo adicional con fijación larga (minutos): 25,73mL o minutos25,73

Fuente: [81]

Fijación posterior de segmento corto, paso a paso
Fijación posterior de segmento corto, paso a pasoSecuencia de 10 pasos. Paso 1: Plan con TC. Clasifica, define niveles y decide si usarás tornillo en la vértebra fracturada. Riesgo: Subestimar el ligamento posterior: con 2 o más hallazgos de TC, el valor predictivo positivo fue de 94 %.. Paso 2: Posición. Prono sobre mesa que deje el abdomen libre y permita imagen en dos planos (práctica habitual). Riesgo: Mala protección de apoyos; imagen que no se puede obtener (práctica habitual).. Paso 3: Marcar el nivel. Fluoroscopia antes de incidir y tras exponer. Riesgo: Operar el nivel equivocado.. Paso 4: Incisión y exposición. Línea media, disección subperióstica de los paraespinales hasta las facetas (lumbar) o hasta las transversas (torácica). Riesgo: Dañar la cápsula facetaria si no se planea fusión.. Paso 5: Alerta de lámina dividida. Revisa la imagen y usa bipolar si hay fractura laminar. Riesgo: Atrapamiento de duramadre o raíces en al menos 30 % de los estallidos con déficit incompleto.. Paso 6: Tornillos pediculares. Un nivel por encima y uno por debajo; añade tornillo en la vértebra fracturada si es posible. Riesgo: Menor refuerzo del montaje sin tornillo intermedio.. Paso 7: Barras y reducción. Contornea las barras para recuperar la alineación sagital y reduce de forma indirecta. Riesgo: Cobb residual mayor de 10,5 grados se asoció con mal resultado.. Paso 8: Comprobar. Fluoroscopia en dos planos; revisa tornillos, alineación y canal. Riesgo: Corregir de más o de menos sin mirar el equilibrio global.. Paso 9: Fusión o no. Fusión opcional; sin fusión, preservar cápsulas. Riesgo: Fusionar sin necesidad añade sangrado y tiempo.. Paso 10: Cierre. Por planos, con drenaje por incisión aparte si se usa. Riesgo: Hematoma o seroma por planos mal cerrados (práctica habitual)..1Plan con TCClasifica, define niveles y decide si usarás tornillo en lavértebra fracturada.Riesgo:Subestimar el ligamento posterior: con 2 o máshallazgos de TC, el valor predictivo positivo fue de 94 %.2PosiciónProno sobre mesa que deje el abdomen libre y permita imagen endos planos (práctica habitual).Riesgo:Mala protección de apoyos; imagen que no se puedeobtener (práctica habitual).3Marcar el nivelFluoroscopia antes de incidir y tras exponer.Riesgo:Operar el nivel equivocado.4Incisión y exposiciónLínea media, disección subperióstica de los paraespinaleshasta las facetas (lumbar) o hasta las transversas (torácica).Riesgo:Dañar la cápsula facetaria si no se planea fusión.5Alerta de lámina divididaRevisa la imagen y usa bipolar si hay fractura laminar.Riesgo:Atrapamiento de duramadre o raíces en al menos 30 %de los estallidos con déficit incompleto.6Tornillos pedicularesUn nivel por encima y uno por debajo; añade tornillo en lavértebra fracturada si es posible.Riesgo:Menor refuerzo del montaje sin tornillo intermedio.7Barras y reducciónContornea las barras para recuperar la alineación sagital yreduce de forma indirecta.Riesgo:Cobb residual mayor de 10,5 grados se asoció conmal resultado.8ComprobarFluoroscopia en dos planos; revisa tornillos, alineación ycanal.Riesgo:Corregir de más o de menos sin mirar el equilibrioglobal.9Fusión o noFusión opcional; sin fusión, preservar cápsulas.Riesgo:Fusionar sin necesidad añade sangrado y tiempo.10CierrePor planos, con drenaje por incisión aparte si se usa.Riesgo:Hematoma o seroma por planos mal cerrados (prácticahabitual).
Ver el esquema en texto
  1. Plan con TC. Clasifica, define niveles y decide si usarás tornillo en la vértebra fracturada. Riesgo: Subestimar el ligamento posterior: con 2 o más hallazgos de TC, el valor predictivo positivo fue de 94 % [26].
  2. Posición. Prono sobre mesa que deje el abdomen libre y permita imagen en dos planos (práctica habitual). Riesgo: Mala protección de apoyos; imagen que no se puede obtener (práctica habitual).
  3. Marcar el nivel. Fluoroscopia antes de incidir y tras exponer. Riesgo: Operar el nivel equivocado [47].
  4. Incisión y exposición. Línea media, disección subperióstica de los paraespinales hasta las facetas (lumbar) o hasta las transversas (torácica). Riesgo: Dañar la cápsula facetaria si no se planea fusión [47].
  5. Alerta de lámina dividida. Revisa la imagen y usa bipolar si hay fractura laminar. Riesgo: Atrapamiento de duramadre o raíces en al menos 30 % de los estallidos con déficit incompleto [47].
  6. Tornillos pediculares. Un nivel por encima y uno por debajo; añade tornillo en la vértebra fracturada si es posible. Riesgo: Menor refuerzo del montaje sin tornillo intermedio [49].
  7. Barras y reducción. Contornea las barras para recuperar la alineación sagital y reduce de forma indirecta. Riesgo: Cobb residual mayor de 10,5 grados se asoció con mal resultado [48].
  8. Comprobar. Fluoroscopia en dos planos; revisa tornillos, alineación y canal. Riesgo: Corregir de más o de menos sin mirar el equilibrio global [49].
  9. Fusión o no. Fusión opcional; sin fusión, preservar cápsulas. Riesgo: Fusionar sin necesidad añade sangrado y tiempo [22].
  10. Cierre. Por planos, con drenaje por incisión aparte si se usa. Riesgo: Hematoma o seroma por planos mal cerrados (práctica habitual).

Fuente: [22], [26], [47], [48], [49]

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Complicaciones

Tres fuentes de problemas. Las complicaciones vienen de la lesión (neurológicas, abdominales, trombóticas), del manejo conservador (cifosis, dolor, fracaso) y de la cirugía (infección, implante, reoperación). Conviene separarlas porque se previenen de forma distinta.

De la lesión.

  • Abdomen. Con flexión-distracción, la incidencia agrupada de lesión intraabdominal fue de 36,2 % y la de cirugía abdominal de 29,03 %; las cifras probablemente están sobrestimadas por el diseño retrospectivo [8]. En 79 pacientes con fractura de Chance de 7 centros, 33 % tuvo lesión intraabdominal, 22 % de víscera hueca, y 25 % necesitó laparotomía [25].
  • Neurológicas. En un metaanálisis de abordajes no hubo casos de deterioro neurológico posoperatorio [77], y en una serie guiada por TLICS nadie empeoró durante el seguimiento [69].
  • Trombosis. No hay evidencia para recomendar un tamizaje ni un esquema específico, pero el consenso del CNS recomienda tromboprofilaxis [27].

Del manejo conservador.

  • Fracaso. En estallidos sin déficit tratados sin cirugía, la conversión a cirugía fue de 9,2 % en una revisión sistemática [19] y de 3,8 % en otra más reciente, cuyas definiciones de fracaso variaron entre estudios [31].
  • Progresión de la cifosis. En los no operados de un ensayo, el ángulo empeoró 4 grados [46]. En una cohorte con A4 y A3, el Cobb aumentó más en A4 (+6,1 frente a +4,1 grados) con fracaso clínico casi igual (3,9 % y 3,3 %) [31].
  • Cirugía durante el manejo conservador. En el ensayo canadiense, 6 pacientes requirieron estabilización quirúrgica, 5 de ellos antes del alta [32].

De la cirugía.

  • Tasa global. Con cirugía, 21 de 41 pacientes tuvieron complicaciones frente a 6 de 38 sin cirugía en el Cochrane (RR 2,85; IC 95 % 0,83 a 9,75, que incluye el 1), y solo los operados se reoperaron, por retiro de implante por complicación o de rutina [38].
  • Infección y seroma. En una cohorte de 110 pacientes con A3 y A4, la infección de herida fue de 18 % con fusión posterior abierta y de 3 % con instrumentación percutánea más fusión anterolateral; el pseudomeningocele fue de 14 % y 0 % [84]. En el ensayo de Shen hubo 1 infección superficial y 2 tornillos rotos [46].
  • Falla del implante. El esquema de 6 tornillos y la fijación larga se asociaron con menos falla de implante que el de 4 tornillos y la fijación corta, respectivamente, a costa de más sangrado y tiempo [23][81]. La falla de construcción fue similar entre abordajes anterior y posterior [77].
  • Pérdida de la corrección. La corrección inicial de 17 grados en operados se perdió de forma gradual en un ensayo [46]; en 31 pacientes con retiro de tornillos, la cifosis recidivó en 4 (12,9 %) y hubo más riesgo con Cobb de 20 grados o más en la lesión [61].
  • Factores del paciente. El comité WFNS señala que el paciente obeso puede perder alineación segmentaria tras operarse, y que a más edad, más comorbilidad, tabaquismo o esteroides prolongados en dosis altas, peor resultado [48].
  • Esteroides. No hay evidencia para recomendar fármacos como la metilprednisolona en lesión medular, y se pide pesar su perfil de complicaciones [55].
Complicaciones: frecuencia y qué hacer
ComplicaciónFrecuencia en la evidenciaQué hacer
Lesión intraabdominal (B1/B2)36,2 % agrupado; 33 % en 79 pacientes con Chance [8][25]Explorar el abdomen; TC según la clínica [25]
Fracaso del manejo conservador9,2 % (Tan 2022) y 3,8 % (Taddei 2026) [19][31]Controles clínicos y radiográficos; revisar canal, cifosis y edad [19]
Complicaciones de cirugía vs no cirugía21 de 41 frente a 6 de 38 (Cochrane) [38]Informar el balance; valorar si la técnica es la menos invasiva posible [33]
Infección de herida18 % con posterior abierto y 3 % con percutáneo más anterolateral [84]Preferir lo menos invasivo si hay experiencia [82]
Falla del implanteMenor con 6 tornillos y con fijación larga [23][81]Tornillo en la vértebra fracturada si es posible [21]
Recidiva de cifosis tras retiro de tornillos12,9 % en 31 pacientes [61]Retiro dentro de 12 meses; cuidado con Cobb de 20 grados o más al inicio [61]
Trombosis venosaSin esquema único; tromboprofilaxis por consenso [27]Seguir el protocolo institucional

Fuente: [8], [19], [21], [23], [25], [27], [31], [33], [38], [61], [81], [82], [84]

Fractura de Chance (79 pacientes, 7 centros): lesión intraabdominal y laparotomía (%)
Fractura de Chance (79 pacientes, 7 centros): lesión intraabdominal y laparotomíaLesión intraabdominal: 33; Lesión de víscera hueca: 22; Laparotomía: 25LesiónintraabdominalLesión intraabdominal: 33%33%Lesión de víscerahuecaLesión de víscera hueca: 22%22%LaparotomíaLaparotomía: 25%25%

Fuente: [25]

Complicaciones posoperatorias: fusión posterior abierta frente a instrumentación percutánea más fusión anterolateral (%)
Complicaciones posoperatorias: fusión posterior abierta frente a instrumentación percutánea más fusión anterolateralInfección de herida, posterior abierto: 18; Infección de herida, percutáneo más anterolateral: 3; Pseudomeningocele, posterior abierto: 14; Pseudomeningocele, percutáneo más anterolateral: 00255075100Infección de herida, posterior abierto: 18%18%Infección deherida,posteriorabiertoInfección de herida, percutáneo más anterolateral: 3%3%Infección deherida,percutáneomás…Pseudomeningocele, posterior abierto: 14%14%Pseudomeningocele,posteriorabiertoPseudomeningocele, percutáneo más anterolateral: 0%0%Pseudomeningocele,percutáneomás…

Fuente: [84]

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Pronóstico

Función y dolor a largo plazo. En el ensayo con el seguimiento más largo, de 16 a 22 años, que según sus autores no tenía antecedentes a ese plazo, los pacientes con estallido estable tratados sin cirugía refirieron menos dolor y mejor función que los operados [15]. En el ensayo de ortesis frente a ninguna ortesis, a los 5 a 10 años el Roland-Morris fue de 3,6 y 4,8 (p = 0,486), sin diferencia [65]. La cifosis residual no se relacionó con la función: no hubo correlación significativa entre la cifosis regional y el dolor o la discapacidad en 75 pacientes sin cirugía [9], ni correlación evidente con los síntomas en otra serie [50]. Sí se correlacionó la edad con la discapacidad [9]. En una cohorte prospectiva, el dolor, la función y la discapacidad mejoraron tanto en A3 como en A4, con o sin cirugía [64].

Retorno al trabajo. En una revisión de alcance de 31 estudios sin lesión medular, el retorno al trabajo varió de 25 % a 100 % tras cirugía y de 38 % a 100 % sin cirugía, y la estimación agrupada fue de 76 % a 84 %, sin importar el tratamiento; solo 8 estudios tuvieron bajo riesgo de sesgo [29]. Ninguno de los 2 ensayos del Cochrane mostró diferencia significativa en el regreso al trabajo [38], y el metaanálisis de 2012 tampoco [62]. La revisión del comité WFNS, con 2 estudios que midieron el tiempo hasta volver al trabajo, no halló diferencia significativa (76,6 días sin cirugía y 63,9 con cirugía; p = 0,84), aunque su texto concluye que la cirugía permite volver antes [5]; ese texto y su tabla no coinciden, y conviene citar la tabla.

Qué decirle al paciente. Un consenso de cirujanos y una revisión de 38 estudios estimaron que, al año de un estallido tratado con yeso u ortesis, 40 % está libre de dolor y 70 % recupera el rango de movimiento previo; se espera la reincorporación laboral en 4 a 6 meses y una estancia hospitalaria de 4 a 5 días [28]. Informar de forma consistente importa, porque las expectativas influyen en el resultado [28].

Neurológico. La escala ASIA de ingreso, la sensibilidad sacra y la función de esfínteres predicen la recuperación neurológica (grado B) [24]. En 28 pacientes con TLICS de 4 o más que se operaron, 43 % tenía AIS A antes de la cirugía y 43 % lo mantuvo; ninguno empeoró [69]. En lesión medular torácica y toracolumbar, 66,8 % mejoró al menos 1 grado AIS con cirugía en 24 horas y 48,9 % con cirugía tardía, sin diferencia significativa [73].

Factores que empeoran el pronóstico. Según el comité WFNS, el resultado empeora con la edad, las comorbilidades, el tabaquismo y el uso prolongado de esteroides en dosis altas; en el obeso operado la cifosis puede progresar, y un Cobb posoperatorio por encima de 10,5 grados anticipa un peor resultado [48]. En la serie de fracaso conservador, la edad y el canal residual pequeño fueron predictores [19].

Al año de un estallido tratado con yeso u ortesis: lo que se espera (%)
Al año de un estallido tratado con yeso u ortesis: lo que se esperaLibre de dolor: 40; Recupera el rango de movimiento previo: 700255075100Libre de dolor: 40%40%Libre de dolorRecupera el rango de movimiento previo: 70%70%Recupera el rango demovimiento previo

Fuente: [28]

Retorno al trabajo agrupado en la revisión de alcance (límites del rango) (%)
Retorno al trabajo agrupado en la revisión de alcance (límites del rango)Límite inferior de la estimación agrupada: 76; Límite superior de la estimación agrupada: 840255075100Límite inferior de la estimación agrupada: 76%76%Límite inferior de laestimación agrupadaLímite superior de la estimación agrupada: 84%84%Límite superior de laestimación agrupada

Fuente: [29]

Roland-Morris a los 5-10 años: ortesis frente a sin ortesis (puntos)
Roland-Morris a los 5-10 años: ortesis frente a sin ortesisCon ortesis TLSO: 3,6; Sin ortesis: 4,801,252,53,755Con ortesis TLSO: 3,6puntos3,6Con ortesis TLSOSin ortesis: 4,8puntos4,8Sin ortesis

Fuente: [65]

TLICS de 4 o más operados (28 pacientes): grados AIS antes y al final del seguimiento (% de los 28)
TLICS de 4 o más operados (28 pacientes): grados AIS antes y al final del seguimientoAIS A antes: 43; AIS A al final: 43; AIS E antes: 32; AIS E al final: 39AIS A antesAIS A antes: 43% de los 2843AIS A al finalAIS A al final: 43% de los 2843AIS E antesAIS E antes: 32% de los 2832AIS E al finalAIS E al final: 39% de los 2839

Fuente: [69]

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Ortesis, rehabilitación y seguimiento

Lo que está estudiado. No hay un protocolo único; lo que sigue son esquemas descritos en ensayos, no órdenes.

  • Sin cirugía y sin ortesis. En el ensayo canadiense, el grupo sin ortesis se animó a caminar de inmediato con restricciones de flexión durante 8 semanas [32].
  • Con ortesis. El grupo con TLSO caminaba cuando la ortesis estaba lista y la dejaba tras 8 a 10 semanas [32].
  • Movilidad temprana. Otro ensayo permitió actividad hasta el límite del dolor desde el día de la lesión con una ortesis de hiperextensión, y concluyó que es seguro [46].
  • Ortesis de 3 puntos. El ensayo en marcha usará una ortesis de 3 puntos en hiperextensión durante 6 semanas en el brazo no quirúrgico [70].
  • Después de cirugía sin fusión. El retiro de los tornillos dentro de 12 meses se asoció con mejor preservación de la movilidad segmentaria; ningún paciente refirió más dolor tras el retiro [61].

Lo que no está claro. La guía del CNS considera la ortesis una opción a criterio del tratante [67], y la revisión más reciente no encuentra estudios que comparen con ortesis o sin ella según la gravedad [31]. Los plazos concretos de cada actividad, de los controles de imagen y de la vuelta al deporte son práctica habitual / opinión experta, sin estudio que los sostenga; se acuerdan con el tutor.

Seguimiento. Control clínico y radiográfico seriado con el objetivo de detectar a tiempo el fracaso conservador (progresión de la cifosis, dolor que impide movilizar) o la falla del implante [19][31]. La estancia hospitalaria esperada ronda los 4 a 5 días y el regreso laboral, los 4 a 6 meses [28].

Qué preguntar en cada control. Dolor y analgesia, déficit neurológico nuevo, capacidad funcional (ODI o Roland-Morris), estado de la herida si hubo cirugía, trombosis y, si se usó ortesis, tolerancia y piel (práctica habitual / opinión experta).

Duración de la ortesis o de las restricciones descritas en ensayos (semanas) (semanas)
Duración de la ortesis o de las restricciones descritas en ensayos (semanas)Restricción de flexión sin ortesis (ensayo canadiense): 8; Ortesis de 3 puntos (ensayo A34RCT, protocolo): 602468Restricción de flexión sin ortesis (ensayo canadiense): 8semanas8Restricción de flexión sinortesis (ensayocanadiense)Ortesis de 3 puntos (ensayo A34RCT, protocolo): 6semanas6Ortesis de 3 puntos(ensayo A34RCT, protocolo)

Fuente: [32], [70]

Línea de tiempo (esquemas de ensayos, no un protocolo)
Línea de tiempo (esquemas de ensayos, no un protocolo)Línea de tiempo de 8 hitos. Día de la lesión: Actividad hasta el límite del dolor con ortesis de hiperextensión en un ensayo; deambulación inmediata sin ortesis en otro.; Primeras semanas: Estancia hospitalaria esperada de 4 a 5 días.; Semanas 6 a 8: Ortesis de 3 puntos por 6 semanas en el protocolo en marcha; restricciones de flexión por 8 semanas sin ortesis.; Semanas 8 a 10: Retiro progresivo de la TLSO.; 3 meses: Roland-Morris de 6,8 con TLSO y 7,7 sin ella en el ensayo de equivalencia.; 4 a 6 meses: Reincorporación laboral esperada por consenso.; 12 meses: Retiro de tornillos recomendable dentro de este plazo si se usó fijación sin fusión; 40 % libre de dolor y 70 % con rango de movimiento previo.; 5 a 10 años: Roland-Morris de 3,6 con TLSO y 4,8 sin ella..Día de lalesiónActividad hastael límite deldolor conortesis dehiperextensiónen un ensayo;deambulacióninmediata sinortesis enotro.PrimerassemanasEstanciahospitalariaesperada de 4 a5 días.Semanas 6 a 8Ortesis de 3puntos por 6semanas en elprotocolo enmarcha;restriccionesde flexión por8 semanas sinortesis.Semanas 8 a10Retiroprogresivo dela TLSO.3 mesesRoland-Morrisde 6,8 con TLSOy 7,7 sin ellaen el ensayo deequivalencia.4 a 6 mesesReincorporaciónlaboralesperada porconsenso.12 mesesRetiro detornillosrecomendabledentro de esteplazo si se usófijación sinfusión; 40 %libre de dolory 70 % conrango demovimientoprevio.5 a 10 añosRoland-Morrisde 3,6 con TLSOy 4,8 sin ella.
Ver el esquema en texto
  • Día de la lesión: Actividad hasta el límite del dolor con ortesis de hiperextensión en un ensayo [46]; deambulación inmediata sin ortesis en otro [32].
  • Primeras semanas: Estancia hospitalaria esperada de 4 a 5 días [28].
  • Semanas 6 a 8: Ortesis de 3 puntos por 6 semanas en el protocolo en marcha [70]; restricciones de flexión por 8 semanas sin ortesis [32].
  • Semanas 8 a 10: Retiro progresivo de la TLSO [32].
  • 3 meses: Roland-Morris de 6,8 con TLSO y 7,7 sin ella en el ensayo de equivalencia [32].
  • 4 a 6 meses: Reincorporación laboral esperada por consenso [28].
  • 12 meses: Retiro de tornillos recomendable dentro de este plazo si se usó fijación sin fusión [61]; 40 % libre de dolor y 70 % con rango de movimiento previo [28].
  • 5 a 10 años: Roland-Morris de 3,6 con TLSO y 4,8 sin ella [65].

Fuente: [28], [32], [46], [61], [65], [70]

Referencias de este bloque

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Novedades 2024-2026

  • 2026 cambia conducta Un metaanálisis de 2026 sobre el fracaso del manejo conservador del estallido sin déficit agrupó 3,8 % (2,5 % sin la cohorte definida por TLICS) y encontró el compromiso del canal como único predictor robusto [31].
  • 2026 abre pregunta En 198 pacientes, los A3 y A4 mejoraron con o sin cirugía a los 2 años; entre los operados, los A4 refirieron menos ansiedad o depresión que los A3 [64].
  • 2026 confirma Una revisión de alcance de 31 estudios estimó que entre 76 % y 84 % vuelve al trabajo tras una fractura toracolumbar sin lesión medular, sin importar el tratamiento [29].
  • 2026 abre pregunta La ecografía mostró una sensibilidad de 0,86 y una especificidad de 0,95 para lesión del CLP en 6 estudios, como complemento donde no hay RM [59].
  • 2026 abre pregunta En 553 pacientes de un centro de nivel I, los A4 se operaron mucho más que los A0-A3 (OR 31,7), y la adherencia a los componentes neurológico y modificadores fue limitada [42].
  • 2025 confirma Una revisión sistemática de 21 estudios halló que AO Spine fue superior a TLICS en fiabilidad morfológica y que con AO Spine la TC bastó, mientras TLICS rindió mejor con RM [30].
  • 2025 cambia conducta En 614 pacientes de 3 centros, los criterios de TC para el CLP (valor predictivo positivo de 94 % con 2 o más hallazgos) se validaron de forma externa y podrían ahorrar RM en parte de los casos [26].
  • 2025 confirma Un metaanálisis de 8 estudios y 1440 pacientes dio una sensibilidad de 75 % y una especificidad de 87 % a la TC para lesión del CLP [57].
  • 2025 confirma La guía alemana del politrauma recomienda cirugía lo antes posible (idealmente el día 1) con déficit neurológico operable, y la fijación posterior como técnica primaria [53].
  • 2025 abre pregunta Un metaanálisis de 22 estudios y 1595 pacientes asoció los 6 tornillos (con tornillo en la vértebra fracturada) con mejor VAS y menos falla de implante, a costa de más tiempo y sangrado [23].
  • 2025 abre pregunta En 198 pacientes íntegros, A3 y A4 tuvieron resultados funcionales similares al año, operados o no [63].
  • 2025 confirma El metaanálisis de lesiones intraabdominales en flexión-distracción estimó 36,2 % de incidencia agrupada, probablemente sobrestimada por el diseño retrospectivo [8].
  • 2024 confirma Un metaanálisis actualizado de 19 estudios y 1056 pacientes con estallido sin déficit halló poca o ninguna diferencia de dolor, ODI y Roland-Morris a los 6 meses o más entre operar y no operar, con certeza muy baja [13].
  • 2024 abre pregunta Entre 22 expertos que revisaron 183 TC, el acuerdo para diferenciar A3 de A4 fue de 0,466 y el uso del modificador M1 tuvo un kappa de 0,161 [37].
  • 2024 confirma Un metaanálisis de 4 estudios y 554 pacientes mostró que la RM cambia la clasificación en 17 % y la decisión de tratamiento en 22 % [17].
  • 2024 abre pregunta Una serie de 14 B1 operadas y 13 no operadas, confirmadas con TC, no halló diferencias de complicaciones ni de regreso al trabajo y sugiere que el manejo no quirúrgico es una alternativa segura para B1 transóseas mínimamente desplazadas [60].
  • 2024 abre pregunta El protocolo del ensayo A34RCT compara 52 pacientes con A3 o A4 sin déficit: cirugía de 360 grados frente a ortesis de 3 puntos por 6 semanas, con ODI a los 2 años [70].

Perlas y trampas

Perlas

  • TLICS y AO Spine hablan del mismo problema desde ángulos distintos: el primero suma puntos para sugerir cirugía [1]; el segundo describe mejor la morfología y reproduce más entre cirujanos [30].
  • La fractura vertical de la lámina en un estallido es un signo de compresión; no equivale a ruptura de la banda de tensión posterior [4].
  • Para el ligamento posterior en TC, 2 hallazgos o más (desalineación facetaria, fractura laminar horizontal, fractura de apófisis espinosa o ensanchamiento interespinoso) tuvieron valor predictivo positivo de 94 %; con 0 hallazgos fue de 3 % [26].
  • En A3 y A4 sin déficit, el fracaso del manejo conservador (conversión a cirugía) agrupó 9,2 % en un metaanálisis [19] y 3,8 % en uno más reciente [31]; el compromiso del canal fue el predictor más consistente [31].
  • La ortesis no cambió el resultado funcional en el ensayo canadiense de equivalencia: Roland-Morris de 6,8 con ortesis y 7,7 sin ella a los 3 meses [32].
  • La fijación percutánea tuvo resultados equivalentes a la abierta, con menos sangrado, menor tiempo quirúrgico y menor estancia [33][22].
  • Fusionar además de fijar no aporta: la guía del CNS (grado A) no le halló mejora clínica ni radiológica, y sí más sangrado y más minutos de cirugía [22].

Trampas

  • Los puntos de TLICS no se memorizan de un solo libro: la raíz nerviosa vale 2 puntos en una revisión [2] y 1 punto en otras [34][35]. Verifica en el artículo original antes de calcular.
  • Un TLICS bajo no garantiza estabilidad: en 233 estallidos, 21 pacientes con 2 puntos se consideraron inestables por otros criterios [36].
  • El kappa del ligamento posterior es bajo (0,11 en tipo A y 0,161 para usar M1 entre expertos): no firmes "ligamento íntegro" por reflejo [12][37].
  • La radiografía sola deja pasar fracturas inestables (sensibilidad de 33,3 % en una serie de trauma grave) [7]; la guía NICE de 2016 todavía la propone como primera prueba en T1-L3 sin signos neurológicos [20].
  • Un resultado radiológico "peor" no es siempre uno clínico peor: en una cohorte, A4 progresó más en Cobb que A3 (+6,1° frente a +4,1°) con fracaso clínico casi igual (3,9 % y 3,3 %) [31].
  • No generalices un ensayo pequeño: el Cochrane reunió solo 2 ensayos con 87 participantes y resultados contrarios [38].

Para recordar

  • TLICS = morfología + ligamento posterior + neurología [1].
  • TLICS: 3 o menos conservador, 5 o más cirugía, 4 zona gris [2].
  • AO Spine: A comprime, B desgarra la banda posterior, C desplaza [3].
  • Neurología AO Spine: N0 íntegro, N1 transitorio, N2 raíz, N3 incompleto, N4 completo [2].
  • M1 es ligamento dudoso; M2 es comorbilidad que cambia la decisión [4].
  • Déficit neurológico nuevo: la balanza se inclina hacia cirugía [2].
  • Tipos B y C: cirugía de preferencia; tipo A sin colapso ni déficit: se puede esperar [5].
  • Estallido sin déficit: operar o no, la evidencia no dicta una sola respuesta [6].
  • TC clasifica, RM aclara el ligamento, la radiografía deja pasar lo inestable [7].
  • Chance por cinturón: pregunta por el abdomen [8].

Autoevaluación

Elige una opción para ver la respuesta y su explicación. No se guarda nada.

1. Un paciente neurológicamente íntegro con estallido y TLICS de 4. ¿Cuál es la lectura más correcta?
Respuesta: C) Zona intermedia: puede manejarse de cualquiera de las dos formas según preferencia del cirujano y del paciente. Con TLICS de 3 o menos se sugiere tratamiento conservador, con 5 o más cirugía, y con 4 la lesión puede manejarse de cualquiera de las dos formas, según la preferencia del cirujano y del paciente [2].
2. Según la lógica de AO Spine, ¿qué se pregunta primero al clasificar una lesión toracolumbar?
Respuesta: B) Si hay traslación, que se clasifica como tipo C. AO empieza por ver si hay una lesión translacional, que se considera tipo C; luego evalúa la banda de tensión (tipo B) y por último el cuerpo vertebral (tipo A) [4].
3. ¿Qué componente de la clasificación se ha mostrado menos reproducible entre cirujanos?
Respuesta: B) La integridad del complejo ligamentario posterior. En 529 cirujanos, el acuerdo para juzgar la integridad del CLP en fracturas tipo A fue de apenas 0,11 [12]; en otro estudio, la neurología tuvo acuerdo casi perfecto mientras el CLP fue moderado [11].
4. En 100 pacientes con trauma grave, ¿cómo fue la sensibilidad para fracturas inestables de la radiografía convencional frente a la TC multidetector?
Respuesta: A) ,3 % frente a 97,2 %. La sensibilidad media para fracturas inestables fue de 97,2 % con la TC multidetector y de 33,3 % con la radiografía convencional [7]. Los 70 % y 100 % corresponden a otra serie para cualquier fractura [56].
5. En fracturas toracolumbares agudas, ¿qué valor predictivo positivo para lesión del CLP (con la RM como referencia) tuvieron 2 o más hallazgos de TC (desalineación facetaria, fractura laminar horizontal, de apófisis espinosa o ensanchamiento interespinoso)?
Respuesta: D) %. En 614 pacientes, el valor predictivo positivo fue de 3 % con 0 hallazgos, 43 % con 1 y 94 % con 2 o más; un solo hallazgo es CLP indeterminado y pide RM [26].
6. ¿Cuál fue la conclusión del Cochrane sobre cirugía frente a tratamiento no quirúrgico en estallido sin déficit?
Respuesta: C) La evidencia de 2 ensayos pequeños es contradictoria y no alcanza para decidir. El Cochrane incluyó 2 ensayos con 87 participantes, con resultados contrarios y riesgo alto de sesgo; concluyó que no alcanzan para decidir, aunque es probable que la cirugía traiga más complicaciones tempranas y reintervenciones [38].
7. En el ensayo con seguimiento de 16 a 22 años en estallido estable sin déficit, ¿qué grupo refirió menos dolor y mejor función?
Respuesta: B) El no operado. El dolor mediano fue de 4 cm con cirugía y de 1,5 cm sin ella; el ODI, de 20 y 2; el Roland-Morris, de 7 y 1; la cifosis no difirió [15]. Con 4,3 años de seguimiento, otro ensayo había favorecido la cirugía [14].
8. En un estallido A3 sin déficit, ¿qué mostró el ensayo canadiense de ortesis frente a ninguna ortesis a los 3 meses?
Respuesta: C) Equivalencia funcional con Roland-Morris de 6,8 y 7,7. El Roland-Morris fue de 6,8 con TLSO y 7,7 sin ortesis y el IC 95 % de la diferencia quedó dentro del margen de equivalencia [32]; a 5 a 10 años siguió sin diferencia [65].
9. ¿Qué grado de recomendación tuvo en la guía del CNS el no añadir artrodesis a la fijación instrumentada de un estallido toracolumbar?
Respuesta: A) Grado A. Es grado A: según la guía del CNS, la artrodesis añadida a los tornillos no mejoró lo clínico ni lo radiológico y sí sumó sangrado y tiempo [22].
10. Un paciente con fractura de Chance (B1) por cinturón. ¿Qué dato de un metaanálisis debe hacerte pensar en el abdomen?
Respuesta: B) Incidencia agrupada de lesión intraabdominal de 36,2 %. La incidencia agrupada fue de 36,2 %, con cirugía abdominal en 29,03 %, aunque probablemente está sobrestimada por el diseño retrospectivo [8].
11. En pacientes con una fractura de columna, ¿qué porcentaje tenía otra fractura no contigua en el National Trauma Data Bank de 2010?
Respuesta: C) %. La incidencia global de fracturas no contiguas fue de 19 %, asociada a lesiones graves del tronco y a mecanismos de alta velocidad [18]; NICE aconseja estudiar el resto de la columna ante una fractura nueva [20].
12. En lesión medular, ¿qué asoció el metaanálisis de 26 estudios con la descompresión antes de las 8 o 12 horas?
Respuesta: A) Un OR de 3,37 de mejoría de al menos 1 grado AIS, con evidencia de baja calidad. La cirugía temprana se asoció con mejoría de al menos 1 grado AIS (OR 1,85) y el OR fue 3,37 con descompresión antes de 8 o 12 horas; los autores señalan falta de evidencia de alta calidad [16]. En lesión torácica y toracolumbar, otro metaanálisis no halló diferencia significativa a las 24 horas [73].

Caso de staff

Caso didáctico de staff: caída desde altura con dolor lumbar alto y sin déficit (abrir el caso)

Caso didáctico, inventado como tal; no corresponde a un paciente real. Piensa tu respuesta antes de abrir la resolución.

Presentación

Caso sintético, sin datos de pacientes reales. Varón de 29 años que cae desde un andamio. Llega con dolor intenso en la unión toracolumbar, sin déficit neurológico (sensibilidad sacra y esfínteres conservados, fuerza 5/5) y sin otras lesiones graves. La TC muestra fractura de L1 con compromiso de la pared posterior y de ambos platillos, retropulsión al canal, pérdida de altura anterior moderada y ninguno de los 4 hallazgos de lesión posterior (sin desalineación facetaria, fractura laminar horizontal, fractura de apófisis espinosa ni ensanchamiento interespinoso). No hay RM todavía.

Preguntas para discutir

  1. ¿Qué clasificación AO Spine y qué puntaje de TLICS asignas, y qué dato falta para cerrar el CLP?
  2. ¿Qué buscas en el resto de la columna y en el abdomen, y por qué?
  3. ¿Operas o esperas? ¿Qué criterios inclinan la balanza?
  4. Si decides esperar, ¿ortesis o no, y qué vigilas?
  5. Si decides operar, ¿qué abordaje, cuántos niveles y qué haces con la fusión?
Ver la resolución

Es un estallido completo con CLP aparentemente íntegro: A4, N0, con M1 solo si el CLP queda dudoso. Con 0 hallazgos de TC de lesión posterior el valor predictivo positivo para lesión del CLP fue de 3 % [26], así que la RM no es obligatoria si la TC es limpia; si hubiera un solo hallazgo, se pide RM [26]. En TLICS suma 2 puntos por estallido y 0 por CLP y neurología, es decir, 2 puntos (zona conservadora) [2]; en TL AOSIS, A4 vale 5 y N0 vale 0, lo que cae en la zona gris de 4 a 5 [2]. Se estudia el resto de la columna por las fracturas no contiguas (19 %) [18]; no hay mecanismo de cinturón, así que el abdomen se explora según la clínica [8]. En esta zona gris, el comité WFNS acepta ambas opciones [5]: se pesan el canal comprometido (el predictor más consistente de fracaso conservador) [31], la cifosis y la pérdida de altura [48], la edad y la preferencia informada. Si se espera, la ortesis es opcional: el ensayo de equivalencia no halló diferencia funcional [32]. Si se opera, lo razonable es fijación posterior de segmento corto con tornillo en la vértebra fracturada, percutánea si hay experiencia, sin fusión obligatoria [21][22][33].

Mensaje para llevarse: Clasifica con TC, no te fíes de un TLICS bajo para llamar estable a un estallido y decide con el paciente cuando la evidencia no inclina la balanza [36][5].

Tema libre: Fractura toracolumbar: clasificar con TLICS y AO Spine, y decidir cuándo operar

Guion de 10 minutos

  1. Lámina 1 (1 min): caso de apertura. Varón joven tras caída desde altura, dolor lumbar alto, sin déficit. Tres preguntas: ¿qué se rompió?, ¿hay déficit?, ¿se opera?
  2. Lámina 2 (1 min): dónde y cuántas. 30 por 100 000 al año; unión T12-L2 [39][40][9].
  3. Lámina 3 (1 min): AO Spine en 3 pasos: C, B, A; neurología N0 a N4; modificadores M1 y M2 [4][2].
  4. Lámina 4 (1 min): TLICS: morfología, CLP y neurología; 3 o menos, 4, 5 o más [1][2].
  5. Lámina 5 (1 min): reproducibilidad. Kappa de 0,56 global en AO Spine; 0,29 el total de TLICS; 0,11 el CLP en tipo A [10][11][12].
  6. Lámina 6 (1 min): imagen. TC con 97,2 % de sensibilidad frente a 33,3 % de la radiografía; criterios de TC para el CLP; RM cambió la decisión en 22 % [7][26][17].
  7. Lámina 7 (1 min): ensayos. Shen, Siebenga y Wood; Cochrane: 2 ensayos, 87 participantes, evidencia contradictoria [46][14][15][38].
  8. Lámina 8 (1 min): metaanálisis de 19 estudios y ortesis: poca diferencia; ortesis equivalente a ninguna [13][32][65].
  9. Lámina 9 (1 min): si se opera: momento, abordaje posterior, segmento corto con tornillo en la fracturada, sin fusión obligatoria, percutáneo [16][53][21][22][33].
  10. Lámina 10 (1 min): complicaciones y pronóstico: 21 de 41 frente a 6 de 38; fracaso conservador de 3,8 % a 9,2 %; regreso al trabajo de 76 % a 84 % [38][19][31][29].

Mensajes clave

  • Clasifica con 3 preguntas en orden (traslación, banda de tensión, cuerpo) y añade neurología y modificadores [4][2].
  • Los tipos B y C y el déficit neurológico empujan a operar; el estallido sin déficit es la zona gris y la evidencia es de certeza muy baja [5][13].
  • Si se opera, lo posterior, corto, con tornillo en la fracturada y sin fusión obligatoria alcanza en muchos casos [21][22].

Lecturas y videos recomendados

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Temas relacionados

Referencias

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